13/09/2007

Sociogenética de Sancho Panza

Sociogenética de Sancho Panza

Permalink 13.09.07 @ 08:40:00. Archivado en Escritura bloguera, El Quijote, Semántica, Pragmática, Poética, Sociogenética, Novela

Sociogenéticamente, la combinación genial de generosidad y cálculo, malicia y bondad, agudeza y estupidez, ingenio e ignorancia, con que Cervantes traza el perfil de su personaje Sancho Panza, es "el fruto de un ambiente social que obliga al hombre a recubrirse de un caparazón de recelo, bellaquería y agresividad, para poder subsistir". Aunque, al reeditar en 2007 este artículo mío de 2005, me mantenga fundamentalmente de acuerdo con la interpretación sociológica de J. Salazar Rincón, en El mundo social del Quijote, insisto en que el resultado poético no es simplemente el fruto de una acumulación anecdótica de factores sociales, sino que el talento creativo de Cervantes ha logrado engendrar un personaje vivo, más bien que un simple retrato, dando preferencia a la etopeya sobre la prosopografía, a la cinematografía sociogenética de un prototipo sobre el retrato estático.

No ha faltado quien observase que no se le ha ocurrido al hidalgo, tan amigo de cambiar los nombres, el cambiárselo a su futuro escudero:

«Sancho Panza se llamaba el escudero, pero al Caballero no se le ocurrió mudarle el nombre en otro expresivo, altisonante. ¿Estuvo en ello intencionado Cervantes? Bien pudo ser».

[1]

 

Menéndez y Pelayo ha estudiado la ascendencia literaria de Sancho. El nombre Sancho era proverbial desde la Edad Media, y figuraba en varios refranes: «Hallado ha Sancho con su roçin» (356), glosado: «La ruyndad entendida: presto es confundida», Marqués de Santillana, (p. 108.); ««Allá va Sancho con su rocino»; dizen que éste era un hombre grazioso que tenía una aca, y dondequiera que entrava la metía consigo; usamos deste proverbio quando dos amigos andan siempre juntos.», Cov. 925.a.48; ««Al buen callar llaman Sancho», conviene a saber sancio y santo.», Cov. 925.a.46, también el Marqués de Santillana, y Corbacho, ed. Castalia. p. 195.

Al finalizar su libro en 1604 Cervantes recalcó la originalidad de su genial creación:

«en quien. a mi parecer, te doy cifradas todas las gracias escuderiles...». I.Pról.15.

«El héroe literario necesita del «otro al lado», que sea su confidente y cooperador. Sin alguien junto a él con quien hablar, las andanzas de un orate por la Mancha hubieran dado poco juego. Tanto en la comedia áurea como en el relato, hacen falta dos conciencias compenetradas, pero en oposición dialéctica, de modo que una rebote en la otra, y permita revelar el pensamiento del personaje principal, dado que, normalmente, las miras del amo han de ser altas, sus hazañas valerosas y sus sentimientos elevados y sutiles… es inicialmente tonto, porque sus pocas luces no deben impedir el desvarío del héroe. Sólo a medida que éste vaya mostrando admirable cordura fuera de lo caballeresco, podrá ir enriqueciendo Sancho su personalidad hasta adquirir volumen comparable a la del caballero. A esto debe atribuirse la famosa quijotización de Sancho, tan notada por la crítica..», F.L. Carreter, en Rico 1998 a, p. XXXVI.

El aspecto físico que le atribuimos es, principalmente, representación mental nuestra como lectores, ya que Cervantes apenas se preocupó de elaborar su prosopografía, limitándose a decirnos de manera impresionista y un poco burlona que tenía «la barriga grande, el talle corto y las zancas largas», I.10.9. «El traje, las barbas, la gordura y pequeñez del nuevo gobernador tenía admirada a toda la gente que el busilis del cuento no sabía, y aun a todos los que lo sabían que eran muchos.», II.45.3. El soneto del burlador académico argamasillesco añade: «Sancho Panza es aquéste, en cuerpo chico, | pero grande en valor, ¡milagro estraño!», II.70.70. Para imaginarlo nos basamos en algunos rasgos de su etopeya, que nos hacen deducir, en particular poniendo de relieve su comportamiento de tranquilo, bebedor y glotón, que era pequeño y gordo: «Iba Sancho Panza sobre su jumento como un patriarca, con sus alforjas y su bota, y con mucho deseo de verse ya gobernador de la ínsula que su amo le había prometido.», I.7.22. Enseguida sabemos que era «hombre de bien..., pero de muy poca sal en la mollera», I.7.20.

