31/01/2007

La dialógica del diálogo

 

La dialógica del diálogo

Permalink 31.01.07 @ 20:19:00. Archivado en Semántica, Pragmática, Sociogenética, Epistemología

Paradójicamente, hasta los años sesenta y setenta del siglo pasado, los filósofos del lenguaje (no hay buen filósofo que no lo sea) han asignado al diálogo condiciones de posibilidad no dialógicas: para Platón era la reminiscencia; para Descartes, la común participación a la razón; para Leibniz, la armonía preestablecida; para Kant y Husserl, una estructura categorial común.

El diálogo, opuesto al monólogo como forma estilística, debe distinguirse del dialogismo del discurso, que los hace posibles a ambos. Lo cual significa que el dialogismo, entendido como raiz dialógica común tanto del diálogo como del monólogo, merece caracterizarse por sí mismo.

Desde los años sesenta y setenta sabemos que conviene definir el diálogo a partir del dialogismo del discurso. Sin embargo, el dialogismo propiamente dicho, llamado también dialógica interlocutiva, por oposición a la lógica egotista o monológica, fue puesto de relieve por Francis Jacques, que en sus Dialogiques de 1979 llama dialogista a “la distribución efectiva de la enunciación sobre dos instancias enunciativas, las cuales están en relación comunicativa actual”. Por lo tanto, define el diálogo como “la forma de discurso transfrástico cuyos enunciados, todos y cada uno de ellos, están determinados efectivamente

1) en su estructura semántica, por una puesta en común del sentido y del valor de referencia, y

2) en su encadenamiento, por normas pragmáticas que garantizan la propiedad de convergencia”.

En un diálogo que maximiza el dialogismo del discurso, cada signo “se determina lo mismo por el hecho de que procede de alguien, que por el hecho de que va dirigido a alguien”. El locutor por sí solo “no es ya el amo de la palabra”, no solamente porque las palabras se extraen de unas existencias comunes de signos virtuales, sino porque su eficacia comunicativa es “el producto de la interacción verbal del locutor y de su interlocutor”. El más insignificante de los signos sólo toma sentido en el entredós del espacio dialógico.

Es sorprendente que el dialogismo del diálogo haya sido despejado por sí mismo de manera tan reciente. Lo muestra bien una comparación entre dos de los autores que trataron de él en lengua francesa entre los años 1960 y 1980.

Según Éliane Amado-Lévy-Valensi, ajena aún al dialogismo, dialogar consiste, para el ego, en cruzar la distancia (dia- ) que lo separa de su interlocutor. Para ella, dialogar es “abrirse a la palabra del otro”, “escucharse hablar los unos y los otros con respeto”. Según Francis Jacques, plenamente consciente del dialogismo, el establecimiento de la relación interlocutiva realiza “ipso facto” (automáticamente) el paso de la distancia.

Éliane Amado-Lévy-Valensi nos reenvía, para una verdadera inteligibilidad del funcionamiento de la comunicación, “a todas las elaboraciones elementales que previamente constituyeron la existencia del sujeto en cuanto tal”. Mientras que para Francis Jacques, la implantación de la relación en el centro del proceso de significación efectiva (significancia) da por sí misma a la enunciación una estructura dialógica. Entonces las palabras no significan ya por ellas mismas ni por una intención subjetiva de sentido que el otro debería restituir mediante un esfuerzo de simpatía, por su cuenta y riesgo. Las palabras significan porque forman parte de una actividad interdiscursiva. El otro comparte con el ego la iniciativa común del sentido.

Se renunciará pues a la oscilación entre el privilegio del ego, mala conciencia de los fenomenólogos, y el privilegio del otro, como en Lanza del Vasto (1), que dice: “Debo preferir al otro sobre mí mismo y la verdad al otro.”

Desde finales de los años setenta del siglo pasado, somos numerosos los filósofos del lenguaje y especialistas de la pragmático-semántica de las lenguas naturales, que consideramos con Francis Jacques que tenemos a nuestra disposición teorías lingüísticas que nos permiten instalar de manera efectiva, en la raíz del pleito semántico, la relación interlocutiva: teoría de los actos de discurso, semántica de los mundos posibles, teoría de los juegos de estrategia, lingüística de la enunciación ampliada. Su aplicación sinérgica, a partir de las categorías de la comunicación, puede autorizar, a nivel filosófico, fuertes tesis de una nueva clase: sobre la relación con el mundo, sobre la alteridad, sobre la instancia transcendental.

