14/09/2007

Utilidad de la teología universitaria hoy

Utilidad de la teología universitaria hoy

Permalink 14.09.07 @ 20:44:12. Archivado en Las Américas, España, Sociogenética, Antropología, Epistemología, Religiones, Educación

Hace unos días escribía yo en este mismo periódico un artículo titulado: "Nos duele nuestra iglesia". Hoy quisiera dirigirme a todos y a cada uo de mis lectores, creyentes y no creyentes, planteándoles la siguiente pregunta:

"¿Cuál es, según tú, la utilidad de la teología hoy?"

Para ayudarte a responder, te invito a que centres tu atención sobre el hecho que el 11 de septiembre de hace seis años cambió brutalmente el curso de la historia: cuatro grupos de suicidas islamistas tomaron como rehenes a los viajeros de cuatro líneas aéreas norteamericanas, lanzando los aviones en que viajaban sobre edificios civiles y militares en los que trabajaban miles de personas, con el objetivo de inmolarse espectacularmente, inmolando a estos miles de personas junto con los viajeros de los aviones. La causa final conocida de esta inmolación espectacular era el proclamar al mundo artículos de su propia fe religiosa, que según ellos justificaban su acción: la fatwa invocada cita textos islámicos como exhortación de la acción violenta contra militares y ciudadanos estadounidenses hasta que los agravios alegados se solucionen: estableciendo que "los ulemas a lo largo de la historia han estado de acuerdo en que la Yihad es un deber individual si los enemigos destruyen los países musulmanes."

Desgraciadamente, tres años y medio después, el mismo escenario, aunque esta vez con cuatro trenes, se repitió el 11 de marzo de 2004 en nuestro país. Murieron 191 personas y más de 1.700 resultaron heridas y marcadas de por vida.

Un año y cuatro meses después, el jueves 7 de julio de 2005, en plena hora punta matinal, cuatro explosiones paralizaron el sistema de transporte público de Londres. A las 8.50 (BST, UTC+1), tres bombas explotaron en tres vagones del metro de Londres, con una diferencia de 50 ss. entre las tres explosiones. Casi una hora después, a las 9.47, una cuarta bomba explotó en un autobús en la Plaza Tavistock. Las bombas provocaron una severa interrupción en el transporte público y privado de la ciudad y en la infraestructura de telecomunicaciones.

En estos ataques islamistas londinenses fallecieron cincuenta y seis personas, incluidos los cuatro terroristas, y se produjeron 700 heridos de distinta gravedad. Como macro-atentado terrorista ha sido el más sangriento en el Reino Unido desde que murieran 270 personas en el atentado de Lockerbie (Escocia,) en 1988, y el más mortífero en Londres desde la Segunda Guerra Mundial. cfr. Wikipedia.

Imagen de Wikipedia: La Estatua de la Libertad y el derrumbe de las Torres Gemelas, el 11.09.01.

¿No crees tú que, siendo teológico el problema que el islamismo radical plantea hoy al mundo, el diálogo con los islamistas y las respuestas eventuales tienen que ser también teológicos?

¿No crees tú que el mayor error que ha cometido Bush, al replicar a los islamistas en la misma tesitura religiosa adoptada por ellos, ha sido el abusar de la teología, hablando en nombre de ella?

Esto es exactamente lo que hizo el nacional-catolicismo en España, en 1936, transformando en cruzada lo que era una sublevación contra la legalidad democrática vigente.

¿Nuestros jerarcas católicos no están cometiendo hoy el error de hacer lo mismo que el nacional-catolicismo, neutralizando las advertencias de nuestros teólogos más prestigiosos e incluso descalificándolos en su trabajo universitario?

He aquí, resumida por Hans Küng, la noble actitud de estos teólogos universitarios, cuyo dolor actual compartimos:

"El teólogo no debe permitir que nadie le frene en su trabajo. Ni siquiera la dirección de su Iglesia, a la que se siente lealmente ligado. El teólogo debe -tal es su gozoso deber y obligación- buscar mediante el estudio serio y sin jactancia respuestas sinceras de las que pueda responder ante la Iglesia y la sociedad... Así se interesará cada vez más por la causa de la teología, sin reivindicar jamás para sí mismo la infalibilidad". Hans Küng ¿Existe Dios?

