06/01/2013

Mi regalo de Reyes 2013 (1/2)

 

Os ofrezco como regalo de Reyes un estudio personal, iconográfico y comentado, de la composición de “La Adoración de los Reyes Magos” por Peter Paul Rubens.

Una de las razones del excepcional interés de este cuadro, además de su valor icónico propio como obra maestra, es que la misma obra, profundamente reelaborada, revela la evolución de la iconología de un pintor genial, puesto que fue pintada en 1609 y posteriormente ampliada y repintada por el propio Rubens en Madrid entre 1628 y 1629.

Mis reelaboraciones fotográficas se apoyan sobre una fotografía de alta resolución de dominio público de esta obra del Museo del Prado de Madrid.

001. ”La Adoración de los Reyes Magos”

Peter Paul Rubens, 1609; 1628 – 1629
Óleo sobre lienzo • Barroco
355,5 cm × 493 cm
Museo del Prado, Madrid, España

La Adoración de los Reyes Magos, perteneciente a la colección del Museo del Prado (Madrid, España), es un cuadro del pintor flamenco del barroco Peter Paul Rubens, considerado desde antiguo como una de sus obras maestras.

Fue ejecutado en 1609, aunque posteriormente el propio Rubens lo repintó y amplió entre 1628 y 1629, durante su segundo viaje a España.

Descripción

La pintura, una de las de mayores dimensiones de la colección del Prado, se caracteriza por su colorido —en el que destacan los amarillos, rojos y violetas—, movimiento y fastuosidad.

A pesar de ser una de las más aparatosas y desbordadas de Rubens está nítidamente organizada, con un eje diagonal que, simbólicamente, parte del Niño Jesús, y que llega hasta el ángulo opuesto, en el extremo superior derecho. También con un claro simbolismo el pintor sitúa en la figura del Niño el foco de luz que ilumina toda la escena.

En la franja añadida a la derecha, Rubens incluyó su autorretrato. Se representó montado a caballo, con espada y cadena de oro, reflejando con ello la condición nobiliaria que le había concedido en 1624 Felipe IV. Fue además la única vez que incluyó un autorretrato suyo inequívoco en una pintura narrativa.

Fuente: Wikipedia

Rubens acababa de volver de Italia, cuando recibió del Ayuntamiento de Amberes en 1609 el encargo de realizar La Adoración de los Magos, con la que la ciudad deseaba decorar la sala donde los representantes de España y de las Provincias Unidas del Norte de los Países Bajos firmaron la Tregua de los Doce Años. Tres años después, Amberes regaló la obra a Rodrigo Calderón, embajador extraordinario del rey de España. Caído éste en desgracia y ejecutado, en 1621 la pintura fue confiscada por la Corona. En 1628-1629, durante su segunda visita a España, Rubens decidió repintar el cuadro.

La Adoración de los Reyes fue pintada para el salón donde se acababa de firmar, en abril de 1609, la tregua de doce años entre España y las provincias protestantes disidentes del Norte de los Países Bajos. La tregua trajo una interrupción temporal de la guerra atroz que llevaba cuarenta años bañando en sangre las ciudades y los campos de los Países Bajos. El tema del cuadro era susceptible de una interpretación política: los reyes, gobernantes políticos de su época, acuden a rendir homenaje a Cristo, Príncipe de la Paz, y en pos de ellos viene la salud y el bienestar.

Fuente: Gabriele Finaldi, director adjunto de conservación del Prado, comentario sobre esta obra en los días en que se restauró, entre el 2000 y 2002.

002. Los reyes adorando al Niño Jesús

“Rubens pintó la Adoración de los Magos como un nocturno. San José y la Virgen aparecen a la entrada de un templo en ruinas, que simboliza la extinción del antiguo régimen pagano y el anuncio de la nueva Ley, para presentar al Niño Jesús a los tres Magos. Según San Mateo (el único de los evangelistas que recoge su visita) se trataba de hombres sabios procedentes de Oriente, pero para Rubens (como para gran parte de los pintores occidentales) eran Reyes. Visten magníficos atavíos regios, bordados en oro y forrados de pieles y se adornan con joyas preciosas, y van acompañados de un séquito real de pajes, soldados y esclavos.

Rubens amplió y repintó su cuadro entre 1628 y 1629, durante su segundo viaje a España. Pero no se limitó a pintar las nuevas partes del cuadro. El encargo de agrandarlo le brindó la oportunidad de observar con mirada crítica su anterior trabajo y de revisarlo de acuerdo con su visión artística de finales de la década de 1620. Los cambios que introdujo quedan patentes al comparar el cuadro, tal como está en la actualidad, con el documento radiográfico y con una copia, que aún se conserva, realizada antes de agrandarlo.