Hacia una renovación de la instancia transcendental

Cuando escucho al otro, lo que oigo viene a insertarse en los intervalos de lo que yo podría pronunciar. Sólo comprendo su voz si coloco sobre cada palabra de la frase que debe comprenderse una serie de mis palabras propias, a manera de réplica interior. Dialogar, es cruzar dos voces en una palabra, para producir un sentido como cosignificación. Cuando una palabra es dirigida por mí al otro, el sentido no es solamente para el otro (versión escasa y ordinaria) sino también por obra del otro. Las palabras no tienen sentido común para el uno y el otro sin esta colaboración esencial entre el uno y el otro.

Mostrarlo efectivamente sobre el plano lógico-semántico, tal es el propósito de Francis Jacques. Por lo tanto, se ve que es necesario analizar la actividad interlocutiva, si se quiere hacer aparecer el conjunto de las condiciones necesarias para la aparición de un significado. Francis Jacques garantiza la instancia transcendental en la relación comunicativa misma, cuyo carácter último y fundador pone de relieve. Mantiene que hay que:

1. reinterpretar la relación del sujeto que conoce al objeto, como una relación de referencia;
2. componer esta relación de referencia con la relación de interlocución; el concepto que las integra es el de coreferencia.

Por fin, no se confundirá la interlocución con el diálogo. La interlocución es su transcendental. Las consecuencias quedan claras: el ego no puede ya “acaparar el lugar transcendental”. Este último debe más bien buscarse en “el espacio lógico de la interlocución”.

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(1) Lanza del Vasto: El Italiano Lanza del Vasto (1901-1981), discípulo de Gandhi, que lo había llamado “Shantidas” (criado de la paz). Fundó la comunidad del Arco, predicando el trabajo agrícola, la artesanía y la no violencia.

20:48 Écrit par SaGa Bardon dans Sociogenética | Lien permanent | Commentaires (0) | Tags : semantica, pragmatica |  Facebook |

26/01/2007

Jesuitas en el Foro Social Mundial 6

 

Jesuitas en el Foro Social Mundial 6

Permalink 26.01.07 @ 19:18:17. Archivado en Sociogenética, Religiones, Migraciones, Pro justitia et libertate

Otro Foro social Mundial es posible, un Foro de y para los pobres, un Foro de la gente corriente

Sinceridad jesuítica: Edward Ngonidzashe sj nos escribe: "A pesar de la noble agenda del Foro Social y del hecho de haberse desarrollado en una ciudad que cuenta con miles de personas pobres y que acoge a uno de los mayores suburbios de África, la participación de la "gente pobre de Nairobi" ha sido mínima. ¿Por qué? Por el precio de la entrada, de la comida y por la distancia, el Foro Social Mundial ha dejado de lado a los pobres...

Según me marcho de Kenia me pregunto, ¿qué es lo que hemos conseguido en Nairobi?, ¿para qué ha servido el Foro Social Mundial? Otro Foro social Mundial es posible, un Foro de y para los pobres, un Foro de la gente corriente". (Ngonidzashe Edward sj, Zimbabwe)

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¡Un saludo a nuestros lectores!

Éste es el último número especial de Headlines desde Nairobi. Mientras escribimos estas líneas, la mayoría de nuestros compañeros han salido para participar en la marcha final. Escribiremos el último número desde Roma, donde presentaremos una evaluación preliminar de nuestra participación en el Foro Social Mundial. Para facilitar la lectura de este número, que ha resultado más largo de lo que habíamos previsto, hemos consignado al final dos breves informes sobre el taller que la delegación de la Familia Ignaciana ha presentado en el FSM y sobre la reunión del apostolado social en África y Madagascar.

Aprovechamos esta ocasión para agradecer a quienes nos han acompañado y apoyado durante estos días con sus oraciones, sus buenos deseos y mensajes de aliento.

Saludos desde Nairobi,

El equipo editorial.

Un día en el Foro

Tras una hora de recorrido, nuestro autobús se detiene finalmente frente al Moi Stadium, donde nos espera otra intensa jornada del Foro Social Mundial.

Nada más adentrarme en el concurrido camino que rodea el estadio principal, vuelvo a tomar conciencia del "caos organizado" que representa el Foro. La gran variedad de lenguas, música, colores, olores, folletos, lemas (a veces enfrentados) y rostros acrecientan la sensación de confusión, pero al mismo tiempo representan un alegre canto a la vida y al valor de la diversidad.

Camino entre saris indios, vestidos tradicionales africanos y uniformes de aventurero profesional europeos. De vez en cuando me tengo que hacer a un lado para dejar paso a alguna de las muchas pequeñas pero muy animadas marchas que recorren los alrededores del estadio. A una marcha en favor de los derechos de la población adivasi en la India le sigue otra protagonizada por mujeres africanas que reclaman el derecho a decidir por sí mismas sobre su propio cuerpo.

