10/05/2016

Miguel de Cervantes y su tiempo: Crónica hispano-flamenca (1547-1617): quinquenio 12/14

 

 

 


◊ Retrato ecuestre del duque de Lerma = Portrait équestre du duc de Lerma = Equestrian Portrait of the Duke of Lerma ◊

→ Cuando el príncipe Felipe subió al trono como Felipe III, quiso tener como amigo consejero y hombre de toda su confianza a Francisco de Sandoval, quien a partir de entonces fue el verdadero «rey» de España. ←

Autor: Rubens, Pedro Pablo (1)

1602

Cervantes tiene nuevas complicaciones económicas con el Tesoro público.

Este año aparece la que será la última novela de caballerías publicada en España: "Don Poliscine de Boecia", de Juan de Silva y Toledo. Cervantes la lee, la asimila y posiblemente hasta utiliza alguna de sus ideas, sin renunciar a su labor de desacreditar de una vez por todas el universo de ficción de la caballería andante.

Las relaciones de Cervantes con el gran dramaturgo Lope de Vega se fueron estrechando durante este período. Aunque muchos comentaristas las interpretan como relaciones de amistad, parece que fueron más bien un simple intercambio de cumplidos profesionales, complicado a veces, por culpa del uno o del otro, o más que nada por la distancia que los separaba.

La diferencia flagrante de personalidades y de posición social no propiciaba el que tales relaciones fueran ni muy sinceras ni muy agradables: Cervantes, cargado de años y desengaños, estaba luchando con todas sus fuerzas, a pesar de sus repetidos fracasos, para asentar una reputación literaria sólida en el terreno movedizo de las modas juveniles de los escritores de su propio entorno. La vida que llevaba, notoriamente escasa en medios económicos, no podía ser más modesta. Lope, mucho más joven que él, disfrutaba de la fama y del éxito, a pesar de las severas críticas que su obra había despertado y de la manifiesta envidia de sus colegas, llevando una vida ostentosa en la cual no faltaba, como reclamo llamativo, la compañía de una bella amante, cuya profesión de actriz en la corte madrileña la hacía muy conocida a ella y muy afortunado a él.

No hay duda sobre la admiración que Lope sentía por el talento de Cervantes, pero esta admiración tenía el defecto de ser también ostentosa como todo lo social en su vida: «Cuando preparaba un compendio de poemas que se publicó a últimos de 1602 con el título de “La hermosura de Angélica”, pidió o recibió, a principios de aquel año o durante el anterior, un soneto elogioso de Cervantes para que se incluyera al principio del poema narrativo de Lope sobre sir Francis Drake ("La Dragontea"). En cuanto a lo que le pareció a Lope el soneto, es otro asunto, porque dos de sus versos (Venus, honesta, en ella [la fértil inspiración de Vega] aumenta y cría / la santa multitud de los amores) debieron de haber sido escritos como alusión maliciosa a las actividades extraliterarias de Lope.

En la época en que "Angélica" y el soneto de Cervantes vieron la luz, en el mes de noviembre de 1602, las amistosas cortesías entre los dos escritores se fueron convirtiendo en una animosidad apenas encubierta y que iba a durar toda la vida.», MMcK, p. 134.

Lit. Lope de Vega, "La hermosura de Angélica" y "Rimas humanas".

Mateo Luján, "Segunda parte del Guzmán de Alfarache".

Juan de Silva y Toledo publicó este año "Don Poliscine de Boecia", novela de caballerías que sería la última publicada en España. Es muy posible que Cervantes la leyera, la asimilara e incluso que utilizara alguna de sus ideas, aunque poniéndolas al servicio de su inquebrantable designio de desprestigiar, parodiándolo, el universo de ficción de la caballería andante. También es muy posible que la parodia cervantina, que conocemos como "El Quijote", estuviera ya muy adelantada en esta época, cuyo primer volumen saldría de la imprenta a finales de 1604 y estaría en las manos de los lectores a comienzos de 1605.

1603

«Parece ser que Cervantes pasó los años 1602 y 1603 entre Esquivias y Madrid. Su familia vivía también en Madrid con Andrea, que entonces había alcanzado cierta reputación como costurera. En 1603, el Tribunal de Cuentas, en Valladolid, todavía estaba revisando el balance de los impuestos que Cervantes había presentado en 1594. Se trataba de las recaudaciones de Baza, que tenían que haber sido liquidadas a la llegada de Cervantes y que ahora eran repasadas de nuevo, aunque al parecer el escritor no fue importunado. Indudablemente, Cervantes se había escondido temporalmente, y esta prudente actitud tuvo al final sus compensaciones. No volveremos a oír hablar de problemas económicos durante cinco años.», MMcK, p. 141. Lo cual no obsta sino que ayuda para que este año comience para Cervantes la época de plenitud literaria que sólo terminará con su muerte.

Vive entre Esquivias, Toledo y Madrid.

Lit. Agustin de Rojas, "El viaje entretenido".

Francisco de Quevedo redacta "El buscón".

Pol. Muere la reina Isabel I de Inglaterra.

1604

Primeros enfrentamientos de Cervantes con Lope de Vega.

En el mes de julio, la familia de Cervantes se traslada a Valladolid, capital del reino desde 1601. El matrimonio se instala con su familia femenina habitual y con unos amigos en una casa de modesta construcción del suburbio del Rastro de los Carneros, frente al matadero y a las espaldas del hospital de la Resurrección, en la misma ribera del maloliente y raquítico río Esgueva, ridiculizado por no pocos de los poetas de entonces. Este hospital de la Resurrección es el mismo donde principia y acaba el famoso "Coloquio de los perros".

La casa era una de las muchas que se acababan de levantar, para responder a la gran demanda que existía de viviendas, para cuantos habían seguido a la corte. Estaba a las afueras de la ciudad, donde los alquileres, en alza vertiginosa ante la escasez de alojamiento, eran más baratos. En el primer piso vivían Cervantes y su familia, es decir, Cervantes y su compañía femenina habitual: Catalina de Salazar, su esposa, su hermana mayor Andrea y su hermana menor Magdalena, la hija natural de Andrea, Constanza de Ovando, y la hija natural de Miguel, Isabel de Saavedra, a las que se sumaría, al año, una criada llamada María de Ceballos. En el resto de los pisos vivían sus amigos, entre ellos Juana Gaitán, viuda de su amigo Pedro Laínez, con su nuevo esposo, hasta un total de veinte personas, que ocuparían los trece pequeños cuartos que alquilaron. Estas cámaras y alcobas eran reducidas, como celdillas de una pequeña colmena, con pequeñas ventanas a la calle, las que las tenían, y comunicadas unas con otras.

Las características de este tipo de vivienda hacen pensar en el hacinamiento y promiscuidad en que Cervantes tuvo que trabajar durante la época más fértil de su vida: escribía sus nuevas obras y corregía las que tenía en espera, desprovisto no solamente de todo lujo, sino de las más elementales comodidades de aislamiento, clima propicio y silencio de que solía gozar un intelectual de su época. El lujo estaba tan ausente de esta casa, por carecer Cervantes de rentas para ofrecérselo, que en sus bajos había una ruidosa taberna que frecuentaban los matarifes del cercano matadero. Sin embargo fue en esta casa donde Cervantes, a los cincuenta y siete años, terminó de darle a su "Quijote" los últimos retoques y donde escribió el prodigioso prólogo que lo precede, seguramente durante el verano de 1604.

Lit. Gregorio González, "El Guitón Honofre".

Mateo Alemán, "Guzmán de Alfarache (II)".

Lope de Vega, "Primera parte de Comedias" y "El peregrino en su patria".

Pol. Toma de Ostende por los españoles.

España e Inglaterra están preparando la paz en conversaciones de alto nivel. Se manda a Londres con tal misión al condestable de Castilla. Al llegar a Inglaterra, se le asigna como gentilhombre de cámara a William Shakespeare y a alguno de sus compañeros de la Compañía de Comedias.

1605

En enero, Cervantes publica en Madrid "El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha", primera parte del Quijote completo, cuya impresión ha tenido lugar a finales de 1604. La obra aparece en la imprenta madrileña de Juan de la Cuesta, costeada por Francisco de Robles y dirigida al duque de Béjar. Prueba de que el éxito de público es inmediato es que el mismo año aparecen ediciones piratas en Lisboa, Valencia y Zaragoza.

