04/02/2008

Icono-cronología de Velázquez

  • Icono-cronología de Velázquez

    Permalink 04.02.08 @ 23:58:35. Archivado en Europa, Hispanobelgas, España, Sociogenética, Pintura

    Visitando en Bruselas la espléndida exposición consagrada a la obra de Rubens, bajo el título de "El taller del genio", no dejé de pensar en la obra de Velázquez, cuya exposición actual en Madrid merece también el recuerdo explícito de su genialidad.

    Imagino que muchos visitantes han experimentado en Bruselas un sentimiento semejante al mío: es muy difícil admirar la genialidad del belga sin pensar automáticamente en la genialidad del español.

    Flamenco el uno y andaluz el otro, ambos fueron de manera eminente no solamente europeístas, sino constructores de Europa.

    Prueba de ello es la importancia que el uno como el otro dieron a sus larguísimas estancias de inspiración y trabajo en Italia, auténtica nodriza de la pintura y de la literatura europeas por aquél entonces, y de las dos visitas de Rubens a la corte de Madrid, sirviéndole como guía, en la segunda de ellas, la más importante, el joven Velázquez.

    Como espectadores admiramos el altísimo nivel pictórico de cada uno de los dos maestros.

    Los historiadores logran mostrarnos la relación de este nivel con la gran estima mutua entre los dos genios, cuya gran diferencia de edad -22 años- fue una ayuda fertilísima más que un obstáculo. El hecho fue que los consejos del genio flamenco marcaron para siempre la vida artística del genial pintor andaluz.

    En 1628, Peter Paul Rubens se desplaza a Madrid. Guiado por el joven Velázquez, visita detenidamente el monasterio de El Escorial, donde admira con él los tesoros de la pinacoteca real, entre los cuales se encuentran las mejores obras de los grandes pintores renacentistas italianos, especialmente de Tiziano. Este gran pintor no solamente había sido uno de los favoritos de Carlos I, sino que ejercía ya una influencia evidente en la pintura de Velázquez.

    Sin dudarlo, Rubens aconseja a Velázquez que visite Italia, para continuar su formación, que no se centre únicamente en el influjo español, sino que indague en la pictórica renacentista, para poder dar un giro completo a su carrera.

    Es muy probable que fuera también Rubens quien aconsejara a Velázquez sobre la ejecución de Los Borrachos, un cuadro cuya concepción marcó un cambio de rumbo en la vida artística del joven andaluz. Algunos historiadores pretenden que también fue Rubens quien intercedió ante el rey de España para que permitiera a Velázquez su viaje a Italia.

    Conociendo este hecho, que ilustra ejemplarmente la fertilidad de una amistad sincera entre creadores de generaciones y pueblos diferentes, se tiende a pensar en las grandes amistades que el ejemplo de estos dos grandes hombres puede suscitar hoy entre belgas y españoles de generaciones diferentes, deseosos de repetir la exaltante forma de vida que ellos vivieron consagrada a la creación.

    -oOo-

    La icono-cronología que publico aquí constituye mi contribución personal como colaborador de Wikipedia a la mejora de la página española existente consagrada a Velázquez. He controlado y explicitado la cronología; he añadido trece fotografías de mi propia cosecha y he establecido todos los lazos de navegación necesarios.

