04/01/2011

Mis mejores deseos a la Iglesia Belga para el 2011

 

En la edición del 9 de enero del "Diario Domingo", el padre Charles Delhez, SJ, redactor principal de Cathobel y profesor de las Facultades Universitarias de Nuestra Señora de la Paz de Namur, presenta sus mejores deseos a la Iglesia de Bélgica para el año que comienza.

Mis mejores deseos a la Iglesia Belga para el 2011

El año pasado, el 2010, fue para la Iglesia Católica de nuestro país un periodo de grandes sufrimientos. Inútil recordar las fechas, los hechos, las palabras… La Iglesia se encuentra profundamente siniestrada hoy. La expresión  no es demasiado fuerte. Pérdida de confianza en sí misma, de credibilidad a los ojos de la sociedad, de esperanza en el futuro. Todo esto sobre el fondo de una severa descristianización de la cultura occidental. La Iglesia de Bélgica es un niño enfermo. Por lo tanto, al comienzo de 2011, es a ella a quien se dirigen mis deseos de buena salud, la del alma y la del cuerpo.

• Que tenga el valor de hacer toda la verdad, sin entrar en el juego de las comparaciones con las otras esferas de la sociedad que, como ella, están afectadas por la misma abominación. Que en el horror de esta situación, sea ejemplar de franqueza, de generosidad, de humildad.

• Que se reconcilie con su pasado, a veces poco brillante, y que no olvide sin embargo todas las páginas de luz que, a pesar de ser un pueblo de pecadores, pudo escribir con la gracia de Dios. Que no pierda la fe en la belleza de su mensaje, el Evangelio de Jesús, de quien el mundo tiene tanta necesidad.

• Que, volviendo la espalda a sus sueños de grandeza, a los cuales ha cedido demasiado a menudo - como seguramente cada uno de nosotros, - se acuerde de las parábolas de Jesús que mencionaban una pequeña semilla, un poco de levadura y la semilla que a pesar de todo cae en la buena tierra. Que no olvide nunca el gesto del lavatorio de los pies.

• Que levante la cabeza y que, tomando al mismo tiempo conciencia de las formas que están superadas, descubra los lugares donde, en la pequeñez y la humildad de nuestra existencia, está más viva que nunca. Que acepte volver de nuevo al origen cuando, en el inmenso Imperio romano, sólo había algunas comunidades que supieron guardar preciosamente el tesoro que sólo revelaría su fuerza siglos más tarde…

• Que el perdón a quienes la hacen sufrir tanto, desde dentro como desde fuera, tenga siempre la última palabra y, sobre todo,  que ella reencuentre su unidad.

Charles Delhez, SJ.

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Dans l'édition du 9 janvier du journal Dimanche, le père Charles Delhez, rédacteur en chef de Cathobel et professeur aux Facultés Universitaires Notre Dame de la Paix de Namur, , présente ses vœux à l'Église de Belgique pour l’année qui commence.

Vœux à l'Église de Belgique pour 2011

L'année écoulée, 2010 donc, fut pour l'Église catholique de notre pays celle de grandes souffrances. Inutile de rappeler les dates, les faits, les paroles... Elle se retrouve aujourd'hui profondément sinistrée. Le mot n'est pas trop fort. Perte de confiance en elle-même, de crédibilité aux yeux de la société, d'espérance en l'avenir. Tout cela sur fond d'une sévère déchristianisation de la culture occidentale. L'Église de Belgique est une enfant malade. Dès lors, en ce début 2011, c'est à elle que s'adresse mes vœux de bonne santé, celle de l'âme et du corps.

• Qu'elle ait le courage de faire toute la vérité, sans entrer dans le jeu des comparaisons avec les autres sphères de la société qui sont, comme elle, touchées par la même abomination. Que dans l'horreur de cette situation, elle soit exemplaire de franchise, de générosité, d'humilité.

• Qu'elle se réconcilie avec son passé, parfois peu brillant, et qu'elle n'en oublie pas pour autant toutes les pages de lumière que, peuple de pécheurs, elle a pu écrire avec la grâce de Dieu. Qu'elle ne perde pas la foi en la beauté de son message, l'Évangile de Jésus, dont le monde a tant besoin.