Alteró el perfil de la Virgen, dotándola de un rostro más lleno, y cambió su túnica de un gris pálido a un azul oscuro. También introdujo pequeñas modificaciones en las figuras, rectificando ligeramente sus actitudes o los detalles de su vestimenta. En el caso del rey negro, cambió el aspecto del incensario, al parecer para que destacara menos.”

Fuente: Gabriele Finaldi, director adjunto de conservación del Prado, comentario sobre esta obra en los días en que se restauró, entre el 2000 y 2002.

003. El niño Jesús jugando con las piezas de oro

Rubens hizo especial hincapié en los presentes que portan los tres Reyes Magos. El rey que está arrodillado ofrece un recipiente de oro lleno de monedas; el Niño, curioso, coge una de ellas. El regalo del oro se interpretaba como la majestad de Cristo, pero el Niño sostiene la moneda como si se tratase de la Sagrada Forma. Es quizás una alusión intencionada a su misión sacerdotal, que viene igualmente indicada por la estola que cuelga por un lado del pesebre.

Los cuadros sobre la Adoración de los Magos tenían un atractivo nato para los gobernantes, especialmente los más devotos, entre los que indudablemente se encontraba Felipe IV. Los Médici de Florencia, que debían su espectacular ascenso político a sus actividades como banqueros y a su red de patrocinio cimentada en su extraordinaria riqueza, encargaron varios cuadros de la Adoración de los Magos a Benozzo Gozzoli, Botticelli y Filippo Lippi, en algunos de los cuales los reyes tienen los rasgos de miembros de la familia.

Las ofrendas de los magos al Niño Jesús proporcionaban una justificación religiosa a su riqueza y a su ascenso al poder: si los Médici empleaban su capital en beneficio de la Iglesia quedaría legitimada su importancia política. El propio Luis XIII de Francia, cuñado de Felipe IV, se había hecho representar en uno de los reyes de la Adoración de los Magos de Justus de Egmont (París, Musée du Louvre). La Adoración de Rubens fue colgada en el Palacio Real de Madrid.

Fuente: Gabriele Finaldi, director adjunto de conservación del Prado, comentario sobre esta obra en los días en que se restauró, entre el 2000 y 2002.

004. Los ángeles cantando el “Gloria in excelsis Deo”

En la tira adicional de la parte superior, que Rubens amplió entre 1628 y 1629, durante su segundo viaje a España, pintó un cielo matutino, acentuando la transición de la noche al día a través del cuadro, y consolidando el tema de la Epifanía como nuevo amanecer histórico. Los dos ángeles, que confieren al acontecimiento un carácter gozoso y sobrenatural, fueron también añadidos en aquel momento.

Fuente: Gabriele Finaldi, director adjunto de conservación del Prado, comentario sobre esta obra en los días en que se restauró, entre el 2000 y 2002.

005. El militar del XVII, ¿creyente o ambicioso?

¿Le interesa el niño Jesús o el oro que está recibiendo y con el que está jugando?

006. Los esclavos de los Reyes Magos

◊◊◊ Los dos musculosos esclavos, con reminiscencias formales y temáticas de Miguel Angel, portan las ofrendas de los Reyes Magos.

El evidente esfuerzo sobrehumano de ambos esclavos, bajo el peso de las cargas que transportan, hace pensar que Rubens quiere llamar la atención de los destinatarios de su obra sobre la dureza esclavizante de los trabajos serviles tanto de la época de Jesús como de su propia época. ◊◊◊

007. Añadidura de 1628-1629 en la parte derecha del cuadro

En la parte extrema derecha del cuadro, que su Autor amplió entre 1628 y 1629, durante su segundo viaje a España, Rubens añadió, abajo, el retrato de su joven ayudante con su caballo y a mitad de la altura, adonde llega una luz que procede del niño Jesús e ilumina el rostro de un personaje del siglo XVII, su propio retrato de creyente, vuelto de espaldas, al dar ya por concluida su nueva intervención creativa, pero girándose para mirar al niño Jesús recién nacido y como si estuviera observando la obra que había realizado unos veinte años antes. Gigantescos camellos y criados con antorchas ocupan la parte superior de este lado derecho añadido de la composición.

