25/04/2007

Don Quijote enjaulado

Don Quijote enjaulado

Permalink 25.04.07 @ 16:07:00. Archivado en El Quijote, Pintura

Asistimos a la evolución del protagonista dentro de dos actitudes diferentes, que caracterizan respectivamente su acción de 1605 y su acción de 1615 como dos perspectivas [1] claramente diferenciables: la perspectiva del personaje que se autoconstruye, en la primera parte; la perspectiva del personaje que defiende su propia verdad y la verdad de su autor, en la segunda parte [2].

1605: El lector que quiere ser personaje lucha contra quienes se oponen a su pretensión. Sus vecinos quieren que vuelva a la aldea, pero sólo logran esta vuelta metiéndolo en una jaula. La vuelta no puede ser definitiva.

Imagen gran formato: Don Quijote enjaulado, El Quijote de Gustave Doré, 61. Fotografías de SGB.

enjaul-: enjaulado: 5; enjaulados: 1; enjaular: 0; enjaularme: 1; enjaulasen: 1; √ jaul-: jaula

enjaular (doc. 1590, de en- + jaula) 'poner en jaula'

|| enjaulado, pp. y s.m. y f. 'acción y efecto de enjaular': 'enjaulamiento', por metonimia: 'persona enjaulada'

Covarrubias explica el enjaulamiento de personas: «A semejanza suya [de las jaulas para pájaros] llamamos jaulas unos enrejados, dentro de los cuales se ponen los orates cuando son furiosos o lo están. Algunas veces han puesto en jaulas de hierro, por prisión, a personas notables, habiendo venido a poder de sus enemigos.», Cov. 714.a.37. «por este mesmo temor había el cura dicho al canónigo que caminasen un poco delante: que él le diría el misterio del enjaulado», I.47.29.

|| don Quijote enjaulado: «El regreso de DQ a su aldea empieza como una farsa en el sentido teatral de la palabra: todos, menos Sancho, se disfrazan para engañar al hidalgo y convencerlo –por vía de encantamiento– a dejarse enjaular pacíficamente tal un Lanzarote redivivo [precedente de caballero andante trasladado en humilde carreta, motivo central de uno de los romans de Chrétien de Troyes: Li chevaliers de la charrette, último tercio del siglo XII]. El «entremés» culmina en la profecía del barbero»», Jacques Joset y Darío Villanueva, en Rico 1998 b, p. 101-102.

® profecía. • La memoria del protagonista le juega una mala pasada: «Cuando don Quijote se vio de aquella manera enjaulado y encima del carro, dijo: —Muchas y muy graves historias he yo leído de caballeros andantes; pero jamás he leído, ni visto, ni oído, que a los caballeros encantados los lleven desta manera y con el espacio que prometen estos perezosos y tardíos animales», I.47.1-2.

[1] Algunos dicen novelas, porque no han sabido ver la formidable unidad que integra las dos partes en una sola obra.

[2] Ver mi artículo: Partes del Quijote.

16:19 Écrit par SaGa Bardon dans El Quijote | Lien permanent | Commentaires (0) | Tags : pintura, poetica |  Facebook |

24/04/2007

Creador desde la pobreza como Cervantes: Gamoneda

Creador desde la pobreza como Cervantes: Gamoneda

Permalink 24.04.07 @ 15:20:00. Archivado en El Quijote, Poética, Sociogenética

Cervantes fue "quien encendió la poesía en el interior del discurso narrativo y dio cuerpo a las revelaciones más bellas, más increíbles y ciertas surgidas de la lengua española. Cervantes es el origen de la novela moderna, y lo es porque instaló bien instalada la poesía moderna en el seno de la narratividad... Desde la pobreza y a través de la prosa, Cervantes es uno de los creadores, el más importante en la lengua española, del pensamiento poético moderno y de su realización en el lenguaje". (Antonio Gamoneda, Discurso del Premio Cervantes 2007)