• Que, tournant le dos à ses rêves de grandeur auxquels elle a trop souvent cédé - comme chacun de nous, sans doute - elle se souvienne des paraboles de Jésus qui évoquaient une petite graine, un peu de levain et la semence qui tombe quand même dans la bonne terre. Qu'elle n'oublie jamais le geste du lavement des pieds.

• Qu'elle relève la tête et que, tout en prenant conscience des formes qui sont dépassées, elle découvre les lieux où, dans la petitesse et l'humilité de notre existence, elle est plus vivante que jamais. Qu'elle accepte d'en revenir à l'origine où, dans l'immense Empire romain, il n'y avait que quelques communautés qui ont su garder précieusement le trésor qui ne révélerait sa force que des siècles plus tard...

• Que le pardon à ceux qui la font tant souffrir, à l'intérieur comme à l'extérieur, ait toujours le dernier mot et que, surtout, elle retrouve son unité.

Charles DELHEZ, SJ.

22:27 Écrit par SaGa Bardon dans Amistad Europea Universitaria | Lien permanent | Commentaires (0) |  Facebook |

30/12/2010

Año nuevo, vida nueva, sólo si es euroafricana

 

Publiqué este artículo por la primera vez el 13.10.05. Lo publiqué de nuevo el 10.12.07, el 26.12.08, y el 11.01.10. Vuelvo a publicarlo hoy, sin cambiar una sola idea, aunque sí algunas referencias, con mis ojos decepcionados puestos en la Unión Europea y Marruecos, porque desgraciadamente la actualidad de su tema se ha transformado en urgencia de enfermo terminal, olvidado hasta hoy sin cuidados intensivos en un rincón de los largos pasillos de nuestra burocracia europea.

Esperé inútilmente que la cumbre de Lisboa, primero, y el Tratado del mismo nombre, luego, hubieran imaginado cambiar algo al ritmo de la terrible mutación estructural, que yo había anunciado como inminente en mi artículo de hace ya más de cinco años, y que no ha cesado de agravarse desde entonces. Espero que los anteproyectos de educación, puestos de trabajo e infraestructuras, repetidos una vez más por nuestros políticos, no se queden en simples proyectos de formularios, que serán a su vez arrumbados en despachos euro-rutinarios, cuyas prioridades estratégicas son diferentes.

Me prohíbo el recordaros la cantidad de cadáveres y de decepciones que ha costado ya este olvido sistemático de África por nuestros ejecutivos europeos. Preguntádselo a mis amigos canarios y costasoleros, que son quienes viven el día a día de esta tragedia, que seguirá siendo vergonzosa mientras no la remediemos como cosa nuestra entre todos los europeos.

Espero que el recuerdo actual de África por Europa no sea de nuevo un rollito de buenos sentimientos, cuya eficacia se limite una vez más a hacernos creer que no somos olvidadizos, sino justos y buenos con nuestros ancestros africanos.

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La ciencia nos afirma que toda la humanidad viene de África. Así que no debemos sorprendernos de que la inmigración africana llame hoy a las puertas de Europa como lo hicieron, antes de que nuestra historia comenzara, nuestros propios ancestros.

La Unión Europea está descubriendo estos días, como ya lo hizo con ocasión del reforzamiento de las fronteras de Ceuta y Melilla, en octubre del 2005, que el drama que estamos contemplando, esta vez con visos de invasión en las islas Canarias, primero, y de rechazo por Marruecos hacia el destierro, después,{mediante "redada, aislamiento en comisaría, deportación al desierto en la frontera de Argelia"}, no es algo meramente circunstancial, sino que es el síntoma más llamativo de un cambio estructural.

Como era previsible, la relación entre nuestra familia africana y nosotros mismos, sus herederos europeos, no sólo debe cambiar sino que ya está cambiando estructuralmente. No es justo que en la nueva era de la globalización ya más que iniciada, ellos sigan siendo los familiares pobres, a pesar de sus ingentes riquezas en humanidad y en bienes naturales de todo tipo, mientras que nosotros, como niños consentidos de padres ricos, disfrutamos de todos los caprichos y juguetes de nuestra insolidaria riqueza.

¿Estamos en un recodo de la historia?

Para mí no hay duda de ello. Los inmigrantes de hoy nos están recordando que si nuestra propia inmigración, reciente para algunos y atávica para todos, nos resultó benéfica, este beneficio debe favorecer a toda la familia, que sin lugar a dudas es euro-africana.