"La Iglesia puede y debe ser a todos los niveles una comunidad de hombres libres. Si quiere servir a la causa de Jesús, nunca puede ser una institución de poder o una Santa Inquisición. Sus miembros han de estar liberados para la libertad: liberados de la esclavitud a la letra de la Ley, del peso de la culpa, del miedo a la muerte, liberados para la vida, el servicio y el amor. Hombres que no tienen que estar sometidos más que a Dios, y no a poderes anónimos ni a otros hombres.

Donde no hay libertad, no está el Espíritu del Señor... Nadie en la Iglesia tiene derecho a manipular, reprimir o suprimir, abierta o solapadamente, la libertad fundamental de los hijos de Dios y establecer la soberanía del hombre sobre el hombre, en lugar de la soberanía de Dios. En la Iglesia debe manifestarse esa libertad en la libertad de palabra (franqueza) y en la libertad de acción y renuncia (libertad de movimientos y liberalidad en el sentido más amplio de la palabra)... la misma iglesia debe ser a la par ámbito de libertad y abogado de la libertad en el mundo". Hans Küng Ser Cristiano. Trotta, 1996.

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La inútil y peligrosa Teología
por Benjamín Forcano

08-Septiembre-2007

El actual Congreso de Teología marca el 27º de los celebrados. Es hora de hacer un balance y una reflexión sobre el conjunto.

Los Congresos de Teología se vienen celebrando en Madrid desde hace más de 27 años. Son acontecimientos singulares. Se reúnen unas 1.500 personas por cuatro días, no azuzadas por ningún interés material o de negocio. Estoy seguro de que a muchos, con alergia a todo indicio religioso, les gustaría estar dentro y ver lo que allí se ventila.

Estoy hablando de los Congresos de Teología, ya proverbiales en Madrid. Y hablo de Congresos que no debieran extrañar a la ciudadanía de un país que se confiesa abrumadoramente católica, pero católica de ritos puntuales y de escasa o nula formación religiosa, ajena en buena parte a las raíces del Evangelio, en rivalidad histórica con las transformaciones de la historia y en antítesis con los mejores logros de la modernidad. ¿A qué se debe si no ese consorcio tan escandaloso del catolicismo con la derecha?

Son Congresos de Teología con asistencia mayoritaria de laicos. Y en ellos se tratan temas tan importantes como: pobreza, esperanza, paz, iglesia popular, dinero, utopía y profetismo, ecología, derechos humanos, mujer, ética universal, globalización, espiritualidad para un mundo nuevo, etc. Los temas son abordados interdisciplinarmente. Eso explica que por los Congresos hayan pasado más de 600 personalidades entre sociólogos, economistas, políticos, historiadores, filósofos y, por supuesto, teólogos. Han intervenido casi todos los teólogos de la Teología de la liberación de Latinoamérica, (entre ellos el asesinado en El Salvador Ignacio Ellacuría) y otros de África y Asia. Convocados por la Asociación de Teólogos Juan XXIII, estos Congresos los gestionan más de 30 colectivos, los apoyan más de 30 revistas y los edita el Centro Evangelio y Liberación (Éxodo).

Si resulta que la renovación de la Iglesia, antes y a partir del Vaticano II, fue preparada e impulsada por los teólogos, también es verdad que ningún gremio como el de los teólogos ha tenido que sufrir la censura y el desprestigio después del concilio Vaticano II. Por eso resonaron regocijantes las fraternales palabras que el obispo Pedro Casaldáliga (38 años testigo del Evangelio en el Sertao del Brasil, sin haber vuelto nunca a su país) dijo en su ponencia mandada por video para el Congreso XVI de 1996: “Aprovecho la ocasión para quitarme la mitra delante de los buenos teólogos y teólogas que tiene España, incluso para reparar la predisposición, una especie de predisposición casi innata, casi instintiva de ciertos obispos de la jerarquía en general, bastante en general con respecto a los teólogos. Yo os pido, teólogos y teólogas, que sigáis ayudándonos. Con mucha frecuencia los obispos creemos que tenemos la razón, normalmente creemos que la tenemos siempre, lo que pasa es que no siempre tenemos la verdad, sobre todo la verdad teológica, de modo que os pido que no nos dejéis en una especie de dogmática ignorancia . Y hablando de los teólogos de España, creo que es de justicia subrayar que hoy en España hay teólogos y teólogas (las teólogas son más recientes) a la altura de aquel siglo de oro, de las letras, y del pensamiento españoles, y ni Italia, ni Francia, ni Alemania, por citar a los países más vecinos, dejan atrás ni en número ni en calidad la galería de teólogos que tenemos en España, y pido a la Asamblea un aplauso”.