A los tres meses de esta primera edición, cuyos descuidos, erratas manifiestas de imprenta e incoherencias son innegables, el impresor Juan de la Cuesta emprende con mayor cuidado la segunda, que en consecuencia no es una mera reimpresión, sino una edición inteligentemente corregida de la princeps, aumentada ligeramente por el propio Cervantes con dos interpolaciones en el texto del narrador, que explican la desaparición y la reaparición del asno de Sancho Panza.

El ejemplo del Autor demuestra así a sus futuros editores críticos que la sujeción a la princeps no puede confundirse «con una simple coartada para esquivar la responsabilidad de un ejercicio crítico informado y estricto.» (Rico, 1998). Hay que deplorar que una relectura insuficiente del texto de la princeps, quizá por falta de tiempo ante la premura del mercado, hiciera que el lugar de inserción de la primera interpolación resultara desacertado. La importante demanda llegada del otro lado del Atlántico hace que numerosos lotes del libro salgan rumbo a América.

Por desgracia la alegría de Cervantes por el éxito de su obra dura poco tiempo, ya que el lunes 27 de junio, hacia las once de la noche, él y su familia se ven involucrados en un proceso relacionado con la muerte de Gaspar de Ezpeleta, un joven calavera de ascendencia navarra, herido de muerte a las puertas de su casa, cuya importancia residía en ser de familia pudiente, caballero de la Orden de Santiago y satélite de la Corte.

Tenemos noticia de Ezpeleta por un romancillo de Góngora donde se satiriza una caída suya de caballo, mientras rejoneaba toros un 10 de junio de ese año de 1605. Diecisiete días después, el 27, lo hallamos acuchillado, frente a la casa de Cervantes, seguramente por el pariente o el sicario del marido de una mujer casada con la que Ezpeleta mantenía relaciones. El adulterio era público y notorio. La adúltera sería la mujer de Melchor Galván, escribano muy conocido de Villarroel. Incluso una de las pupilas de Juana Gaitán afirmará haber visto al agresor, y aunque aseguró ser capaz de reconocerlo, Villarroel hizo oídos sordos a tales declaraciones, decidido a amparar el buen nombre de su amigo el escribano. Para ello le pareció lo mejor desviar las sospechas hacia los Cervantes y los amigos y vecinos de éste en la casa, ajenos por completo al suceso.

El hecho, bastante confuso, provoca un nuevo encarcelamiento del escritor y de parte de su familia el 29 de junio, ahora por decisión del alcalde Villarroel, que sin duda se deja llevar por la mala fama que rodea a "las cervantas". Por suerte, los cuatro magistrados que les tomaron declaración quedaron muy pronto convencidos de su inocencia y, al considerar que no existían pruebas que los acusaran, dejaron en libertad el escritor y a su familia el día 1 de julio.

Lit. Francisco López de Úbeda, "La pícara Justina".

Pol. Nace en Valladolid el príncipe Felipe, futuro Felipe IV.

Embajada de lord Howard: las conversaciones para la paz entre ingleses y españoles se reanudan en Valladolid. Esta vez los ingleses se desplazan hasta la corte castellana. Algunos biógrafos de Cervantes, como Astrana, quieren suponer que en el cortejo de los ingleses vendría Shakespeare, quien no tendría más remedio que toparse en Valladolid con el novelista de moda y el libro de moda. Da lugar a esta suposición el que Shakespeare, poco antes de su muerte, llevará a escena uno de los episodios del Quijote, el de Cardenio.

Muerte del papa Clemente VIII, seguida de la de su sucesor León XI, al cual sucede Pablo V.

1606

La Corte se traslada de nuevo a Madrid y, siguiéndola, la familia Cervantes hace lo propio, instalándose primero en el barrio de Atocha, al menos desde 1608, y después en la calle de la Magdalena, muy cerca de la librería de Francisco Robles y de la imprenta de Juan Cuesta. Cervantes intenta ganarse la vida escribiendo para el teatro.
Su hija Isabel se casa con Diego Sanz, de cuyo matrimonio nace, al año siguiente, Isabel Sanz, única nieta conocida de Cervantes.

Lit. e Icon. Nacen Corneille y Rembrandt.

Pol. La Corte vuelve a instalarse en Madrid.

Legislación contra los católicos en Inglaterra.

Edicto contra el cristianismo en el Japón.

Integración de Navarra en Francia.

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(1) ◊ Retrato ecuestre del duque de Lerma = Portrait équestre du duc de Lerma = Equestrian Portrait of the Duke of Lerma ◊

→ Cuando el príncipe Felipe subió al trono como Felipe III, quiso tener como amigo consejero y hombre de toda su confianza a Francisco de Sandoval, quien a partir de entonces fue el verdadero «rey» de España. ←

Autor: Rubens, Pedro Pablo
Título: Retrato ecuestre del duque de Lerma
Fecha: 1603
Técnica: Óleo
Soporte: Lienzo
Dimensiones: Alto: 290,5 cm.; Ancho: 207,5 cm.
Procedencia: Colección del duque de Lerma; Colección Real en 1635; Regalo de Felipe IV al almirante de Castilla; En 1800 en posesión del Marqués de Denia; En 1878 se encontraba en la casa del Duque de Medinaceli; En 1909 pasa a la colección del conde de Gavia al casarse con una hija del de Medinaceli que lo había heredado. La última condesa de Gavia lo regaló a los P.P. Capuchinos de Madrid, de quienes lo adquirió el Museo en 1969.
Localización actual: Museo del Prado
Número de catálogo: P03137
Ubicación: Sala 028 (Expuesto)
Detalle iconográfico: SaGaBardon

◊ Retrato ecuestre del duque de Lerma ◊

La pintura muestra a Francisco de Sandoval y Rojas, I duque de Lerma y valido de Felipe III de España, en un retrato ecuestre en escorzo situado sobre un fondo de batalla.

"El rey refirió a un caballero al duque de Lerma, a lo que el caballero contestó que de haber podido conseguir esa audiencia no habría tenido necesidad de visitar al rey". Con esta anécdota, el propio Rubens explicaba el poder del valido de Felipe III, que tanto le impactó durante su primera visita a España. El equivalente visual de tal idea es este retrato, que Rubens pintó en Valladolid, y donde representó a Lerma como un todopoderoso guerrero a caballo, siguiendo modelos de la Antigüedad. Éste es uno de los escasos cuadros de Rubens que están firmados.

Tras un breve paso por la colección real en el siglo XVII, el retrato volvió a los herederos del duque y fue adquirido por el Museo en 1969.

◊ El primer duque de Lerma ◊

Nombre secular: Francisco Gómez de Sandoval-Rojas y Borja
Mandato: 1598 – 1621
Nacimiento: 1553, Tordesillas
Fallecimiento: 17 de mayo de 1625 (72 años), Valladolid
Familia:
Casa real: Marquesado de Denia
Padre: Francisco Gómez de Sandoval y Zúñiga
Madre: Isabel de Borja y Castro
Consorte: Catalina de la Cerda

Francisco Gómez de Sandoval-Rojas y Borja, más conocido como Francisco de Sandoval y Rojas (Tordesillas, 1553 – Valladolid, 17 de mayo de 1625), fue el V marqués de Denia, I marqués de Cea, I conde de Ampudia, Sumiller de Corps, Caballerizo mayor, I duque de Lerma desde 1599, primer ministro y valido de Felipe III (1598–1621).

Francisco Gómez de Sandoval-Rojas nació en Tordesillas y fue educado en la corte de Felipe II. Su abuelo materno era Francisco de Borja (San Francisco de Borja) y pertenecía a una familia con tradición en el cargo de Adelantado de Castilla desde 1412.

Fue el hombre más poderoso del reinado de Felipe III. Se hizo inmensamente rico a costa de saber manejar el tráfico de influencias, la corrupción y la venta de cargos públicos. Por otra parte, fue un verdadero mecenas de la Villa Ducal de Lerma en Burgos, donde empleó gran parte de su fortuna en engrandecerla y embellecerla contratando a los más sobresalientes arquitectos y utilizando los mejores materiales.

Por su cargo de ministro del rey se convirtió en el hombre más cercano y de mayor confianza del monarca consiguiendo incluso que éste trasladase desde Madrid la Corte a Valladolid (1601).

→ El duque efectuó una magistral operación inmobiliaria seis meses antes del traslado, comprando propiedades e invirtiendo en su propio beneficio. Es lo que modernamente se conoce como especulación. ←

Algunas de estas propiedades, como la llamada Huerta de la Ribera, se las vendió años después al rey, pocos meses antes del regreso de la corte a Madrid. Compró también un palacio a don Francisco de los Cobos, edificio que vendió al año siguiente también al rey y que fue convertido en palacio real.