También nos ayudan a recordar que buena parte de nuestros bienes actuales proceden de África como lo saben muy bien nuestros recientes colonizadores. También lo saben, aunque lo ocultan, los actuales neo-colonizadores de los ingentes recursos naturales africanos, ocultación que obedece a que estos bienes, cuyo valor incalculable tiene abierto el apetito de los mayores lobos globales, están hipotecados hoy por nuestros financieros más avaros.

Al releer los artículos que yo escribí en octubre 2005, es muy importante tener en cuenta todas estas verdades, que con frecuencia nos ocultamos a nosotros mismos, unos por falta de cultura y otros por falta de sinceridad. Estas verdades pueden ser resumidas en una frase, que someto a la consideración de unos y otros: Tanto nuestro pasado más remoto como buena parte de nuestro futuro más inmediato están en África.

Nuestro año nuevo no comportará una vida nueva si ésta no es euroafricana.

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Injusticia con Mayúscula.
Mensaje urgente de mi hermana Isa, reaccionando al testimonio del arzobispo de Tánger sobre la inmigración africana

Querido hermano: Aquí tienes un tema de Injusticia con Mayúscula, que me aclara este amigo internauta.

Tú, que tienes habilidad de escritura, espíritu inquieto y amor por los más débiles de la tierra, seguro que podrás sumarte a crear una corriente de opinion que ayudará mas que si miramos para otro lado.

Un abrazo.

Isa

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Imagen: "La desesperación de los africanos en las comisarías de Marruecos la justifican leyes europeas y la subvenciona el euro"

"Europa paga a Marruecos, paga grandes cantidades de dinero, para que Marruecos le haga a Europa de policía de frontera. Y Marruecos tiene que justificar la eficacia policial que le han encomendado. La práctica es: redada, aislamiento en comisaría, deportación al desierto en la frontera de Argelia."

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Testimonio del arzobispo de Tánger sobre la inmigración africana

Año NUEVO, dolor VIEJO
por Santiago Agrelo Martínez,
arzobispo de Tánger.

Herodes mandó matar a todos los niños en Belén:

Tenía que hablar de la paz, pero he de cambiar argumento.

De la paz hablaré otro día. Hoy toca hablar de dolor inocente.

El correo que recibí decía así: "Cuarenta y dos personas detenidas en Mesnana en nochebuena. Entre ellas mujeres embarazadas y mamás con bebés. Algunos enfermos. Uno declara que habían salido al mercado para comprar algo para la cena, otros estaban cantando a la navidad cuando tocaron a su puerta".

Dos días antes nos habíamos encontrado. Bajamos a la cripta de la catedral. Estaba prevista oración común, mesa común, y un obsequio que cada uno pudiese llevar a su casa. Presidía su pastor, un joven negro, revestido de túnica blanca, deslumbrante como luz de resurrección.

Cantaron con el alma, como el alma de África sabe cantar. Escucharon la palabra del pastor. No sé de qué les habló, pero sé que participaron en el sermón con aclamaciones de alabanza y asentimiento por cuanto el pastor les decía. Era una hermosa vigilia de Navidad, para gente buena de África, para hombres, mujeres y niños que buscaban en el canto, en la palabra y en la oración una presencia amiga y la paz que necesitaban para que el cielo los cobijase en horas de miedo.

Hoy están detenidos. Aislados. Sin comida. Angustiados. Hombres, mujeres y niños, gente peligrosa que asalta el cielo con oraciones y pone en peligro los sueños de Europa. Mañana los habrán deportado. No volverán a sus casas. Serán entregados al desierto, chivos expiatorios de nuestra salud económica, animales que abandonamos porque nos molesta su presencia.

No me pregunten quién es el miserable que los va a entregar, pues no es más que un mandado del sanedrín que lo paga.

Europa legisla y paga: los fuertes determinan dónde empieza y dónde acaba la libertad de los débiles, los sobrealimentados deciden sobre la mesa de los hambrientos, de modo que a los pobres no sólo les falte el pan, sino que se les cierren también los caminos para que puedan ganarlo dignamente.

La desesperación de los africanos en las comisarías de Marruecos la justifican leyes europeas y la subvenciona el euro.

Hoy, desde África, sube hasta Dios el grito del dolor inocente, y ese grito será testigo de cargo contra los dioses que continúan crucificando al hijo del hombre.