Echo un vistazo a la gruesa guía para localizar el taller que previamente había seleccionado entre la multitud de eventos que tienen lugar de manera simultánea. Tanto la forma como la temática de los talleres son de lo más diversas. Algunos talleres cuentan con ponentes de gran prestigio y se desarrollan en grandes espacios, mientras que en otros, personas anónimas cuentan sus propias experiencias en pequeños espacios, que a veces comparten con otros grupos.

Tras asistir a un par de talleres y de darme una vuelta por los alrededores para gozar del ambiente, doy por finalizada la jornada. De vuelta en el autobús, observo por la ventanilla el rostro de las personas que pueblan algunas de las barriadas pobres de Nairobi y me pregunto si estas personas habrán oído alguna vez hablar del Foro Social Mundial. Resulta paradójico que los supuestos protagonistas del Foro se vean excluidos de él o vean limitada su participación a la venta ambulante de agua o artesanía. Sin embargo, creo que esta paradoja no es un producto del propio Foro, sino que se trata de un reflejo de las propias contradicciones a las que nos enfrentamos las propias personas, las organizaciones y las diferentes sociedades.

Junto a esta inquietud, otro recuerdo se va apoderando de mí. El recuerdo de un sentimiento vivido en un pequeño taller donde personas de muy diferente origen comparten sus experiencias, inquietudes y esperanzas sobre problemas que atañen a toda la humanidad. Un pequeño taller donde a veces no se escuchan con claridad las diferentes voces, pero donde todas las personas, con sus limitaciones y contradicciones, tienen la sensación de sentirse acompañadas en la construcción de ese otro mundo que no sólo es posible, sino imprescindible. (Zigor Uribe-etxebarria, ALBOAN).

¿Otro Foro Social Mundial es posible?

Una vez que se ha cerrado la cortina del Foro Social Mundial 2007, es un buen momento para hablar de sus resultados. El Foro ha logrado reunir diferentes movimientos sociales de todas partes del planeta en la búsqueda de otro mundo, de un mundo mejor. Creo que éste es un logro del que deberíamos estar agradecidos.

Sin embargo, a pesar de la noble agenda del Foro Social y del hecho de haberse desarrollado en una ciudad que cuenta con miles de personas pobres y que acoge a uno de los mayores suburbios de África, la participación de la "gente pobre de Nairobi" ha sido mínima. ¿Por qué? Por el precio de la entrada, de la comida y por la distancia, el Foro Social Mundial ha dejado de lado a los pobres. Solamente aquellas personas que se lo han podido permitir han participado en el Foro, mientras que las demás han tenido que quedarse detrás de las vallas. Por lo tanto, no resulta extraño que haya habido movilizaciones diarias contra el Foro, dado que los altos costes hacían imposible la participación de la mayoría de la población de Kenia.

Caminando a través de las instalaciones del enorme Moi Sports Centre, el Foro Social Mundial parece más un divertimento para turistas y delegados de las ONG, donde solamente se presta atención a la población pobre de Nairobi en las deliberaciones. Hay mucha diversión, compraventa, comida y bebida, aunque la mayoría de los talleres están casi vacíos o no llegan a celebrarse.

Según me marcho de Kenia me pregunto, ¿qué es lo que hemos conseguido en Nairobi?, ¿para qué ha servido el Foro Social Mundial? Otro Foro social Mundial es posible, un Foro de y para los pobres, un Foro de la gente corriente. (Ngonidzashe Edward sj, Zimbabwe)

El gran mercado africano

El Foro Social Mundial es un gran mercado al aire libre africano: de ideas y movilizaciones, de activistas radicales y moderados conceptualistas, de manifestaciones, teatros callejeros y de gente que vende agua y comida para ganarse la vida.

Como en cualquier gran mercado, uno acaba perdiendo el rumbo y acaba ciertamente sorprendido de lo que acaba encontrando. Ayer acudí a un taller sobre migraciones, pero fue cancelado. De esta manera, acabé acudiendo a otro taller organizado por la Coalición de Lesbianas de Kenia, lo que acabó siendo una muy grata sorpresa. Me enseñaron qué es los que significa ser excluido de una comunidad y luchar por tus derechos. Nada podría haberme sido de mayor ayuda para mi propio trabajo con las personas refugiadas. (Michael Schöpf sj, JRS-Europe, Bruselas)

Para seguir leyendo en inglés, ir a www.sjweb.info/sjs - Social Justice Blog o directamente a www.socialjustice2007.blogspot.com.