  •    
  • 1618
  • Vieja friendo huevos, 1618, óleo sobre lienzo, 100,5 x 119,5 cm, National Gallery of Scotland, Edimburgo
  • Cristo en casa de Marta y María. O Cristo en casa de Marta, h. 1618, óleo sobre lienzo, 60 x 103,5 cm, National Gallery, Londres
  • 1619
  • La adoración de los Magos, 1619, óleo sobre lienzo, 204 x 126,5 cm, Museo del Prado, Madrid
  • San Juan en Patmos, h. 1619, óleo sobre lienzo, 135,5 x 102,2 cm, National Gallery de Londres
  • 1620
  • Imposición de la casulla a San Ildefonso, h. 1620 (?), óleo sobre lienzo, 166 x 120 cm, Museo de Bellas Artes (Depósito del Excmo. Ayuntamiento), Sevilla
  • El aguador de Sevilla, h. 1620, óleo sobre lienzo, 106,7 x 81 cm, Apsley House, Museo Wellington, Londres
  • La mulata, hacia 1620, óleo sobre lienzo, 55 x 118 cm, National Gallery of Ireland, Dublín
  • 1622
  • El poeta don Luis de Góngora y Argote. O Retrato del poeta Luis de Góngora o, simplemente, Luis de Góngora, h. 1622, óleo sobre lienzo, 50,3 x 40,5 cm, Museo de Bellas Artes, Boston
  • 1624
  • Conde duque de Olivares, 1624, óleo sobre lienzo, 206 x 106 cm, Museo de Arte, São Paulo
  • 1628
  • Felipe IV. O Felipe IV de cuerpo entero, terminado en 1623, retocado en 1628, óleo sobre lienzo, 198 x 101,7 cm, Museo del Prado, Madrid
  • Cristo y el alma cristiana o El Cristo de la columna, 1626-1628 (otras fuentes, 1632), óleo sobre lienzo, 165,1 x 206,4 cm, National Gallery, Londres
  • Felipe IV. O Busto de Felipe IV con coraza, h. 1628, óleo sobre lienzo, 58 x 44,5 cm, Museo del Prado, Madrid
  • El triunfo de Baco o «Los borrachos», 1628-1629, óleo sobre lienzo, 165,5 x 227,5 cm, Museo del Prado, Madrid
  • Vista del jardín de la Villa Medicis, en Roma. Hay dos lienzos al óleo con este título, ambos datados en 1630 y que se conservan en el Museo del Prado de Madrid. Con el n.º de inventario 1210 aparece el que mide 48,7 x 43 cm; con el n.º 1211, el que mide 44,5 x 38,7 cm.
  • 1630
  • La fragua de Vulcano, 1630, óleo sobre lienzo, 223,5 x 290 cm, Museo del Prado, Madrid
  • La túnica de José, 1630, óleo sobre lienzo, 223 x 250 cm, Patrimonio Nacional, Monasterio de San Lorenzo de El Escorial
  • Doña María de Austria. O La infanta Doña María (hermana del rey), o Doña María de Austria, reina de Hungría, 1630 (?), óleo sobre lienzo, 59,5 x 45,5 cm, Museo del Prado, Madrid
  • 1631
  • El príncipe Baltasar Carlos con un enano, 1631, óleo sobre lienzo, 128,1 x 102 cm, Museo de Bellas Artes, Boston
  • Felipe IV en marrón y plata. También: Felipe IV, llamado «Silver Philip», 1631-1632, óleo sobre lienzo, 199,5 x 113 cm, National Gallery, Londres
  • 1632-1633
  • Cristo crucificado o La Crucifixión, h. 1632 (otras fuentes: 1630), óleo sobre lienzo, 250 x 170 cm, Museo del Prado, Madrid
  • El bufón llamado don Juan de Austria, 1632-1633 (otras fuentes indican 1644), óleo sobre lienzo, 210 x 124,5 cm, Museo del Prado, Madrid
  • Felipe IV, cazador. También: Felipe IV en traje de caza, h. 1632-1633, óleo sobre lienzo, 189 x 124,2 cm, Museo del Prado, Madrid
  • El cardenal infante don Fernando de Austria, cazador. También: El infante Don Fernando en traje de caza, h. 1632-1633, óleo sobre lienzo, 191,5 x 107,8 cm, Museo del Prado, Madrid
  • 1634-1635 
  • El Conde-Duque de Olivares a caballo o Retrato ecuestre del conde duque de Olivares, 1634, óleo sobre lienzo, 314 x 240 cm, Museo del Prado, Madrid
  • Felipe IV a caballo. También: Felipe IV, a caballo y Retrato ecuestre de Felipe IV, 1634-1635, óleo sobre lienzo, 303,5 x 317,5 cm, Museo del Prado, Madrid
