09/12/2007

La muerte no es el final

La muerte no es el final

Permalink 09.12.07 @ 12:00:00. Archivado en Europa, Universidades, Pragmática, Poética, España, Sociogenética, Ética, Educación, Pro justitia et libertate

Hay momentos en la vida de cada persona en que ésta se abre hacia la eternidad como si quisiera salir del estrecho margen de su tiempo y de su espacio, para abrazarse con la Causa Primera y el Fin Último de su existencia.

En estos momentos los miembros de la Guardia Civil cantan el himno La muerte no es el final. Homenaje a los que dieron su vida por España, este himno también es coreado por los Guardias Civiles en actos militares y en la Jura de Bandera de los recién incorporados al Cuerpo, que juran lealtad y fidelidad a la Bandera e Institución.

He aquí el texto de este himno de la fe esperanzada, que nos hizo llorar ayer y siete días antes, cuando lo oímos interpretar por los jóvenes estudiantes del Colegio de Guardias Jóvenes "Duque de Ahumada", prestigiosa Academia general de la Guardia Civil (1), durante los funerales de Raúl Centeno Pallón y de Fernando Trapero Blázquez, víctimas inocentes tanto de la inaceptable barbarie de ETA como de la insensata ceguera política de sus colaboradores y partidarios.

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Cuando la pena, nos alcanza,
del compañero perdido,
cuando el adiós dolorido,
busca en la fe su esperanza.
En tu palabra confiamos,
con la certeza, que Tú.
¡Ya le has devuelto a la vida!
Ya le has llevado a la luz.
¡Ya le has devuelto a la vida!
Ya le has llevado a la luz.

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(1) Centro en el que se imparte la enseñanza de formación que faculta para la incorporación a la Escala de Cabos y Guardias.

Carretera de Andalucía km.252
8340- VALDEMORO
(Madrid)
Tlf.- 91 809 94 00
N° de alumnos.-252

Armas de fuego en El Quijote

Armas de fuego en El Quijote

Permalink 08.12.07 @ 23:58:06. Archivado en Europa, El Quijote, España, Sociogenética, Pro pace, Ética, Educación, Pro justitia et libertate
La Amistad Europea Universitaria está con El Tiemplo por la paz, la libertad y la derrota de ETA.

Ofrecemos esta reflexión a quienes piensan como nosotros que el terrorismo es incompatible con el honor personal y con el amor de su pueblo, porque los terroristas prefieren el malvivir destruyendo al bienvivir conviviendo, y el hacer morir o el no dejar vivir al pervivir sirviendo y defendiendo a la humanidad como la mejor manera de vivir y morir heroicamente por su propio pueblo.

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La condena de la artillería (1) es constante en la literatura épica y moralista de nuestra edad de Oro; su expresión más incisiva y acabada quizá se encuentre, a mediados del siglo XVII, bajo la pluma del jesuita Baltasar Gracián (1601-†1658), autor de El Criticón, 1651-1657, de cuya sátira nada ni nadie se librará (Blecua).

Para comprender la actitud de don Quijote con respecto a la artillería, hay que prestar atención a la mala fama que tenían entre la gente de honor, en la época de Cervantes, las armas de fuego, contra las que nada valía el denuedo personal del caballero (antes Petrarca, 1304-†1374, y Ariosto, 1474- †1533, que puede ser la fuente inmediata de Cervantes, Orlando furioso, IX, 91, y XI, 23 ss. o, para ambos escritores, los diálogos del Arte della guerra de Maquiavelo.; después Quevedo, 1580-†1645)

Esta mala fama es tal, y en particular con respecto al arcabuz, que el lexicógrafo Covarrubias declara:

«Arma forjada en el infierno, inventada por el demonio… », Cov. 139.a.23 y 140.a.39.

Esta misma actitud aparece en el concierto de Diego Pérez con un cosario francés, su enemigo, tal cual El Inca Garcilaso la explica:

«Y para adelante, pusieron treguas sobre sus palabras, que no se ofendiessen ni fuessen enemigos de noche sino de día, ni se tirasen con artillería, diziendo que la pelea de manos con espadas y lanças era más de valientes que las de las armas arrojadizas, porque las ballestas y arcabuzes de suyo davan testimonio aver sido invenciones de ánimos cobardes o necessitados, y que el no ofenderse con la artillería, demás de la gentileza de pelear y vencer a fuerça de braços y con propria virtud, aprovecharía para que el vencedor llevasse la nao y la presa que ganasse, de manera que le fuesse de provecho sana y no rota. Las treguas se guardaron inviolablemente, mas no se pudo saber de cierto qué intención huviessen tenido para no ofenderse con la artillería, si no fue el temor de perecer ambos sin provecho de alguno dellos.», La Florida, p. 127.