Fuente: Gabriele Finaldi, director adjunto de conservación del Prado, comentario sobre esta obra en los días en que se restauró, entre el 2000 y 2002.

 

 

 

 
 
 
 

24/09/2012

La Fe contra la marginación de los Intocables

 

 

El padre Yesumarian ha vivido en primera persona desde su nacimiento la condición de intocable.

La intocabilidad, forma y expresión cruel del sistema de castas, le ha impedido incluso comer, cuando tenía 17 años, durante una gran sequía en la región donde vivía con su familia.

En aquél momento crucial de su vida, la intocabilidad había aumentado la pobreza de su familia y humillado a su madre en el mercado público, donde vendía la leche de su vaca, sirviendo de pretexto para no aceptar el fruto de su trabajo, el haber descubierto la clientela su condición de intocable.

Esta experiencia límite sirvió a la familia para darse cuenta, frente a la crueldad de la evidente marginación vital, de que la sociedad india no solamente no los trataba como seres humanos, sino que ni siquiera los consideraba como tales.

Las reflexiones que surgieron en el joven Yesumarian, al afrontar aquella experiencia, no le llevaron a un sentimiento de revancha, a pesar de sus lágrimas, sino que más bien alimentaron dentro de su conciencia la vocación de sacerdote jesuita, para poder trabajar con y entre las víctimas de aquella deshumanización en la perspectiva de su dignificación humana:

“quería ser sacerdote en la Compañía de Jesús para poder trabajar con y entre las víctimas de aquella deshumanización. Durante toda mi formación estuve en contacto con esas situaciones y sus víctimas para mantener vivo ese espíritu.”

-oOo-

CÓMO VIVO MI FE ENTRE LOS MARGINADOS
por L. Yesumarian, SJ

Tenía que recorrer 10 km cada día para ir al cole. En mi último año de secundaria -cuando tenía 17 años- hubo una gran sequía en la región. La gente estaba amenazada por el hambre, luchaba por conseguir agua potable y mi familia sufría las consecuencias de esta situación. Apenas comíamos una vez al día, ver el arroz en la mesa era como ver al mismo Dios y que todos pudiéramos tener una comida completa era una experiencia de su gracia.

En aquel tiempo se celebró por primera vez el ‘Mercado de fin de semana’ a tres km de mi pueblo. Nuestra vaca podía ser una fuente de ingresos para nuestra familia, así que mi madre la ordeñó para llevar la leche al mercado y venderla. En media hora vendió la leche, que gustó mucho a sus consumidores. Con el dinero que obtuvo, compró un poco de arroz y verduras frescas y, así, después de mucho tiempo, pudimos tener todos una comida completa. Aquella noche dormimos bien.

La semana siguiente mi madre preparó de nuevo la leche con más cuidado aún que la primera vez y la llevó al mercado. Por la noche esperábamos su regreso ansiosos, para poder cenar. Esperamos y esperamos, pero para nuestra decepción mi madre volvió con toda la leche que había llevado por la mañana al mercado, sin haber vendido ni siquiera un vaso. Al preguntarle qué había pasado, dijo con lágrimas en los ojos: “La semana pasada, como era el primer día que estaba allí, no me identificaron, pero ahora la gente sabe que soy una mujer intocable y nadie quiere ya la leche que vendo”. Nos bebimos la leche que había traído de vuelta y nos fuimos a la cama. Me quedé sin dormir en toda la noche. Estaba inquieto y lloraba lleno de emociones.

La intocabilidad, forma y expresión cruel del sistema de castas, me había impedido comer, había aumentado mi pobreza y humillado a mi madre. Nos dábamos cuenta de que la sociedad india no nos trata como seres humanos, ni nos considera tales. Aquella experiencia y las reflexiones que surgieron en mí no me llevaron a un sentimiento de revancha, sino que más bien alimentaron la vocación dentro de mí: quería ser sacerdote en la Compañía de Jesús para poder trabajar con y entre las víctimas de aquella deshumanización. Durante toda mi formación estuve en contacto con esas situaciones y sus víctimas para mantener vivo ese espíritu.

Después de mi ordenación empecé a vivir y a trabajar con los pobres, los marginados y los dalits, tratando de que tomaran conciencia de su situación, promoviendo y protegiendo los derechos humanos, creando redes y solidaridad con las masas de oprimidos. He puesto todo mi empeño en la construcción de iniciativas como el Movimiento Dalit, el Movimiento de los Dalits Cristianos o el Movimiento de los Trabajadores. Considero que en el contexto de la India los movimientos son un símbolo de esperanza y un signo del Amor de Dios. Me he dado cuenta y he experimentado que un movimiento social de los pobres es un canal de la gracia del Dios que salva y libera.