El regreso de la corte de Felipe III a Madrid en 1606 se hace también por la influencia y los consejos del duque de Lerma. Los historiadores piensan que este regreso estaba preparado de antemano y que el duque nunca tuvo la intención de abandonar por completo Madrid. Se sabe por los documentos que se conservan que ya en 1603 existen ciertas maniobras y acuerdos entre el alcalde de Madrid y el duque.

Francisco de Sandoval pertenecía a una familia de la nobleza española. Sus padres eran Francisco Gómez de Sandoval y Zúñiga, marqués de Denia, e Isabel de Borja y Castro, hija del santo jesuita Francisco de Borja (cuando aún era el IV Duque de Gandía). Su tío el arzobispo de Sevilla, Cristóbal de Rojas y Sandoval, lo educó en la corte madrileña de Felipe II y logró introducirlo en el puesto de menino del príncipe Carlos, hijo de Felipe II y de su primera mujer María Manuela de Portugal.

A la muerte de su padre, Francisco queda como jefe y responsable de su familia, con más deudas que rentas. Pero el ascenso en su carrera comienza muy pronto con un primer cargo de gentilhombre de cámara del rey. Más tarde, en 1592, con 39 años, pasa a ser gentilhombre de la casa del príncipe Felipe (futuro Felipe III), siendo en ese momento cuando comienza la gran amistad entre los dos personajes. Algunas personas de la corte del rey Felipe II supieron ver desde el principio la gran influencia que el futuro duque de Lerma tenía sobre el príncipe y recomendaron al rey que lo alejase por algún tiempo. Así fue cómo el rey le nombró en 1595 Virrey de Valencia, puesto que ocupó a lo largo de dos años. A su regreso a Madrid, el propio príncipe Felipe pidió su nombramiento para caballerizo mayor.

→ Cuando el príncipe Felipe subió al trono como Felipe III, quiso tener como amigo consejero y hombre de toda su confianza a Francisco de Sandoval, quien a partir de entonces fue el verdadero «rey» de España. ←

Se rodeó de un equipo de gente de su confianza y distribuyó los puestos más importantes de la corte entre miembros de su familia y amigos. Uno de estos personajes fue Rodrigo Calderón de Aranda, de quien se decía que era «el valido del valido». En 1599, Felipe III le otorga el título de duque de Lerma y entra así en la categoría de Grande de España. Su hermana, Catalina de Zúñiga (1555-1628), fue casada con el VI Conde de Lemos.

En 1601 se traslada la corte a la ciudad de Valladolid; será un breve periodo hasta 1606, en que de nuevo regresa a Madrid. Este traslado se debe al duque de Lerma que así se lo aconsejó al rey.

→ Los historiadores creen que fueron dos los motivos que impulsaron al duque para conseguir este traslado: alejar al rey de la influencia de su abuela la emperatriz María de Austria (recluida en el convento de las Descalzas Reales de Madrid), que no veía con buenos ojos la labor de don Francisco y los importantes beneficios financieros que suponían para él este cambio. ←

El poder del duque de Lerma fue inmenso: llegó a manejar el sello real como Sumiller de Corps, consiguió controlar el reino y tomar él solo todas las decisiones políticas entre 1599 y 1618.

→ Los incidentes más importantes de su mandato se produjeron en 1609 con la firma de la tregua con los Países Bajos y la expulsión de los moriscos. ←

La reina Margarita, esposa de Felipe III, no era partidaria de los abusos e influencia del duque de Lerma, y a su alrededor tenía muchos consejeros descontentos también.

→ Hubo una investigación de las finanzas (proceso de vista) que fue descubriendo el entramado de corrupción e irregularidades. Empezaron a caer culpables e implicados, entre otros el valido del duque (el "valido" del "valido"), don Rodrigo Calderón de Aranda, que fue ejecutado en la plaza Mayor de Madrid en 1621.←

Se desencadena una presión en contra del régimen, y ante los acontecimientos, el duque aplica una estratagema que salvará su vida: solicita de Roma el capelo cardenalicio que se le concede en 1618, al mismo tiempo que el rey le da permiso para retirarse a sus propiedades de la ciudad de Lerma. Murió en Valladolid en 1625, retirado de la vida pública.

→ Cuando le fue concedido el cardenalato corrió por Madrid una coplilla que decía: «Para no morir ahorcado, el mayor ladrón de España, se viste de colorado». ←

Sin embargo, esta versión que cobró arraigo popular en la época, y que situaría al Duque de Lerma como corrupto, está completamente discutida por historiadores como Hermida Balado, Germán Vázquez o Mónica Martínez García, que sitúan al Duque como víctima de una conspiración, orquestada por Gaspar de Guzmán y Pimentel, Conde-Duque de Olivares, por Luis de Aliaga, un dominico aragonés nombrado confesor del rey por influencia del de Lerma, y por su propio hijo, el Duque de Uceda, deseoso de sustituir a su padre...

Fuentes: Wikipedia y Museo del Prado.

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16:05 Écrit par SaGa Bardon dans Cervantes | Lien permanent | Commentaires (0) |  Facebook |

08/05/2016

Miguel de Cervantes y su tiempo: Crónica hispano-flamenca (1547-1617): quinquenio 11/14

 

 

 


Imagen simbólica: ◊ Felipe II ofreciendo al cielo al infante don Fernando = Philippe II offrant au ciel l’Infante Don Fernando = Philip II offering to heaven the Infante Don Fernando ◊

→ Exvoto de Felipe II por el triunfo de Lepanto y por el nacimiento del infante don Fernando, su presunto heredero ←

Autor: Tiziano, Vecellio di Gregorio (1)

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1597

El año empezó en España con la entrada de la peste por el norte. La enfermedad fue extendiéndose lentamente hacia el sur, hasta que adquirió proporciones epidémicas en 1599-1600, asolando ciudades y villas y aniquilando al quince por ciento de la población.

El 6 de septiembre, el juez Gaspar de Vallejo, abusando de su autoridad, decretó el encarcelamiento de Cervantes, que no podía hacer frente al reembolso de varias cantidades recaudadas en Andalucía. Cervantes permanecería en la cárcel de Sevilla varios meses, hasta abril de 1598. Durante este período se dedicó a escribir con intensidad, y probablemente comenzó el Quijote. Esta circunstancia ha hecho pensar a varios editores de la obra cervantina que por esta época Cervantes escribió un proto-Quijote, concebido como novela corta a la manera de sus "Novelas ejemplares", y probablemente con una intención semejante.

«A Cervantes le quedaron cicatrices de su paso por la cárcel: más tarde, en "Los trabajos de Persiles y Sigismunda", un personaje dice que nadie que hubiera caído en manos de las autoridades sale de ellas “con el mismo lustre”. Estas palabras revelan los efectos que produjeron en él aquellos siete meses que pasó languideciendo en la cárcel, rodeado de rateros, tramposos, prostitutas y asesinos: espléndida fuente de información acerca del submundo sevillano, que Cervantes aprovecharía en "Rinconete y Cortadillo" y "El coloquio de los perros". La naturaleza de la justicia y las relaciones entre el crimen y el castigo serían un tema recurrente en Don Quijote.», M.McK., Cervantes, p. 122-123.

«En noviembre de 1597, después de la muerte el día 6 de este mes de la hija de Felipe II, la princesa Catalina, duquesa de Saboya, los teatros de Madrid se cerraron durante el período de duelo. Hacía diez años más o menos que, al tiempo que había ido creciendo la afición al teatro, también se habían incrementado las protestas de sus enemigos, hombres de la Iglesia en su mayoría, que estaban convencidos de que el drama y las gentes que se movían a su alrededor deterioraban la moral pública. Las canciones y las danzas que acompañaban a las representaciones teatrales estaban consideradas como las más indecorosas e incluso licenciosas; a las actrices que vestían provocativamente con jubón y calzas se las consideraba poco menos que prostitutas y los argumentos de las obras eran juzgados como una incitación a los valores y actitudes frívolas.», M.McK., Cervantes, p. 126-127.

Pol. Tercera Bancarrota de Felipe II.

Los españoles se amparan de Amiens, pero Enrique IV la recupera.