La tesis de Antonio Gamoneda me recuerda la inolvidable anécdota sobre la "creatividad de la pobreza de Cervantes", contada por el licenciado Márquez Torres, eclesiástico encargado de la censura de la segunda parte de El Quijote y firmante de su Aprobación:

"muchos caballeros franceses de los que vinieron acompañando al embajador, tan corteses como entendidos y amigos de buenas letras, se llegaron a mí y a otros capellanes del cardenal mi señor, deseosos de saber qué libros de ingenio andaban más validos, y tocando a caso en este que yo estaba censurando, apenas oyeron el nombre de Miguel de Cervantes, cuando se comenzaron a hacer lenguas, encareciendo la estimación en que, así en Francia como en los reinos sus confinantes, se tenían sus obras: la Galatea, que alguno dellos tiene casi de memoria la primera parte désta, y las Novelas. Fueron tantos sus encarecimientos, que me ofrecí llevarles que viesen el autor dellas, que estimaron con mil demostraciones de vivos deseos. Preguntáronme muy por menor su edad, su profesión, calidad y cantidad. Halléme obligado a decir que era viejo, soldado, hidalgo y pobre, a que uno respondió estas formales palabras: «Pues ¿a tal hombre no le tiene España muy rico y sustentado del erario público?» Acudió otro de aquellos caballeros con este pensamiento y con mucha agudeza, y dijo: «Si necesidad le ha de obligar a escribir, plega a Dios que nunca tenga abundancia, para que con sus obras, siendo él pobre, haga rico a todo el mundo.», El Quijote para citarlo, II.Aprob.3.

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Extracto del discurso pronunciado por Antonio Gamoneda, este 23/04/07, en el Paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares.

Tengo que preguntarme por el acontecer de mi escritura. Pronto se me depara la evidencia de algo que, más que cualquiera otra circunstancia o razón, ha condicionado a una y a otra, a mi vida y a mi escritura. Hablo de la pobreza. Porque yo vengo de la penuria y del trabajo alienante. Mis fuentes, en lo que concierne al saber, a la vigilia de la sensibilidad y al acendramiento de la conciencia, son, permítaseme decirlo crudamente, de baja extracción. Dentro de esa cultura de la pobreza yo no soy más que un caso mínimo y ocasional. Mínimo, dentro del inmenso dolor planetario; ocasional, porque mi vida se ha hecho, finalmente, llevadera.

Es verdad que, en 1936, en mi casa había un solo libro en el que aprendí a leer. Quizá aquel libro no fuese una señal completa de infortunio: al tiempo que me recordaba mi orfandad, tenía la intensidad y la atracción de ser un libro de poesía escrito por mi padre. Es verdad que mi primera información sobre la vida civil consistió en advertir la horrible represión en el barrio más tristemente obrero de León, y es verdad también que, al día siguiente de cumplir 14 años, a las cinco de la mañana, yo estaba cargando carbón en la caldera del extinguido Banco Mercantil y que, a esa misma hora, mi madre, desde otra hora lejana del día anterior, inclinaba más de la cuenta su cabeza sobre una máquina Singer.

Pero, dentro de la cultura de la pobreza, ¿quién soy yo al lado de un François Villon, de un César Vallejo o de un Miguel de Cervantes?Yo quiero decir algo sobre la obra creativa de Cervantes considerando que fue hecha, precisamente, desde la pobreza. En modo general, se ha considerado la presencia de esta pobreza en su vida, pero quizá no se ha estimado como causa de peculiaridad en su obra.

Fue él quien encendió la poesía en el interior del discurso narrativo y dio cuerpo a las revelaciones quizá más bellas, más increíbles y ciertas, surgidas de la lengua española. El conocimiento vacilante que tiene Cervantes de la que es radical esencialidad poética de su obra prosística mayor se corresponde, poco menos que punto por punto, con el "no saber sabiendo" de san Juan de la Cruz, que estaba poseído por una inocencia análoga. También él pertenece a la cultura de la pobreza.