He aquí el texto fundamental de don Quijote sobre la artillería:

«Bien hayan aquellos benditos siglos que carecieron de la espantable furia de aquestos endemoniados instrumentos de la artillería, a cuyo inventor tengo para mí que en el infierno se le está dando el premio de su diabólica invención, con la cual dio causa que un infame y cobarde brazo quite la vida a un valeroso caballero, y que, sin saber cómo o por dónde, en la mitad del coraje y brío que enciende y anima a los valientes pechos, llega una desmandada bala, disparada de quien quizá huyó y se espantó del resplandor que hizo el fuego al disparar de la maldita máquina, y corta y acaba en un instante los pensamientos y vida de quien la merecía gozar luengos siglos.», I.38.2.

Es lógico que, en consonancia con esta actitud, don Quijote sienta temor por su vida ante los artilleros del pueblo del rebuzno y sus armas de fuego:

«viendo que … le amenazaban mil encaradas ballestas y no menos cantidad de arcabuces, volvió las riendas a Rocinante, y a todo lo que su galope pudo, se salió de entre ellos, encomendándose de todo corazón a Dios, que de aquel peligro le librase, temiendo a cada paso no le entrase alguna bala por las espaldas y le saliese al pecho, y a cada punto recogía el aliento, por ver si le faltaba.», II.27.19.

«La huida ante las armas de fuego (única amenaza ante la cual un caballero podía retroceder sin deshonra) no era considerada en la época como signo de cobardía», Ignacio Arellano, en Rico 1998 b, p. 159. ® arcabuz.

|| la artillería gruesa: En su fonografía (descripción sonora) del puerto de Barcelona, el narrador se sirve de la aliteración consonántica para evocar el horror que le inspira la artillería gruesa («las piezas gruesas cañones », Cov.), la más traidoramente mortífera:

«la artillería gruesa con espantoso estruendo rompía los vientos, a quien respondían los cañones de crujía de las galeras. », II.61.3.

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(1) artillería (doc. ±1430, del fr. artillerie del fr. ant. artillier 'preparar' del lat. vulg. *apticulare del lat. aptare 'adaptar') f. 'arte de construir y emplear máquinas y municiones de guerra'; por metonimia: 'conjunto de estas armas'

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Fuente: Este artículo forma parte de: Salvador García Bardón, Taller cervantino del “Quijote”, Textos originales de 1605 y 1615 con Diccionario enciclopédico, Academia de lexicología española, Trabajos de ingeniería lingüística, Bruselas, Lovaina la Nueva y Madrid, 2005-2006. Publicación precedente por la AEU: el 10.03.06.

07/12/2007

Víctimas redentoras sacrificadas por ETA

Víctimas redentoras sacrificadas por ETA

Permalink 06.12.07 @ 23:58:27. Archivado en Europa, España, Ética, Pro justitia et libertate
Raúl Centeno y Fernando Trapero dedicaron "su corta vida en defensa de la libertad que otros disfrutamos".

Relato hipotético del asesinato de Centeno y Trapero por ETA.

El atentado se produjo en la localidad de Capbreton, en Las Landas, donde Raúl Centeno Pallón y Fernando Trapero Blázquez participaban en una operación rutinaria de vigilancia, realizada conjuntamente con la Policía francesa.

Pasadas las nueve de la mañana del sábado 1 de diciembre, los agentes y los etarras coincidieron en una cafetería de un centro comercial.

Los dos guardias del Grupo de Apoyo Operativo (GAO) entraron charlando en la cafetería Les Ecureuilles, de tamaño reducido y con pocas mesas. Dentro ya estaban sentados los tres etarras, dos hombres y una mujer, probablemente celebrando una cita de entrega de material e instrucciones. Posiblemente eran parte del objetivo que el operativo en la zona montaba.

Los guardias se sentaron en una de las mesas, casi junto a los terroristas, que también hablaban en español. Los guardias reconocieron a uno de sus enemigos habituales. Según las declaraciones del camarero, uno de los dos guardias se levantó de la mesa y le preguntó si conocía a alguno de los sentados al lado. No, no los había visto en su vida.

Raúl Centeno y Fernando Trapero no llegaron a tomar nada. Se levantaron de la mesa y se dirigieron hacia la salida. Los terroristas debieron de percibir algo. Quizás un gesto extraño, una forma disimulada de transmitirse una sospecha. ETA vive una auténtica paranoia de seguimiento, como demuestran los documentos sobre medidas de seguridad intervenidos en las últimas operaciones antiterroristas. Si los guardias reconocieron a uno o más etarras, sólo quiere decir que sus caras eran conocidas. O muy conocidas.

