09/03/2007

¡No ceder más al chantaje!

 

¡No ceder más al chantaje!

Permalink 09.03.07 @ 10:45:23. Archivado en Europa, España, Ética, Pro justitia et libertate

Dada la gravedad de la situación, repetimos aquí lo que escribimos anoche bajo el título: "Ni legal, ni humanitaria, ..."

Ayer por la mañana, en el senado, Zapatero reconoció cínicamente que había cedido al chantaje de ETA. Para él lo políticamente incorrecto no era esta cesión al chantaje de los terroristas, sino que el PP se lo reprochara, cuando, según él, su cesión al chantaje de ETA repetía las cesiones de gobiernos precedentes.

Aplauso de los suyos y protesta merecida de la oposición, que esperamos plantee sin más dilaciones la cuestión de confianza.

Si Zapatero hubiera dimitido el 30 de diciembre como era su obligación, no estaríamos donde estamos ahora todos, hundidos en el barrizal de las mentiras hasta las rodillas, por no decir hasta la coronilla.

Es insostenible, por no decir grotesco afirmar que "...el modelo de ejecución (cumplimiento de la prisión en el hospital y posteriormente en su domicilio bajo vigilancia telemática) ...no constituye ningún beneficio penitenciario" para el etarra Iñaki de Juana.

El sacrificio de todos los inocentes que han perdido la vida o buena parte de ella por obra de los terroristas etarras, porque el Estado no quiso ceder al chantaje de los criminales, sería un sacrificio vano e inútil, si la solución humanitaria debe prevalecer en el caso del suicidio voluntario de Iñaki de Juana.

La decisión favorable a De Juana es la más ominosa prueba de debilidad del Estado, es decir, todo lo contrario a la fimeza.

El Gobierno, con tal de que De Juana no se muriera de hambre no ha tenido inconveniente en que los demás nos muramos de asco (Hermann Tertsch).

Una vez cometido este error, sería de agradecer que, para ahorrarnos la instalación en la náusea, nos sirvieran el resto del menú con mayor presteza (Ignacio Wert). Porque los españoles "nos merecemos un Gobierno que no nos mienta".

Esto es lo que nos hace comprender un artículo de José Ignacio Wert (1), publicado esta mañana en El País, es decir, en el medio de comunicación más adicto a las tesis del PSOE.

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Ni legal, ni humanitaria, ni firme, ni inteligente
por JOSÉ IGNACIO WERT
, El País, 08/03/2007

La decisión del Gobierno de trasladar a su casa a De Juana Chaos, el sanguinario etarra que ha mantenido una dudosa e intermitente huelga de hambre para conseguir lo que el Gobierno le ha otorgado, ha sido presentada por Rubalcaba como una decisión "legal", "humanitaria", "firme" e "inteligente". En mi opinión no es ninguna de las cuatro cosas.

No es legal. Con el debido respeto, el auto del Juez de Vigilancia Penitenciaria, es, literalmente, patético, en el sentido de fundado exclusivamente en el pathos particular del señor De Castro, tan respetable como discutible, y no en el logos de la subsunción de la norma jurídica en el caso concreto, ni mucho menos en el ethos de la situación. Tanto desde el punto de vista jurídico, como desde el lógico, la afirmación de que "...el modelo de ejecución (cumplimiento de la prisión en el hospital y posteriormente en su domicilio bajo vigilancia telemática) ...no constituye ningún beneficio penitenciario" es insostenible, por no decir que resulta grotesca. Si cumplir una condena en casa es igual (puesto que no es un beneficio) que hacerlo en prisión, cerremos las cárceles y nos ahorraremos un dinero en manutención y vigilancia, ya que no creo que, dada esa posibilidad, ningún penado optara por continuar en la cárcel. Y si la causa para otorgar ese no-beneficio es el estado de salud de De Juana, en ese caso, está en las manos de todos los reclusos del país conseguir el mismo tratamiento, puesto que en sus manos está autoinfligirse el deterioro de ese estado. El artificio jurídico en que se sustenta la supuesta legalidad de la medida acordada pasa forzosamente por considerar que la situación de De Juana es la de un enfermo. Como no lo es (enfermo, según el DRAE, es "quien padece enfermedad", y por eso existe el sinónimo paciente, no quien es agente del atentado contra su salud) el argumento se viene abajo.