Con ocasión del embuste de Sancho, para hacer creer al cabrero que no ha tocado la maleta del loco de Sierra Morena (I.23.50), comenta Clemencín: «Júntese este rasgo de bellaquería de Sancho con los otros de codicia, y de miedo que notamos arriba, y se irá formando idea del carácter que dio Cervantes a este personaje, en quien reunió los deseos ordinarios del pobre, las precauciones del ignorante, la cobardía del villano, y la malicia mal disimulada de la aldea. Si agrega el apetito perpetuo de hablar, y de ensartar refranes más o menos a propósito, resultará el Sancho Panza de Cervantes.», Clem. 1233.a. El mismo Clemencín completa esta etopeya al final de su comentario: «Esta especie de codicia desconfiada y rústica es el rasgo principal del carácter de Sancho, según ya observó Ríos. Cervantes siempre le tiene suspenso con alguna esperanza, o cebado con algún interés, como por ejemplo, con los escudos de Sierra Morena, los del Duque, la paga del desencanto de Dulcinea y el gobierno de la ínsula. Con el propio fin hace que Sancho desprecie la honra de comer al lado de su amo, pidiéndole la conmute en otra cosa de más provecho y comodidad, y con el mismo finge también que salió de la venta contento y alegre por haberse excusado de pagar la posada a costa del manteamiento (Análisis, número 64).», Clem. 1909.b.

Sancho Panza, amalgama cómica de tradiciones literarias y tipos populares, no resulta unidimensional porque su rusticidad alterna con la ternura y la astucia, sin ofrecer exactamente una evolución psicológica gradual y coherente, sorprendiendo al lector con los variables matices de su personalidad (A. Rey).

Aunque nunca se declara la edad de Sancho, cabe inducir que era más joven que don Quijote, ya que éste le dice: «está muy puesto en razón natural que primero llegue el día de mi muerte que el de la tuya», II.20.56.

Afortunadamente Cervantes prefirió seguir adelante con el capítulo I.7 más bien que poner fin a su obra con el escrutinio. En este capítulo, tras concluir rápidamente su crítica literaria, hace aparecer la figura de Sancho Panza, con lo cual crea la inmortal pareja y con ella el constante y sabroso diálogo, uno de los mayores aciertos del escritor (M. de Riquer).

«Con Sancho el dialogismo puede ir convirtiéndose en el principio estructural constante de la novela, al que se sumarán otras no sólo personas sino mentes humanas independientes: contrastes dialécticos entre pareceres, que van superponiéndose y -en última instancia-, puesto que el narrador no nos da el código o clave de los mensajes, sólo pueden resolverse en la mente, abierta en potencia a todos estos, del lector.», Claudio Guillén, en Rico 1998 b, p. 32. Este recurso evita el tener que utilizar a cada paso un narrador omnisciente.

Si en un plano puramente formal observamos la frecuencia de las principales fórmulas narrativas que introducen las réplicas dialogísticas de cada uno de los dos personajes, notamos que don Quijote pregunta y replica [2] más que Sancho, mientras que las razones dialogísticas de ambos se equilibran: preguntó Sancho: 18; preguntó don Quijote: 27; razones de Sancho: 8 razones de don Quijote: 8; replicó Sancho: 58; replicó don Quijote: 71. Sin embargo, las respuestas [3] de Sancho Panza parecen ser más frecuentes que las de don Quijote, lo cual parece indicarnos que el escudero dialoga más que su señor, cuya tendencia al monólogo está condicionada por su manía discursiva: respondió Sancho: 304 respondió don Quijote: 254.

La entrada de Sancho en el relato coincide con el fin de las alucinaciones de impersonalismo de Don Quijote: «En el mismo capítulo VII [«De la segunda salida…»], en que acaban estas alucinaciones de impersonalismo (DQ se toma todavía por Reinaldos de Montalbán), entra en escena Sancho: «En este tiempo solicitó don Quijote a un labrador vecino suyo…», I.7.20.