Hay un juicio de Ortega y Gasset que mucho me importa, aunque sea por motivos que Ortega no vio o no quiso ver. Cito abreviadamente: "No existe libro alguno cuyo poder de alusiones simbólicas al sentido universal de la vida sea tan grande, y, sin embargo, no existe libro alguno en el que hallemos menos (...) indicios (...) para su interpretación". Habla de un texto hermético. Preferiría que pensase en un texto inmensamente abierto. En cualquier caso, sabiéndolo o sin saber que lo sabe, Ortega alude al pensamiento poético ya en su modernidad. La aseveración de Ortega me hace pensar en los inicios de tal pensamiento; en Garcilaso, en Góngora, en los vanguardismos inscritos en la generación del 27, en las tendencias iberoamericanas predominantes en el siglo XX y en el ahora mismo. Sin embargo, no me hace pensar en el realismo convencional, ornamentado o no, que aún circula y hasta predomina en el castellano, asistido por parte de mis coetáneos y por abundantes epígonos, aunque algunas opiniones críticas y, sobre todo, la decreciente adscripción de poetas jóvenes, empiezan a indicar una cierta "cotización a la baja". No seré yo quien olvide que se hizo moralmente presente en la España de la dictadura, y sé que puede transportar buena voluntad en su tematismo social, aunque se dan casos en que se propone como simple divertimento. En mi opinión, se atiene, sorprendentemente, a una especie de pensamiento y de lenguaje poéticamente reaccionarios.

Quiero traer aquí una afirmación de José Manuel Caballero Bonald: "... la poesía en prosa del Quijote tuvo un poder anticipatorio...". Sí; lo tuvo. Cervantes es el origen de la novela moderna, y lo es porque instaló bien instalada la poesía moderna en el seno de la narratividad. Cervantes impulsa la tradición en un sentido determinante de modernidad. Su poder anticipatorio consiste en la creación de claves liberadoras que, siglos después, serán activas en la obra poética (sigo insistiendo: poética) de un Kafka, de un Joyce, de un Faulkner y de otros muchos.

Me interesa precisar aquí que el pensamiento específicamente poético se distingue del pensamiento discursivo, reflexivo o de cualquiera otra especie, en que procede de lo desconocido y en que lo revela; en que realiza lo irreal; en que puede crear lo que no existía; y en que se hace presente en un instante en que se produce la disolución de la normativa común del pensar. El lenguaje representativo de este ser y de este acontecer en poesía, yo lo advierto ligado a la cultura de la pobreza. La relación dialéctica entre el poder injusto y el sufrimiento está prácticamente en todas las "locas aventuras" que configuran el curso poético del Quijote. La locura de don Alonso es más que un recurso literario; es creación de la función lingüística que integra lo cierto en lo inverosímil, que hace suya y revela la verdad increíble, la verdad nueva y desconocida, propia e interna de una tradición decidida por la invención progresiva del pensamiento poético moderno. No obstante, el libro lleva consigo la voluntad de crear placer, efectos en los que algo hay que se asemeja a una salvación, a una interrupción del dolor. Toda poesía, incluida la que se deriva del sufrimiento, de la crueldad o de la injusticia, está orientada a la creación de una forma de placer.

Hasta aquí, he intentado demostrar que, desde la pobreza y a través de la prosa, Cervantes es uno de los creadores, el más importante en la lengua española, del pensamiento poético moderno y de su realización en el lenguaje. Nótese que no he entrado en el dislate de atribuir en exclusiva a la cultura de la pobreza la creación de tal pensamiento. Conviene recordar el aviso de Eliot relativo a que "la poesía es la aprehensión sensible y directa del conocimiento", o, como yo me atrevo a decir, que la poesía es antes sensible que inteligible, o que es inteligible bajo condiciones de sensibilidad. Por no tener género, por no ser, en rigor, literatura, la poesía puede estar en todas las formas que la literatura adopte. Su esencialidad y su sentido han de buscarse en la sensibilidad y en la existencia antes que en el lenguaje convenido.