+Santiago Agrelo Martínez,
arzobispo de Tánger

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Diálogo entre mi hermana Isa y el arzobispo de Tánger
El 29 de diciembre de 2010 18:56, Isabel Garcia Bardon escribió:

Sr Arzobispo Santiago Agrel Martínez;

Es fuerte lo que hoy describe, no comprendo.

¿Por qué el destierro de inocentes al desierto?

¿Por qué los destierra Marruecos?

¿Por qué lo manda el Euro Europeo?

Lamento hacer tanta pregunta ante un escrito con tanto desgarro.

Tiene mi respeto y hoy mi Oración.

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De: Santiago Agrelo Martínez
Enviado: Wednesday, December 29, 2010 10:26 PM
Para: Isabel Garcia Bardon
Asunto: Re: Año nuevo. Dolor viejo.

Querida Isabel: Marruecos es, con Libia y la frontera entre Méjico y los Estados Unidos de América, uno de los lugares más importantes de tránsito de emigrantes. Los hay de muchas clases; pero de los que trata mi denuncia es de negros, centroafricanos, sin papeles, que pueden pasar años a este lado del estrecho de Gibraltar, esperando una oportunidad para pasar la frontera de Ceuta, o la de Melilla, o las aguas del Estrecho. Es gente que carece de todo, que padece de todo, y que sólo sueña a dónde ir, porque no tiene a dónde volver.

Europa paga a Marruecos, paga grandes cantidades de dinero, para que Marruecos le haga a Europa de policía de frontera. Y Marruecos tiene que justificar la eficacia policial que le han encomendado. La práctica es: redada, aislamiento en comisaría, deportación al desierto en la frontera de Argelia.

Europa conoce la práctica, y finge que no ve. Sabe que se violan los derechos humanos, y paga. Claro que no paga para que se violen esos derechos, pero paga, sabiendo que se violan. Añade a la burla de las barreras fronterizas el sarcasmo de la hipocresía.

Querida Isabel: yo no entiendo de fronteras, ni de derechos de las naciones, ni de tantas cosas que necesitan expertos para poder decir una palabra sensata. Pero entiendo de personas, y un poco de justicia, y otro poco de humanidad, y me basta para saber que entre todos estamos comentiendo un crimen contra los pequeños de la tierra.

Gracias por hacerme preguntas. Es el primer modo de acercarnos a los demás para encontrarnos con ellos. Hay gente a la que harás un regalo de inmenso valor sólo con preguntarle su nombre.

Cuando las leyes, por muy justas que sean, no las aplica la humanidad sino el hielo, no protegen, congelan.

Gracias también por tu oración. Sólo los pobres saben orar.

Un abrazo de este hermano menor.

26/12/2010

Motivación de un voluntario del Servicio Jesuita a Refugiados

 

Danilo Giannese: "No olvidaré nunca los rostros y los ojos de “mis” refugiados, en los que puedo percibir con claridad el rostro de Jesús, el Humilde entre los humildes, que acompaña mis días de trabajo en la fría redacción de un periódico."

Danilo Giannese is a 27-year old Italian journalist and Communications professional. He began his internship with the Center of Concern after he realized, about one year ago, that his real passion is for using his communication skills in organizations committed to improving human conditions.

“I was tired to work in the sector of classical journalism. I wanted to do something useful for other people. Particularly, I realized it after discovering a deep faith in God,” Danilo said.

One year ago he had his first experience in an NGO spending 4 months in the largest coalition of Italian Christian NGOs, “Volunteers in the World – FOCSIV”, in Rome. Later, he worked in Niger for the community radio of a local human rights organization, Alternative Espace Citoyens. “Thank to this experience I had the opportunity to see with my eyes the reality of one of the poorest countries in Africa for the first time in my life.” After these experiences, Danilo thought of working with an NGO in the United States in order to improve his English. For this reason, he interned at InterAction, the largest alliance of U.S.-based international non-governmental organizations.

Finally, he contacted the Center of Concern, where he’s now focused on outreach and communications. “Working for Center of Concern for me means to link my interest for global social justice to my spirituality. It’s like having a job with which you can do something for other people and feel the constant presence of God. It’s just an internship, for the moment. But I do hope that in the future I can find a job like that”.

YOUNG PROFESSIONALS FOR SOCIAL JUSTICE, de Center of Concern, el miércoles, 28 de julio de 2010 a las 16:52

The Center of Concern is a faith-based organization working in collaboration with ecumenical and interfaith networks to bring a prophetic voice for global social and economic justice.