[La figura de Sancho] Viene también de la literatura popular; un refrán decía: "Allá va Sancho con su rocino": y allá entró en su rucio el villano, decidor inagotable de refranes, como un tipo escuderil arcaico, que aparece en el siglo XIV en el más antiguo libro de caballerías conocido, El caballero Cifar… El amo y el escudero irán progresivamente completándose el uno al otro, de tal modo, "que las locuras del señor sin las necedades del criado no valdrían un ardite"» [4]

Esa combinación genial de agudeza y estupidez, malicia y bondad, ingenio e ignorancia, con que Cervantes traza el perfil de su personaje (Sancho Panza), es el fruto de un ambiente social que obliga al hombre a recubrirse de un caparazón de recelo, bellaquería y agresividad para poder subsistir. El labriego está condenado a sufrir la pobreza, la arbitrariedad de propietarios y señores, y el menosprecio de las demás categorías sociales; no es capaz de analizar y comprender su situación dentro del conjunto social, y carece de medios para defenderse en este mundo hostil. La socarronería, la malicia y el recelo son su único escudo protector frente a un orden social injusto, el fruto de un resentimiento acumulado durante toda una vida de esclavitud y de resignada sumisión.[5]

Esa mezcla de bobería y agudeza, que da a Sancho su verosimilitud y originalidad, procede de una imagen colectiva del campesino comúnmente aceptada por las gentes y fijada en una tradición oral [6].

La situación socio-económica de Sancho es conocida por sus convecinos, muy en particular por el morisco Ricote, su tendero y amigo, que le propondrá parte de su tesoro enterrado, si le ayuda a recuperarlo: «si tú, Sancho, quieres venir conmigo y ayudarme a sacarlo y a encubrirlo, yo te daré docientos escudos, con que podrás remediar tus necesidades, que ya sabes que sé yo que las tienes muchas.», II.54.25.

Es un Antiguo servidor del padre del Bachiller Sansón Carrasco, lo cual explica tanto que se refiera a lo que ganaba en aquél trabajo a la hora de acordar un salario con don Quijote como que introduzca a Sansón en la intimidad de don Quijote, tema este capital para la composición de la segunda parte: 1) Salario «—Cuando yo servía -respondió Sancho- a Tomé Carrasco, el padre del Bachiller Sansón Carrasco, que vuesa merced bien conoce, dos ducados ganaba cada mes, amén de la comida; con vuesa merced no sé lo que puedo ganar, puesto que sé que tiene más trabajo el escudero andante que el que sirve a un labrador; que, en resolución, los que servimos a labradores, por mucho que trabajemos de día, por mal que suceda, a la noche cenamos olla y dormimos en cama, en la cual no he dormido después que ha que sirvo a vuestra merced.», II.28.9. 2) Intoducción de Sansón: «mas si vuestra merced gusta que yo le haga venir aquí, iré por él en volandas.», II.2.36.

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[1] Pi y Molist, Cortejón; ver Murillo, I, p. 125-126.

[2] «REPLICAR. Comúnmente significa argüir segunda vez contra la respuesta del argumento, latine replico, as, quod interdum significat saepius inculco; y de allí réplica», Cov. 905.a.50.

[3] «RESPONDER. Dar satisfacción de palabra al que nos ha preguntado alguna cosa… De allí, respuesta, lo que se responde», Cov. 907.b.1.

[4] Ramón Menéndez Pidal, De Cervantes y Lope de Vega,Espasa-Calpe, Madrid, 1940, 29-30.

[5] J. Salazar Rincón, El mundo social del Quijote, p. 181, Gredos, Madrid, 1986.

[6] Maxime Chevalier, «Literatura oral y ficción cervantina», página 195; y Mauricio Molho, op. cit., pags. 217 y sigs, Ibíd, nota 70, p. 181.

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Fuente: Salvador García Bardón, Taller cervantino del “Quijote”, Textos originales de 1605 y 1615 con Diccionario enciclopédico, Academia de lexicología española, Trabajos de ingeniería lingüística, Bruselas, Lovaina la Nueva y Madrid. Este artículo apareció en cuatro periódicos virtuales, el 12.04.2005, con ocasión del año cervantino nacional.