1598

A finales del mes de marzo, estando todavía en la cárcel de Sevilla, Cervantes debió de pensar que la administración exageraba en los controles de su gestión pasada, cuando fue requerido por el Tribunal de Cuentas para hacer una declaración jurada sobre las comisiones que le había encargado Pedro de Isunza en 1591 y 1592, incluidos los detalles del incidente referido a la incautación de cereales en Teba por Nicolás de Benito en 1591. Sin embargo, se apresuró a aprovechar las posibilidades de defensa que aquella situación le brindaba. Aseguró al Tribunal que, si le dejaban en libertad, podría recuperar todos los documentos relacionados con el período de Málaga, yendo a esta ciudad, que era donde los había dejado, y presentar con ellos el informe requerido. El Tribunal no vaciló en hacer caso omiso de los jueces de Sevilla, a causa de su lenta aplicación de la ley.

Es difícil saber cuánto tiempo hubiera permanecido Cervantes en la cárcel si el gobierno no hubiera intervenido. El 28 de abril, Cervantes firmó la declaración que le proporcionaba la libertad.

En el otoño de este año, probablemente se encontraba pobre y rechazado, entre otras cosas porque era imposible ganarse la vida con el teatro, que era la forma más fácil de hacerlo. En efecto, “A raíz de la muerte de Felipe II, en septiembre de 1598, los teatros permanecieron cerrados hasta el mes de abril de 1599, cuando el ayuntamiento de la ciudad de Madrid, inquieto a causa del descenso de donativos a los hospitales de la ciudad, pasó por encima de la opinión del rey, entonces Felipe III, y restableció los teatros públicos con ocasión de las fiestas de compromiso de la archiduquesa Margarita de Austria. Esta concesión no se puso en práctica, después del acontecimiento, hasta el año siguiente.”, M.McK., Cervantes, p. 126.

En relación con la obligatoriedad del cierre de los teatros, el rey había remitido el asunto a una comisión de tres teólogos. “El resultado de sus deliberaciones se plasmó en un decreto real, promulgado el 2 de mayo de 1598, según el cual durante un tiempo no se podrían representar en España obras dramáticas. Al parecer, el teatro transmitía enfermedades y era amigo de los placeres, afeminaba a los hombres, los incapacitaba para afrontar las penurias de la guerra y los distraía de las actividades militares. El teatro saboteaba la salud política y la fuerza militar de España y ponía al país a merced de los turcos y de Inglaterra. En otras palabras, el teatro era el chivo expiatorio del progresivo desencanto de los españoles por la cada vez mayor incapacidad de España para hacer frente a su auto-elegido papel de defensora de la Europa católica.” , M.McK., Cervantes, p. 126.

A raíz de las exequias por la muerte del rey, celebradas en la catedral de Sevilla, Cervantes compuso el famoso soneto “Al túmulo del rey Felipe II en Sevilla”: “Escrito después de la muerte de Felipe II, ridiculiza y ensalza, simultáneamente, el soberbio túmulo que los mejores artistas de la ciudad realizaron en la catedral de Sevilla. La clave de su acierto radica, a nuestro entender, en el carácter dialogado, casi entremesil, que tiene, dado que, a la intervención primera del soldado, claramente hiperbólica, sucede la del valentón, no solicitada por nadie, que da el giro humorístico genial al poema. El estrambote final acentúa, magníficamente, el humorismo:

Esto oyó un valentón, y dijo: "Es cierto
lo que dice voacé, seor soldado,
y quien dijere lo contrario, miente."
Y luego, encontinente,
caló el chapeo, requirió la espada,
miró al soslayo, fuese, y no hubo nada.

Tras las palabras, los gestos vacíos, la nada. El soneto, evidentemente, cae dentro del área de un entremés, de una jácara, o de una novela realista, si se quiere. El final, teatral y narrativo a la vez, es perfecto, tanto estructural, como poética, métrica y lingüísticamente. El hermanamiento, por otra parte, entre el soldado y el jaque, entre el pasmo hiperbólico y la fanfarria vacua, es espléndido en su vaciedad jactanciosa; la ironía, la burla y el desencanto, manifiestos.”, MdeCS, Obras completas, Micronet, 1997.

Muere su antigua amante Ana Franca. Al año siguiente, su hija Isabel entra al servicio de Magdalena de Cervantes, bajo el nombre de Isabel de Cervantes:

«El 12 de mayo de 1598, Ana de Villafranca, antigua amante suya, que se había quedado viuda hacía años, murió en Madrid dejando huérfana a su hija adolescente Isabel. Magdalena debió de dar la noticia a su hermano para que rápidamente se tomaran medidas sobre el futuro de la muchacha; la madre de Ana, Luisa de Rojas, no podía sostener a sus dos nietas, Isabel y su hermanastra Ana. Aunque es indudable que Catalina conocía estos hechos y pese a la esterilidad de su matrimonio, no deseaba encargarse de la hija que su marido había tenido con otra mujer. Era preciso encontrar para el caso alguna solución que combinara seguridad y discreción...

Bien por medio de su intervención personal o bien poniéndose en contacto con su hermana a través de una carta, en el mes de agosto ya había encontrado una solución para Isabel, que el 11 de agosto entró a trabajar, de incógnito, en la casa de su tía Magdalena, como aprendiza. Magdalena la tomó a su cargo en su casa, comprometiéndose a alimentarla, enseñarle su oficio de costurera y las labores de la casa, y a pagarle la suma total de veinte ducados por un contrato de dos años. La decencia así lo recomendaba: Isabel estaba tan cerca de su padre como le era posible sin causar ningún escándalo ni molestar a Catalina. Andrea, la otra hermana de Cervantes, también vivía entonces en Madrid, pero además de traer entre manos un juicio sobre la renta de una casa alquilada, tenía una hija a su cuidado y nunca se había llevado con su hermano tan bien como Magdalena. Esta era la persona idónea para el caso y, dado que desde la muerte de su madre vivía sola, es probable que le gustara la idea de tener una acompañante joven en su casa.

El 24 de octubre, sin duda fueron juntas a mezclarse con la gran multitud de personas alineadas en las calles, especialmente ampliadas para la ocasión, bajo los arcos triunfales que daban la bienvenida a la capital a su joven reina. Enjoyada y sentada en un trono de oro, rodeada de cincuenta damas de compañía en sillas de plata, aquello no podía desilusionar a la nueva soberana. Por lo que sabemos, esta gran ocasión no inspiró ningún poema a Cervantes. Pasó todo el verano en Madrid y pronto regresó a Sevilla. No esperó a que se examinaran sus cuentas, pensamiento este que debió de empujarle nuevamente hacia el sur.», MMcK, p. 129.

Lit. Lope de Vega, "La Arcadia" y "La Dragontea".

Mateo Alemán obtiene la aprobación del Consejo Real para la publicación de la «Primera parte de la vida de Guzmán de Alfarache». La obra recoge, con un tono inequívocamente pesimista, las experiencias generales del castellano consciente de los problemas de esta época del reinado de Felipe II, que necesariamente, por la edad y la enfermedad grave del soberano, debe de ser la postrera.

Icon. Nace Zurbarán.

Pol. Celebración en Bruselas, el 21 de agosto, de la Ceremonia de Cesión de Soberanía de los Países Bajos en favor de la Princesa Isabel Clara Eugenia, por disposición de su padre Felipe II.

Isabel Clara Eugenia y su esposo Alberto de Austria, regentes de los Países Bajos.

Paz de Vervins con Francia.

Edicto de Nantes.

Los españoles desembarcan repetidamente en Irlanda.

El día 13 de septiembre, a las cinco de la mañana, murió en el Escorial, a la edad de setenta y un años y tras cuarenta y dos años y once meses de reinado, el rey Felipe II.

Este mismo día fue proclamado Rey de España, con el nombre de Felipe III, el último hijo varón de Don Felipe II y de su cuarta esposa Doña Ana de Austria. Los tres hijos varones precedentes del rey difunto, Fernando, Carlos y Diego, habían muerto respectivamente en 1571, 1573 y 1575.

La educación del nuevo Rey había sido dirigida por el Arzobispo de Toledo, Don García de Loaysa, bajo la tutela directa de Felipe II quien, apenas el príncipe tuvo la edad adecuada, lo hizo participar a las deliberaciones del Consejo del Reino. El difunto soberano no tenía una idea muy alta de las cualidades de su hijo. Se sabe que en la intimidad había dicho a su ministro Don Cristóbal de Moura: «Dios que me ha dado tantos reinos, no me ha concedido un hijo capaz de gobernarlos; temo que me lo gobiernen».

Con el advenimiento de Felipe III se inaugura el gobierno del duque de Lerma, su valido.

Lit. Se decreta el cierre de los teatros.

V.

1599

Entre este año y 1603, Cervantes reside en Sevilla, Madrid, Esquivias y Toledo. Nuevo intento infructuoso de ir a las Indias.

