06/11/2008

Esperanza compartida

Esperanza compartida

Permalink 06.11.08 @ 17:16:56. Archivado en Escritura bloguera, Amistad Europea Universitaria, Sociogenética, Informática

Agradecimiento textual y videográfico de Obama a sus Amigos de MySpace:

jueves, noviembre 06, 2008

Message from Barack: "How this happened"

Before his Election Night speech last night, Barack sent out this message to suppporters:

I'm about to head to Grant Park to talk to everyone gathered there, but I wanted to write to you first.

We just made history.

And I don't want you to forget how we did it.

You made history every single day during this campaign -- every day you knocked on doors, made a donation, or talked to your family, friends, and neighbors about why you believe it's time for change.

I want to thank all of you who gave your time, talent, and passion to this campaign. We have a lot of work to do to get our country back on track, and I'll be in touch soon about what comes next.

But I want to be very clear about one thing...

All of this happened because of you.

Thank you,

Barack

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El discurso de la victoria electoral

Texto del discurso del presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, pronunciado en el Grant Park de Chicago ante más de 100.000 personas
EFE - Chicago - 05/11/2008

¡Hola, Chicago!

Si todavía queda alguien por ahí que aún duda de que Estados Unidos es un lugar donde todo es posible, quien todavía se pregunta si el sueño de nuestros fundadores sigue vivo en nuestros tiempos, quien todavía cuestiona la fuerza de nuestra democracia, esta noche es su respuesta.
Es la respuesta dada por las colas que se extendieron alrededor de escuelas e iglesias en un número como esta nación jamás ha visto, por las personas que esperaron tres horas y cuatro horas, muchas de ellas por primera vez en sus vidas, porque creían que esta vez tenía que ser distinta, y que sus voces podrían suponer esa diferencia.

Es la respuesta pronunciada por los jóvenes y los ancianos, ricos y pobres, demócratas y republicanos, negros, blancos, hispanos, indígenas, homosexuales, heterosexuales, discapacitados o no discapacitados. Estadounidenses que transmitieron al mundo el mensaje de que nunca hemos sido simplemente una colección de individuos ni una colección de estados rojos y estados azules.

Somos, y siempre seremos, los Estados Unidos de América.

Es la respuesta que condujo a aquellos que durante tanto tiempo han sido aconsejados a ser escépticos y temerosos y dudosos sobre lo que podemos lograr, a poner manos al arco de la Historia y torcerlo una vez más hacia la esperanza en un día mejor.

Ha tardado tiempo en llegar, pero esta noche, debido a lo que hicimos en esta fecha, en estas elecciones, en este momento decisivo, el cambio ha venido a Estados Unidos.

Esta noche, recibí una llamada extraordinariamente cortés del senador McCain.

El senador McCain luchó larga y duramente en esta campaña. Y ha luchado aún más larga y duramente por el país que ama. Ha aguantado sacrificios por Estados Unidos que no podemos ni imaginar. Todos nos hemos beneficiado del servicio prestado por este líder valiente y abnegado.

Le felicito; felicito a la gobernadora Palin por todo lo que han logrado. Y estoy deseando colaborar con ellos, para renovar la promesa de esa nación durante los próximos meses.

Quiero agradecer a mi socio en este viaje, un hombre que hizo campaña desde el corazón, e hizo de portavoz de los hombres y las mujeres con quienes se crío en las calles de Scranton y con quienes viajaba en tren de vuelta a su casa en Delaware, el vicepresidente electo de los Estados Unidos, Joe Biden.

Y no estaría aquí esta noche sin el respaldo infatigable de mi mejor amiga durante los últimos 16 años, la piedra de nuestra familia, el amor de mi vida, la próxima primera dama de la nación, Michelle Obama.

Sasha y Malia, os quiero a las dos más de lo que podéis imaginar. Y os habéis ganado el nuevo cachorro que nos acompañará hasta la nueva Casa Blanca. Y aunque ya no está con nosotros, sé que mi abuela nos está viendo, junto con la familia que hizo de mí lo que soy. Los echo en falta esta noche. Sé que mi deuda para con ellos es incalculable

A mi hermana Maya, mi hermana Alma, al resto de mis hermanos y hermanas, muchísimas gracias por todo el respaldo que me habéis aportado. Estoy agradecido a todos vosotros. Y a mi director de campaña, David Plouffe, el héroe no reconocido de esta campaña, quien construyó la mejor, la mejor campaña política, creo, en la Historia de los Estados Unidos de América.

