20/07/2006

El chantaje del terrorismo islamista

 

El chantaje del terrorismo islamista

20.07.06 @ 16:22:51. Archivado en Pro pace, Pro justitia et libertate

Negar la existencia del terrorismo islamista equivale a olvidar una de las páginas más dolorosas de nuestra historia reciente: los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid.

Una de las maneras de negar este presupuesto inolvidable de nuestra memoria histórica consiste en cerrar los ojos ante las nuevas víctimas del mismo verdugo.

La peor manera de mentirnos a nosotros mismos consistiría en cerrar los ojos ante las víctimas habituales del terrorismo islamista, transformándolas en responsables de los sufrimientos colaterales que produce su autodefensa.

Esta es, por desgracia, la actitud mentirosa que han tomado no solamente los responsables actuales de la información oficial española, sino los más altos responsables de nuestra miope política exterior, denigrando a Israel y exaltando a sus verdugos.

Unos y otros nos traicionan al olvidar que como tales, los terroristas islamistas son también nuestros verdugos.

Tengo el honor de presentar, en esta publicación de la Amistad Europea Universitaria para la Amistad Mundial, los argumentos y los análisis de diferentes analistas de pretigio que corroboran la tesis que acabo de formular.

Frente al terrorismo no cabe más que la firmeza. Cuando estas formaciones llegan al grado de desarrollo de Hizbolá, un auténtico ejército adiestrado por oficiales iraníes y dotado de misiles capaces de recorrer más de sesenta kilómetros, hay que actuar con toda la contundencia necesaria, por dramáticas que sean sus consecuencias. Este no es un problema de Israel. Lo que está en juego es la democracia y la libertad de todos nosotros.

Israel no debe ceder ante el chantaje de Hamás y Hizbolá, los rehenes tienen que ser liberados y ambos grupos terroristas liquidados.

Israel no puede quedarse de brazos cruzados ante la agresión que ha sufrido, debe tratar de localizar tanto los arsenales como los centros de mando y control de Hizbolá y Hamás para destruirlos. No es casual que se encuentren en el centro de las ciudades. Buscan protegerse y forzar a sus enemigos a provocar víctimas civiles. Lo primero no lo consiguen, pero sí lo segundo, más aún cuando medios de comunicación no sienten reparo en afirmar, a sabiendas de que es falso, que Israel dispara sobre la población de forma indiscriminada.

-oOo-

Florentino Portero (Madrid, 1956), autor del presente análisis, es uno de los más prestigiosos expertos españoles en Relaciones Internacionales, Defensa y Política Exterior. Profesor titular de Historia Contemporánea en la UNED, es codirector del Programa de Doctorado en Seguridad y Defensa del Instituto Universitario General Gutiérrez Mellado, investigador-colaborador del Real Instituto Elcano de Estudios Internacionales y Estratégicos, miembro del International Institute of Strategic Studies. Es analista del Grupo de Estudios Estratégicos en el área de Relaciones Transatlánticas y Mediterráneo.

-oOo-

El trasfondo de un conflicto
Por Florentino Portero

Grupo de Estudios Estratégicos
En letra impresa nº 586 | 20 de Julio de 2006

Estados Unidos hizo examen de conciencia y reconoció haber cometido graves errores en su política en Oriente Medio. Rice lo sintetizó con su habitual brillantez oratoria en una conferencia en la Universidad Americana de El Cairo: “durante años sacrificamos la democracia por la estabilidad y al final ni tenemos democracia ni estabilidad”. Realistas conservadores como Kissinger o multilateralistas bienintencionados como Albright trataron de entenderse con todo tipo de regímenes y gobernantes, para mantener la paz a cualquier precio. Tanto Kissinger como Albright pactaban con el viejo Assad, reconociéndole el papel de actor relevante en la escena regional. De aquello polvos vienen estos lodos, como implícitamente admitió Rice.

La nueva estrategia norteamericana atribuye a regímenes como el sirio o el iraní la condición de fuente de fanatismo y terrorismo, lo que a todas luces resulta evidente. La estabilidad regional dependerá, por lo tanto, de su derrota así como de la paulatina transformación de sus sociedades –mediante la erradicación de la corrupción, la apertura de sus mercados, la mejora de sus sistemas educativo y sanitario, el respeto a la mujer...- hasta poder establecer gobiernos auténticamente democráticos.