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Narrativa jesuita: Motivación de un voluntario del Servicio Jesuita a Refugiados
por Danilo Giannese, agente del “Centro Arrupe”, Servicio Jesuita a Refugiados, Italia

Soy periodista de profesión, pero en lugar de pasar mi tiempo en la redacción de un periódico o de una televisión, paso mis días así: rellenando saquitos de fruta y hortalizas, entregando medicamentos, ayudando a niños a hacer los deberes. Dicho de otro modo, trato de responder a todas las exigencias cotidianas de las quince familias de refugiados políticos y demandantes de asilo que viven en el Centro “Padre Arrupe”, una estructura de acogida del Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) en Roma.

Desde hace dos años, más o menos, soñaba con esto: hacer un trabajo que me permitiera estar en contacto directo con la ‘humanidad’; desde hace dos años añoraba pasar gran parte de mis días haciendo algo inherente a mi fe, que representara de forma concreta, en el vivir de cada día, el mensaje de Jesucristo, de Aquél que habla al corazón.

El objetivo principal del Centro Arrupe, y del JRS a nivel internacional, consiste en acompañar a los refugiados a lo largo de un recorrido que los vuelva autónomos. El sueño de todos aquellos que trabajan en esta realidad es verlos salir de los centros de acogida con un trabajo, una casa y la posibilidad de “rehacerse” una vida después de un pasado de violencia y de persecuciones en su país de origen.

Es evidente que en una ciudad como Roma esto no es sencillo: el trabajo no abunda, los alquileres son altos y me parece poder afirmar que en Italia ser refugiado es, de alguna manera, más difícil que en otros países, como por ejemplo Alemania, Reino Unido o los países escandinavos, cuyos gobiernos logran asistir mejor y más eficazmente a estas personas.

Así que muchas veces mi trabajo y el de otros colegas consiste en compartir las frustraciones y el sufrimiento de “nuestros” refugiados quienes, después del calvario de la huida de su tierra, tienen que recorrer la tortuosa senda de un empleo en Italia.

Y, sin embargo, a pesar de las dificultades, la relación humana que se crea con los refugiados, día tras día, es muy especial. Es una relación que se alimenta de pequeños gestos, de sonrisas, de una palabra de consuelo en un momento de sufrimiento. Y luego hay toda la alegría que se desencadena cuando un padre de familia consigue por fin obtener un contrato de trabajo.

Desde que me dedico a este servicio, estoy aprendiendo muchísimo y cada tarde vuelvo a casa habiendo aprendido una lección nueva y siendo más consciente de muchas cosas. Porque esta gente tiene mucho que enseñarnos.

Una de las familias del centro, que está dejando una huella profunda en mi vida, viene de Kosovo. La constituyen padre, madre e hijo de un año. Han huido del país de los Balcanes porque la familia de ella, musulmana, no aceptaba su boda con un católico y amenazaba con matar al niño, en cuanto naciera. Por amor, los dos han huido a Italia y son padres de un niño precioso. Todavía no pueden permitirse el lujo de pagar un alquiler. Y, sin embargo, son felices. Lo peor pasó, las nubes están lejos y ante sus ojos va despuntando el sol.

Cada día, historias como éstas me ayudan a comprender que muy a menudo nuestros problemas son mínimos, y no merecen toda la atención que les damos.

Es posible que un día yo vuelva a trabajar en la comunicación. Si fuera posible, me gustaría hacerlo en una organización humanitaria. Pero lo haré con una visión más amplia. Y no olvidaré nunca los rostros y los ojos de “mis” refugiados, en los que puedo percibir con claridad el rostro de Jesús, el Humilde entre los humildes, que acompaña mis días de trabajo en la fría redacción de un periódico.

Danilo Giannese
Centro Arrupe
Roma, Italia
d.giannese@gmail.com

Fernando Franco SJ, Director Responsable
Uta Sievers, Redactora
Suguna Ramanathan, Redactora Asociada
Secretariado para la Justicia Social y la Ecología, Borgo S. Spirito 4, 00193 Roma, Italia
+39 06689 77380 (fax)

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00:23 Écrit par SaGa Bardon dans Amistad Europea Universitaria | Lien permanent | Commentaires (1) |  Facebook |