Última jornada

El último día del primer Foro Social Mundial en África. Aquí, en Nairobi, donde nació la humanidad se acaba uno de los foros sociales que quiere humanizar nuestro mundo.

Hoy, algunas de las personas de la familia ignaciana hemos ido a Kibera, uno de los mayores y más densamente poblados barrios populares de Nairobi. Nos ha sorprendido la magnitud de las personas que habitan este barrio, entre 800.000 y 1.000.000 de personas que no cuentan con acceso a los servicios sociales básicos, apenas a agua y sin alcantarillado. Mientras, otras de las personas participaban en la marcha organizada por el Foro Social y que partía de otro barrio popular. La marcha posibilitaba el ver y crear consciencia sobre las grandes disparidades que tienen lugar en esta ciudad, como símbolo de las que tienen lugar en nuestro mundo. Partiendo de un barrio popular muy marginal se pasaba por diversas zonas, entre ellas un gran campo de golf, hasta llegar a Uhuru Park.

Día de contrastes: pobreza y riqueza, ánimo y desesperación, energía y cansancio, nuevas amistades y despedidas tempranas, proyectos e ideas vagas, ilusiones y dificultades. Todo esto fluía en los sentimientos de muchas de las personas que allí estábamos.

Al final, todos y todas estábamos congregadas en Uhuru Park, como el día de la inauguración. Eslóganes, propuestas, música de diferentes lugares, baile, manifestaciones... todo ello ha formado parte de la ceremonia de clausura. Con lo que me quedo de todo ello es la ilusión y la energía de los movimientos sociales de África, la solidaridad de gentes de diferentes lugares y el deseo de construir un mundo posible entre gentes de ideologías, religiones, espiritualidades, culturas y condiciones sociales tan diferentes.

Es difícil llegar a propuestas concretas pero algunas se ha planteado y presentado hoy en torno a los siguientes temas:

* Salud: asegurar que los gobiernos destinen un 15% del presupuesto a salud, acceso a la salud a todas las personas, educación en derechos sexuales y reproductivos y educación sexual, conferencia en salud y seguridad sexual...;

* Paz: asegurar que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas posibilite la participación de las mujeres en actividades de construcción de paz, que las tropas de Estados Unidos salgan de países como Irak o Somalia, campaña por el desarmamiento nuclear y por la abolición de las armas ligeras;

* Juventud: posibilitar la participación de los y las jóvenes especialmente las mujeres, su acceso a la educación; y

* Futuro: trabajar por otro modelo de economía y democracia.

Las personas que aquí hemos estado y las que nos habéis acompañado en la distancia, nos llevamos deberes para continuar con nuestro trabajo en el sueño y la construcción de ese otro mundo posible que nosotros y nosotras, aquí en Nairobi, a ratos, lo hemos visto, sentido y vivido. (Marlen Eizaguirre, ALBOAN)

Teología y Liberación

Previamente al Foro Social Mundial, se celebró por segunda vez en Nairobi el foro de teólogos, donde se discutió el lema "Espiritualidad para un mundo mejor". El primer encuentro de este foro tuvo lugar en Porto Alegre en 2005, donde una de las conclusiones hacia referencia a la necesidad de hacer que en el futuro el foro fuera menos académico y de realizar un serio esfuerzo para conectar de manera más directa con los activistas de a pie. A este encuentro de 250 teólogos y activistas acudieron seis jesuitas (entre los que se encontraba Jon Sobrino). El primer día estuvo enteramente dedicado a reflexionar sobre la espiritualidad africana, desde las perspectivas de la religión tradicional y la teología y espiritualidad cristiana africana.

El último día hubo unas presentaciones de las religiones musulmana, hindú y la religión tradicional africana, que sirvieron para dar comienzo al encuentro desde una perspectiva interreligiosa. El discurso último del Obispo Desmond Tutu dio al evento un emotivo cierre. Como elementos positivos del foro debemos subrayar su carácter internacional, intercultural y ecuménico, y la fuerte presencia de África.

Como limitaciones podemos señalar que la media de calidad de las presentaciones bajó con respecto al encuentro anterior. Resulta difícil encontrar un equilibrio entre una reflexión teológica de una cierta calidad y las necesidades de los activistas sociales. Por último, uno puede llegar a la conclusión de que, en general, el foro no ha seguido fielmente el lema que pretendía explorar, es decir, la específica contribución de la espiritualidad cristiana al lema del Foro Social Mundial de que otro mundo es posible. (Nota preparada con la ayuda de Martin Meier sj).