  • El príncipe Baltasar Carlos a caballo. También: El príncipe Baltasar Carlos, a caballo y Retrato ecuestre del príncipe Baltasar Carlos, 1634-1635, óleo sobre lienzo, 209,5 x 174 cm, Museo del Prado, Madrid
  • La rendición de Breda o «Las lanzas», 1634-1635, óleo sobre lienzo, 307,5 x 370,5 cm, Museo del Prado, Madrid
  • 1635
  • La dama del abanico, h. 1635 (otras fuentes indican 1646), óleo sobre lienzo, 95 x 70 cm, Hertford House, Colección Wallace, Londres
  • El príncipe Baltasar Carlos cazador. También: El príncipe Baltasar Carlos, cazador y Baltasar Carlos en traje de caza, 1635-1636, óleo sobre lienzo, 191 x 102,3 cm, Museo del Prado, Madrid
  • Juan Martínez Montañés, junio de 1635-enero de 1636, óleo sobre lienzo, 110,5 x 87,5 cm, Museo del Prado, Madrid
  • 1636
  • Pablo de Valladolid, hacia 1636-1637, óleo sobre lienzo, 212,4 x 125 cm, Museo del Prado, Madrid
  • 1637
  • El bufón Calabacillas, llamado erróneamente el Bobo de Coria. O, simplemente, Juan de Calabazas, h. 1637-1639, óleo sobre lienzo, 106,5 x 82,5 cm, Museo del Prado, Madrid
  • El bufón Barbarroja, don Cristóbal de Castañeda y Pernia. O, simplemente, Castañeda, h. 1637-1640, óleo sobre lienzo, 200 x 121,5 cm, Museo del Prado, Madrid
  • 1639
  • Menipo, 1639-1641, óleo sobre lienzo, 178,2 x 93,5 cm, Museo del Prado, Madrid
  • Esopo, h. 1639-1641, óleo sobre lienzo, 179,5 x 94 cm, Museo del Prado, Madrid
  • 1643
  • Francisco Lezcano, el Niño de Vallecas. O, simplemente, Francisco Lezcano, h. 1643-1645, óleo sobre lienzo, 107,4 x 83,4 cm, Museo del Prado, Madrid
  • 1644
  • Felipe IV en Fraga, junio de 1644, óleo sobre lienzo, 129,8 x 99,4 cm, Colección Frick, Nueva York
  • Venus del espejo, h. 1644-1648 (otras fuentes, h. 1650), óleo sobre lienzo, 122,5 x 177 cm, National Gallery, Londres
  • El sueño de Aracné o «Las hilanderas». O también La fábula de Aracné, h. 1644-1648, óleo sobre lienzo, [167 x 252 cm], 222,5 x 293 cm (con los añadidos), Museo del Prado, Madrid
  • 1645
  • El bufón don Diego de Acedo, el Primo. O, simplemente, «El Primo», h. 1645, óleo sobre lienzo, 106 x 83 cm, Museo del Prado, Madrid
  • Sebastián de Morra, h. 1645, óleo sobre lienzo, 106,5 x 81,8 cm, Museo del Prado, Madrid
  • La coronación de la Virgen, h. 1645 (otras fuentes: 1641-1642), óleo sobre lienzo, 178,4 x 134,8 cm, Museo del Prado, Madrid
  • 1649
  • Juan de Pareja, julio de 1649-marzo de 1650, óleo sobre lienzo, 81,3 x 69,9 cm, Museo Metropolitano de Arte, Nueva York
  • 1650
  • Inocencio X. O El papa Inocencio X, 1650, óleo sobre lienzo, 140 x 120 cm, Galería Doria-Pamphili, Roma
  • 1652 
  • La infanta María Teresa de España. O La infanta María Teresa a los catorce años, 1652-1653, óleo sobre lienzo, 127 x 98,5 cm, Kunsthistorisches, Viena
  • Felipe IV o Busto de Felipe IVcon coraza, 1652-1655, óleo sobre lienzo, 69 x 56,2 cm, Museo del Prado, Madrid
  • 1653 
  • 1656 
  • La familia de Felipe IV o «Las Meninas», 1656-1657, óleo sobre lienzo, 318 x 276 cm, Museo del Prado, Madrid
  • 1659
  • La Infanta Margarita en azul. O La infanta Margarita a los ocho años, o simplemente, La infanta Margarita, 1659, óleo sobre lienzo, 127 x 107 cm, Kunsthistorisches, Viena
  • El príncipe Felipe Próspero o El infante Felipe Próspero, 1659, óleo sobre lienzo, 128,5 x 99,5 cm, Kunsthistorisches, Viena
  • 1660 
  • La infanta doña Margarita de Austria, 1660, óleo sobre lienzo, 212 x 147 cm, Museo del Prado, Madrid
  • El talante de frontera SJ