Menos aún es humanitaria. Rubalcaba (y el juez De Castro) sostienen que la grandeza del Estado de derecho es ser humanitario aun con quien, en apariencia, no lo merece. Ésos no son los términos del debate. El Estado no tiene por qué valorar más la vida de De Juana de lo que él mismo la valora. Sobre todo, si en el fiel de la balanza de esa solución "humanitaria" se encuentran cuestiones tales como el sentido de la justicia, la dignidad del Estado o la memoria de las víctimas. Llevado a su extremo, el argumento conduce a resultados aberrantes: si la solución humanitaria debe prevalecer, el sacrificio de todos los inocentes que han perdido la vida (Miguel Ángel Blanco) o buena parte de ella (José Antonio Ortega Lara) porque el Estado no quiso ceder al chantaje de los criminales es un sacrificio vano e inútil.

Tampoco es una decisión firme. Es, en rigor, todo lo contrario: la más ominosa prueba de debilidad del Estado. No parece necesario detenerse mucho en el argumento: los propios dirigentes de Batasuna y sus bases, acogiendo al héroe triunfador en la muga, nos eximen de ello. Pierde el Estado (es decir, todos nosotros) y ganan ellos.

Pero, lo peor, es que tampoco es inteligente. Ni siquiera a la luz de las presuntas motivaciones ocultas de esta decisión: facilitar el proceso. Dada la secuencia de los acontecimientos, nos encontramos ahora con que la primera medida del Gobierno tras el atentado de Barajas es enviar a De Juana a su casa. Ahora Batasuna lo agradecerá con algún gesto distinto de esos que le gustan a Zapatero y hasta es posible que ETA también tenga a bien ser "generosa" con nosotros, garantizándonos que no habrá más bombas mientras dure el alto el fuego. Da lo mismo. El discurso de que no hay contrapartidas políticas ya no se lo cree nadie. Y encima, el primer beneficiado ha sido el terrorista en que de forma más descarnada se ejemplifica la contumacia criminal, la total ausencia de arrepentimiento y la más repugnante crueldad hacia las víctimas.

Como le escuché a Hermann Tertsch una vez, el Gobierno, con tal de que De Juana no se muriera de hambre no ha tenido inconveniente en que los demás nos muramos de asco. Pero detrás de todo esto hay una simulación de descomunales proporciones. Al Gobierno, a ETA, a Batasuna les importa la vida de De Juana lo mismo que a mí, un bledo. Lo que les importa es cómo salen del proceso, y cómo rentabilizan esa salida. Este primer escarceo se salda con una clara victoria del lado oscuro. Por eso no es inteligente. Parafraseando a Talleyrand, también esta excarcelación es "peor que un crimen, es un error". Una vez cometido, sería de agradecer que, para ahorrarnos la instalación en la náusea, nos sirvieran el resto del menú con mayor presteza. Porque, y en esto sí estoy de acuerdo con Rubalcaba, los españoles -como los suecos o los bielorrusos, por otra parte- "nos merecemos un Gobierno que no nos mienta".

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(1) Licenciado en Derecho y diplomado en Sociología Política, José Ignacio Wert Ortega ha ocupado distintos puestos en la Administración, entre los que destaca el de director del Gabinete Técnico del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y asesor del Gabinete del presidente del Gobierno. Ha sido profesor de Teoría de la Comunicación en la facultad de Ciencias de la Información, de Sociología Política en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Autónoma de Madrid; vocal del consejo de administración de RTVE en 1980, concejal del Ayuntamiento de Madrid (1983-86) y diputado a Cortes de la circunscripción de A Coruña, desde 1986 a 1987, cargo al que renunció para dar el paso al sector privado. En 1987 asumió la presidencia de Demoscopia; entre 1992 y 1994 fue también consejero delegado de la compañía comercializadora de publicidad del Grupo Prisa GDM y, desde 1994, es presidente de Sofres. El 13-02-2003 fue nombrado Director de relaciones corporativas del BBVA.