Pol. Recordemos que el año de 1597 había empezado con la entrada de la peste por el norte, y que la enfermedad fue extendiéndose lentamente hacia el sur, hasta que adquirió proporciones epidémicas en 1599-1600 asolando ciudades y villas y aniquilando al quince por ciento de la población.

«En los últimos años del siglo las cosechas también fueron pésimas y los ejércitos y expediciones españolas en el extranjero sufrieron importantes fracasos y derrotas militares. El país se hallaba al borde de una crisis económica, militar y política de grandes proporciones, y el nuevo rey, un joven de veinte años, no era, como su padre preveía, el monarca ideal. Felipe III fue un rey muy diferente a su antecesor, se mostró débil donde su padre había sido un hombre fuerte, y amante de los placeres, a diferencia de la austeridad de su progenitor, quien, además, siempre estuvo dispuesto a poseer un poder efectivo en lugar de dejarlo en manos de otras personas.», MMcK, pp. 126-127.

Peste en Sevilla, que durará tres años.

Lit. Mateo Alemán publica la primera parte de su "Guzmán de Alfarache". “Este libro, sorprendentemente dual, ya que combina la narración de la vida de los bajos fondos con discursos profundamente serios y moralizantes, abrió en España las puertas a la moda de la novela picaresca. Con una visión pesimista de la vida—su autor fue durante algún tiempo inspector del gobierno en las minas de mercurio de Almadén, cuyas condiciones de trabajo eran horribles—, el libro tuvo un éxito inmediato tras su publicación en marzo de 1599, llegando a alcanzar la cuarta edición en aquel primer año y la sexta en 1600.”, M.McK, Cervantes, p. 132.

Lope de Vega, "El Isidro".

Icon. Nacen Velázquez y Van Dyck.

Pol. Felipe III se casa con Margarita de Austria.

1600

El alférez Rodrigo de Cervantes, hermano de Miguel, muere el 2 de julio de un arcabuzazo, en la batalla de las Dunas de Flandes.

El 2 de mayo de 1600, Miguel prestó declaración en Sevilla, apoyando una petición presentada por Agustín Cetina, pagador real, ante el ayuntamiento de la ciudad; lo cual prueba que seguía en contacto con él, siendo muy probable que Cetina le proporcionara algún trabajo.

«En aquellos días debió de tener muchas relaciones en Sevilla. En las casas de los artistas y literatos y en los grandes palacios de los nobles, de los que la ciudad estaba muy bien dotada, se organizaban reuniones literarias, y Cervantes seguramente asistió a muchas de ellas. Es seguro que tanto él como sus compañeros escritores discutieron allí los méritos de un nuevo best-seller, la novela picaresca de Mateo Alemán, Guzmán de Alfarache.

Este libro, sorprendentemente dual, ya que combina la narración de la vida de los bajos fondos con discursos profundamente serios y moralizantes, abrió en España las puertas a la moda de la novela picaresca. Con una visión pesimista de la vida—su autor fue durante algún tiempo inspector del gobierno en las minas de mercurio de Almadén, cuyas condiciones de trabajo eran horribles—, el libro tuvo un éxito inmediato tras su publicación en marzo de 1599, llegando a alcanzar la cuarta edición en aquel primer año y la sexta en 1600.

El espíritu idealista y de evasión que había inspirado la novela pastoril y de caballería había sido sustituido por una nueva forma de entretenimiento, realista y sórdido, que reflejaba mejor el materialismo y la desilusión de la sociedad de entonces.

Sería interesante especular sobre si la obra de Cervantes estuvo o no influida por la aparición de la larga, complicada y tan difundida novela de Mateo Alemán. Si Cervantes necesitaba un empujón para continuar su novela acerca de un loco hidalgo y producir un best-seller que, al mismo tiempo, le diera ocasión de explorar una idea fascinante y utilizar las ricas capas de experiencias y de observación que se habían ido estratificando en el transcurso de una carrera variada y llena de acontecimientos, Guzmán de Alfarache desde luego debió de dárselo. Por otro lado, si en él ya había echado raíces la idea de escribir una obra extensa, la aparición del Guzmán tal vez contribuyera a convencerle de que era inútil continuar su novela picaresca "Rinconete y Cortadillo" y de que tenía que buscar otro tipo de héroe.», MMcK, p. 131-132.

Se cree, aunque no existen pruebas de ello, que Cervantes volvió a Castilla en el mes de julio, para asistir en Toledo a la entrada en el noviciado de la orden franciscana de su cuñado más joven, Fernando de Palacios, que había cedido la mitad de sus bienes a su hermana, doña Catalina, y nombrado albacea al esposo de ésta, Cervantes.

En el mes de agosto, Cervantes abandona Sevilla y se instala en Toledo con su mujer, donde probablemente se dedica de lleno a redactar el Quijote. Parece que viaja de vez en cuando a Esquivias y hay quien supone que debe volver a la cárcel sevillana, aunque esto es más probable en 1602.

Hacia finales del año, Cervantes recibió la trágica noticia de que su hermano Rodrigo había muerto el 2 de julio en la batalla de Nieuport, batalla perdida por el archiduque Alberto de Austria frente a Mauricio de Nassau.

Lit. Nace Pedro Calderón de la Barca.

"Romancero general".

«En febrero los teatros obtuvieron permiso para abrir de nuevo sus puertas y el mundo de la farándula, prohibido durante las celebraciones religiosas, empezó nuevamente a funcionar. Teóricamente el repertorio secular debía limitarse a obras históricas, pero las compañías no iban a restringir sus actividades durante mucho tiempo. Además, de Madrid llegaban noticias muy interesantes.», MMcK, p. 132.

Pol. «Se rumoreaba que la Corte se iba a trasladar en breve a Valladolid, que se convertiría en la nueva capital de España. El duque de Lerma, favorito de Felipe III y en la práctica el verdadero soberano de España (sus rentas pronto alcanzarían los doscientos mil ducados anuales), quería separar al joven rey de la esfera de influencias de su abuela, la emperatriz María. Desde la muerte de su marido, Maximiliano II de Austria, ocurrida en 1576, la emperatriz vivía como una monja en un convento de carmelitas de Madrid y era enemiga implacable de Lerma.», MMcK, p. 132.

Enrique IV se casa con María de Médicis.

Derrota de los españoles frente a los aliados holandeses e ingleses en Nieuport.

1601

El 10 de enero de 1601 se decretó que la capital y la Corte debían trasladarse a Valladolid, «para orgullo de esta ciudad, una de las capitales históricas de Castilla, y para disgusto de Madrid, que vio cómo se escapaba de su control su mayor fuente de empleo y de ingresos. Después de hacer frente a las necesidades de la Corte establecida allí unos cuarenta años antes, la villa madrileña tuvo que enfrentarse al fantasma del abandono y del olvido, además de a la despoblación y la ruina.», MMcK, p. 134.

El traslado de la corte a Valladolid afectó a la familia de Cervantes, pues las hermanas de Miguel, su sobrina y su hija Isabel tendrían que trasladar su obrador de costura a la nueva capital del reino, ya que al vaciarse Madrid de personas principales, entre las que se contaban sus clientes, se quedaban sin trabajo. Cervantes no tardaría en acompañarlas, si bien lo seguimos encontrando en Toledo y Esquivias.

«El 14 de septiembre de 1601, en un memorando de Hacienda realizado por el Tribunal de Cuentas en Valladolid, donde este organismo se había trasladado junto con los demás departamentos del Estado, aparecía una acusación contra el recaudador de impuestos de Vélez Málaga y se requería la presencia de Cervantes para que respondiese a ciertas discrepancias existentes en las cuentas de los impuestos que había recaudado. Dos cosas están muy claras en aquellos documentos: la primera, que el propio Tribunal de Cuentas no estaba totalmente convencido de si el asunto ya estaba o no en orden, y la segunda, que Cervantes nunca había presentado un informe referente al dinero que no había podido recaudar en Vélez Málaga (aunque existen informes de que no había podido recaudar el dinero de los impuestos en otra parte) o que lo había perdido. No existe ninguna prueba, sin embargo, de que se formalizara una demanda contra Cervantes: quizá, como nosotros, los auditores no lograran descubrir su paradero.», MMcK, p. 134.

Lit. Juan de Mariana, "Historia de España".

Nace Baltasar Gracián.