Una perspectiva ética: el taller de la Familia Ignaciana

El día 22 de enero, después del Encuentro de la Familia Ignaciana, una delegación jesuita presentó un seminario en el FSM titulado "Transformación social en África: un aspecto ético". Con un gran número de asistentes, el seminario trató desde una perspectiva ética los 5 temas que se habían abordado previamente en el Encuentro.

El Padre Orobator abrió la sesión con una emotiva llamada a incluir la perspectiva ética en nuestro trabajo social, como una contribución específica de nuestro ser ignaciano. Esta perspectiva, según él, conlleva no solamente una conversión individual sino también un cambio en el mundo, es decir, una mirada al mundo con los ojos de Dios y con la fe de que Dios está presente en cada experiencia que encontramos.

* El cortometraje "La maldición del Congo" ("Congo's Curse") nos explicó algunas de las principales causas de la guerra y los desplazamientos y describió la vida de las personas refugiadas en RDC. Anne Peeters, del JRS, leyó en voz alta algunos párrafos del testimonio de un refugiado etíope titulado "Hay más de un modo de morir". El grupo tuvo un momento de reflexión, donde los participantes pudieron compartir sus experiencias. Algunos comentaron que el sufrimiento estaba acompañado de una enorme fuerza interior.

* Paterne Mombe sj de Togo habló sobre el tema del SIDA y puso énfasis en el hecho de que la violencia contra las mujeres es una de las causas más importantes de la extensión del SIDA, sugiriendo que el SIDA hay que tratarlo como un tema de derechos humanos.

* Antoine Bérilenger sj habló sobre el problema de la gestión de los recursos naturales, una de las bendiciones de África y, paradójicamente, una de su mayores maldiciones. Desde una perspectiva ética, añadió, las prácticas de extracción están rompiendo los valores tradicionales de África, como el respeto por la naturaleza, la verdad, la justicia, la colaboración y la pureza de intención.

* En su charla sobre las condiciones comerciales actuales en África, Hyacinthe Loua sj puso de relieve el caso de Burkina Faso, uno de los mayores productores de algodón en África, pero incapaz de competir con el algodón subvencionado que los EE.UU. y Europa exportan. No existe ni comercio justo ni comercio libre. Los países más fuertes fijan los precios de los productos agrícolas mientras que los países africanos son forzados a abrir sus mercados a los productos extranjeros.

* Peter Henriot sj nos recordó que la lucha contra la deuda externa ha tenido éxito cuando el tema ha sido presentado no sólo como un problema económico, sino principalmente como un problema ético. En la misma línea, sugirió que la pobreza debe considerarse como una afrenta directa a la vida.

* Desde una perspectiva ética, Béré Mathieu sj propuso que consideráramos la guerra como una violación directa de la vida; no como si fuese un acto aislado sino en el contexto de las relaciones que construimos con las personas que viven aquí y ahora, con nuestros antepasados y con aquellos que vendrán después de nosotros. La guerra socava las condiciones que posibilitan que la vida florezca, como el crecimiento económico y la participación política. Las siguientes preguntas fueron un desafío para el grupo: ¿quién se beneficia de la guerra?, ¿quién fabrica las armas y recoge el dinero? Los conflictos ocurren normalmente en torno a lo recurso naturales; la guerra aparece como un fenómeno local pero la mayoría de las veces tiene su origen en un lugar distante. ¿Cuándo y dónde van a encontrar justicia las víctimas?

El taller se cerró con la intervención de Frank Turner sj, quien resaltó la necesidad de la incidencia política (advocacy) y explicó brevemente su significado:

* (1) La incidencia trata con estructuras de poder y decisión; necesita ser crítica y constructiva con aquellos a los que desafiamos. Necesitamos evitar la confrontación.

* (2) La incidencia debe facilitar el establecimiento de comunidades y en sí mimo este es ya un valor.

* (3) Se debe hacer siempre desde la perspectiva de los oprimidos y excluidos. Promueve un liderazgo basado en valores.

* (4) Conlleva estudio, investigación y análisis; una visión contemplativa del mundo que desemboca en una acción radical.

* (5) Se basa en la rica tradición de la doctrina social de la Iglesia; por ejemplo, el principio de que los bienes creados están destinados al beneficio de todos.

* (6) Implica discernimiento.

* (7) La incidencia es un proceso relacional e implica pensamiento, sentimiento y acción.

(De un informe preparado por Valeria Méndez de Vigo).