11/09/2007

Tomate "corazón de buey"

Tomate "corazón de buey"

Permalink 11.09.07 @ 11:30:30. Archivado en Escritura bloguera, Semántica, Pragmática, Poética

Ofrezco este posteo fotográfico a todos nuestros colegas blogueros, aunque muy especialmente a los fotógrafos, escogiendo como su representante más destacada, por su generosa interactividad concreativa, a nuestra amiga Susana, la Nueva Dama de Elche.

Acaba de nacer. No ha salido del pecho de un buey, sino de las entrañas generosas de la tierra. Lo llamamos, aquí en Valonia como en Francia, "corazón de buey", porque, al verlo, nos parece adivinar el latido paciente y cariñoso del órgano invisible, pero adivinable, que le permite a este vacuno, cuya vida amorosa sacrificamos arbitrariamente, para servirnos de su humilde fuerza, el servirnos él a nosotros, los humanos "inhumanos con él", en silencio, sin destrozar nuestro egoísmo con su pacífica cornamenta.

Foto: SaGa Bardon, 10.09.07; formatos mayores

Algunos blogueros llaman a este tomate "corazón de buey francés"; otros: "corazón de toro".

Os ofrezco tres posteos en los que diferentes blogueros se interesan por este tipo de tomate:

Tomate corazón de buey: ¿qué tipo de planta es?

hola, necesito ke me digais si lo sabeis ke tipo de planta es el tomate corazon de buey si es de mata baja o alta y sus caracteristicas es ke me an regalado unas plantas pero no se como tratarlas al no saber de ke tipo se trata y no me gustaria estropearlas ya ke me dijeron ke son unos tomates muy buenos, gracias.

imported_nabelo37

Fecha de Ingreso: may 2005
Ubicación: cordoba
Mensajes: 73

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Hola. El corazon de buey es un tomate climber (no sè como se dice en espanol ), quiere decir que necesitaras unas canas de bambu para sostnerlas. Son muy dulces y muy buenas para comerlos frescos como sugo por la pasta.
Si necesitas algo mas sobre esto asunto, preguntamelo y trataré de responderte.

imported_mad

Fecha de Ingreso: may 2005
Ubicación: Gorizia (NE Italia)
Mensajes: 13

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Iba a decirte que yo los tengo en mi huerto, pero veo que airín se me ha adelantado!!!!!!!!!!!!!!!!!

son de ponerles caña, y además resistente porque al no tener casi semillas se hacen muy carnosos y pesados y si no tienen buena sujeción doblan la planta

Ten la precaución tb de eliminar las ramillas que van saliendo y dejar solo una vía, para que se hagan más gordotes

que vaya bien la cosecha!!!!!!!!!!!!!

os presento otros tomates con forma de pimiento, los conocéis?, me regalaron las plantas y no los había visto en mi vida. Estan muy ricos y son muy cómodos para las ensaladas, porque apenas tienen semillas y los cortas a lonchitas como si fuese chorizo!!!!!!!!!! Very Happy Very Happy

en la misma cestilla hay cherrys amarillos, otro tomate de corazón de buey y pimientos de piquillo.

Arùandano: Publicado: Sab Sep 11, 2004 4:33 am Asunto: foticos de tomates

12:14 Écrit par SaGa Bardon dans Actualidad | Lien permanent | Commentaires (0) | Tags : escritura bloguera, semantica, pragmatica, poetica |  Facebook |

10/09/2007

Sancho Panza, gobernador codicioso

Sancho Panza, gobernador codicioso

Permalink 10.09.07 @ 12:20:00. Archivado en Escritura bloguera, El Quijote, España, Sociogenética, Ética, Educación, Pro justitia et libertate

Numerosos amigos me piden que vuelva a publicar, en el seno de esta comunidad bloguera, el artículo que dedico en mi Diccionario enciclopédico del Quijote a "Sancho Panza, gobernador codicioso". Lo vuelvo a hacer con el mismo sentimiento que tuve de escribir sobre la actualidad cuando apareció por la primera vez en cuatro periódicos virtuales, durante el "año cervantino nacional", el 15.12.05. Digo "sentimiento de actualidad" en el doble sentido de la expresión: porque nos encontramos en el año "cervantino internacional" y porque la realidad humana del abuso del poder sigue siendo la misma. Me complazco en constatar que muchos admiradores de Cervantes y de la profesión de escritor ven en el uno la gran cualidad de su humanismo comprometido, y en la otra el principio más capital de su deontología.