Los Congresos de Teología nacieron en unas circunstancias especiales: estábamos en una España que estaba pasando de un nacionalcatolicismo a un catolicismo menos ambiental, más democrático y pluralista; estaba declinando en la vida social el monopolio de la religión católica y avanzaba el proceso de secularización con las consecuencias de una mayor autonomía de lo creado, de lo social y de lo político, de lo personal y una mayor racionalización de los procesos públicos, relativizándose progresivamente la importancia de la religión y ética cristianas. El clima dominante hacía que, según el Informe Foessa de 1994 “La persona actual se encuentre inmersa en un mundo no en contra, sino desarrollándose sin contar con Dios y si n contar con el eje que el espíritu del cristianismo significó para Europa. Por ello, las relaciones religión-sociedad se plantean cualitativamente diferentes a los que ocurrió en el pasado en otras épocas” (Pg. 704).

La antítesis entre razón y fe es uno de los contenciosos históricos más graves, que ha dado lugar a posturas apologéticas y dogmatizantes por una y otra parte. Hoy, el peligro es seguramente la superficialidad y el desentendimiento de la Religión como si de algo irrelevante se tratara. En este sentido, encuentro plenamente acertada la opinión de que hasta para dejar de creer en Dios es necesaria la teología: “La superficialidad religiosa de nuestro país radica en que creyó sin teología y sin teología está dejando de creer. Por eso, su fe de ayer rayó en la superstición y su ateísmo actual roza peligrosamente la banalidad” (Manuel Fraijó).

Había que acabar con la tesis, habitual en el mundo moderno, de que la fe, sinónimo de opio, imposibilita la igualdad, la justicia y la revolución social.

Ya en los primeros Congresos, la “restauración posconciliar” estaba en marcha y se veían amenazados los aires renovadores del Vaticano II. Los teólogos de la Juan XXIII decidieron enmarcar su reflexión teológica desde la opción fundamental por los pobres, en diálogo interdisciplinar con la modernidad, dentro de la cultura de nuestro tiempo, con apertura al Tercer Mundo ( en especial a América Latina) y en condiciones de libertad.

El tiempo no tardó en demostrar que este foro teológico no era del agrado ni de Roma ni de la jerarquía eclesiástica española. Se pretendía controlarlos sometiéndolos de hecho a la censura. Fue, el entonces cardenal de Madrid, Ángel Suquía quien denegó el local diocesano “Cátedra Pablo VI” para los Congresos. Se hizo pública incluso la noticia de que “los días del Congreso estaban contados y que había consigna de Roma de acabar con ellos”. No faltó, en este acoso a los Congresos, la colaboración de ciertos medios, que los calificaron de marxistas, contemporizadores de ideologías anticristianas, instrumento para degradar la fe rebajándola a mero compromiso temporal y político.

Afortunadamente el Vaticano II había asumido los resultados de una nueva Exégesis y una nueva Teología que contribuían a recuperar la desfigurada originalidad del cristianismo. El concilio Vaticano II fue el espaldarazo oficial a esta cita de consecuencias imprevisibles, que generaría un nuevo talante y una nueva manera de ser cristiano.

En esta perspectiva, la Asociación de Teólogos entendía que a la teología le aguardaban tareas ingentes de cambio y “aggiornamento”.

# La primera de todas historificar el Evangelio haciéndolo oír en medio de la iniquidad que divide al mundo en ricos y pobres, operando como rayo restallante en el mundo opresor y tomando partido por los empobrecidos y oprimidos. Son ellos los mimados de Dios. Las víctimas, los desechados son los que paradójicamente anuncian y demandan un mundo nuevo, los que traen promesas de cambio y regeneración, los que señalan al Primer Mundo como concausante de la explotación y humillación de tantos pueblos y de la dignidad ofendida de millones de seres humanos.

