23/06/2006

Economía lingüística

 

Economía lingüística

Permalink 23.06.06 @ 16:17:32. Archivado en España, Turismo lingüístico

En 2002, el Instituto de Comercio Exterior (ICEX) y la Casa de América organizaron el seminario «El español, un activo con proyección internacional». El motivo explícito de este seminario fue el reconocimiento de la potencialidad del español como creador de riqueza y su acomodo directo en sectores como el educativo, el editorial, el audiovisual, el musical y el extraordinariamente prometedor de las nuevas tecnologías. Todos estos sectores, que lo utilizan como herramienta principal de su actividad, tienen no sólo un valor cuantitativo cada vez más importante sino, sobre todo, un valor cualitativo, en la medida que abren nuevas posibilidades al resto de los productos y servicios de nuestro Comercio Exterior.

Hoy se clausura en Sevilla un Seminario Internacional cuyo título, emparentado con el precedente, es «El valor económico del español: una empresa multinacional». Este Seminario ha puesto de manifiesto que el idioma español aporta ya a la economía de España un valor que equivale al 15 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), es decir, un valor similar al que genera el turismo.

El idioma español inyecta ya a la economía un valor similar al turismo: el 15 por ciento del PIB

SEVILLA.
A. GONZÁLEZ-BARBA/ABC

El idioma español aporta ya a la economía de España un valor que equivale al 15 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), similar al que genera el turismo. Así se ha puesto de manifiesto en el Seminario Internacional «El valor económico del español: una empresa multinacional», que hoy clausura en Sevilla la escritora Nélida Piñón.

El director del proyecto de investigación sobre el valor económico del español, José Luis García Delgado, explicó que «nuestra lengua es una empresa multinacional singular, dotada de un patrimonio extraordinario y de una matriz mundial y no de un único país». García Delgado abogó por la consolidación en Iberoamérica de «economías pujantes y sociedades democráticas que fortalezcan el español como una lengua de muchos y de prestigio».

Jaime Otero, investigador principal para el área de Lengua y Cultura del Real Instituto Elcano, recuerda, en un gran estudio en la web del Instituto Elcano, que en 2003, bajo la dirección del académico Ángel Martín Municio, se publicó un trabajo muy elaborado que arrojaba como resultado que el español representa para España «un valor económico equivalente al 15 por ciento del producto nacional bruto».

¿De dónde surge esta pujanza económica? Según Otero, en la década de 1990 España se convirtió en el primer inversor extranjero en Hispanoamérica y «muchos ejecutivos de las empresas inversoras percibieron que la lengua y cultura comunes, unidas a ciertos valores compartidos y experiencias políticas similares, ofrecían excelentes oportunidades a los inversores peninsulares». Así, la demanda de enseñanza del español en el mundo en términos comerciales ha crecido espectacularmente. Por ejemplo, las matrículas del Instituto Cervantes en los centros que tiene repartidos por el mundo crecieron de 81.700 en el curso 2002-2003 a 93.000 en el curso 2003-2004. En Estados Unidos, casi el 60% de los estudiantes de lenguas modernas escoge el español en el «College». El número de doctorados en Spanish Language & Literature superó en la década de 1990 al de doctorados equivalentes en francés y alemán. En los últimos años, los países hispanohablantes han sido en conjunto el segundo destino de los universitarios estadounidenses en el extranjero.

Ya no es asunto exclusivo de España

Casi treinta millones de americanos confiesan hablar español en casa. Y su integración en la sociedad americana es cada vez mayor. Por su nivel adquisitivo, la minoría hispana de Estados Unidos está cerca de ser la comunidad hispanohablante más rica del mundo. Según Humberto López Morales, secretario de la Asociación de Academias de la Lengua, 120.000 hispanos aprenden español en Florida. Desde un punto de vista «político o económico, el español ya no es asunto exclusivo de España, donde vive apenas uno de cada diez hispanohablantes, y ni siquiera de los países donde es la lengua oficial o mayoritaria.