En una de las luchas por defender el derecho a la tierra de los dalits en que participé, me detuvieron, me desnudaron, me torturaron y me metieron en la cárcel (en realidad, varias veces he sido encarcelado por mi solidaridad con los dalits y los marginados). Durante el cautiverio uno de los policías se acercó y me dijo: “Pareces un hombre inteligente y con muchas capacidades. ¿Por qué gastas tu vida y tus talentos con esa gente -los intocables, etc.-, en lugar de fundar un colegio que podría ser útil para nosotros y por lo cual te estaríamos agradecidos?”

Aquel hombre me decía con ello que los talentos y la inteligencia debían ser puestos al servicio exclusivo de gente con privilegios e influencia. A los marginados, dalits y gente pobre, nunca debería permitírseles alcanzar lo mejor. Aquella detención fue para mí un momento de gracia que me llevó a comprometerme más a fondo con la causa de los pobres, los marginados y los dalits. Utilizar los mejores medios en su favor es un reto en el contexto cultural indio, que se rige por el sistema de castas. Me doy cuenta y experimento que la creación de movimientos populares constituye una respuesta a ese desafío.

Participar en las luchas del movimiento popular me dio una sensación de liberación, me sentí santificado. Implicarme en esa lucha dio un sentido nuevo a la lectura de la Sagrada Escritura, a los Ejercicios Espirituales y a la celebración de la Eucaristía. Me dio energía y me hizo entender mejor el universo.

En la medida en que me implico más en el movimiento popular me siento atraído hacia la oración de la generosidad: “sin medir el coste, sin reparar en las heridas, sin buscar descanso, trabajando sin pedir recompensa”. Pido al Señor que me haga capaz de entregarme del todo a los pobres por ser ellos los que me liberan y me salvan: “Bienaventurados los pobres, porque de ellos es el Reino de los Cielos”.

-oOo-

SJES Headlines
Patxi Álvarez SJ, Director Responsable
Xavier Jeyaraj SJ, Redactor
Secretariado para la Justicia Social y la Ecología, Borgo S. Spirito 4, 00193 Roma, Italia

-oOo-

23.09.12 | 18:00. Archivado en SociogenéticaÉticaReligionesPro justitia et libertateGeopolíticaAsiaJesuitas

09:30 Écrit par SaGa Bardon dans Actualidad, Antropología, Religiones | Lien permanent | Commentaires (0) |  Facebook |

04/10/2011

Mi pasión por trabajar a favor de la justicia (Español & Français)

 

Mi pasión por trabajar a favor de la justicia entre los marginados y las víctimas de la injusticia.. Relato de Xavier Jeyaraj, SJ, Asistente del Secretariado jesuita para la Justicia Social y la Ecología, Roma, Italia
(Sep-2011)

Mientras cursaba mi primer año de filosofía en Puna, en 1985, mi rector preguntó: "¿Hay alguien que se ofrece voluntario para ir a Bombay y ayudar en una investigación teórica y práctica sobre el desalojo de habitantes de tugurios y gente de la calle llevado por un Social Work College?" Siendo yo un joven escolar, muy poco interesado en trabajar contra el desalojo durante las vacaciones, pero sí interesado, y mucho, en ver la ciudad de Bombay y disfrutar los días de sus fiestas, me ofrecí voluntario junto con otros amigos. Los caminos de Dios son muy extraños; El actúa en y a través de nuestros deseos humanos.

Nunca pensé que esa visita iba a producir en mí un impacto que sigue vivo, viendo las chabolas arrasadas y todos sus utensilios y ropa desparramados, niños llorando y tratando de rescatar lo que podían de los escombros. Cuando me enteré de que el equipo de demolición llegaba de noche, y no durante el día, unos cuantos decidimos pasar la noche en las aceras de Bombay. Lo que veía era increíble, y muchas preguntas se agolparon en mi corazón, preguntas que no recibieron ninguna respuesta. Este episodio marcó el comienzo de mi búsqueda interior y despertó en mí una verdadera pasión por trabajar a favor de la justicia entre los marginados y las víctimas de la injusticia. La pasión, que aquel día irrumpió en mí, sigue viva hasta hoy, ni ha menguado, ni se ha aflojado. Esa "experiencia de desalojo" que tuve en Bombay sigue siendo para mí una experiencia fundante para mi inserción en el apostolado social, a pesar de haber sido testigo de violaciones de derechos humanos peores aún, de calamidades causadas por el género humano, y de la destrucción de muchas vidas.