# La segunda reconciliar la fe con la razón y la ciencia, con la terrenalidad y la historia, la democracia y el pluralismo, el amor y la tolerancia, la libertad y la diferencia, lo universal y lo particular. No estamos condenados a exiliarnos de este mundo de Dios, sino a aceptarlo y promoverlo en todo lo que es. Y si uno es católico, y además con toda legitimidad, con más legitimidad debe considerar que Dios no es católico, ni lo es de ninguna otra denominación religiosa, pues Dios no hay más que uno, aunque muchas e inevitables las formas de llegar a El y poseerlo.

# La tercera poner en el centro la dignidad de la persona. La persona, lo primero y lo último, y todo lo demás subordinado a ella. Que nadie, del rango, lugar u origen que sea, se considere más que nadie, ni menos que nadie. Es la elemental revolución de Jesús de Nazaret: “Todos vosotros sois hermanos”. Siempre, a lo largo de la historia y de las más diversas culturas, los seres humanos han sido clasificados, pospuestos, vilipendiados y utilizados con menoscabo de esa dignidad.

# La cuarta, pensar que el mundo futuro que hemos de construir entre unos y otros: ateos, creyentes de unas u otras religiones, se apoya en una fe común, universalmente compartida: la fe en la persona, en su dignidad y derechos. Y esa fe hay que testimoniarla, exigirla, implantarla como una utopía posible, la única universalizable. Cada uno, después, que añada lo que quiera, todo lo que considere lo más propio de su fe, pero comenzando todos por profesar lo que es contenido real y vinculante de esa fe común, base y garantía de la justicia, de la democracia y de la paz.

# Y la quinta, suscitar espacios de búsqueda o duda, la apertura a la trascendencia, sin clausurarnos en el limitado y rígido horizonte de una filosofía racionalista o de un empirismo cientifista.

A mí me cuesta creer que un científico no pueda asombrarse de sí mismo, de la enigmática maravilla de su existencia, obviamente inexplicable desde sí y por sí y sin apenas razones para poner en ella la razón de su propio comienzo y fundamento. “Si, como ha escrito alguien, el cielo ha quedado vacío de ángeles para abrirse a la intervención del astrónomo y eventualmente cosmonauta”, el cielo de la persona humana no va a ser explorado por cosmonautas de la tecnología, sino por duendes ingénitos del espíritu. El éxtasis mismo de la existencia es umbral y condición para el surgir y creación de la teología.

Benjamín Forcano
Sacerdote y teólogo

05/09/2007

El lector que salvó a don Quijote

El lector que salvó a don Quijote

Permalink 05.09.07 @ 19:40:15. Archivado en Escritura bloguera, El Quijote, Poética, Novela

Dedico la reedición de este artículo mío del año cervantino (1) a mi colega y amigo, el profesor y novelista César Rodríguez Docampo, a quien le cupo el honor de dirigir los primeros tres años de navegación del Instituto de Bachillerato de Estepa, ayudando así en su tarea educativa como padres a mis inolvidables paisanos, algunos de ellos mis probables "hermanos de leche".

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Al bachiller salmantino Sansón Carrasco, prototipo del lector del Quijote, le cupo el honor de salvar a don Quijote, en nombre y lugar de todos los lectores que, como él, le quisieron y le quieren hasta el punto de meterse en su historia para intentar salvarlo.

Sansón: 77: [(el) bachiller Sansón Carrasco: 25]; Sansonino: 1

Sansón (del lat. Samson, -onis, -onem , del hebr. Shimshon 'pequeño sol' :: 'resplandeciente') m. Uno de los jueces de Israel (Jueces, cc. XIII-XV), conocido por su fuerza prodigiosa, de donde por antonomasia: 'hombre muy forzudo'

|| ¡Aquí morirás, Sansón y cuantos con él son: Versión personalizada de un refrán: ««Akí morirá Sansón, i kuantos kon él son.» Tómase de la istoria de los XUEZES (XVI,30)», Correas. 70.b. "Moriatur anima mea cum Philistiim"

Por el testimonio de Mateo Alemán sabemos que este refrán se empleaba en situaciones de gran sorpresa, que implican una fuerte emotividad:

«Veis aquí, cuando a mediodía estaba comiendo muy sin cuidado de cosa que me lo pudiera dar, donde veo entrar por mi aposento un alguacil de corte. «¡Ah cuerpo de tal! Aqui morirá Sansón y cuantos con él son. Mi fin es llegado», dije.», MA, Guzmán, p. 196-197.