Pol. Traslado oficial de la Corte a Valladolid. Gobierno del Duque de Lerma. El nuevo rey determina no llevar la vida triste de su padre. Empieza para ello por casarse siendo todavía un joven de veinte años, y decide, aconsejado por su valido, el duque de Lerma, trasladar la corte a Valladolid a primeros de 1601. A esto último se oponen no pocos nobles y clérigos, que ven en ello una lamentable imprudencia; pero se conoce que el joven rey, más bien que imitar la prudencia de su padre, prefiere salir huyendo de todo lo que le recuerda su figura sombría y austera.

La decisión de trasladar la corte a Valladolid proporciona al duque de Lerma 40000 ducados, que le entregan las autoridades de la ciudad del Pisuerga por sus buenos oficios en la mediación, pero sobre todo le proporciona sosiego, ya que aparta de ese modo a Felipe III de su abuela María de Austria, monja en las Descalzas Reales y enemiga confesa del duque.

Los holandeses destruyen una flota española en Gibraltar.

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(1) ◊ Felipe II ofreciendo al cielo al infante don Fernando = Philippe II offrant au ciel l’Infante Don Fernando = Philip II offering to heaven the Infante Don Fernando ◊

Autor: Tiziano, Vecellio di Gregorio
Título: Felipe II ofreciendo al cielo al infante don Fernando
Cronología:1573 - 1575
Técnica: Óleo
Soporte: Lienzo
Medidas: 335 cm x 274 cm
Escuela: Italiana
Tema: Alegoría
Expuesto: Sí
Procedencia: Colección Real (Real Alcázar, Madrid, salón de los espejos-cuartos principales, 1700, nº 4; Palacio Real Nuevo, Madrid, tercera pieza de la Furriera, 1747, nº 152; Palacio Real Nuevo, Madrid, paso de tribuna y trascuartos, 1772, nº 152; Palacio Real Nuevo, Madrid, cuarto de la serenísima infanta-dormitorio, 1794, nº 152; Palacio Real, Madrid, pieza amarilla, 1814-1818, nº 152).
Localización actual: Museo del Prado
Num. de catálogo: P00431
Detalle iconográfico: SaGaBardon

Felipe II (1556-1598) levanta a su hijo Fernando (1571-1578) hacia un ángel que porta una palma con el letrero MAIORA TIBI ("Mayores triunfos te esperan"). A sus pies aparece un turco encadenado y desposeído de su turbante, que yace caído en el suelo.

→ Esta obra fue encargada al pintor por la corte española y para su realización se envió un modelo de Sánchez Coello o se dieron instrucciones muy precisas, pues debía ser un exvoto en el que Felipe II daba las gracias por los favores recibidos. Tiziano, que no debió sentirse cómodo con el encargo, delegó parcialmente en sus colaboradores la realización de la pintura.

La composición conmemora dos eventos importantísimos para el Rey que sucedieron casi al mismo tiempo: la victoria contra el Imperio Otomano en la Batalla de Lepanto el 7 de octubre de 1571 y el nacimiento del que hubiera sido el sucesor de la Corona, el infante don Fernando, el 5 de diciembre del mismo año, aunque el niño moriría siete años más tarde. ←

En España se inventaría por primera vez en el inventario del Alcázar de Madrid de 1600. En 1625 el pintor español Vicente Carducho añadió unas tiras de tela para ampliar la composición y hacer coincidir su tamaño con el Carlos V en Mühlberg (P00410)

Felipe II ofreciendo al cielo al infante don Fernando

→ La pintura conmemora dos hechos acaecidos en 1571: la derrota de la armada turca en Lepanto el 7 de octubre, y el nacimiento el 5 de diciembre del infante Fernando, heredero al trono, cuya asociación y consideración como dones celestiales fue recurrente en el círculo próximo al monarca, como refleja una carta remitida el 21 de diciembre de 1571 por Luis de Requesens, gobernador de Milán, a Sancho de Padilla: Bendito sea Dios [...], que buenas dos nuevas han sido en breve tiempo, la del nacimiento y de la victoria pasada. El lienzo se erige así en un exvoto por el que Felipe agradece al cielo los dones recibidos. ←

En la parte superior un ángel en escorzo ofrece al recién nacido, sostenido por su padre, una palma y una filacteria con la inscripción MAIORA TIBI (Mayores triunfos te esperan). Al fondo se vislumbra la batalla de Lepanto y a la izquierda aparece un turco maniatado junto a despojos de la victoria.

La pintura está desvirtuada por una ampliación realizada en 1625 por Vicente Carducho para hacer coincidir su tamaño con El emperador Carlos V, a caballo, en Mühlberg (P410).

→ La iniciativa de la composición partió de la corte. Jusepe Martínez aludió al envío a Tiziano de un diseño de Alonso Sánchez Coello y un retrato del rey en acto de mirar hacia arriba algo terciado. A falta del dibujo y del retrato, resulta difícil discernir cuánto de Sánchez Coello y cuánto de Tiziano hay en la pintura. ←

Es evidente que Tiziano aprovechó la cabeza de Felipe, a quien no veía desde 1551 y presenta un aspecto acorde a sus cuarenta y cuatro años. Felipe aparece de perfil, tipología inusual cuya elección debió de corresponder al monarca e iría implícita a su concepción del cuadro como exvoto.

Este carácter votivo explica tanto el todo como las partes: la actitud oferente del monarca, que Panofsky asociaba con imágenes medievales del "Ad te levavi", el bufete cubierto de terciopelo a modo de altar, y el turco maniatado con los despojos de la guerra, que constituyen la ofrenda a la divinidad.

La impronta hispana es evidente al compararlo con los tradicionales cuadros venecianos, donde el dux aparece arrodillado ante la Virgen acompañado por santos y figuras alegóricas.

→ Resulta tentador pensar que estas diferencias traducen una distinta percepción del poder. Felipe, como monarca absoluto, se erige en un único agente de la providencia divina; en Venecia, por el contrario, el dux, "príncipe electo" de una república, posee protagonismo sólo como encarnación del Estado, lo que explica la aparición de figuras alegóricas de Venecia y de santos protectores. ←

→ Se localizan elementos de la composición y su trasfondo ideológico en la entrada triunfal de Ana de Austria en Madrid en 1570 con ocasión de su matrimonio con Felipe II, en cuya materialización participó Sánchez Coello. Juan López de Hoyos concibió entonces un programa iconográfico donde la temática epitalámica compartía protagonismo con la exaltación de Felipe II como campeón del catolicismo. ←

En el de la calle Mayor, una grisalla de Sánchez Coello mostraba la "Defensa de la Fe Católica por su Majestad", mientras otra del mismo autor celebraba el "Felice matrimonio", y en ella "por lo alto venía un ángel con grandísima claridad y resplandor y traía entrambas manos un rótulo" que recuerda al de Tiziano.

→ Con estos precedentes debe considerarse la intervención de López de Hoyos en la invención remitida a Tiziano. Felipe II asoció visualmente su reinado con este cuadro y lo emparejó con el de Carlos V en Mühlberg, símbolo del paterno. Se citan juntos por primera vez en el Alcázar de Madrid a la muerte de Felipe II, y así siguieron en sus destinos sucesivos hasta su ingreso en el Museo del Prado en 1839. ←

Fuente: Texto extractado de Falomir, M. en: El arte del poder. La Real Armería y el retrato de corte, Museo Nacional del Prado, 2010, p. 192.

14:46 Écrit par SaGa Bardon dans El Quijote | Lien permanent | Commentaires (0) |  Facebook |

06/05/2016

Miguel de Cervantes y su tiempo: Crónica hispano-flamenca (1547-1617): quinquenio 10/14

 

 

 

El cambista y su mujer = Le changeur de monnaie et sa femme = The moneychanger and his wife

Autor: Marinus van Reymerswaele (Zelanda, h. 1490/1495 - antes de 1567) (1)

Tras haber trabajado como "Comisario de abastos", Cervantes se ve obligado a trabajar como "Recaudador de impuestos", dos ocupaciones cuyas duras enseñanzas, que nunca olvidará, le costarán muy caras

-oOo-

1592

Acusado de fraude en relación con sus cuentas como comisario, Cervantes es detenido unos pocos días en septiembre en la cárcel de Castro del Río, en ejecución de una orden del corregidor de Écija, por venta ilegal de trigo, aunque enseguida se le declara inocente. Una vez más, la mediación de Isunza logra que se le deje en libertad muy pronto.

Esta detención coincide con el encargo a Cervantes de una serie de comedias, que desgraciadamente no llegará a escribir: el 5 de septiembre se compromete, mediante contrato y a cambio de 300 ducados, a componer seis comedias para Rodrigo Osorio, conocido actor y "autor" de comedias, es decir, director de una compañía, con la jactanciosa condición de que, si no fuesen como las mejores de sus contemporáneos, no cobraría.