El idioma español aspira a compartir trono con el inglés

Fundación Telefónica impulsa un gran estudio sobre el valor económico del idioma.
Rosa Coronilla / SEVILLA (23-06-2006), CincoDías.com

En el corazón de Nueva York, en Cuba o en Guinea Ecuatorial. Más de 400 millones de personas en todo el mundo, e incluso 600 según algunas fuentes, se comunican y sienten en español, una lengua en crecimiento que gracias a su expansión aspira a compartir con el inglés el trono de primer idioma operativo del planeta. El gigantesco activo económico que supone la lengua de Cervantes, una 'empresa multinacional' que domina en 21 países, no se ha llegado a medir hasta la fecha, pero ya se trabaja en ello. El dato exacto se sabrá antes de 2008 y será fruto de la gran investigación académica que se puso en marcha en 2005 por iniciativa de Fundación Telefónica.

La entidad ha reunido a 25 expertos de universidades españolas y latinoamericanas y ha impulsado un estudio pionero sobre el valor económico del español que ayer celebró en Sevilla su primer encuentro internacional. El director de la investigación, el catedrático José Luis García Delgado, defendió el 'extraordinario patrimonio' del español, que según su opinión sirve de motor 'a toda la economía' y no sólo a las empresas que operan en las industrias de la palabra. Y citó como ejemplo la rápida expansión de las empresas españolas en Iberoamérica precisamente gracias al uso compartido de la lengua. En este sentido, reclamó que las empresas 'ayuden a la lengua como la lengua ayuda a la economía'.

García Delgado destacó las 'ramificaciones planetarias' del español, que ya es la segunda lengua de comunicación internacional después del inglés y la que experimenta un mayor ritmo de crecimiento en un contexto de progresiva desaparición de lenguas en todo el planeta. Aunque algunos de los expertos aseguran en sus ponencias que el castellano podría desbancar al inglés, el director del estudio cree que el objetivo debe ser compartir en términos de igualdad esa privilegiada posición de 'lengua franca' en todo el mundo.

El catedrático detalló que la investigación, en la que participan nueve universidades españolas, arrancó en el último trimestre de 2005 y se extenderá por espacio de tres años. El estudio, que analizará toda la literatura que se ha publicado sobre el tema, intentará cuantificar el valor de la lengua desde distintos puntos de vista como las migraciones, la industria cultural o la de las telecomunicaciones, además de redactar una primera cartografía del español. Este mapa detallado de la lengua en el mundo es el primer paso de la investigación general y establecerá el número de hablantes de español, su distribución geográfica y las tendencias demográficas de los diferentes grupos de hispanohablantes.

Al primer seminario internacional que analiza los avances del estudio asistieron también, además del alcalde de Sevilla, los ex presidentes de Colombia y Ecuador, Belisario Betancur y Oswaldo Hurtado. También estuvieron presentes Ramiro Osorio, de la Secretaría General Iberoamericana, y Javier Nadal, vicepresidente ejecutivo de la Fundación Telefónica. Osorio, que representó a Enrique Iglesias, secretario general del Banco Interamericano de Desarrollo, puso como ejemplo del empuje de la lengua de Cervantes que el español será usado en una década por la cuarta parte de la población de EE UU, la primera potencia económica mundial. 'El español no es sólo un inmenso y extraordinario espacio cultural, sino también un espacio de oportunidades incalculables para grandes acuerdos políticos, sociales y también económicos', apostilló.

Un gran activo

Un lugar en el mundo. El español es la cuarta lengua más hablada y el segundo idioma de comunicación internacional. Sólo ocho idiomas superan los 100 millones de hablantes, ya que el 96% de la humanidad usa sólo el 4% de los idiomas. Hay entre 4.000 y 7.000 lenguas, aunque dentro de 20 años sólo sobrevivirán 1.000.

Un bien intangible. Los estudiosos del carácter económico de la lengua aseguran que se trata de un intangible para las empresas, un bien sin coste de producción, que no se agota por su uso, que no es apropiable y que incrementa su valor cuanto más se utiliza.

La ayuda de la inmigración. Los expertos aseguran que la población inmigrante que llega a España abre una gran oportunidad de extender el castellano en zonas de escasa tradición como el Este de Europa, algunas áreas de África o Asia. Dos tercios de los extranjeros que viven en España no son hispanohablantes.

16:31 Écrit par SaGa Bardon dans Turismo | Lien permanent | Commentaires (0) | Tags : espa a |  Facebook |

26/01/2006

Hoteles cervantinos

Hoteles cervantinos, hogares de la Paz

 

No hay mejor manera de aprender una lengua extranjera que enamorándose de una persona que la hable como su lengua natural. Al enamorado le suena la voz de su amor como música celestial y la historia que le cuenta como la más intrigante y seductora.