Un Encuentro del Apostolado Social

El Encuentro de la Familia Ignaciana y el Foro Social Mundial han hecho llegar a Nairobi a la mayor parte de los coordinadores provinciales del apostolado social de la Asistencia de África y Madagascar, así como a representantes del Servicio Jesuita a Refugiados y AJAN. Parecía una buena oportunidad organizar durante el FSM un encuentro de todas aquellas personas relacionadas con los diferentes ministerios sociales. El objetivo sería reflejar de manera conjunta los actuales retos y oportunidades, y examinar el camino recorrido desde la última reunión en Nairobi (2005), con ocasión del seminario de paz. La primera parte del encuentro estuvo abierta a aquellas personas que participaban en el Foro Social Mundial, mientras que la segunda parte del día estuvo reservada para los jesuitas de la Asistencia.

El Padre Fratern Masawe sj, moderador del JESAM (Superiores Mayores Jesuitas de África y Madagascar), dio apertura al encuentro con una breve referencia a las decisiones tomadas en el anterior encuentro en Nairobi y pidió a los participantes que, antes de tomar nuevas decisiones, examinaran primero la manera en que habían desarrollado las anteriores. A continuación vamos a mencionar algunas de las cuestiones más relevantes de este importante encuentro, sin que por ello podamos considerar estas líneas como un fiel y completo informe del mismo.

* Mientras enfatizaba los desafíos a los que se enfrenta el JRS en África Oriental, Roxanne Schares sugirió una serie de pasos que se deberían tomar: un especial esfuerzo para apoyar los frágiles procesos de paz de Liberia, Burundi y el sur de Sudán; la colaboración entre centros sociales para ofrecer formación; y llevar a cabo un especial esfuerzo educacional para desmilitarizar las mentes de nuestro alumnado.

* El Padre Michael Czerny sj, Director de AJAN, subrayó la novedad y el carácter integral de este ministerio y el hecho de que no puede ser considerado una intervención humanitaria a corto plazo sino una misión a 100 años.

* La Provincia de África Oriental invitó al JRS, al Instituto para la Paz Hekima y a los centros sociales a que siguieran incrementando su colaboración.

* Nos sentimos conmovidos por una breve descripción de la prevaleciente actitud cínica de la población de Sudáfrica y los esfuerzos iniciales de establecer un Instituto Jesuita con la ayuda del Padre David Smolira, quien fuera Provincial de Gran Bretaña.

* Desde la Provincia de África Occidental escuchamos las voces del gran número de personas que sufren la amenaza del conflicto y de la guerra, así como el desafío de formar y establecer liderazgos africanos en nuestros trabajos.

* De la Provincia Centroafricana nos llegó la esperanza de haber jugado un papel substancial durante las pasadas elecciones y el reto de involucrar a más jóvenes jesuitas en los ministerios sociales.

* El recientemente establecido Centro Arrupe de Madagascar ha comenzado a funcionar y se encuentra involucrado en el estudio de las pobres condiciones laborales de las fábricas pertenecientes a multinacionales extranjeras.

* Mozambique habló sobre el nuevo plan estratégico que ha sido aprobado y de las esperanzas puestas en una nueva generación de jesuitas nacidos en el país.

* Ruanda-Burundi mencionó la necesidad de adoptar métodos tradicionales de reconciliación y de enfatizar la compasión por los huérfanos y las viudas.

* Entre varios ministerios sociales, Zambia-Malawi hizo hincapié en el papel llevado a cabo por JCTR en a condonación de la deuda externa.

* El grito de Zimbabwe fue alto y claro, al tiempo que nos enfrentamos al crecimiento del fundamentalismo musulmán en África del Este.

* También escuchamos las voces de los representantes de la Red Xavier, los Estados Unidos, el Este de Asia y las Asistencias al CPAL, el Instituto de Investigación de Munich, de OCIPE (Bruselas) y alguien del que nos habremos olvidado con las prisas por publicar este informe.

En la sesión final, en la que participaron los jesuitas de la Asistencia, se anunció que el Padre Elias Omondi sj ha sido designado como Coordinador del apostolado social en la Asistencia para los próximos tres años. En base a lo compartido por la mañana, se sugirieron varios prioridades: el uso del Instituto para la Paz Hekima como recurso para varias iniciativas de paz y específicamente para proporcionar formación en varios idiomas sobre construcción de paz; el fortalecimiento y la coordinación de varios esfuerzos ya emprendidos de incidencia política (advocacy) en cuestiones como los recursos naturales, la paz y el derecho a poder gozar de movilidad física fuera de los campos de refugiados; promover las capacidades de actuación en asuntos sociales de los jóvenes jesuitas y personas laicas de la Asistencia; enfatizar el espíritu de solidaridad en los trabajos de la Asistencia; y fomentar un mayor intercambio de información a través de un boletín y de la página Web de JESAM: www.jesam-infos.org.