    El talante de frontera SJ

    Permalink 03.02.08 @ 23:59:00. Archivado en Universidades, Sociogenética, Antropología, Religiones, Educación

    Más de una vez me he preguntado a qué es debida la extraordinaria popularidad de San Francisco Javier. Es muy posible que a ti te haya pasado lo mismo. Ninguno de los dos somos casos excepcionales, al plantearnos este tipo de pregunta.

    Recuerdo más de una circunstancia en que padres recién estrenados, buscando un nombre simpático para su hijo recién nacido, elegían como uno de los primeros posibles el de Javier o sus equivalentes Xavier o Xabier. A mi mujer y a mí también nos ha sucedido. Así que tenemos un hijo a quien pusimos como nombre Xavier. Es decir, que en el momento de decidir elegimos entre todos los posibles el nombre de Xavier.

    Ahora bien, lo mismo hicieron en la misma época que nosotros y en circunstancias parecidas otros muchos padres. También lo habían hecho padres de generaciones anteriores a la nuestra y siguieron haciéndolo padres de generaciones posteriores.

    El resultado estadístico está a la vista: en este momento introduzco el nombre Javier en el buscador Gooegle (versón francesa), para medir su frecuencia actual. Obtengo 39.100.000 para Javier en 0,19 segundos. Con idéntico propósito introduzco sus formas alternativas Xavier o Xabier, vasca, francesa, catalana, etc. Obtengo 40.200.000 para Xavier en 0,18 segundos, y 1.010.000 para Xabier en 0,18 secondes.

    Esta popularidad del nombre Xavier no procede del sentido de la palabra, una de las más conocidas de origen vasco, cuyos elementos componentes originarios etxea + berri unidos significan 'casa nueva'.

    A pesar de que este nombre sea el topónimo de las casa solariega de san Francisco Javier, la gente al encontrarlo simpático y querer emplearlo para nombrar a un ser muy querido no lo hacen por razones toponímicas, sino por razones sociogenéticas o historiográficas de hechos fundadores antiquísimos, responsables a larguísima distancia en el tiempo de nuestros comportamientos socioculturales actuales: este nombre les hace pensar, con una fuerza comparable a la de los mitemas, fruto de nuestra tradición sociocultural, en el talante del joven compañero navarro de san Ignacio de Loyola que, apenas comenzada la compañía de Jesús atravesó las fronteras más herméticas de la época una tras otra, para cumplir la misión que los jesuitas se habían asignado, que era llevar la buena nueva a todos los seres humanos sin distinción, es decir, sin arredrarse por las fronteras.

    Nuestro colega de la UNED, el profesor José Cobos Ruiz de Adana, saluda ilusionado la elección del padre Adolfo Nicolás diciendo: "Aguardo ilusionado la nueva etapa que ahora se emprende en la Compañía, a cuyos hombres aprecié siempre por su talante de frontera o por la formación y entrega que tienen a la causa de los más desfavorecidos".

    -oOo-

    Sobre Adolfo Nicolás Pachón
    por José Cobos Ruiz de Adana, Catedrático de Historia, Profesor de Antropología Social en la UNED, vocal de información de la Ilustre Sociedad Andaluza de Estudios Histórico- Juridicos.

    Cuando el pasado sábado concluía un artículo para hoy, acerca de la censura ejercida sobre el Papa Benedicto XVI en La Sapienza, la universidad pública más importante de Roma, que fundara hace 705 años durante su pontificado un predecesor suyo, y de la intolerancia de unos pocos con los que en modo alguno puedo estar de acuerdo, por cercenar la libertad para expresarse en el alma mater a un profesor como Ratzinger, conocí la elección, como prepósito general de la Compañía de Jesús, del teólogo palentino Adolfo Nicolás Pachón (Villamuriel, 1936).

    Por ello, no resignándome a no comentar tan magno acontecimiento, cambié el contenido previsto y escribo ahora acerca del sucesor de Iñigo de Loyola , quien casi mediada la centuria del quinientos fundara la mayor orden del orbe católico.

    Cuatro décadas más tarde de la conclusión del Vaticano II, los jesuitas vuelven a fijarse otra vez en un hijo de aquellos vientos, el mismo espíritu que encarnara a la perfección casi toda la orden, hasta el golpe de timón de Juan Pablo II , y el que tuviera el bilbaíno Pedro Arrupe, de quien el nuevo mandatario parece que continuará como un fiel seguidor suyo.

    De talante progresista en lo teológico, y afirman quienes le conocen, que también en lo humano, con un carácter afable y muy dialogante es el séptimo español que rige los destinos de tan magno Ejército de Cristo. No creo que sus posiciones tengan mucho que ver con las del Papa Ratzinger, a quien considero consciente de lo que significa una orden como la de los jesuitas, que controla centenares de universidades y colegios en todo el mundo, con lo que conlleva de presencia en la formación de las gentes. Por ello, espero que sepa imprimirle otro rumbo a las relaciones con él, sobre todo en lo concerniente al compromiso con los más desfavorecidos.