Si uno de ellos era un jefe de la banda, posiblemente del aparato militar, como sospechan los investigadores, eso explicaría que tomaran la decisión temeraria de matar en Francia, una acción que "un pringadillo seguramente no haría por su cuenta y riesgo", señalan mandos antiterroristas. Algunos de éstos especulan que el reconocido por los dos guardias tiroteados pudiera ser Garikoitz Aspiazu Rubina, Txeroki. De hecho, la operación en la que participaban los guardias era, precisamente, contra la cúpula de la banda.

Los etarras del bar o bien siguieron los pasos de los guardias cuando se marchaban para avisar a sus compañeros, o bien habían abandonado el local minutos antes que los guardias civiles y les esperaron en el aparcamiento. Parece que los terroristas dieron algunas voces. Los investigadores sospechan que hicieron algún tipo de pregunta o lanzaron alguna frase, para confirmar que los que iban delante o detrás de ellos eran guardias. Cuando Trapero y Centeno se disponían a subir a su vehículo, con matrícula del Ministerio del Interior francés, los etarras les dispararon a bocajarro. Uno de los guardias fue tiroteado por la espalda cuando estaba montándose en el coche; era Fernando Trapero. Al otro le dispararon de frente, hasta vaciar todo un cargador sobre su cuerpo; era Raúl Centeno, que murió en el acto. Fernando Trapero, que posiblemente fue tiroteado a bocajarro y por la espalda cuando ya se encontraba entrando o incluso dentro del coche, perdió el conocimiento al alcanzarle una bala en la cabeza; esta bala quedó alojada en su cerebro de manera que sería imposible extraerla, circunstancia que le mantedría cuatro días debatiéndose entre la vida y la muerte en un hospital de Bayona.

{El ministro español de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en una rueda de prensa conjunta con su colega francesa, Michèle Alliot-Marie, la tarde del sábado en Capbreton, declaró: "No era, por supuesto, un lugar donde estuvieran habitualmente presentes los miembros de la Guardia Civil, sino un lugar escogido al azar, un encuentro fortuito en donde suponemos que ha habido un reconocimiento mutuo que ha acabado en el tiroteo.

"No sabemos por qué se han debido reconocer y el resultado es que cuando han salido los guardias civiles han salido detrás los tres etarras, dos hombres y una mujer. Ha habido una discusión y ha acabado con un tiroteo".}

Fuentes: Le Monde, Le Figaro, El País, El Mundo, La Vanguardia.

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Nacido el 19 de septiembre de 1984 en Madrid y soltero, Fernando Trapero Blázquez entró en la Guardia Civil a los veinte años y estaba destinado, junto a Centeno, en la Unidad Central del Servicio de Información, encargada de la lucha contra la banda terrorista ETA. Su familia es natural de El Tiemblo, municipio de 4.000 habitantes de la provincia de Ávila.

La familia de Trapero ha decidido donar sus órganos.

FERNANDO TRAPERO
Un guardia civil que quería ser como su padre

por ISABEL MARTÍN | AGENCIAS
El Mundo. MADRID.-Actualizado miércoles 05/12/2007 20:17

Fernando Trapero Blázquez nació el 19 de septiembre de 1984, en Madrid. Justo al cumplir los 20 años, ingresó en la Guardia Civil, siguiendo así los pasos profesionales de su padre, que también fue brigada en la Benemérita aunque se jubiló hace un año.

Fernando acababa de empezar, pero la bala que recibió en el atentado del pasado sábado ha terminado finalmente con su vida. Al igual que le costó la vida a su compañero, Raúl Centeno.

Desde pequeño pasó largas temporadas en El Tiemblo, una localidad abulense situada a unos 45 kilómetros de la capital de esta provincia. Allí le recuerdan con cariño. "Era un chaval normal", cuenta el alcalde, Rubén Rodríguez, vecino "puerta con puerta" de la casa donde sus padres pasan largas temporadas.

"Recuerdo verle jugar alegremente, como otros niños, junto a mi casa, con la camiseta de su equipo de fútbol", confiesa. Afición que perduró en el tiempo, ya que jugaba como portero en algún que otro partido con sus amigos.

Junto con su compañero fallecido, Raúl Centeno Pallón, de 24 años, Fernando Trapero estaba destinado a la sede central de la Guardia Civil, aunque procedía del Colegio de Guardias Jóvenes Duque de Ahumada. Allí demostró, según sus compañeros "su valía" en "multitud de ocasiones".