La muerte de Arafat y el asesinato de Hariri dieron paso a importantes procesos democratizadores. En Palestina se convocaron elecciones presidenciales y parlamentarias, Hamás formó gobierno, perdió la ayuda internacional y se encontraba bajo amenaza de un referéndum dirigido a reconocer la existencia de Israel. Siria se vio obligada a retirarse del Líbano, sus dirigentes y cómplices libaneses se encuentran bajo investigación de Naciones Unidas y las fuerzas democráticas van ganando posiciones en el país del cedro. La retirada de Gaza y la anunciada de Cisjordania permitía a Israel mejorar su imagen internacional y colocar a los musulmanes radicales a la defensiva. La estrategia norteamericana estaba dando fruto, para horror de islamistas de distinta calaña.

La acción concertada de Hamás y Hizbolá sólo puede entenderse desde la lógica estratégica de sus promotores, en especial de los ayatolás iraníes. Para ellos el avance de los valores democráticos es inaceptable, tanto como la propia existencia de Israel. En su perspectiva, todo es reflejo de lo mismo: la influencia de Occidente sobre el Islam, contaminándolo y abocándolo a la decadencia. El armamento nuclear y los misiles, en el caso de los estados, y las acciones terroristas, en el de las formaciones islamistas, son los instrumentos para garantizar tanto la propia supervivencia como el agotamiento del adversario. No tienen duda de que su enemigo es un “tigre de papel”, gatito cuando la referencia es a Europa, y que la constancia en su actitud llevará a la cobarde y decadente sociedad occidental a claudicar.

La relación de Bush con el mundo judío ha sido tradicionalmente tormentosa. Sus comentarios han estado al límite del antisemitismo, cuando no lo han superado. Su apoyo a Israel sólo se puede entender desde la lógica de su estrategia nacional: Estados Unidos está en guerra contra el islamismo, no cabe negociación con estos grupos sino exigir su desarme o destrucción. La responsabilidad de sus actos corresponde a sus miembros, a los estados que los amparan y a los regímenes corruptos cuya escandalosa acción de gobierno empuja a las masas en esa dirección. El naserismo alimenta a los Hermanos Musulmanes tanto como la propia Fatah, por su corrupción e incompetencia. Desde esta perspectiva, Israel no debe ceder ante el chantaje de Hamás y Hizbolá, los rehenes tienen que ser liberados y ambos grupos terroristas liquidados.

Israel no puede quedarse de brazos cruzados ante la agresión que ha sufrido, debe tratar de localizar tanto los arsenales como los centros de mando y control de Hizbolá y Hamás para destruirlos. No es casual que se encuentren en el centro de las ciudades. Buscan protegerse y forzar a sus enemigos a provocar víctimas civiles. Lo primero no lo consiguen, pero sí lo segundo, más aún cuando medios de comunicación no sienten reparo en afirmar, a sabiendas de que es falso, que Israel dispara sobre la población de forma indiscriminada.

Europa se asusta ante las consecuencias de la acción israelí, preferiría que fuera más contenida, que no pusiera en peligro el proceso político libanés y que evitara la posible escalada hacia Siria e Irán. Esas preocupaciones son legítimas, aunque reflejan más sus propios intereses de seguridad que los de Israel. En cualquier caso tienen claro quién es el agresor y quién el agredido, condenan sin reservas el fanatismo islamista y el terrorismo al tiempo que solicitan a Israel autocontrol.

Hay excepciones. Zapatero dio un giro a la política española en Europa. Primero nos retiró del pelotón de cabeza para situarnos en un tercer plano. Hay que valorar que, a diferencia de González y de Aznar, Zapatero se siente incómodo en Bruselas por su ignorancia de los temas a negociar y sus evidentes limitaciones lingüísticas. A continuación nos desmarcó de la línea mayoritaria al promover una apertura hacia los distintos grupos terroristas, reconociéndoles como legítimos actores y aceptando negociar con ellos el estado de derecho. Da igual que hablemos de ETA, de Hamás o de Hizbolá. Para él no es aceptable usar la fuerza contra ellos y no hay más política posible que dialogar y ceder.