    Han hecho bien los 217 delegados de la Congregación General en elegir a un hombre tan abierto al mundo, entre los que creo se encontraba un profesor amigo, al que aprecio por su enorme valía profesional y por cuanto significó en la formación universitaria de mi hijo.

    Creo que con el nuevo nombramiento, se puede contribuir a revitalizar el cristianismo, al servir la propia Compañía como puente con otras culturas, tal y como ya viene haciendo desde hace varias centurias, sobre todo si como parece mantiene ese espíritu abierto al diálogo interreligioso, en defensa de la justicia y de la paz. El hecho de que el doctor Nicolás haya pasado más de media vida en Asia y cuatro décadas de ella en el Japón, como le acaeciera al bilbaino Pedro Arrupe, le avalan en su manera de pensar y de vivir coherente, si bien habrá que ver si su nuevo lenguaje o la principal misión que declara para la Compañía de anunciar la salvación a la "nación" de los pobres, marginados, excluidos y manipulados, será bien entendida o no entre lo curiales de la Santa Sede, donde no son pocos los jesuitas que se hallan ya en su punto de mira, sobre todo por sus posiciones teológicas avanzadas.

    Dicen del nuevo superior general que es un cautivador, espero que así le escuchen mejor en un Estado, donde falta haría que le imprimieran otro giro a sus actuales planteaminentos. Menos mal que, imbuidos por ese espíritu fundacional ignaciano, los jesuitas asistentes a la 35 Congregación General hicieron caso omiso a las indicaciones procedentes desde el Estado Vaticano.

    Aguardo ilusionado la nueva etapa que ahora se emprende en la Compañía, a cuyos hombres aprecié siempre por su talante de frontera o por la formación y entrega que tienen a la causa de los más desfavorecidos. Sin duda, con la designación, se ha dado toda una lección de estrategia para no quemarlo antes de tiempo y de libertad ante el poder imperial de la Santa Sede, marcándose con claridad una línea evangélica de autonomía ante ella. Porque, no cabe duda de que supone una continuidad en su lucha por la justicia, que ya se llevara a cabo durante y desde los tiempos del memorable Pedro Arrupe, todo un simbolo eclesial y una referencia ética para los creyentes o no de mi generación. La propia linea de apertura hacia las otras religiones y culturas es más que probable que fuera lo que le llevara al enfrentamiento en el seno de la institución romana.

    Deseo fervientemente que este asiático de corazón no desfallezca en su nuevo empeño, al quien deseo lo mejor, en la seguridad de que habrá de llevar a los jesuitas al relevante papel que nunca debieron dejar de jugar en el seno de la Iglesia, en beneficio de otras realidades eclesiales y carismas. Entiendo también que el 29 sucesor de Ignacio de Loyola debiera relativizar cuanto pudiera haberle sugerido el vicario de Cristo a su antecesor Peter-Hans Kolverbach , en relación al diálogo interreligioso, la Teología de la Liberación y la moral sexual. Ya es hora de dejar de cercenar la libre expresión y de levantar el freno que el Papa Wotyla pusiera a esa gran locomotora del mundo que siempre fue y continuará siendo la Iglesia Católica, la cual nunca vio con buenos ojos que los jesuitas pensaran por su cuenta, inventando soluciones para el mundo. Tarea que a mi entender es fundamental, aún a riesgo cierto de poder cometer graves errores.

    26/01/2008

    03/02/2008

    Jacques y Bertrand Piccard, doctores HC de la UCL

    Jacques y Bertrand Piccard, doctores HC de la UCL

    Permalink 02.02.08 @ 23:58:44. Archivado en Universidades, Tecnologías, Energías renovables, Educación

    La Universidad católica de Lovaina promovió ayer al doctorado honoris causa al segundo y al tercer "sabio-aventureros" de la dinastía Piccard.

    Jacques fue el primero en descender a 10916 metros en las profundidades marinas el 23 de enero de 1960. Bertrand realizó en marzo de 1999, junto con Briand Jones, la primera vuelta al mundo en globo sin escala.