Una vez terminados mis estudios de filosofía, volví a la misma universidad para seguir estudiando Ciencias Sociales (MSW) y tener así las herramientas necesarias para seguir trabajando con los pobres. Mientras cursaba los estudios universitarios, tuve la suerte, mejor dicho, opté por trabajar en el valle de Narmada con doña Medha Patkar, una conocida activista social que en la India lucha contra la construcción de un dique en el río Narmada. Nunca olvidaré su estilo de vida sumamente sencillo y su compromiso por la causa de los tribales en el valle. Este testimonio sigue siendo un gran reto para mi vida religiosa y mi compromiso.

Tras mi ordenación en noviembre de 1993, me destinaron a enseñar sociología en St. Xavier's College, Calcuta. Al mismo tiempo que daba clases, seguía viva en mí la pasión por trabajar entre los desfavorecidos, y, en especial, entre habitantes de tugurios y los sin abrigo. Para que sus hijos tuvieran acceso a la educación, motivé a algunos estudiantes universitarios a reunir a todos los niños en una de las aulas para poderles impartir las clases. Nos ayudó en esto el servicio social de la Universidad. Esta iniciativa fue bautizada con el nombre de "TITLI", lo cual significa mariposas, y se incorporó como escuela paralela en el St. Xavier's College. Durante esos años dedicados a la enseñanza, completé mis estudios de derecho como herramienta adicional para defender la causa de los pobres.

En 1998, pedí a mi provincial que me liberara del trabajo académico para poderme implicar a tiempo pleno en la acción social. Animado y apoyado por mi provincial, empecé a dar vida al Centro de Acción Social de la Provincia llamado "Udayani Social Action Forum", que he dirigido hasta el día en que fui nombrado secretario para el Apostolado Social de Asia Meridional, en el año 2007. A través de Udayani, he trabajado con los grupos tribales más pobres y desfavorecidos y con los dalits marginados, entre los habitantes de tugurios y los sin abrigo de la ciudad de Calcuta. Hemos iniciado cursos y formaciones para multiplicar el número de asistentes sociales de la base. El iniciar algo nuevo fue muy difícil y exigente y, sin embargo, la experiencia se reveló sumamente enriquecedora y me ayudó a ahondar en la espiritualidad y a responder a la llamada de la fe que hace justicia: fue una experiencia que enriqueció y fortaleció muy especialmente mi fe.

En los últimos 4 años como secretario de JESA (Jesuitas en Acción Social) en Asia meridional, me dediqué enteramente a promover lazos de unidad, a la reflexión y a la acción colectiva entre nuestros hombres en acción social. Durante este tiempo recibí mucho más de lo que pude dar de nuestros activistas sociales jesuitas y de otros. Con este mismo sentido de esperanza y de deseo, pero no sin temor, asumo la nueva tarea que se me ha encomendado en el SJES, y que empezará en enero de 2012. Sé que puedo contar con las oraciones y la ayuda de muchas personas, y así me entrego con confianza a Su mayor servicio.

-oOo-

Ma passion pour le travail au service de la justice auprès des marginalisés et des victimes de l'injustice. Récit : Xavier Jeyajaj, SJ, assistant secrétaire au Secrétariat jésuite pour la justice sociale et l’écologie. Rome, Italie

« Quelqu’un se porterait-il volontaire pour aller à Bombay pour aider à une recherche-action organisée par le ‘Social Work College’ sur l’éviction des résidents des bidonvilles et de ceux qui ont élu domicile dans la rue ? » a demandé mon recteur alors que je faisais ma première année de philosophie à Pune en 1985. En tant que jeune scholastique, pas vraiment intéressé par un travail quelconque sur l’éviction mais davantage intéressé à voir Bombay et toutes ses festivités durant les vacances de Puya, je me suis porté volontaire avec quelques amis. Les voies de Dieu sont mystérieuses. Il travaille avec et à travers nos désirs humains.