Europa se encuentra acobardada y dispuesta a realizar concesiones, pero todavía no ha llegado al grado de inmoralidad de la política defendida por nuestro Gobierno. Para Zapatero el ayatolá Jatamí es un legítimo compañero de viaje en la Alianza de Civilizaciones, de la misma manera que el islamista Tariq Ramadán es un sensato intelectual musulmán. Los merecidos elogios que recibe de ETA y de Hizbolá son prueba inequívoca de su compromiso en contra de los valores occidentales, de los fundamentos de la democracia liberal.

Israel tiene que actuar desde sus propias necesidades de seguridad. La estabilidad del Líbano es muy importante para su futuro, como lo son las relaciones con la Unión Europea. Pero ¿de qué les servirían si pierden la libertad? Lo ocurrido no es un hecho aislado sino una acción concertada y dirigida desde Teherán, que sólo tiene sentido en el marco de la Guerra contra el Terror. No estamos ante meras acciones antiterroristas, puesto que Hizbolá es una multinacional iraní al servicio de los intereses estratégicos de su régimen teocrático.

Irán ha incorporado un conflicto localizado, el israelo-palestino, a uno mucho más general y difícilmente podremos dar marcha atrás.

Por mucho que nos tapemos los oídos o cerremos los ojos, la declaración de guerra que el islamismo nos ha hecho es una realidad. Más nos valdría darnos pronto por enterados y adaptarnos al nuevo entorno estratégico, porque cuanto más tarde reaccionemos será peor. Nuestras fronteras son las de la libertad, representadas tanto por musulmanes moderados, como el difunto Hariri, como por la democracia israelí. Su causa es la nuestra y no podemos permitir que den un paso atrás. Más aún, no debemos animarles a cometer el error de ceder a cambio de espejismos.

Frente al terrorismo no cabe más que la firmeza. Cuando estas formaciones llegan al grado de desarrollo de Hizbolá, un auténtico ejército adiestrado por oficiales iraníes y dotado de misiles capaces de recorrer más de sesenta kilómetros, hay que actuar con toda la contundencia necesaria, por dramáticas que sean sus consecuencias. De no hacerlo así dentro de un tiempo la amenaza será aún mucho mayor. Este no es un problema de Israel. Aunque nos cueste entenderlo, para los islamistas somos lo mismo, hagamos lo que hagamos. Lo que está en juego es la democracia y la libertad de todos nosotros.

17:02 Écrit par SaGa Bardon dans Pro pace | Lien permanent | Commentaires (0) |  Facebook |

17/07/2006

Bombardeada la coexistencia pacífica.

Bombardeada Haifa, símbolo de la coexistencia pacífica.

Permalink 17.07.06 @ 12:46:51. Archivado en Pro pace

Mientras que el ejército israelí proseguía sus incursiones en el Líbano, el Hezbollá atacó por sorpresa con misiles el puerto de Haïfa, haciendo 8 muertos.

El movimiento chiita libanés Hezbollá ha trasladado el frente de guerra de la zona fronteriza a la retaguardia israelí, atacando la ciudad portuaria de Haifa con misiles de 220 milímetros y un alcance de unos 43 kilómetros. Ha matado a ocho personas y herido a unas 40, cuatro de ellas de gravedad. Según expertos del Ejército israelí, se trata de misiles de fabricación siria o iraní.

Las víctimas mortales se hallaban en una estación ferroviaria, trabajando en la reparación de un tren, cuando uno de los cohetes disparados hizo impacto en el andén.

La organización radical islámica Hezbollá (cuyo nombre significa "Partido de Dios") ha jurado luchar contra Israel hasta lograr el "dominio del Islam" sobre Jerusalén y la completa destrucción del Estado judío.

Nació en 1982, tras la invasión israelí. Se originó con el objetivo de crear en el Líbano una república islámica y su "ideología" se centra en un fuerte sentimiento anti-israelí y anti-occidental (1).

Crónica de Annette LEVY-WILLARD
Haifa, enviada especial de Libération
DIARIO: Lunes 17 de julio de 2006 - 06:00

Traducción de SGB.