"Su carácter, bromista, simpático y divertido, aún a pesar de su seriedad inicial, siempre aportaba una nota de color en el Grupo". Son palabras recogidas de la web oficial de la Guardia Civil, y a modo de agradecimiento del Grupo de Apoyo Operativo al que pertenecieron, dedican , también a Raúl Centeno, un homenaje escrito a este "gran deportista" que, "en sus tiempos de polilla" (de novato), pertenecía a la sección de motos.

Fernando había planeado un futuro junto a su novia, dedicadónse a lo que siempre quiso ser, guardia civil.

Anoche sus amigos de El Tiemblo le dedicaron una vigilia con velas, en su memoria. El Ayuntamiento de la localidad también contribuirá a recordar que Fernando Trapero dedicó "su corta vida en defensa de la libertad que otros disfrutamos", según indicó Rubén Rodríguez. Le concederán la medalla de oro de la localidad, a título póstumo, además de nombrarle Hijo Predilecto de la Ciudad.

El alcalde de El Tiemblo ha subrayado la "entereza" del padre de Fernando Trapero, cuya familia es originaria de este municipio, que se ha mostrado "orgulloso" de la labor desarrollada por su hijo, así como el "profundo dolor" de la madre tras conocer el fatal desenlace.

"Su padre me ha dicho que se sentía muy orgulloso porque parecía que Fernando se había mantenido con vida hasta que han arrestado a dos de los etarras que participaron en el vil atentado", ha subrayado el regidor.

Los familiares del agente fallecido, de 23 años, soltero y sin hijos, han donado todos sus órganos, según las fuentes oficiales.

Cuarta víctima desde el alto el fuego

Según indicaron fuentes del Ministerio de Defensa, los restos mortales del agente llegarán, previsiblemente, el jueves por la tarde a la Base Aérea de Getafe (Madrid), una vez concluyan todos los trámites necesarios para su repatriación.

Fernando Trapero se ha convertido en la cuarta víctima mortal desde que la banda terrorista rompiera el alto el fuego con la colocación de una bomba en Barajas, el 30 de diciembre de 2006.

Los dos agentes, Trapero y Raúl Centeno, se unen a los primeros muertos a manos de ETA desde que la banda diera oficialmente por roto el alto el fuego a primeros de junio, Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, los dos ecuatorianos asesinados por la banda con la colocación de un coche-bomba en la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas a finales del año pasado.

En el Pleno municipal extraordinario convocado de urgencia para esta tarde en el Ayuntamiento de El Tiemblo se elaborará un manifiesto de condena del atentado y de solidaridad con la familia del guardia civil fallecido este miércoles.

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Raúl Centeno Bayón. (Foto: EFE)

RAÚL CENTENO BAYÓN
Un guardia civil con vocación familiar

Actualizado domingo 02/12/2007 12:51
ELMUNDO.ES

MADRID.- Raúl Centeno Bayón tenía sólo 24 años cuando su vida se vio sesgada por el terrorismo. Un "encuentro fortuito" con tres presuntos etarras mientras realizaba una labor de vigilancia "habitual" puso fin a una carrera en la Benemérita heredada a la antigua usanza, de padre a hijo.

Raúl nació en Madrid un 11 de junio de hace 24 años y, como recuerdan sus compañeros siempre tuvo clara su vocación, quería ser guardia civil como su padre José Centeno, destinado la unidad de protección de edificios oficiales.
Con tan sólo 20 años el joven guardia civil entro a formar parte del cuerpo. Soltero, sus amigos le recuerdan como "un as, un joven muy inteligente".

Al igual que su compañero y amigo, Fernando Trapero, gravemente herido durante el tiroteo, estaba destinado en la sede central de la Guardia Civil, en la capital, donde se ubica la Unidad Central Especial (UCE-1), del Servicio de Información de la Benemérita, encargada de la lucha contra ETA.

Raúl que decidió luchar contra el terrorismo desde el lado más duro y más peligroso vio sesgada su vida y su carrera el 1 de diciembre cuando, mientras defendía la libertad, fue asesinado a sangre fría por presuntos miembro de ETA.

Como Raúl, su compañero Fernando Trapero, herido gravemente en el ataque, también quiso seguir los pasos de su padre. Sin problemas pasó las pruebas de acceso para ingresar en el instituto armado.

Está destinado en el acuartelamiento de la localidad abulense de El Tiemblo, aunque como su compañero había nacido en Madrid. Fernando con tan sólo 23 años había planeado un futuro junto a su novia, dedicadónse a lo que siempre quiso ser, guardia civil.

08:26 Écrit par SaGa Bardon dans Actualidad | Lien permanent | Commentaires (0) | Tags : europa, espa a, pro justitia et libertate, tica |  Facebook |