José Ignacio Wert Ortega was General Director and Chairman of Demoscopia and Chairman of the Board of SOFRES A.M before becoming Vice President of Corporate Affairs for Grupo BVA, a major banking group in Spain. He set up Inspire Consultores in 2005 and was ESOMAR President from 2005 to 2006.

10:57 Écrit par SaGa Bardon dans Etica | Lien permanent | Commentaires (0) | Tags : europa, espa a, pro justitia et libertate, tica |  Facebook |

08/02/2007

Las reglas del diálogo cooperativo

 

Las reglas del diálogo cooperativo

Permalink 08.02.07 @ 20:10:00. Archivado en Semántica, Pragmática, España, Sociogenética, Ética

La experiencia práctica y algunas investigaciones en el campo argumentativo atestiguan que la observancia de ciertas reglas promueve el diálogo cooperativo, lo torna más provechoso y facilita su eventual solución satisfactoria o su provisional disolución necesaria.

La solución será satisfactoria, en caso de acuerdo, mientras que su disolución provisional será necesaria, en caso de desacuerdo, a la espera de un mejor planteamiento.

Las reglas recomendadas o recomendables son pocas y de diversa naturaleza: las hay lógicas, éticas y operativas. El respeto de estas reglas garantiza la “integridad del debate”. Quien no las observa se convierte en culpable de alguna de las tantas falacias, que en realidad no sólo son defectos lógicos, sino con frecuencia y voluntariamente transgresiones éticas o pecados comportamentales, que se relacionan, además de con las reglas de la verdad y de la validez, con las reglas de la buena conducta y de la discusión fructífera. Pero si uno trata de vencer, o simplemente está firmemente convencido de su tesis, tenderá a hacer prevalecer su “capacidad de debate” sobre la integridad.

Por norma pretendemos que estas reglas sean respetadas tanto por los otros como por nosotros mismos y, en estricta reciprocidad solidaria, consideraríamos fastidioso si los unos o los otros fuéramos sorprendidos transgrediéndolas, ya que nuestro comportamiento delataría deslealtad, impertinencia o prejuicio y, en todos los casos, ruptura del diálogo.

La versión comentada que presentamos aquí de estas reglas, la debemos a nuestro colega Adelino Cattani de la Università di Padova. Se reconocerán, entre ellas, las máximas que presiden la conversación cooperativa (cantidad, cualidad, relación, modo) elaboradas por Paul Grice (no por casualidad el autor las consideraba aplicables a todos los intercambios finalizados y racionales).

Otras corresponden a algunas de las reglas pragmático-dialécticas de la discusión crítica fijadas por F. H. van Eemeren y R. Grootendorst.

Señalamos finalmente el llamado principio de caridad, fundamental para contener nuestras tendencias a la interpretación libre.

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Primera, no te consideres infalible; no creas que tus ideas son intocables y tus argumentos incontrovertibles. Tienes todo el derecho a tratar de ser convincente, pero, si no lo logras, reconócelo, por lo menos en tu interior. Mantente abierto a la duda y dispuesto a revisar tu posición de partida.

Segunda, busca un punto de partida común. La idea de que no se puede discutir si no se está de acuerdo puede sonar a paradoja, pero compartir al menos una premisa resulta fundamental por ese principio banal pero ineludible según el cual ex nihilo nihil. Es desalentador medir algo con dos varas distintas.

Tercera, atente a lo que crees cierto. No afirmes como si fuera objetivamente verdadero lo que sabes que es falso o puramente subjetivo.

Cuarta, aporta las pruebas que se te piden. Si se te exige que demuestres algo, hazlo o prueba que es una pretensión absurda. Las pruebas serán de la calidad adecuada, y la cantidad, suficiente (puede bastar con una sola o puede ser necesario reunir más de una).

Quinta, no eludas las objeciones. En la disposición a responder a las contestaciones y a las críticas está la razón de ser de la discusión; por tanto, eludirlo la hace naufragar.

Sexta, no eludas la carga de la prueba. Si la patata quema ahora, no quemará menos cuando vuelva a tus manos.