Sancho Panza escribe a Teresa Panza: «De aquí a pocos días me partiré al gobierno, adonde voy con grandísimo deseo de hacer dineros, porque me han dicho que todos los gobernadores nuevos van con este mesmo deseo», II.36.14.

En repetidas ocasiones don Quijote estigmatiza la codicia de Sancho Panza. Ahora bien, quien sabe que la obra cervantina es una parodia, no se detiene en este primer nivel de la interpretación, sino que sube más arriba. Si la codicia de Sancho Panza se apoya en las promesas que don Quijote le ha hecho para que le siga y le hace continuamente para que no le abandone, el responsable de su codicia es el propio don Quijote.

Al leer estos reproches, no nos cabe duda que Cervantes hubiera luchado hoy con su obra paródica no solamente contra la corrupción de los mandatarios políticos, sino contra la irresponsabilidad de quienes les confiamos nuestra propia suerte mediante nuestro voto poco o nada responsable. Procediendo así cometemos la peor de las quijotadas.

Podemos estar seguros de que Cervantes escribió El Quijote más como un manual práctico de las quijotadas que debemos evitar, si queremos preservar nuestra libertad, que como una suma de lecciones morales, que nunca tuvo la intención de propinarnos.

gobern-: gobernaba: 2; gobernado: 4; gobernador: 174: [buen gobernador: 5; desgobernado gobernador: 1; gran gobernador: 3; gobernador de una ínsula: 6; señor gobernador: 37; ser gobernador: 15]; gobernadora: 2; gobernadores: 24; gobernadoresco: 1; gobernamos: 1; gobernando: 1; gobernar: 28; gobernarás: 1; gobernare: 1; gobernaré: 3; gobernares: 1; gobernarla: 1; gobernarle: 1; gobernarlos: 1; gobernarse: 1; gobernase: 1; gobernases: 1; goberné: 1; gobiern-: gobierna: 5; gobiernan: 6; gobiernas: 2; gobierne: 2; gobiernito: 1; gobierno: 117; gobiernos: 12

gobernador (doc. ±1230, de gobernar ) m. 'corregidor encargado de administrar justicia': «Asistente, el que asiste y el que preside, como asistente de Sevilla, corregidor o gobernador que asiste por el Rey.», Cov. 160.a.64; «de ordinario significa el que tiene en un lugar la preeminencia de administrar justicia, que en unas partes se llama corregidor y en otras gobernador, y su oficio se llama gobernación y gobierno.», Cov. 652.a.27.

|•| Es sabido que el 21 de mayo de 1590 Cervantes había solicitado al Consejo de Indias que se le hiciera la «merced de un oficio en las Indias, de los tres o cuatro que al presente están vacos, que es el uno la contaduría del nuevo reino de Granada; o la gobernación de la provincia de Soconusco, en Guatimala; o contador de las galeras de Cartagena; o corregidor de la ciudad de La Paz». La respuesta del Consejo, expedida el 6 de junio de 1590, fue además de negativa lacónica en extremo: «busque por acá en qué se le haga merced».

Cervantes ha sabido transformar el normal despecho por su experiencia de candidato frustrado en humor crítico, cuando hace decir a don Quijote: «ya por muchas experiencias sabemos que no es menester ni mucha habilidad ni muchas letras para ser uno gobernador, pues hay por ahí ciento que apenas saben leer, y gobiernan como unos girifaltes», II.32.41. La misma crítica aparece en el entremés de La elección de los alcaldes de Daganzo. Es sabido que la nobleza de la época, preferida para esto cargos, presumía de no saber de letras.

|| desgobernado… gobernador: ® desgobernado

|| gobernador codicioso: (tema del gobierno) Sancho Panza escribe a Teresa Panza: «De aquí a pocos días me partiré al gobierno, adonde voy con grandísimo deseo de hacer dineros, porque me han dicho que todos los gobernadores nuevos van con este mesmo deseo», II.36.14.