    «J’ai voulu aller chercher d’autres idées dans le souffle du vent pour essayer de mieux marcher sur cette Terre » (Bertrand Piccard).

    'He querido buscar otras ideas en el soplo del viento, para intentar andar mejor sobre esta Tierra'

    Les Piccard père (Jacques) et fils (Bertrand) ont tous deux repoussé les limites du faisable pour explorer la Terre en son for intérieur, l’un par-delà les marées, l’autre par-delà les nuages. (UCL)

    'El padre Jacques y el hijo Bertrand Piccard ambos rechazaron los límites de lo posible, para explorar la Tierra en su fuero interior, uno más allá de las mareas, otros más allá de las nubes'.

    Perfil de Jacques Piccard

    Jacques Piccard (nacido en Bruselas el 28 de julio de 1922) es un explorador, ingeniero y oceanógrafo suizo, conocido por el desarrollo de vehículos subacuáticos para el estudio de las corrientes oceánicas. Piccard y Don Walsh son las únicas personas que han alcanzado el punto más bajo de la superficie terrestre, Challenger Deep, en la Fosa de las Marianas.

    Jacques Piccard es hijo de Auguste Piccard, también ingeniero y explorador.

    El 23 de enero de 1960 Jacques Piccard y Don Walsh alcanzaron el lecho del océano en su batiscafo "Trieste". La profundidad del descendimiento fue calculada en 10.916 metros (35.813 pies), pero unas mediciones hechas en 1995 determinaron un nuevo valor, y se calculó la real profundidad del Challenger Deep en 10.911 m (35.797 ft). El descendimiento demoró cinco horas y los dos hombres estuvieron en el fondo oceánico cerca de veinte minutos antes de la subida, que demoró 3 horas y 15 minutos.

    Jacques Piccard ha construido cuatro submarinos:

    Auguste Piccard, el primer submarino de pasajeros del mundo.
    Ben Franklin (PX-15)
    F.-A. Forel
    PX-44

    El 14 de julio de 1969, apenas dos días antes del lanzamiento del Apollo 11, el submarino Ben Franklin, también conocido como mesoscafo Grumman/Piccard PX-15, fue lanzado en Palm Beach, Florida. Con su tripulación de seis hombres descendió 1.000 pies en la costa de Riviera Beach, Florida y navegó 1.400 millas hacia el norte siguiendo la corriente durante más de cuatro semanas, desembarcando en Maine.

    Fuente: Wikipedia

    Bertrand Piccard por su parte se ilustró por su conquista de los aires, siendo el primer hombre a realizar la vuelta del mundo en globo sin escala. Fueron necesarias tres tentativas para lograr esta hazaña, lo que representa 45.755 km en 19 días, 21:00 y 47 minutos. A raíz de este vuelo mítico, Bertrand Piccard creará, en compañía de su copiloto, a Brian Jones, “Winds of Hope”, una fundación humanitaria destinada a luchar contra los sufrimientos olvidados o descuidados. Casado y padre de tres niños, este “savanturier” de 49 años, psiquiatra y aeronauta, combina ciencia y aventura para explorar el alma humana. En la actualidad, el explorador suizo sueña con darle la vuelta al planeta en avión solar, sin ninguna emisión contaminante, con el fin de demostrar el papel fundamental de las tecnologías punta en el desarrollo sostenible. Un proyecto bautizado "Impulso Solar" y cuyo primer prototipo debería probarse este mismo año.

    Perfil de Bertrand Piccard

    Psiquiatra, piloto y científico suizo nacido en 1958. Es hijo de Jacques Piccard y nieto de Auguste Piccard. Realizó en marzo de 1999, junto con Briand Jones, la primera vuelta al mundo en globo sin escala.

    Junto con su formación científica e intelectual desarrolló desde su juventud un interés creciente por los globos aerostáticos. En 1992 se apuntó a la regata en globo que se organizó para cruzar el oceáno Atlántico, la Chrysler Transatlantic Challenger. En esta competición participó junto con el piloto belga Win Verstraeten, y ambos ganaron la competición. Este fue el comienzo de su pretensión más ambiciosa: lograr la vuelta al mundo, sin escalas, en globo, sin que se empleara ningún tipo de propulsión mecánica. En 1997 realizó un primer intento que finalizó con el globo naufragado en el Mediterráneo. En 1998 lo volvió a intentar, pero finalizó su viaje en una aldea de Birmania cuando el gobierno de la República Popular China le denegó la autorización que le hubiera permitido volar sobre este país.