El individuo y, por tanto, el poeta, se realiza en la colectividad. Por esta indefectible circunstancia, toda poesía, aun siendo "irremediablemente subjetiva" (nos lo dice Sartre), es también siempre, en su significación última, poesía social. Puede o no llevar consigo convicciones ideológicas. Dicho más brevemente: hablar desde el interior de la pobreza no es lo mismo que solidarizarse con la pobreza.

-oOo-

Reseña biográfica

Poeta español, nacido en Oviedo en 1931, Anonio Gamoneda es una figura emblemática de la literatura europea. Su obra, de una fuerza excepcional, ha sido reconocida tardíamente como una de las grandes voces de la poesía española actual.

Aunque cronológicamente podría pertenecer a la generación de los cincuenta, su obra ha permanecido aislada de cualquier tendencia poética.

Doctor Honoris Causa por la Universidad de León, ha recibido entre otros, el Premio Castilla y León de las Letras en 1985, el Premio Nacional de Poesía en 1988 por «Edad» el premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana XV Edición por el conjunto de su obra, y el Premio Cervantes en 2006. Además fue nominado al Premio Europa 1993 por su «Libro del frío».

Parte de su obra está contenida en los siguientes volúmenes: «Sublevación inmóvil» 1960, «Descripción de la mentira» 1977 y 1986, «León de las miradas» 1979 y 1990, «Blues castellano» 1982, «Lápidas» 1986, «Edad» 1988, «Libro del frío» 1992, «Libro de los venenos» 1995, «¿Tú?» 1998, «Sólo luz» 2000 y «Cecilia» 2004.

Imagen: Instituto Cervantes: Antonio Gamoneda.

La república de la poesía. Antonio Gamoneda
Ciclo de conferencias del año pasado, en París

Fechas
03/05/2006-04/05/2006 19:00 h

Lugar
Instituto Cervantes
7, Rue Quentin Bauchart
París (FRANCIA)

Entidades colaboradoras
Embajada de España (Francia). Oficina Cultural de París
Colegio de Aparejadores de Asturias

El Instituto Cervantes organiza, en colaboración con la Oficina Cultural de la Embajada de España en Francia, unas jornadas de estudio sobre la obra de Antonio Gamoneda en las que poetas y traductores (franceses y españoles) conocedores de la misma participarán en dos coloquios que tendrán lugar el 3 y 4 de mayo en el renovado auditorio del Instituto Cervantes. Antonio Gamoneda (Oviedo, 1931) reside en León desde 1934. En León ha dirigido la Fundación Sierra-Pambley, vinculada en su origen a la Institución Libre de Enseñanza. A lo largo de su trayectoria ha publicado diferentes libros de carácter poético o en torno a la poesía. Ha obtenido numerosos premios: En 1985 fue Premio Castilla y León por el conjunto de su escritura; en 1988, Premio Nacional de Literatura por su libro Edad; Premio de Literatura de la Comunidad de Madrid 2005 y Prix Europeen de Littérature 2006 por el conjunto de su obra. Con el patrocinio del Colegio de Aparejadores de Asturias.

16:02 Écrit par SaGa Bardon dans El Quijote | Lien permanent | Commentaires (0) | Tags : poetica, sociogeneica |  Facebook |

17/04/2007

Clavileño en El Quijote

Clavileño en El Quijote

Permalink 16.04.07 @ 12:19:22. Archivado en El Quijote, Poética

Entre las aventuras provocadas por los extranjeros, burladores de Don Quijote, la de Clavileño, que es la más llamativa para nuestra mentalidad habituada a los astronautas, sigue inmediatamente a la Aventura de la Dueña dolorida, o Trifaldi, II.36.1-II.41.76 y precede a la Aventura del gateado, II.46.25. Todas estas aventuras y algunas más, todas ellas de un alto grado de crueldad, acaecen en los dominios de los duques aragoneses, cuyo propósito es divertirse a costa de don Quijote y Sancho, haciéndoles creer que se les toma en serio.