A Teresa Panza no debe darle pena el que SP no haya encontrado de nuevo una maleta con otros cien escudos, como la del loco de Sierra Morena, porque «en salvo está el que repica y todo saldrá en la colada del gobierno», II.36.14.

La Duquesa, al leer la carta de Sancho Panza a Teresa Panza, le reprocha el que diga que le han dado el gobierno por los azotes que se ha de dar, y el que se muestre en ella muy codicioso «porque la codicia rompe el saco, y el gobernador codicioso hace la justicia desgobernada.», II.36.18.

«Con el felice y gracioso suceso de la aventura de la Dolorida quedaron tan contentos los Duques, que determinaron pasar con las burlas adelante… otro día, que fue el que sucedió al vuelo de Clavileño, dijo el Duque a Sancho que se adeliñase y compusiese para ir a ser gobernador», II.42.1.

Sancho Panza parece burlarse del duque, cuando replica: «—Después que bajé del cielo, y después que desde su alta cumbre miré la tierra y la vi tan pequeña, se templó en parte en mí la gana que tenía de ser gobernador… Si vuestra señoría fuese servido de darme una tantica parte del cielo,II.42 § 2

El duque replica a su vez con un lugar común de quienes confunden la creencia con el chalaneo: —… si vos os sabéis dar maña podéis con las riquezas de la tierra granjear las del cielo.», II.42 § 3.

Sancho Panza al Duque: «yo pugnaré por ser tal gobernador, que… me vaya al cielo; y esto no es por codicia… de levantarme a mayores, sino por el deseo que tengo de probar a qué sabe el ser gobernador», II.42.4.

El Duque, viendo las menguadas reticencias y las muchas ganas de ser gobernador de Sancho Panza, canta las dulzuras del poder, tanto de gobernador, poder de Sancho Panza, como de emperador, poder de don Quijote: «comeros heis las manos tras el gobierno, por ser dulcísima cosa el mandar y ser obedecido… cuando vuestro dueño llegue a ser emperador… que le duela y le pese en la mitad del alma el tiempo que hubiere dejado de serlo.», II.42.5.

Don Quijote pudiera excusar que Sancho Panza ponga la ínsula que va a gobernar patas arriba con descubrir al Duque quién es: «un costal lleno de refranes y de malicias.» (opinión del Cura sobre el linaje de los Panza), II.43.19.

A pesar de todo, no piensa hacerlo, puesto que pide a Dios que gobierne a SP en su gobierno: «Dios te guíe, Sancho, y te gobierne en tu gobierno.», II.43.19.

Sancho Panza replica a los escrúpulos de su amo sobre su incapacidad para gobernar, diciendo que está dispuesto a renunciar, que lo mismo se sustentará con pan y cebolla que con perdices y capones; y que mientras los humanos duermen, todos son iguales, los grandes y los menores (de linaje o naturaleza), los pobres y los ricos (de fortuna); y que el asunto de gobernar ha sido promesa de Don Quijote, que en cuanto a él, más se quiere «ir Sancho al cielo que gobernador al infierno», II.43.20.

Don Quijote juzga que Sancho Panza merece ser gobernador de mil ínsulas, por las razones que ha dado para no serlo (¡formidable inconsecuencia!), cuando Sancho Panza le expresaba sus escrúpulos por su falta de preparación: «buen natural tienes, sin el cual no hay ciencia que valga; encomiéndate a Dios y procura no errar en la primera intención», II.43.21.

Instalación de Sancho Panza en su gobierno de la ínsula Barataria: «le llevaron a la iglesia mayor a dar gracias a Dios… con algunas ridículas ceremonias, le entregaron (a Sancho Panza) las llaves del pueblo y le admitieron por perpetuo gobernador de la ínsula Barataria.», II.45.2.

Sancho, caído en la sima con el rucio, se considera: «un desdichado desgobernado gobernador», II.55.11.