A mi estratega en jefe, David Axelrod, quien ha sido un socio mío a cada paso del camino. Al mejor equipo de campaña que se ha compuesto en la historia de la política. Vosotros hicisteis realidad esto, y estoy agradecido para siempre por lo que habéis sacrificado para lograrlo.

Pero sobre todo, no olvidaré a quién pertenece de verdad esta victoria. Os pertenece a vosotros. Os pertenece a vosotros.

Nunca parecí el aspirante a este cargo con más posibilidades. No comenzamos con mucho dinero ni con muchos avales. Nuestra campaña no fue ideada en los pasillos de Washington. Se inició en los jardines traseros de Des Moines y en los cuartos de estar de Concord y en los porches de Charleston. Fue construida por los trabajadores y las trabajadoras que recurrieron a los pocos ahorros que tenían para donar a la causa cinco dólares y diez dólares y veinte dólares

Adquirió fuerza de los jóvenes que rechazaron el mito de la apatía de su generación, que dejaron atrás sus casas y sus familiares para hacer trabajos que les procuraron poco dinero y menos sueño.

Adquirió fuerza de las personas no tan jóvenes que hicieron frente al gélido frío y el ardiente calor para llamar a las puertas de desconocidos y de los millones de estadounidenses que se ofrecieron voluntarios y organizaron y demostraron que, más de dos siglos después, un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no se ha desvanecido de la Tierra.

Esta es vuestra victoria.

Y sé que no lo hicisteis sólo para ganar unas elecciones. Y sé que no lo hicisteis por mí. Lo hicisteis porque entendéis la magnitud de la tarea que queda por delante. Mientras celebramos esta noche, sabemos que los retos que nos traerá el día de mañana son los mayores de nuestras vidas -dos guerras, un planeta en peligro, la peor crisis financiera desde hace un siglo-.

Mientras estamos aquí esta noche, sabemos que hay estadounidenses valientes que se despiertan en los desiertos de Irak y las montañas de Afganistán para jugarse la vida por nosotros.

Hay madres y padres que se quedarán desvelados en la cama después de que los niños se hayan dormido y se preguntarán cómo pagarán la hipoteca o las facturas médicas o ahorrar lo suficiente para la educación universitaria de sus hijos.

Hay nueva energía por aprovechar, nuevos puestos de trabajo por crear, nuevas escuelas por construir, y amenazas por contestar, alianzas por reparar.

El camino por delante será largo. La subida será empinada. Puede que no lleguemos en un año ni en un mandato. Sin embargo, Estados Unidos, nunca he estado tan esperanzado como estoy esta noche de que llegaremos.

Os prometo que, nosotros, como pueblo, llegaremos.

Habrá percances y comienzos en falso. Hay muchos que no estarán de acuerdo con cada decisión o política mía cuando sea presidente. Y sabemos que el gobierno no puede solucionar todos los problemas.

Pero siempre seré sincero con vosotros sobre los retos que nos afrontan. Os escucharé, sobre todo cuando discrepamos. Y sobre todo, os pediré que participéis en la labor de reconstruir esta nación, de la única forma en que se ha hecho en Estados Unidos durante 221 años bloque por bloque, ladrillo por ladrillo, mano encallecida sobre mano encallecida.

Lo que comenzó hace 21 meses en pleno invierno no puede terminar en esta noche otoñal. Esta victoria en sí misma no es el cambio que buscamos. Es sólo la oportunidad para que hagamos ese cambio. Y eso no puede suceder si volvemos a como era antes. No puede suceder sin vosotros, sin un nuevo espíritu de sacrificio.

Así que hagamos un llamamiento a un nuevo espíritu del patriotismo, de responsabilidad, en que cada uno echa una mano y trabaja más y se preocupa no sólo de nosotros mismos sino el uno del otro.

Recordemos que, si esta crisis financiera nos ha enseñado algo, es que no puede haber un Wall Street (sector financiero) próspero mientras que Main Street (los comercios de a pie) sufren.

En este país, avanzamos o fracasamos como una sola nación, como un solo pueblo. Resistamos la tentación de recaer en el partidismo y mezquindad e inmadurez que han intoxicado nuestra vida política desde hace tanto tiempo.