Lit. El gran historiador jesuita Juan de Mariana publica su «Historia de rebus Hispaniae».

Proclamación por la Congregación de la Inquisición de la Edición de la Biblia aprobada por Roma: edición definitiva de la "Vulgata Sixtina".

Pol. Cortes de Tarazona.

Asedio de París por Enrique IV

Elección del papa Clemente VIII.

1593

En junio muere Isunza, proveedor general del rey en Andalucía; es nombrado sucesor suyo Oviedo. Este mismo mes, Cervantes decide regresar a Madrid, al comprender que su trabajo de comisario llega a su fin, con el deseo de obtener un nuevo puesto en la administración. Unos meses después comenzará a trabajar como recaudador de impuestos, trasladándose nuevamente a Andalucía.

De hecho su labor como comisario de abastos tocaba a su fin en octubre, ya que sólo le quedaba un último encargo de Miguel de Oviedo, tras el cual, como lo veremos enseguida, se pondría fin oficialmente a la vasta empresa de aprovisionamiento de víveres iniciada por Guevara.

En octubre también, coincidiendo con el fin de su trabajo como comisario de abastos, muere a los setenta y tres años Leonor de Cortinas, su madre, en la madrileña calle de Leganitos.

Lit. El Papa Clemente VIII crea Cardenal al Padre Francisco de Toledo, de la Compañía de Jesús, eminente filósofo y teólogo andaluz. Además de su intensa labor como profesor y escritor, el P. de Toledo asume diferentes misiones como legado pontificio. Una de éstas le lleva a Lovaina, donde recibe la abjuración que hace Bayo de sus doctrinas condenadas por la Iglesia.

Por iniciativa de sus superiores, publica sus prelecciones de filosofía, profesadas en el Colegio Romano. Entre ellas encontramos diferentes trabajos consagrados a la obra de Aristóteles y muy en particular su «De Anima», que se convierte en libro de texto para varias generaciones de estudiosos.

Pol. Estados generales del Louvre.

Abjuración del hugonote Enrique IV, para poder ceñir la corona francesa. Con este soberano, la dinastía de los Borbones, instalada ya en Navarra, se instaura en Francia.

1594

El rey Felipe II, alertado y alarmado por las continuas irregularidades en el aprovisionamiento de trigo, a las que las ejecuciones de los cuatro comisarios no parecían haber puesto coto, decidió, en abril de 1594, detener definitivamente el complejo sistema de aprovisionamiento de víveres que el propio Estado había puesto en funcionamiento, destituyendo a Miguel de Oviedo y a todos sus ayudantes, entre ellos a Cervantes.

Así pues, Cervantes se vio obligado a dejar su oficio de comisario.

Aunque terminaba aquellos seis años de sobresaltos tan pobre como los había empezado, tuvo no obstante la suerte de que le fueran aceptadas las cuentas que presentó, y que le eximieran del pago de cantidades que algunos aseguraban que debía. Sólo entonces dejó Sevilla para volver a Madrid.

En Madrid, el ex-comisario Miguel de Cervantes, que, como era natural en un hombre de cuarenta y siete años sin trabajo remunerado, intentaba por todos los medios alcanzar un nuevo empleo en la Administración Pública, logró que atendiera su solicitud el contador de Su Majestad, Agustín de Cetina, que era por suerte su antiguo pagador en Sevilla. Éste consiguió que la Hacienda comisionase a Cervantes para cobrar varios atrasos de tasas en el reino de Granada, por valor de 2 500 000 maravedíes. Se trataba exactamente de tercias y alcabalas, “tributo de tanto por ciento del precio que cobraba el fisco por los contratos de compraventa y permuta”. Cervantes volvió así a su tarea de cobrar para el estado, aunque pasando de comisario de abastos a recaudador de impuestos. Quienes sostienen que Cervantes era un converso, invocan como argumento, en favor de su tesis, la obtención y la práctica por Cervantes de este empleo, que habitualmente desempeñaban los judíos.

Para entrar en su nueva función, se le exigió a Cervantes un fiador. Lo encontró en la persona de un cierto Francisco Suárez Gasco, hombre, por desgracia, bastante poco de fiar, dada su fama de pendenciero y de asesino, ya que se le sospechaba de haber asesinado a su mujer. Aunque Suárez Gasco avaló a Cervantes por la cantidad de 4 000 ducados, la elección de tal fiador inspiró vivas reticencias entre los responsables de la Hacienda. En consecuencia de ello, aunque Cervantes fue nombrado recaudador, se le exigió, además de la fianza de Suárez Gasco, el que antes de entrar en función garantizase la suma recaudable con un depósito de sus propios bienes y de los de su mujer, razón por la cual tuvieron que ir ambos a firmar ante notario tal compromiso.

Nuevo gesto infeliz de Cervantes: tras haber recaudado los impuestos en el reino de Granada, depositó el dinero en la banca de Simón Freire, quien desdichadamente desaparecería poco después, desfalcando todos los depósitos de la banca, lo cual haría que Cervantes se viera nuevamente en la cárcel.

Pol. Enrique IV entra en París.

1595

El 7 de mayo Cervantes obtuvo el primer premio en unas justas poéticas, organizadas por los dominicos en Zaragoza, para celebrar la canonización de San Jacinto, “el apóstol de Polonia”. Cervantes tomó parte en el segundo certamen, que requería una glosa en estrofas prefijadas de la vida del nuevo santo, consiguiendo el primer premio, dotado con tres cucharas de plata.

Tal premio no debió de consolarle mucho del desastre que se le anunció en mayo de 1595: Freire había desaparecido llevándose consigo, desfalcados, 60000 ducados. Alarmado, corrió a Sevilla para tratar de salvar algo de ese naufragio, pero al llegar se encontró con que todos los bienes estaban en cepo jurídico, a petición de sus acreedores. Cervantes sólo consiguió que se reconociera el embargo de las sumas que se adeudaban al Tesoro, pero las suyas particulares las perdió para siempre.

La mala suerte quiso que por las mismas fechas llegara a su conocimiento la ruptura, tras cuatro años de relaciones, de su querida sobrina Constanza de Ovando con don Pedro de Lanuza. Constanza de Ovando, la sobrina que acompañó a Miguel de Cervantes y a su esposa hasta el momento de sus muertes respectivas, era fruto natural de los amores de su hermana mayor Andrea con Nicolás de Ovando.

Cervantes debió de pensar que era la nueva generación de mujeres de su familia que tomaba el relevo de las desdichas en amores a la de sus hermanas Andrea y Magdalena.

El inconstante don Pedro era hermano del justicia mayor de Aragón, que Felipe II había mandado decapitar por haber amparado la huida de su secretario real Antonio Pérez y apoyado la rebelión en aquellos reinos. Tras sucesos tan graves, la familia Lanuza había sido perseguida y caído en desgracia. Probablemente estas circunstancias hicieran pensar a los Cervantes que la joven Constanza llegaría a casarse más fácilmente con el joven aristócrata. Pero, no. Se repetía casi punto por punto la historia de su madre y de su tía, y, de nuevo el desenlace fue como entonces: don Pedro abandonó a Constanza en cuanto el honor y la fortuna de los Lanuza empezaron a restablecerse. Don Pedro le dejaba a la joven, para que se consolase de la burla, la suma de 1400 ducados, que no pagó de inmediato, ya que no disponía por entonces de ese dinero.

Murió por esas fechas el tío de su mujer, el cura don Juan de Palacios, que dejó por herederos a sus tres sobrinos. A Catalina le tocaron dos viñas, unos olivos, unos juegos de ropa de cama, un pequeño tonel... Es sólo una conjetura que Miguel estuviese en Esquivias cuando se diera lectura al testamento, pero tenemos la seguridad de que fue a Toledo para la ordenación de su cuñado Francisco de Salazar, en mayo de ese año de 1595. Después, Cervantes partió para Sevilla.

Lit. Ginés Pérez de Hita, "Guerras civiles de Granada".

Publicación del "Atlas" de Mercator.

Pol. Enrique IV es absuelto por el papa Clemente VIII.

«El único éxito de Felipe en este período fue la prolongación de la rebelión irlandesa contra Isabel: en mayo de 1595 su líder, el conde de Tyrone, estaba a punto de hacer las paces, cuando llegaron unos agentes españoles con promesas de ayuda, seguidas al poco de algunas municiones, de las que tenían mucha necesidad.