Una veintena de misiles y Haïfa, tercera ciudad de Israel con 275.000 habitantes, quedó petrificada. La salva de misiles Raad, lanzados por el Hezbollá desde el Sur del Líbano, taladró el techo del hangar de la estación central, matando a 8 empleados e hiriendo a 17 personas. Un gigantesco charco de sangre da testimonio del más fatal ataque de misiles nunca lanzado sobre Israel. Los muertos, judíos y árabes, se enterraron en el día, como lo exigen las dos tradiciones religiosas. Haïfa, ciudad histórica, símbolo de la buena coexistencia entre comunidades, es invadida por el miedo. Las calles están silenciosas, vacías de coches y peatones, cerrados los almacenes, los apartamentos cerrados detrás de persianas bajadas. La ciudad no se mueve ya, no trabaja ya, no funciona ya.

Sirenas. A las 8 y 30 de ayer, Avital se reía aún de las consignas de seguridad pedidas por la defensa civil, después de que un primer ataque de misiles afectara a Haifa el viernes: «Se va al trabajo como siempre, todo el mundo hace sus compras, nada de extraordinario.» A las 9 y 10, con la voz temblorosa, se había refugiado con su madre en el refugio acondicionado en su edificio; mientras que su padre, empleado en una ciudad vecina, había descendido con sus colegas al refugio de su empresa. «Lo más espantoso, son las sirenas, cuyo estrépito sube y baja, explica la joven muchacha. A continuación, se oye el ruido de la explosión.» Su familia, de izquierdas, opuesta a los bombardeos del ejército israelí sobre el Líbano, constata, resignada: «Esto ha comenzado, ya no puede detenerse.» Constatación compartida por el conjunto de la opinión, que sostiene a su Gobierno y a su ejército, lejos de desalentarse por los tiros de misiles que obligan a un millón de personas a encerrarse en locales sin ventanas. Cada vez más convencida de que «será necesario llegar hasta el final», para meter en vereda a las milicias armadas del Hezbollá, que consiguieron aterrorizar a Tiberiades y a Haifa.

Estas ciudades, hasta ahora ahorradas por los tiros, no construyeron refugios dignos de este nombre, como las ciudades fronterizas acostumbradas a los misiles del Hezbollá. En Haifa, son más bien habitaciones con las paredes un poco más gruesas o bodegas que sirven de trastero. En el edificio de Avital, a excepción de una pareja de ancianos, los que lo pueden huyen de la ciudad, sumándose a los embotellamientos de los coches que toman la carretera del sur. Autobuses y trenes no circulan ya.

Avi Waldeman, ingeniero en la capital, en el muy conocido instituto de investigación Technion, está también encerrado en una habitación de su apartamento con su mujer y su hijo. «Esto no va a ser fácil, dice, pero espero que los golpes y la presión internacional vayan a conseguir alejar a Hezbollá de nuestras fronteras. No se puede elegir . Es el Hezbollá quien declaró la guerra raptando a nuestros dos soldados y haciendo volar una patrulla en nuestro territorio.»

El jefe de la policía de Haifa, que responde a las preguntas de los periodistas al aire libre, se para cuando las sirenas anuncian una segunda salva de misiles, se pone su chaleco antibalas y se precipita en un coche. Las calles están siempre desérticas, un gigantesco centro comercial parece abandonado. Un barco de guerra cruza ante las playas.

«Mi ciudad adorada.» «Nosotros, los Árabes de Haïfa, estamos en la misma situación que los Judíos: encerrados en nuestras casas», dice Salah Abassi, escritor, editor de libros en árabe. Aquí, Judíos y Árabes se comprenden. Esto no es como en Tel-Aviv, Jerusalén o Acre; incluso las guerras de 1967 o de 1973 no cambiaron nada a nuestras relaciones. No dejaré mi ciudad adorada. Todo esto es ridículo: por una parte la acción del Hezbollá, que secuestró a los soldados, del otro la respuesta del ejército más fuerte de la región. ¿Atacar Beirut, por qué?»