 

Yo sé de lo que hablo, porque a mí me ha pasado. La consecuencia de tal estado de embriaguez es que ni la fonética, ni la sintaxis, ni la semántica, ni la pragmática de la nueva lengua plantean problemas, sino todo lo contrario: el diálogo amoroso desata en los enamorados la poética y la retórica universales. Todo gusta y todo entusiasma, porque todo apetece al tener el sabor del amor, que es condimento que invita a vivir la vida como la gran aventura de un descubrimiento continuo multiplicado por dos.

 

Lo que acabo de decir no es simple aserto de poeta o pirueta estratégica de retórico, deseoso de captar la benevolencia de mi lector, sino que está apoyado en casi medio siglo de tarea profesional, como investigador en lingüística y como profesor universitario de lengua española en el corazón de Europa. Mis mejores alumnos han sido siempre los enamorados que han venido a mis clases para aprender el español motivados por su amor o, en grado equivalente, los que han encontrado en mis clases a su pareja. Los casos más llamativos han sido los de alumnos que ignoraban ambos el uno la lengua del otro antes de conocerse y que, por amor, aprendían simultáneamente la lengua que hasta entonces les era ajena. Era como si dos imanes que se ignoraban por la distancia existente entre ellos, se acercaran de pronto y cada uno girara ciento ochenta grados para abrazarse al otro.

 

Sin duda ninguna nuestro organismo humano, espoleado por el amor, segrega hormonas que favorecen en nuestro cerebro la creación de sinapsis que tienen como resultado evidente la aparición, en nuestro comportamiento comunicativo, de una nueva gramática que articula pragmáticamente nuevos sonidos en nuestra voz con nuevos sentidos en nuestro entendimiento. El resultado es que el amor nos ayuda a adoptar como nuestra una lengua extranjera.

 

Esto que es verdad en grado sumo para las parejas unidas por el amor conyugal lo es también, por analogía, para las parejas y para los grupos unidos por el amor de la amistad. Me atrevería incluso a decir que al igual que sin un mínimo de amor es imposible la amistad, sin un mínimo de amistad es imposible el aprendizaje simpático de una lengua extranjera. Entiendo por aprendizaje simpático el aprendizaje que hará posible las relaciones simpáticas entre los seres humanos, esto es, las relaciones abiertas a los diferentes grados del amor. Una lengua aprendida sin simpatía estará siempre limitada al campo del espionaje o de la especulación comercial, es decir, a los dominios más expuestos a la antipatía, generadora de conflictos y de guerras.

 

Yo me digo que nuestros hoteles tendrían que tener en cuenta este proceso, haciendo todo lo que pudieran por favorecerlo, para ser fieles a la filosofía que debe fundamentar su existencia. Para mí un hotel es una institución antropológica comparable a la familia, en cuanto que procura al ser humano un medio ambiente de simpatía, sin la cual ninguna persona puede disfrutar de su propia condición humana, al estar privada de la ayuda necesaria y solidaria de sus semejantes.

En cierto sentido un hotel que preserva un medio ambiente de simpatía análogo al de una familia, es un medio más natural que una sala de clase para aprender una lengua y una cultura extranjeras, porque responde a la necesidad del estudiante que, una vez asentados sus conocimientos de base en la clase, desea sentirse totalmente integrado en su nueva comunidad cultural.

 

Aquí viene mi idea de los Hoteles cervantinos dentro de España, que podrían completar como centros de perfeccionamiento vital la misión formadora de base de los Institutos Cervantes en el extranjero. El Hotel cervantino, definido como un hotel que preserva un medio ambiente de simpatía análogo al de una familia, permitirá al estudiante adaptarse mejor a su nuevo medio de comunicación y existencia reales, viviendo lo más intensamente posible todas sus facetas.

 

Yo estoy convencido de que tanto los profesionales de la lengua española como los profesionales de otras disciplinas que necesitan dominar perfectamente nuestra lengua y nuestra cultura, prefieren albergarse, para pasar sus estancias de iniciación y perfeccionamiento en España, a menudo combinadas con las vacaciones profesionales con su familia, en una hotelería que comprenda su necesidad de sentirse totalmente integrados en nuestra lengua, en nuestra cultura y en nuestro modo de vida, para asimilarlas y saborearlas mejor, viviendo lo más intensamente posible su nuevo medio de comunicación y vida. Se encuentran en este caso los actuales y futuros diplomáticos, funcionarios internacionales, industriales y financieros multinacionales, profesores inter-universitarios, etc. Habría que pensar también en los numerosos eméritos de estas profesiones, deseosos de vivir su retiro en España perfectamente integrados en nuestra población.