Lors de cette visite je n’avais jamais imaginé que je vivrais un choc qui durerait une vie entière à la vue de ces taudis réduits à néant par les bulldozers, avec tous ses vêtements et ustensiles gisant épars, les enfants pleurant et essayant de ramasser ce qu’ils pouvaient sauver des décombres. Lorsque j’ai entendu que les équipes de démolition venaient durant la nuit et non de jour, certains d’entre-nous décidèrent de passer la nuit dans les rues de Bombay. Je ne pouvais croire ce dont j’étais témoin. De nombreuses questions ont surgis du plus profond de mon être. Je n’ai reçu aucune réponse. Mais cela a été le début de ma quête intérieure et celui d’une passion authentique pour le travail au service de la justice auprès des marginalisés et des victimes. La passion qui m’a submergé ce jour-là ne s’est pas affadie avec les années. Depuis lors, mon expérience d’éviction à Bombay est devenu comme une pierre d’angle pour mon insertion dans l’apostolat social, et ce bien que depuis j’ai été témoin de violations plus graves des droits humains, de calamités causées par l’homme et de la destruction de vies humaines.

Après avoir terminé mes études de philosophie, je suis retourné à la même université pour poursuivre une maîtrise en travail social afin de m’outiller à continuer de travailler avec les pauvres. Pendant que j’étais à l’université j’ai eu le privilège -ou plutôt j’ai choisi- de travailler dans la vallée de Narmada avec Mme Mehda Patka, une activiste très connue en Inde pour son opposition au barrage de la Narmada. Je n’oublierai jamais la simplicité de son mode de vie ni son engagement pour la cause des autochtones de la vallée. Cela demeure un grand défi dans ma propre vie et mon engagement religieux.

Après mon ordination en novembre 1989, j’ai été envoyé pour enseigner la sociologie au Collège St Xavier à Kolkata. Au cours de mes années d’enseignement j’ai poursuivi ma passion pour le travail avec les populations désavantagées, particulièrement auprès des habitants des bidonvilles et de la rue. Afin de fournir une éducation à leurs enfants, j’ai encouragés certains étudiants du collège, via le service social du collège, à rassembler les enfants et à leur faire la classe dans un des locaux du collège. Cette initiative a par après été baptisée « TITLI », ce qui signifie ‘papillons’ et a été incorporé comme école parallèle au sein de l’école de St-Xavier. Durant ces années d’enseignement, j’ai terminé des études légales en 1998; un outil de plus pour plaider la cause des pauvres.

En 1998, j’ai demandé à mon Provincial de me relever de mes fonctions au collège afin de m’engager à part entière dans l’action sociale. Avec l’appui et l’encouragement du Provincial, j’ai mis sur pied le Centre d’action sociale de la province, "Udayani Social Action Forum". J’ai été en charge de ce centre jusqu’à ma nomination en tant que Secrétaire de l’apostolat social de l’Asie du sud en 2007. Avec le centre Udayani j’ai travaillé parmi les indigènes santals les plus désavantagés, avec les Dalits marginalisés et aussi avec les habitants des bidonvilles et des rues de Kolkata. Nous avons mis sur pied des cours et des formations menant à un diplôme afin de multiplier les travailleurs sociaux œuvrant sur le terrain. Initier quelque chose de tout nouveau constituait une tâche difficile et remplie de défis, et pourtant cela a été une expérience des plus enrichissante et satisfaisante tant spirituellement que dans mon engagement envers une foi qui construit la justice. Cela enrichi et renforce ma foi d’une manière toute spéciale.

Durant les quatre dernières années en tant que Secrétaire de JESA (Jésuites en action sociale) en Asie du sud, je me suis engagé pleinement dans tout ce qui favorisait un lien, une plus grande unité, une réflexion et une action collective avec tus les hommes engagés en action sociale. Cela a été une expérience d’humilité d’apprendre davantage des Jésuites et laïques engagés socialement que ce que j’ai pu contribuer en échange. C’est avec le même sentiment d’espoir et le même désir, mais non sans crainte, que je relèverai le défi de cette nouvelle assignation à SJES en janvier 2012. Comptant sur vos prières et votre appui je me mets tout entier à Son service pour sa plus grande gloire.

Xavier Jeyaraj SJ
Secrétaire de JESA
Delhi, India (jusqu’au 15 octobre 2011)
calxavier@gmail.com

-oOo-

Secrétariat pour la Justice Sociale et l’Écologie
Directeur : Patxi Álvarez SJ
Rédactrice : Uta Sievers
Borgo S. Spirito 4, 00193 Rome, Italie
+39 06689 77380 (fax)

-oOo-

04.10.11 | 05:36. Archivado en Ética, Pro justitia et libertate, Asia, Ecología, Jesuitas

 

23:24 Écrit par SaGa Bardon dans Etica, Religiones | Lien permanent | Commentaires (0) |  Facebook |