Hassan Nasrallah, el jefe del Hezbollá, acaba de amenazar a Israel con otras « sorpresas », después de haber alcanzado el viernes con sus misiles un buque de la marina de guerra, frente a la costa del Líbano. Ayer, el Hezbollá no alcanzó las refinerías de Haïfa, pero los productos químicos fueron desplazados apresuradamente hacia el sur. Mientras que el Primer Ministro israelí, Ehud Olmert, reafirmaba que «Israel no cederá a las amenazas», que era necesario «demostrar paciencia y sangre fría» y «que esta batalla no se limita en el tiempo». Ni en el espacio: el estado de alerta se extendió en Tel-Aviv: la defensa civil ha aconsejado a los habitantes que se preparen a su vez para protegerse en refugios o en los huecos de las escaleras...

-oOo-

(1) Presentación de Hezbollá por Metareligion

Hezbolla "El partido de Dios"

Descripción

También conocido como Jihad Islámica, Organización de Justicia Revolucionaria, Organización de los Oprimidos de la Tierra, y la Jihad Islámica para la Liberación de Palestina.

Es un grupo radical shiita pro-iraní fundado en el Líbano en 1982. Pretende el establecimiento de una república islámica semejante a la iraní en el Líbano y la eliminación de toda influencia no islámica en la zona. Es decididamente antioccidental y anti-israelí.

Aunque mantiene estrechos lazos con Irán, bajo cuya dirección ha estado en ocasiones, puede haber realizado operaciones independientes que no contaban con la aprobación de Teherán.

Está liderado por el jeque Hassan Nasrallá, un corpulento clérigo musulmán shiita, de 42 años, hijo de un vendedor de verduras que fue comandante de campo de Hezbollah, antes de llegar a ser líder del grupo en 1992.

Actividades

Se conoce su participación en numerosos ataques terroristas contra Estados Unidos, y se sospecha que ha participado en otros, incluso en el ataque suicida contra la embajada de EE.UU. y el cuartel de los Infantes de Marina de Estados Unidos, en Beirut, en octubre de 1983, donde ocasionaron más de 300 muertes, y contra el anexo de la embajada de Estados Unidos en Beirut, en septiembre de 1984.

Uno de sus nuevos dirigentes más radicales es el jeque Nabil Kaouk, comandante político y militar en el sur del Líbano.

Elementos del grupo fueron responsables del secuestro y detención de rehenes de Estados Unidos y otros países occidentales en el Líbano.

También se le atribuyen los ataques a la embajada de Israel en Buenos Aires, en 1992, donde murieron 28 personas; y el atentado a la AMIA, en la misma ciudad en 1994, donde se registraron 86 víctimas fatales.

Fuerza

Se cree que tienen más de 3.000 combatientes y unos 20.000 miembros activos entre los obreros shiitas, profesionales de clase media y en todos los ámbitos del acontecer libanés. Aspiran a controlar el Líbano cuando Israel lo abandone completamente.

Localización

Actúa en el valle de Bekaa, en los suburbios del sur de Beirut y en el sur del Líbano. Ha establecido células en Europa, África, América del Sur, América del Norte y otros lugares.

Fondos

Irán le proporciona armas y explosivos, entrenamiento, y una valiosa ayuda de carácter económico, político, diplomático y administrativo. También recibe apoyo de Siria y del impuesto religioso, o "zankat", que se recoge en las mezquitas. Se calcula que ha captado más de dos mil millones de dólares desde principios de los 80.

Background Information on Designated Foreign Terrorist Organizations: http://www.state.gov/s/ct/rls/pgtrpt/2001/html/10252.htm

-oOo-

La opinión de Maruja Torres (Barcelona, 1943), en su crónica de hoy para El País desde Beirut, sobre la réplica de Israel a los ataques actuales de Hesbollá:

«Esto tiene toda la pinta de que Israel quiere repetir el acoso del verano del 82. Porque, si sólo quieren eliminar a Hezbolá, ¿por qué bombardea hospitales? ¿Qué daño les ha hecho el faro de Beirut? ¿A qué viene inutilizar el laborioso puerto, y el más chiquitín de Junieh, en el norte cristiano, cerca de la estatua de la Harisa, la virgen, y con el casino al lado? Tienen hambre de Líbano. Y de Siria e Irán. Y sed de venganza. Hezbolá precipita las cosas. »

17:31 Écrit par SaGa Bardon dans Pro pace | Lien permanent | Commentaires (0) |  Facebook |

15/07/2006

Guerras fratricidas

 

Guerras fratricidas

15.07.06 @ 18:30:59. Archivado en Pro pace, Ética

Yo empleo mi coche lo menos posible. No porque no me guste la mecánica, la verdad es que siempre me ha interesado casi tanto como la electrónica, sino porque intento consumir el menos petróleo posible. Consumiendo poco, voy poco a la gasolinera.