Teresa Panza a Sancho Panza, a su vuelta definitiva a la aldea, sorprendida de no verlo vestido de gobernador: «más traéis semejanza de desgobernado que de gobernador», II.73.16. ® gobernar

gobernar (doc. fin s. X., del lat. gubernare 'gobernar [una nave]' ^ 'conducir, gobernar [cualquier cosa]', y éste del gr. kybernáo, Cor.) v.tr. e intr «Del verbo latino guberno, as, proprie navem rego; por translación se dice gobernar, por regir, encaminar y administrar, o la república o personas y negocios particulares, su casa y su persona. En esta mesma significación se toma gobernador; verdad es que, de ordinario significa el que tiene en un lugar la preeminencia de administrar justicia, que en unas partes se llama corregidor y en otras gobernador, y su oficio se llama gobernación y gobierno.», Cov. 652.a.27.

|| gobernar como un girifalte: loc.verb. Don Quijote dice que «Sancho Panza… se saldría con cualquiera gobierno, como el rey con sus alcabalas; y más que ya por muchas experiencias sabemos que no es menester ni mucha habilidad ni muchas letras para ser un gobernador, pues hay por ahí ciento que apenas saben leer, y gobiernan como unos girifaltes», II.32.41. • La fr. es elíptica; los eds. la explican de diversas maneras: «gobiernan con la agilidad de unos gerifaltes», Rgz Marín; «sin duda quiere decir que gobiernan con agudeza»'; «con la precipitación de...», (Mendizábal); otros: 'con la rapacidad de' (Américo Castro), 'con la excelencia de'. ® gerifalte

|| gobernar y regir: metábola. Sancho replica al ama, que lo trata de golozazo, sobre qué cosa sean ínsulas: «—No es de comer—replicó Sancho—, sino de gobernar y regir mejor que cuatro ciudades y que cuatro alcaldes de corte», II.2.6. Rgz Marín y Murillo glosan: «que él (Sancho Panza) la gobernará y regirá... no ya mejor que la gobernaría una ciudad (Ayuntamiento) y que la regiría un alcalde de Corte, sino mejor aún que cuatro ciudades (ayuntamientos) y que cuatro alcaldes». ® gobernador ® gobierno

gobierno (doc. ±1330. de gobernar) m. 'acción y efecto de gobernar' µn 'empleo, ministerio y dignidad de gobernador'.

|•| Don Antonio Moreno se sorprende al oír de boca de don Quijote que Sancho Panza ha sido gobernador: «—Sí -respondió Sancho-, y de una ínsula llamada Barataria. Diez días la goberné a pedir de boca; en ellos perdí el sosiego y aprendí a despreciar todos los gobiernos del mundo», II.62.7.

Grandes eran los discursos que don Quijote hacía sobre la respuesta de la encantada cabeza a propósito del desencanto de Dulcinea, mientras que «Sancho, aunque aborrecía el ser gobernador, como queda dicho, todavía deseaba volver a mandar y ser obedecido; que esta malaventura trae consigo el mando, aunque sea de burlas», II.63.1.

|| buen gobierno: 'buen juicio' «sepa que, aunque zafio y villano, todavía se me alcanza algo desto que llaman buen gobierno», I.23.5.

|| se saldría con cualquiera gobierno: 'saldría adelante con su intento de gobernar cualquier gobierno' :: 'conseguiría gobernar cualquier gobierno' • Según don Quijote, «Sancho Panza… se saldría con cualquiera gobierno, como el rey con sus alcabalas», II.32.41.

|| sin gobierno: doble sentido: 1. 'sin juicio' 2. 'sin el poder de gobernar'; esta disemia anima la perorata de Teresa Panza, que se resiste a ver partir a su marido de nuevo: «vivid vos, y llévese el diablo cuantos gobiernos hay en el mundo; sin gobierno salistes del vientre de vuestra madre, sin gobierno habéis vivido hasta ahora, y sin gobierno os iréis, o os llevarán, a la sepultura cuando Dios fuere servido.», II.5.12

|| su gobierno, que con otro de brocado de tres altos lo deseche: ® brocado

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Fuente: Salvador García Bardón, Taller cervantino del “Quijote”, Textos originales de 1605 y 1615 con Diccionario enciclopédico, Academia de lexicología española, Trabajos de ingeniería lingüística, Bruselas, Lovaina la Nueva y Madrid, 2005. Este artículo apareció en cuatro periódicos el 15.12.05.