Clavileño (neologismo cervantino en 1615, del lat. clavis 'llave' + leño) m. 'de leño con clavija'. Cervantes ha aprovechado la analogía con: "CLAVICORDIO. Instrumento de cuerdas de alambre, que se toca con unos clavetes o plumillas. Claviórgano, el que demás de las cuerdas tiene flautas o cañones que se tañen con aire. Clavicímbalo, otro instrumento, poco diferente del sobredicho; aunque difieren en forma, que el uno es más largo que el otro.", Cov. 325.b.65.

Imagen: El Quijote, Serrano, II. Foto: SGB. Ver en formatos superiores

||Clavileño el Alígero: "—Así es [no se llama Rocinante]—respondió la barbada condesa [a Sancho]—, pero todavía le cuadra mucho, porque se llama Clavileño el Alígero, cuyo nombre conviene con el ser de leño, y con la clavija que trae en la frente, y con la ligereza con que camina; y así, en cuanto al nombre, bien puede competir con el famoso Rocinante.", II.40.20 (tema del caballo de madera que vuela).

"Sancho subraya… la unicidad del contenido de la jamás vista aventura. De acuerdo con su tendencia a una creciente importancia y autonomía, Sancho desempeña con toda claridad el papel principal de esta escena. Sus numerosos comentarios y preguntas introducen un vivificante aspecto dialogístico. Y sobre todo estructuran la parte central del capítulo: el anuncio y la exposición de las propiedades de Clavileño, el caballo de madera que deberá transportar a los protagonistas por los aires al muy lejano reino de Candaya.", Heinz-Peter Endress, en Rico 1998 b, p. 179.

De la historia burlesca de la Trifaldi, la barbada condesa dolorida, se pasa a la burla con Clavileño. Esta aventura, desarrolla paródicamente un tema propio de novelas medievales: en su novela Cléomadés (±1285), Adenet li Rois, poeta de la corte de los duques de Brabante, cuenta que Marcadigás, hijo del rey de Castilla, se lanza en plena aventura montado en un caballo de madera que vuela por los aires, fabricado por el arte mágico del rey moro Comprars de Bujía. El motivo parece tener su origen en uno de los relatos de las Mil y unas noches. Adenet li Rois confiesa que ha escuchado el asunto de boca de la princesa Blanca de Francia, viuda del príncipe don Fernando de la Cerda, heredero de la corona de Castilla; lo cual hace sospechar a MdeRiquer que el tema se divulgó por Europa a través de España. Sin embargo la versión que conoció Cervantes deriva del texto francés del Cléomadés. Se trata, como lo piensa el mismo MdeRiquer, de la Historia del muy valeroso y esforzado caballero Clamades, hijo de Marcaditas, rey de Castilla, y de la linda Clarmonda, hija del rey de Toscana, Burgos, 1521. De Clamades y Clarmonda se dice explícitamente que ella "subió çaga dél", como Sancho, que se sienta paródicamente "a mujeriegas" sobre Clavileño (H-P.Endress).

"Este caballo mágico y su clavija se mencionaron por primera vez durante la conversación entre DQ y el canónigo sobre los libros de caballerías (I.49). ¿Ideó C. el episodio tras una relectura de este pasaje? Con la figura de Merlín, el constructor de Clavileño, y mediante el motivo del desencanto se establecen relaciones con la burla anterior, el desfile de Dulcinea.", Heinz-Peter Endress, en Rico 1998 b, 179.

|| viniese Clavileño… Clavileño viniese: ® viniese

23:26 Écrit par SaGa Bardon dans El Quijote | Lien permanent | Commentaires (0) | Tags : poetica |  Facebook |