 

Los Hoteles cervantinos prestarían una atención particular, en su promoción y en sus servicios especializados, a este tipo de clientela activa y deseosa de integración en la vida española, dándole una cierta prioridad en su política de reservas sobre clientelas pasivas y sin deseo de integrarse. Estoy seguro de que este tipo de estancias transformaría los hoteles en auténticas colmenas socioculturales, cuya animación beneficiaría tanto a los clientes como a los propios profesionales de la hostelería, a sus familias y al contexto humano general de cada hotel implicado.

 

Me parece que esta iniciativa debería ser privada. De hecho sé que cuenta con la simpatía de una de las cadenas de hoteles más dinámicas de Andalucía, cuya filosofía incluye la visión fundamental que aquí damos de los Hoteles cervantinos. Pero me huelo que puede contar con el apoyo tanto de las Autonomías, que pueden adaptar el concepto a sus propios proyectos lingüísticos generales para el español y particulares para sus lenguas propias, como del Estado español y de la Unión Europea, muy conscientes de la importancia de nuestra lengua común en Europa y en el mundo. Nadie olvide que el español se ha convertido hoy en el prototipo de la lengua mundial que hay que defender, como símbolo de la libertad de opinión y de expresión de todas y de cada una de las lenguas, frente al peligro muy real de un monopolio ligüístico de la globalización. Lo he probado en este mismo periódico al ocuparme del Español, lengua mundial en la UE.

 

Los Hoteles cervantinos ofrecerían solidariamente, en un Taller hispánico, prestaciones formativas por Internet, de las que se ocuparía mi equipo de Ingeniería lingüística, difundiendo material propio, existente ya: métodos multimedia de lengua y cultura, recursos mnemotécnicos de tipo morfo-semántico, gramática intencional, diccionario de operaciones semánticas (sinónimos, antónimos, hipónimos, hiperónimos, merónimos, holónimos, etc), enciclopedia de escenarios pragmático-lingüísticos (usos circunstanciales de la lengua), diccionario enciclopédico (contextos que dan sentido), formación en tropología, poética y retórica (las formas literarias del español), antologías y concordancias literarias (análisis y síntesis), etc.

 

Cada Hotel cervantino, asociado o solo, pero apoyado siempre por el conjunto de los demás, organizaría las actividades socioculturales locales, que consistirían fundamentalmente en fomentar el contacto e incluso la articulación funcional con los actores sociales y culturales de cada lugar: bibliotecas, librerías, compañías teatrales, orquestas, museos, profesiones liberales, centros religiosos, artistas, artesanos, profesores, historiadores, sociólogos, deportistas, etc.

 

Para los Hoteles cervantinos que deseen participar en el año cervantino que estamos viviendo, se emplearía inmediatamente una entrada común en Internet, que aparecería en los portales de todos estos hoteles y que se llamaría: Taller cervantino del Quijote. En el Taller se ofrecerían mi texto crítico del Quijote, textos originales de 1605 y 1615, y artículos de mi Diccionario enciclopédico, en diferentes formatos. La edición del Diccionario enciclopédico se haría en primer lugar por entregas, como se viene haciendo en Qué-Málaga, para fomentar el diálogo con los lectores. La edición completa, aunque ya es posible desde ahora, aparecería al final del año, excepto si los Hoteles cervantinos nos solicitan una edición más prematura. Sería también posible, en el caso de publicación diferida, decidir el orden de aparición de los artículos, respondiendo a la demanda concertada de los visitantes del Taller.

 

Necesito que los expertos en financiación de los futuros Hoteles cervantinos hagan un sondeo, para ver si estos proyectos pueden ser asumidos por los asociados en su presupuesto de promoción, de manera que el trabajo de Ingeniería lingüística sea retribuido dignamente y que los lectores de todo el mundo tengan acceso libre a los Talleres.

Mi deseo, al someter este proyecto concreto de Hoteles cervantinos a los promotores de la industria hotelera, es que sus hoteles se conviertan en hogares de la Paz mundial.

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Publicado precedentemente en Qué Málaga el 07.04.05

 

18:10 Écrit par SaGa Bardon dans Turismo | Lien permanent | Commentaires (1) | Tags : paz |  Facebook |