Sancho grita en el momento de fingir coraje y determinación para azotarse, como si viniera a las manos con un enemigo, que no por casualidad se llama Sansón. En su grito hay referencia al gigante bíblico, terror de los filisteos, y más que probablemente al bachiller Sansón Carrasco, vencedor de don Quijote:

«—¡Aquí morirás, Sansón, y cuantos con él son! » II.71.22.

No hay por qué despersonalizar la réplica de Sancho, reproduciendo el refrán como aparece en los refraneros, que es lo que hace la mayoría de los editores llevados por una suerte de furor intertextual.

|| Sansón Carrasco: su nombre alude al héroe bíblico y a las fuerzas de Hércules. Arturo Marasso sugiere que el apellido alude por alegorismo al carrasco o encina, árbol que desmochado renace con más fuerza; ya que Sansón Carrasco, tras haber sido vencido una primera vez por don Quijote, volvió a la carga y logró a su vez vencerlo y obligarlo a volver a su lugar.

Si tomamos a la letra lo que dice de él Tomé Cecial, que le sirve de escudero en la aventura desventurada del Caballero del Bosque, se le conoce en su lugar como «el atrevido y mal aconsejado»:

«sin duda alguna es el atrevido y mal aconsejado, el bachiller Sansón Carrasco, nuestro compatrioto.», II.14.58.

Diferentes correcciones de este pasaje de la ed. pr. tienen como efecto el hacer perder su relieve a esta caracterización del personaje, que tal como está en ella no ofrece dudas. Hartzenbusch corrige: es el atrevido y mal aconsejado del bachiller, enmienda seguida por casi todos los editores posteriores a él, entre los cuales se encuentran Rgz Marín y los más recientes, excepto Cortazar-Lerner y Gaos, que respetan el texto. Unos cuantos prefieren emplear la goma de borrar quitando la coma y un artículo determinado: es el atrevido y mal aconsejado bachiller Sansón Carrasco. Fitzmaurice-Kelly: es atrevido y mal aconsejado el bachiller Sansón Carrasco.

He aquí la descripción que de él nos da el narrador, al comienzo de la segunda parte, para significarnos la importancia que va a tener en ella, puesto que, como bachiller recién cocido de Salamanca, II.2.30, va a reemplazar al cura y al barbero en la misión de hacer volver a don Quijote a la aldea de todos ellos:

«Era el bachiller, aunque se llamaba Sansón, no muy grande de cuerpo, aunque muy gran socarrón; de color macilenta, pero de muy buen entendimiento; tendría hasta veinte y cuatro años, carirredondo, de nariz chata y de boca grande, señales todas de ser de condición maliciosa y amigo de donaires y de burlas, como lo mostró en viendo a don Quijote, poniéndose delante dél de rodillas, diciéndole:…», II.3.3.

Confiesa su condición de clérigo:

«aunque no tengo otras órdenes que las cuatro primeras,», II.3.4.

Es introducido en el círculo de amigos de don Quijote por Sancho Panza, por ser éste un antiguo servidor del padre del Bachiller, lo cual explica tanto que Sancho se refiera a lo que ganaba en aquél trabajo, a la hora de acordar un salario con don Quijote, como que introduzca a Sansón en la intimidad de don Quijote:

«si vuestra merced gusta que yo le haga venir aquí, iré por él en volandas.», II.2.36.

Este gesto será capital para la composición de la segunda parte, puesto que Sansón es desde su comienzo el lector por antonomasia de la historia de don Quijote publicada ya, que se convertirá primeramente en el leal antagonista del caballero andante don Quijote de la Mancha, y en segundo lugar en el auténtico héroe salvador de Alonso Quijano, haciéndole renunciar definitivamente a sus quijotadas.

He aquí cómo lo percibe el propio don Quijote:

« —¿No te dije yo, Sancho, que me habían de sobrar escuderos? Mira quién se ofrece a serlo, sino el inaudito bachiller Sansón Carrasco, perpetuo trastulo y regocijador de los patios de las escuelas salmanticenses, sano de su persona, ágil de sus miembros, callado, sufridor así del calor como del frío, así de la hambre como de la sed, con todas aquellas partes que se requieren para ser escudero de un caballero andante.», II.7.38.