¿Saben ustedes cuál es mi mayor preocupación en la gasolinera?

Se equivocan si piensan que es el precio de la gasolina, aunque no puedo negar que me preocupe, galopando como galopa más que un caballo desbocado.

Lo que más me preocupan son las guerras fraticidas, que en buena parte explican el galopar incesante del precio que yo pago, no solamente por la gasolina de mi coche, sino sobre todo por el gasoil de mi calefacción, ya que, siendo friolero, vivo en un país si no polarmente frío, sí bastante caprichoso con los fríos intempestivos en cualquier momento del año.

Les propongo el siguiente ejercicio de solidaridad geopolítica: cada vez que ustedes renuncien a tomar el coche, para economizar gasolina, o que vayan a la gasolinera para repostar, piensen en las guerras fratricidas del oriente próximo.

Hagan lo mismo cada vez que renuncien a calentarse con su cale, cuando tengan frío, o que se vean obligados a hacer venir de nuevo el combustible, porque su depósito se está quedando seco y que el frío exige más que lana; no pierdan de vista el que las guerras fratricidas del oriente próximo tienen consecuencias en su confort y en su billetera.

¿Qué guerras fratricidas son éstas, en plural?

La que más se mienta por el momento es la que se hacen estos días, con una descomunal furia vengativa, los israelíes y sus hermanos semitas los palestinos, con el apoyo de Hesbolá, desde el Líbano, y viceversa.

Detrás de ella están las dos guerras sin cuartel entre palestinos de Hamás y de la OLP, por un lado, y entre los israelíes zelotes de Sharon y los moderados, por otro lado.

Habrá que añadir la apocalíptica guerra fratricida que se hacen los musulmanes sunitas y chiítas en Irak, cuyas consecuencias en Irán, corazón y defensor hereditario del chiísmo, son totalmente previsibles. Hezbolá (el “partido de Dios”), basado en el Valle de Bekaa, en el oriente del Líbano, fue establecido por la Guardia Revolucionaria de Irán en la década de los '80 y comparte su visión con el gobierno conservador y antijudío chiita iraní. El propósito original de Hezbolá, que explica aunque no justifica su desesperada confrontación actual con Israel, era resistir la ocupación israelí en el sur del Líbano.

Como escenario más amplio de estas guerras próximo y medio-orientales, aparentemente muy circunscritas, para quien no sabe nada de geografía, encontramos las enormes tensiones entre los regímenes teocráticos islamistas y las monarquías y dictaduras absolutistas de una franja considerable del planeta, cuya frontera oriental más remota se encuentra hoy en la India y en Pakistán, por no decir en Indonesia.

No conviene tampoco olvidar, si estamos de acuerdo en que la creencia en un solo Dios convierte a los creyentes en hermanos, que la más problemática de las guerras fraticidas del momento es la que extremistas cristianos declararon hace ya años a un noble pueblo musulmán, abusando del nombre de Occidente y desoyendo la franca oposición del Papa y de otros líderes religiosos, con el pretexto de que había que deponer a su brutal presidente.

Cada vez que vean subir el precio de sus combustibles, piensen en todas estas guerras fratricidas, cuya innegable incidencia geopolítica se hace visible en el contador del surtidor. Estoy seguro de que ustedes lo emplearán de menos en menos si estas guerras fratricidas van de más en más.

Quizás sea el momento de solidarizarse con todos estos hermanos nuestros, árabes o israelíes, iraquíes o iraníes, indios o pakistaníes o indonesios, religiosos o laicos, tales o cuales, todos hijos inocentes de una misma Humanidad, para que estas guerras fratricidas y las causas geopolíticas que las provocan cesen ya de prosperar.

18:39 Écrit par SaGa Bardon dans Pro pace | Lien permanent | Commentaires (0) | Tags : etica |  Facebook |