Inglaterra se vengó no obstante dos meses después, cuando una gran fuerza anfibia se apoderó de Cádiz y la retuvo durante dos semanas sin que nadie se la disputara. Cuando los invasores se embarcaron de vuelta, señalaron con suficiencia que los incendios provocados por ellos en la ciudad «no dejaron de arder ante nuestra vista hasta la noche del miércoles siguiente, momento en que dejamos de divisarlos». Además, los invasores se llevaron con ellos dos de los nuevos galeones de Felipe (y otros dos sólo escaparon a la misma suerte porque sus tripulaciones les prendieron fuego previamente). La flota mercante española anclada en Cádiz, que se preparaba para partir hacia América, perdió 28 barcos y bienes por valor de cuatro millones de ducados.», Parker, p. 457. (2)

1596

A través del agrio soneto dedicado al duque de Medina Sidonia, comprobamos que el mundo se le había caído encima a Cervantes. Sus experiencias como funcionario del gobierno en Andalucía le habían demostrado que sus años heroicos de soldado y cautivo habían desaparecido para siempre.

“Se puede datar con exactitud en 1596 el soneto titulado "A la entrada del Duque de Medina", puesto que poetiza un suceso acaecido en julio de dicho año, cuando el conde de Essex entró en Cádiz y saqueó la ciudad impunemente durante 24 días. En Sevilla se organizaron varias compañías de soldados ("Vimos en julio otra Semana Santa") con gran estruendo y algarabía ("Hubo de plumas muchedumbre tanta"), a las órdenes del Duque de Medina Sidonia, y de su lugarteniente, el capitán Becerra ("Clamó el Becerro y púsolos en sarta"), pero..., cuando los españoles llegaron a Cádiz, ya se habían marchado los ingleses:

«y, al cabo, en Cádiz, con mesura harta,
ido ya el conde, sin ningún recelo,
triunfando entró el gran duque de Medina.»

Cervantes, con justeza y gracia, ironiza y se burla de la fanfarria y de la bravuconería del ejército español, mera apariencia sin sustancia real, al tiempo que satiriza la aparatosidad y la hipocresía de la supuesta e inexistente victoria:

Soneto a la entrada del duque de Medina en Cádiz
de Miguel de Cervantes (atribución)

Vimos en julio otra semana santa,
atestada de ciertas cofradías
que los soldados llaman compañías,
de quien el vulgo, y no el inglés, se espanta.

Hubo de plumas muchedumbre tanta,
que, en menos de catorce o quince días,
volaron sus pigmeos y Golias,
y cayó su edificio por la planta.

Bramó el becerro y pusolos en sarta,
trono la tierra, escureciose el cielo,
amenazando una total ruina,

y al cabo, en Cádiz, con mesura harta,
ido ya el conde, sin ningún recelo,
triunfando entró el gran Duque de Medina.

Éste es otro Cervantes. El anterior, el héroe de Lepanto, el cautivo de Argel, el que alababa, orgulloso, la temeridad de los numantinos y el esfuerzo bélico de los que fueron contra Inglaterra, ya no existe. Sólo queda el desencanto, la desilusión, el desengaño y el sentimiento de la decadencia. La cruda realidad barroca se ha impuesto sobre el idealismo renacentista. La visión del mundo cervantina ha dado un giro de ciento ochenta grados.”, MdeCS, Obras completas, Micronet, 1997.

Lit. Alonso López Pinciano, "Philosophia antigua poética".

Juan Rufo, "Los seiscientos apotegmas".

Pol. Saco de Cádiz por los ingleses, bajo el mando de Howard y Essex: el 1 de junio la armada inglesa penetra en el puerto de Cádiz, quema varios barcos de la marina mercante española, que se preparaban a zarpar para Méjico, y saquea la ciudad.

Felipe II, enfermo en Azeca, cerca de Toledo.

Felipe II nombra gobernador de los Países-Bajos al cardenal-archiduque Alberto de Habsburgo, que contraerá matrimonio con su hija Isabel.

Fuente: Salvador García Bardón: Miguel de Cervantes y su tiempo
Crónica hispano-flamenca cervantina
Cronología razonada y circunstanciada

Diffusion Universitaire Ciaco, Louvain la Neuve, 1988, reedición 2016 en preparación.

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(1) ◊ El cambista y su mujer = Le changeur de monnaie et sa femme = The moneychanger and his wife

Autor: Marinus van Reymerswaele (Zelanda, h. 1490/1495 - antes de 1567)
Título: El cambista y su mujer
Fecha: 1539
Técnica: Óleo
Soporte: Tabla
Dimensiones: Alto: 83 cm.; Ancho: 97 cm.
Objetos presentados: Dinero, Balanza, Libro, Pluma, Tintero, Candelabro

Procedencia: Legado Mª. de los Ángeles Medina y Garvey, duquesa de Tarifa, 1934
Localización actual: Museo del Prado
Ubicación: Sala 055A (Expuesto)
Número de catálogo: P02567

Sentados ante una mesa los dos personajes cuentan dinero con evidente avidez.

El cambista viste ropas burguesas, con puños y cuello en piel, y en la cabeza luce un extraño sombrero con colgante. La mujer viste traje encarnado y cofia blanca, según la moda flamenca del siglo XVI.

Sobre la mesa varias monedas de oro y cobre, un libro de cuentas y una balanza. Al fondo un candelero y otros papeles sobre un anaquel.

La composición deriva de un modelo realizado por Quintin Massys en 1514, tabla que se encuentra en el Museo del Louvre de París.

Pese a ser una composición muy repetida por el artista, en este de 1539 se acentúan ciertos aspectos, como la tensión que desprende la escena, al estar toda la estancia saturada y en desorden. Se pretende así marcar la censura o crítica a la actividad moralmente reprobable de los personajes.

Una versión muy similar, realizada por el mismo artista, se encuentra en el Monasterio de El Escorial, en depósito del Museo del Prado (P2102).

◊ Bibliografía ◊

Friedländer, Max J., Die altniederlandische malerei, Paul Cassirer, Berlin, 1935, pp. 40-43.

Van Werveke, H., Aantekening bij de zogenaamde belastingpachters en wisselaars van Marinus van Reymerswael, Gentsche bijdragen tot de kunstgeschiedenis, 1949-1950, pp. 43-58.

V.V.A.A., Carlos V y su ambiente: exposición-homenaje en el IV Centenario de su muerte, (1558-1958), Ministerio de Educación Nacional, Dirección General de Bellas Artes, Toledo, 1958, pp. 87-88.

Moxey, K.P.F., The Criticism of Avarice in Sixteenth-century Netherlandish Painting, Netherlandish Mannerism: Stockholm, 1984, pp. 21-34.

Museo Nacional del Prado, La pintura flamenca en el Prado, IbercajaFonds Mercator, Amberes, 1989, pp. 95.

Milkers, Anne, Omtrent Marinus van Reymerswaele, Gante, 1990.

Heck, Christian, Collections du Nord-Pas-De Calais: la Peinture de Flandre et de France du Nord Au XVe et Au Debut du XVI Siecle, Bij Peeters, Bruxelas, 2005, pp. 283.

Silver, Larry, Pieter Bruegel, Abbeville Press Publishers, 2011, pp. 147.

Woodall, Joanna, De wisselaer Quentin Matsys's man weeighing gold coins and his wife. 1514, Nederlands kunsthistorisch jaarboek, 64, 2014, pp. 38-75 [39,41].

Fuente: Museo del Prado

(2) Toma y saqueo de Cádiz

En 1596, durante la guerra anglo-española y la guerra de Flandes, la ciudad de Cádiz fue objeto de un ataque por parte de una gran flota inglesa bajo el mando del almirante Charles Howard y de las tropas de Robert Devereux, II conde de Essex, con el apoyo de las Provincias Unidas de los Países Bajos.

La falta de previsión y de organización de las fuerzas españolas, y la escasa resistencia de estas contra los atacantes, dieron como resultado la rápida victoria inglesa. Tras destruir la armada española presente en la bahía de Cádiz, las fuerzas atacantes desembarcaron, capturando y saqueando la ciudad; antes de su retirada tomaron varios rehenes de entre las principales personalidades de la ciudad, que fueron llevados a Inglaterra y aprisionados en espera del pago de su rescate.

Las pérdidas económicas causadas durante el saqueo fueron cuantiosas: la ciudad resultó incendiada, al igual que la flota, en la que fue una de las principales victorias inglesas en el transcurso de la guerra; España se declararía en quiebra ese mismo año.

Fuente: Wikipedia.

23:25 Écrit par SaGa Bardon | Lien permanent | Commentaires (0) |  Facebook |