El ama, sabiendo que es bien hablado y amigo fresco de don Quijote, acude a él para que neutralice la influencia de Sancho Panza sobre su señor:

«Apenas vio el ama que Sancho Panza se encerraba con su señor, cuando dio en la cuenta de sus tratos, y, imaginando que de aquella consulta había de salir la resolución de su tercera salida, y tomando su manto, toda llena de congoja y pesadumbre se fue a buscar al bachiller Sansón Carrasco, pareciéndole que por ser bien hablado y amigo fresco de su señor, le podría persuadir a que dejase tan desvariado propósito.», II.7.1.

Lo que no sabe el ama es que si la tercera salida de don Quijote ha tenido lugar antes de su visita al bachiller y si ésta salida ya no es meramente manchega, sino aragonesa, se debe al consejo del lector por antonomasia de la obra de su autor verdadero, que es el propio Sansón Carrasco:

«determinó de hacer de allí a tres o cuatro días otra salida; y declarando su intento al bachiller, le pidió consejo por qué parte comenzaría su jornada; el cual le respondió que era su parecer que fuese al reino de Aragón y a la ciudad de Zaragoza, adonde de allí a pocos días se habían de hacer unas solemnísimas justas por la fiesta de San Jorge, en las cuales podría ganar fama sobre todos los caballeros aragoneses, que sería ganarla sobre todos los del mundo.», II.4.19.

El que Sansón Carrasco pusiese un epitafio a la sepultura de don Quijote, donde se declara su valentía, su inmortalidad y su desprecio del mundo, y el que Cide Hamete y el editor lo conservasen (ficción de autoría), manifiesta una intención muy particular: Sansón Carrasco fue el único que, como Caballero de la Blanca Luna, lo venció y lo hizo volver a su aldea de manera digna, II.74 § 29-31. ® epitafios. Convendría apuntar aquí que si fue capaz de hacerlo es porque siendo como lo era bachiller por Salamanca, era al mismo tiempo el primero y mejor lector de la historia publicada de don Quijote:

«Admirado quedó el bachiller de oír el término y modo de hablar de Sancho Panza; que puesto que había leído la primera historia de su señor, nunca creyó que era tan gracioso como allí le pintan», II.7.40.

Por eso le cupo el honor de salvar a don Quijote en nombre y lugar de todos los lectores que, como él, le quisieron y le quieren hasta el punto de meterse en su historia para intentar salvarlo. Lo cual no fue fácil, porque en apariencia tuvo que comenzar por llevarle la corriente:

«Finalmente, don Quijote y Sancho se abrazaron y quedaron amigos, y con parecer y beneplácito del gran Carrasco, que por entonces era su oráculo, se ordenó que de allí a tres días fuese su partida», II.7.41.

Sansón Carrasco extremó su complicidad con don Quijote procurándole la celada de encaje que le faltaba, y que, en la segunda parte, equivale al yelmo de Mambrino de la primera:

«en los cuales [tres días] habría lugar de aderezar lo necesario para el viaje, y de buscar una celada de encaje, que en todas maneras dijo don Quijote que la había de llevar. Ofreciósela Sansón, porque sabía no se la negaría un amigo suyo que la tenía, puesto que estaba más escura por el orín y el moho que clara y limpia por el terso acero», II.7.41.

No conviene olvidar la explicación que da Sansón Carrasco del sentido de su acción, una vez que la ha concluido felizmente, lo cual hace replicando a una pregunta de don Antonio Moreno, el huésped barcelonés de don Quijote:

«Sabed, señor, que a mí me llaman el bachiller Sansón Carrasco; soy del mesmo lugar de don Quijote de la Mancha, cuya locura y sandez mueve a que le tengamos lástima todos cuantos le conocemos, y entre los que más se la han tenido he sido yo; y creyendo que está su salud en su reposo, y en que se esté en su tierra y en su casa, di traza para hacerle estar en ella…», II.65.2.

Don Quijote confirma en su Testamento la importancia del bachiller Sansón Carrasco, poniéndole por encima del barbero, a quien retira así de la pareja de sus dos mejores amigos:

«Dejo por mis albaceas al señor cura y al señor bachiller Sansón Carrasco, que están presentes.», II.74.24.