Fernando Franco SJ, Director Responsable
Uta Sievers, Redactora
Suguna Ramanathan, Redactora Asociada
Zigor Uribe-etxebarria, Redactor Especial en Nairobi

Secretariado para la Justicia Social, C.P. 6139, 00195 Roma Prati, ITALIA
+39 06689 77380 (fax)

25/01/2007

“L’abbé Pierre”, voz de los sin voz

 

“L’abbé Pierre”, voz de los sin voz

Permalink 25.01.07 @ 18:15:00. Archivado en Sociogenética, Ética, Religiones, Pro justitia et libertate

Francia se ha identificado durante más de medio siglo a este simple sacerdote, viendo en él al profeta, al camarada de todos los condenados de la tierra y sostén de las víctimas de la miseria, al que fue resistente en tiempos de guerra, diputado a la hora de la necesaria reconstrucción de la dignidad francesa, que siguió a la segunda guerra mundial, y al defensor hasta su muerte de las personas sin domicilio fijo y de las mal alojadas, víctimas de la especulación inmobiliaria, que olvida el derecho de todo ser humano a una vivienda digna.

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El abad Pedro a la altura del mito,
por Henri Tincq
Tradución y adaptación de Salvador García Bardón

El abate Pedro era una excepción francesa y Francia, durante más de medio siglo, ha estado fascinada por esta excepción. Un país fácilmente dividido, descristianizado, replegado sobre sus privilegios, se ha identificado, hasta el estrépito mediático que sigue a su muerte, a este simple sacerdote, a este profeta, a este camarada de todos los condenados de la tierra y sostén de la miseria, que fue resistente en tiempos de guerra y diputado a la hora de la paz. Sin fanfarronada, sin los medios de la telerealidad y del Téléthon (1), el abad Pedro se impuso como una gran voz moral, la de los últimos barrios de chabolas de la región parisina y la del rincón más escondido de África. Voz de todas las personas sin hogar, de las personas sin papeles, de todos los sin-voz. Voz de la Francia frágil y precaria.

Francia necesita figuras consensuales, para darse la ilusión de que sigue estando unida y de que puede avanzar en compañía de tales mitos. El abad Pedro fue una de estas raras figuras que reúnen, que no se discuten nada o poco, que imponen el silencio respetuoso en torno a ellas, como lo ha atestado, a pesar del desgaste del tiempo, la regularidad de sus cuotas de popularidad y como siguen probándolo aún la multitud de los testimonios de todos los horizontes que siguen a su muerte y el homenaje nacional que se prepara.

Providencia de los mal-alojados y de los viñetistas de la prensa (“un óvalo a manera de boina, dos redondeles para las gafas y dos puntos en medio de los ojos, bastan para evocar al abad Pedro”, decía el dibujante Cabu), apóstol con las mejillas pálidas, devoradas por la barba, sotana manchada, grandes zapatos maculados por el lodo de los barrios de chabolas, el abad Pedro estaba sobre todos los frentes de la miseria. Odiando el sentimentalismo beatífico, daba la palabra a sus compañeros de viaje, entre los más modestos y los más famosos como un Bernard Kouchner, para quien el abad Pedro fue uno de los principales agitadores de nuestro tiempo. Y viajaba con ellos hasta Israel, Gaza, África, Bosnia, sobre todos los teatros del mundo en conflicto.

Pero cómo explicar la permanencia de tal mito basado en la rebelión y el no conformismo, más allá de todos los criterios conocidos del éxito mundano: juventud, dinero, fortuna, belleza, salud.

En primer lugar la explicación sociológica: “En un presente caracterizado por lo transitorio, los métodos, la velocidad, el cambio, el abad Pedro hace surgir otra temporalidad, una constancia, una eternidad”, escribían a Denis Bertrand, profesor de París-VIII, en un fuera de serie de la revista la Vida de 2004, consagrado a los cincuenta años de combate del fundador de Emaús.

Luego la explicación política: de 1954 a 2007, el abad Pedro habría personificado en Francia una especie de mala conciencia colectiva, vinculada a la persistencia de situaciones de extrema precariedad e injusticia y a la impotencia de la clase política. ¿Quién habría podido prever, en 1954, que su llamada “mis amigos, ¡socorro!” guardaría, tantos años después, en un país tan desarrollado, una tan radical actualidad y urgencia? Su grito ha congregado a generaciones de militantes, sin distinción de pensamiento y confesión, cristianos y laicos, bajo las etiquetas más distintas. Generaciones de estos hombres y mujeres que siempre han preferido los actos a los grandes discursos, la solidaridad concreta a la retórica política, tendiendo la mano al desheredado “sin temer el cansancio”, según la palabra del mismo que acaba de morir.