Séptima, trata de ser pertinente. La irrelevancia de los argumentos es una de las causas más difundidas del vicio lógico.

Octava, esfuérzate en ser claro. La ambigüedad es un excelente recurso para los cómicos, no para el que discute.

Novena, no deformes las posiciones ajenas. Al referir los hechos o reformular las intervenciones del otro, aplica el principio de caridad, que impone, en sentido positivo, ser comprensivo, y en sentido negativo, no distorsionar. Atente a la mejor interpretación posible de la posición de tu interlocutor.

Décima, en condiciones de empate final, suspende el juicio, a no ser que comporte un daño mayor.

Undécima, en presencia de nuevos elementos, acepta la reapertura del debate y la revisión del caso.

20:24 Écrit par SaGa Bardon dans Etica | Lien permanent | Commentaires (0) | Tags : semantica, pragmatica, espa a, sociogenetica, tica |  Facebook |

01/02/2007

El violador "dialogante"

 

El violador "dialogante"

Permalink 01.02.07 @ 14:34:50. Archivado en España, Ética, Pro justitia et libertate

Ofrezco esta breve alegoría (1) a mis compañeros blogueros como una metáfora continuada (2 y 3) sobre el mal llamado proceso de paz, cuyo punto final lo puso ETA en Barajas el 30 de diciembre de 2006, para consternación de nuestro ingenuo gobierno y vergüenza de nuestra democracia vílmente traicionada.

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Imagine usted que un famoso criminal en serie ha penetrado en su hogar, ha violado y matado a varias de sus familiares y se dispone a seguir violando y matando. En ese momento crítico llega usted, que estaba ausente, alertado por uno de sus vecinos. Al abrir la puerta, descubre que el agresor tiene agarrada a su mujer y está intentando violarla, mientras la amenaza con un revólver apoyado en su cabeza. Su mujer, con una sangre fría impresionante y con una rara energía, está intentando escapar a su agresor. En ese momento preciso, Usted, que no es amigo de la violencia sino defensor del diálogo, interviene:

- ¡Por favor, los dos tranquilos! Tú, María, espera un momento que yo dialogue con este señor; intenta no provocarlo. Usted, señor, tenga la bondad de prestar atención a lo que le voy a decir: esa mujer que usted está incomodando es mi señora. Le pido, por Dios y por todos los santos, que no le haga usted daño. Si lo hace lo va a deplorar usted toda su vida.

El agresor, nada atento a su discurso, desvía la puntería de su revólver y le pega a usted un tiro en las piernas, que le hace caer arrodillado a sus pies.

-Ves, tío para lo que te sirve tu diálogo, así podrás ver más de cerca cómo me tiro a tu parienta. De ti depende el que me la cargue luego a ella y a ti te pegue unos cuantos tiros más, esta vez en los cojones, para que te enteres de una vez de lo que es capaz de hacer un tío machote con un pobre hombre impotente como tú.

Para usted y para quienquiera que oiga esta tragedia, este agresor pasará a los anales de la historia, por chanza, como “el violador dialogante”. Esto le pasa a quien pretende dialogar con el agresor, olvidando a sus víctimas.
Imagen : Silencio violador.

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(1) alegoría. (Del lat. allegoria, y éste del gr. allegoría). 1. f. Ficción en virtud de la cual algo representa o significa otra cosa diferente. 4. f. Ret. Figura que consiste en hacer patentes en el discurso, por medio de varias metáforas consecutivas, un sentido recto y otro figurado, ambos completos, a fin de dar a entender una cosa expresando otra diferente. DRAE.

(2) metáfora. (Del lat. metaphora, y éste del gr. metaforá, traslación). 1. f. Ret. Tropo que consiste en trasladar el sentido recto de las voces a otro figurado, en virtud de una comparación tácita; p. ej., Las perlas del rocío. La primavera de la vida. Refrenar las pasiones. DRAE.

(3) metáfora continuada. 1. f. Ret. Alegoría en que unas palabras se toman en sentido recto y otras en sentido figurado. DRAE.

14:47 Écrit par SaGa Bardon dans Etica | Lien permanent | Commentaires (0) | Tags : espa a, tica, pro justitia et libertate |  Facebook |