Hatzfeld ha explicado perfectamente el papel que desempeña este personaje en la composición de la segunda parte del Quijote:

«En la segunda parte hay una persona que representa particularmente el papel de elemento de unión compositiva: Sansón Carrasco. El Bachiller tiende el puente a la primera parte con su crítica de esta misma parte. Se convierte en el spiritus rector de la segunda. Con gran asombro del Ama y la Sobrina que, según costumbre, quieren retener a su señor por medio de persuasiones o por medio de la fuerza, Sansón Carrasco no impide la salida de Don Quijote, e incluso se ofrece a acompañarle como escudero. Comunica al Cura y al Barbero el plan de ir en busca de Don Quijote para traerlo de nuevo (II, 7). Después intenta, como Caballero de los Espejos, hacerse con Don Quijote (II, 12), pero es vencido en la batalla. Su "victoria" hace a Don Quijote más emprendedor, mientras que el vencido Sansón Carrasco ahora le busca no tanto por humildad, sino por rabia. La segunda vez —la primera había Sansón simplemente seguido a Don Quijote—encuentra las huellas del hidalgo merced a la embajada de los Duques a Teresa Panza (II, 50). Del paje aprende la existencia del palacio de los Duques. De los Duques, Sansón recibe las nuevas del rumbo de Don Quijote. Así se hace capaz, como Caballero de la Blanca Luna, de vencer a Don Quijote en Barcelona (II, 64). Con su verdadera figura está rezando el breviario con el Cura, según costumbre, cuando Don Quijote vuelve a su patria y le cuenta su vencimiento como una novedad (II, 73).», Hatzfeld, p. 115-116.

® Grisóstomo

 

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(1) Salvador García Bardón, Taller cervantino del “Quijote”, Textos originales de 1605 y 1615 con Diccionario enciclopédico, Academia de lexicología española, Trabajos de ingeniería lingüística, Bruselas, Lovaina la Nueva y Madrid, 2005. Este artículo apareció el 28.06.05.

20:13 Écrit par SaGa Bardon dans General | Lien permanent | Commentaires (0) | Tags : escritura bloguera, el quijote, poetica, novela |  Facebook |

17/05/2007

Elecciones a precio de saldo

Elecciones a precio de saldo

Permalink 17.05.07 @ 11:24:01. Archivado en Sociogenética, Ética, Pro justitia et libertate

Lo peor que puede pasarnos el 27 de mayo es que vayamos a votar con la mentalidad de compradores a precio de saldo.

Es muy posible que esto nos suceda, porque esta mentalidad, auténtico cáncer socio-económico, ya ha engendrado como metástasis generalizada la engañosa mercadotecnia del "low cost".

En efecto, la mayor parte de las marcas, si no todas, que antes buscaban su distinción en la calidad de sus creaciones, calidad que justificaba lo caro de su precio, han girado hacia el olvido total de la calidad, amparándose tras el low cost.

Lo devaluado cualitativamente, económicamente y moralmente, va adquiriendo discursiva y textualmente categoría referencial.

Los innumerables casos de corrupción, para los que Marbella sirve de disculpa o de fácil comparación con estatuto de antonomasia, valen para expresar con desenfado e incluso con desvergüenza, la victoria de la cara dura sobre la ética, del abuso sobre la autoexigencia, de la indolencia y del cansancio sobre la presteza y el rigor, la ausencia de prejuicios sobre la conciencia moral.

Votemos de manera que esta mentalidad de compradores a precio de saldo no nos haga sacar de las urnas gobiernos que giren hacia el olvido total de la calidad, amparándose tras el low cost.

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Imagen: Seudónimo bloguero: "Gordito bailarín".

"Gordito bailarín" es el seudónimo bloguero para esta obra de autor anónimo, implantada en una rotonda de La Cañiza (Pontevedra):

"han hecho un nuevo acceso a otros pueblos desde el mío: Portugal, Creciente… y en el futuro tb a la Autovía. La rotonda nuevecica y en el centro algo envuelto en un saco de basura. Iba yo a hacerle foticos porque parecía un regalito…" Donicela blog.

11:38 Écrit par SaGa Bardon dans General | Lien permanent | Commentaires (0) | Tags : pro justitia et libertate, sociogenetica |  Facebook |