Por fin la explicación por la permanencia de un cristianismo solidario, que sigue siendo activo, aunque Francia se diga cada vez menos religiosa. A quién no vio al abad Pedro en su célula del monasterio normando de Saint-Wandrille, orando al pie del tablero de madera que le servía de cama, o en el altar celebrando la misa, le cuesta trabajo comprender lo que estaba en el centro de su acción: su fe. Este sacerdote, más místico y más espiritual que teólogo, nunca fue infiel. Lo cual no le impedía el mantenerse libre en su vida y en sus compromisos, permaneciendo libre en su Iglesia con una fidelidad ajena al dogmatismo, cuya rigidez no aceptaba.

No fue un socio acomodaticio ni para su jerarquía ni para el mundo político. Él prefería una Iglesia que quería más movilizada contra la injusticia, “dispuesta a mojarse de arriba abajo, desde los prelados más altos, hasta el más humilde niño pequeño que tiene la fe”. Soñaba con un catolicismo puro de todo compromiso con el dinero y los honores. Con respecto a los viajes de Jean Paul II, decía: “No puedo soportar que la Iglesia haga teatro, que soporte, cuando el papa debe desplazarse, que se hagan para él mayores gastos que los que se hacen para los hombres más poderosos del universo.”

Cuando lo estimaba justo defendía lo contrario de lo que defendía su jerarquía, predicaba en favor del matrimonio de los sacerdotes y de la ordenación de las mujeres: “ ¿Dónde se lee en el Evangelio que el sacramento del orden debería reservarse al hombre?” Ya anciano, se declaró favorable a la homo-paternidad y no temió confesar, en un último libro de confesiones, en 2005, que había violado su promesa de celibato y cometido el pecado de la carne. Con respecto al SIDA, a partir de 1989 demostraba una infinita sensatez, afirmando que el mejor preservativo era la fidelidad, pero añadiendo: “Si pecáis, al menos no cometáis la cobardía de no tomar entonces el preservativo.” Posición recogida, siguiéndole, por numerosos obispos en el mundo.

Sus relaciones con el episcopado francés no han sido siempre serenas. Como fuera el caso con Mgr Gaillot, obispo de Evreux, depuesto en 1995, su omnipresencia en los medios de comunicación hacía resaltar la incapacidad de comunicar de su Iglesia. Del mismo modo, su habilidad política lo había puesto en el centro de redes que escapaban al control de la jerarquía y despertaban su desconfianza y sus celos.

Nunca consultaba ni a obispos, ni a historiadores, ni a teólogos; aprovechaba los espacios de libertad, ignorando las imposiciones de la institución. Una única vez, fue desautorizado (él dirá “censurado”) por el episcopado, en 1996, cuando se precipitó a socorrer a Roger Garaudy, antiguo dirigente comunista convertido al islam, autor de una obra de carácter antisemita (“los mitos fundadores de la Shoah”) que se había convertido en objeto de polémica. Reanudando los tópicos más gastados, el abad Pedro acusó al “grupo de presión sionista internacional”. Fue amonestado por el cardenal Lustiger, con quien sus relaciones fueron siempre de confianza, excepto en este episodio.

Su pérdida de popularidad fue de corta duración. El abate Pedro siempre ha simbolizado una determinada imagen de la Iglesia en los medios no creyentes, alejados de ella, que buscaban en figuras carismáticas y mediáticas razones de vivir, de identificarse, o incluso modelos de santidad, tanto cristiana como laica. Del hombre de acción, tenía todas las calidades, pero seguramente también el defecto de creerse investido de una competencia universal, por lo tanto, de cerrarse al estudio y al consejo.

Henri Tincq
24.01.07.

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(1) El Téléthon, contracción de las palabras television y marathon, es un término que designa un programa televisivo de varias horas. El objetivo es recoger fondos para una obra caritativa. Jerry Lewis lanzó el concepto en los Estados Unidos por primera vez en 1966.

Habitualmente numerosos artistas (cantantes, músicos, actores) apoyan la causa del Téléthon y piden al público que haga subvenciones. Las promesas de subvenciones se recogen mediante una centralita telefónica confiada a voluntarios y un contador situado en el plató indica instantáneamente el importe de dinero recogido.