    Antes de intentar por tercera vez su aventura, Bertrand Piccard se dedicó a la preparación cuidadosa de la expedición. Escogió como piloto al británico Brian Jones; obtuvo el patrocinio de la marca relojera suiza Breitling, que ya patrocinó los dos intentos anteriores, patrocinio que propició una importante inversión tecnológica y de seguridad; finalmente, quizás lo más importante, esperó a que las autoridades de China le dieran el permiso necesario para sobrevolar este país. Este permiso se mostró determinante, ya que una expedición británica, la del globo Cable and Wireless, que salió el 17 de febrero de 1999 desde Almería, lo hizo confiada en que obtendrían el mencionado permiso durante el vuelo, cosa que finalmente no sucedió, por lo que hubieron de finalizar su intento. Estas dificultades que ponía el gobierno comunista de China se debieron a la violación de su espacio aéreo por parte del millonario británico propietario de la Virgin Records, Richard Branson, en su intento de alcanzar el mismo objetivo, que finalmente también fracasó.

    Otro aspecto que determinó el triunfo de la expedición de Piccard fue el globo aerostático que empleó. Éste fue construido por el también británico Don Cameron, en la empresa Cameron Balloons, que era la principal empresa constructora de globos del mundo. Tenía una altura de cincuenta y cinco metros, un desplazamiento de nueve toneladas y una capacidad para 18.000 m3 de helio. Se dividía en dos partes: por un lado estaba la canasta-cabina para los tripulantes y por otro el globo en sí. Éste tenía dos cámaras: una se llenaba de aire caliente y la otra se llenaba de helio; de esta forma se aprovecharon los dos sistemas principales en la sustentación de globos. Además, contaba el aparato con paneles solares que proporcionaron la energía eléctrica necesaria para el funcionamiento de los sistemas de la canasta-cabina.

    El 1 de marzo de 1999 despegó desde la localidad suiza de Chateau d’Oex el Breitling Orbiter III, con once días de retraso respecto al Cable and Wireless. El globo de Piccard salió hacia el Este. Mientras, en el aeropuerto ginebrino de Coitrin, se instaló el centro de seguimiento de la misión, desde donde el equipo meteorológico proporcionaba los partes meteorológicos y la mejor ruta a seguir. Cuando llegaron a China emplearon catorce horas en sobrevolarla, siempre, según el permiso que obtuvieron, al sur del paralelo 26, lo que no impidió que hasta en tres ocasiones se les avisara de que estaban cerca de los límites permitidos. Tras el éxito en sobrevolar China se adentraron en el océano Pacífico, en lo que resultó ser la parte más monótona de la travesía. Cuando se inició la travesía del océano Atlántico, sobre el golfo de México, sucedió el único error grave, que finalmente no tuvo mayores consecuencias. Una vez atravesaron los nueve grados veintisiete minutos de longitud oeste, sobre Mauritania, la hazaña ya había sido completada. A las 07:03 horas aterrizó el globo sobre el desierto occidental de Egipto. En diecinueve días, veintiuna horas y cincuenta y cinco minutos, con la travesía de 30 países, recorrieron 46.759 kilómetros, cuando la circunferencia de la Tierra por el ecuador es de 40.000 kilómetros. El viaje, además, se realizó mayoritariamente por encima de los 15.000 metros de altura, con una temperatura media de -54ºC.

    Una vez finalizó el viaje, ambos tripulantes relataron éste en un libro en el que se hizo hincapié en la motivación personal y el espíritu de aventura, así como en la importancia de la comunicación, el trabajo en equipo y el dominio del estrés y las emociones negativas. Además, se embolsaron el premio que ofreció un compañía cervecera estadounidense a quienes realizaran tal aventura. Con este dinero, el del libro y el que procedía de otras fuentes, fundaron una asociación, la Winds of Hope, cuyo objetivo era la lucha contra enfermedades mal conocidas y que efectuaban principalmente a la población infantil de los países en vías de desarrollo. La fundación llevó a cabo su primera misión humanitaria junto con la Organización Mundial de la Salud, que consistió en la lucha contra la noma, enfermedad que desfigura la cara de los niños.

    Bibliografía

    Brian JONES y Bertran PICCARD, La vuelta al mundo en 20 días. Barcelona, Península, 2000.

    MFD

    Fuente: Enciclopedia Universal DVD © Micronet S.A. 1995-2002