Recordemos que fue un hombre de este estado quien llevó por primera vez a la Casa Blanca la bandera del Partido Republicano, un partido fundado sobre los valores de la autosuficiencia y la libertad del individuo y la unidad nacional.

Esos son valores que todos compartimos. Y mientras que el Partido Demócrata ha logrado una gran victoria esta noche, lo hacemos con cierta humildad y la decisión de curar las divisiones que han impedido nuestro progreso.

Como dijo Lincoln a una nación mucho más dividida que la nuestra, no somos enemigos sino amigos. Aunque las pasiones los hayan puesto bajo tensión, no deben romper nuestros lazos de afecto.

Y a aquellos estadounidenses cuyo respaldo me queda por ganar, puede que no haya obtenido vuestro voto esta noche, pero escucho vuestras voces. Necesito vuestra ayuda. Y seré vuestro presidente, también.

Y a todos aquellos que nos ven esta noche desde más allá de nuestras costas, desde parlamentos y palacios, a aquellos que se juntan alrededor de las radios en los rincones olvidados del mundo, nuestras historias son diversas, pero nuestro destino es compartido, y llega un nuevo amanecer de liderazgo estadounidense.

A aquellos, a aquellos que derrumbarían el mundo: os vamos a vencer. A aquellos que buscan la paz y la seguridad: os apoyamos. Y a aquellos que se preguntan si el faro de Estados Unidos todavía ilumina tan fuertemente: esta noche hemos demostrado una vez más que la fuerza auténtica de nuestra nación procede no del poderío de nuestras armas ni de la magnitud de nuestra riqueza sino del poder duradero de nuestros ideales; la democracia, la libertad, la oportunidad y la esperanza firme.

Allí está la verdadera genialidad de Estados Unidos: que Estados Unidos puede cambiar. Nuestra unión se puede perfeccionar. Lo que ya hemos logrado nos da esperanza con respecto a lo que podemos y tenemos que lograr mañana.

Estas elecciones contaron con muchas primicias y muchas historias que se contarán durante siglos. Pero una que tengo en mente esta noche trata de una mujer que emitió su papeleta en Atlanta. Ella se parece mucho a otros que guardaron cola para hacer oír su voz en estas elecciones, salvo por una cosa: Ann Nixon Cooper tiene 106 años.

Nació sólo una generación después de la esclavitud; en una era en que no había automóviles por las carreteras ni aviones por los cielos; cuando alguien como ella no podía votar por dos razones -porque era mujer y por el color de su piel. Y esta noche, pienso en todo lo que ella ha visto durante su siglo en Estados Unidos- la desolación y la esperanza, la lucha y el progreso; las veces que nos dijeron que no podíamos y la gente que se esforzó por continuar adelante con ese credo estadounidense: Sí podemos.

En tiempos en que las voces de las mujeres fueron acalladas y sus esperanzas descartadas, ella sobrevivió para verlas levantarse, expresarse y alargar la mano hacia la papeleta. Sí podemos. Cuando había desesperación y una depresión a lo largo del país, ella vio cómo una nación conquistó el propio miedo con un Nuevo Arreglo, nuevos empleos y un nuevo sentido de propósitos comunes.

Sí podemos

Cuando las bombas cayeron sobre nuestro puerto y la tiranía amenazó al mundo, ella estaba allí para ser testigo de cómo una generación respondió con grandeza y la democracia fue salvada.

Sí podemos.

Ella estaba allí para los autobuses de Montgomery, las mangas de riego en Birmingham, un puente en Selma y un predicador de Atlanta que dijo a un pueblo: "Lo superaremos".

Sí podemos.

Un hombre llegó a la luna, un muro cayó en Berlín y un mundo se interconectó a través de nuestra ciencia e imaginación.

Y este año, en estas elecciones, ella tocó una pantalla con el dedo y votó, porque después de 106 años en Estados Unidos, durante los tiempos mejores y las horas más negras, ella sabe cómo Estados Unidos puede cambiar.

Sí podemos.

Estados Unidos, hemos avanzado mucho. Hemos visto mucho. Pero queda mucho más por hacer. Así que, esta noche, preguntémonos -si nuestros hijos viven hasta ver el próximo siglo, si mis hijas tienen tanta suerte como para vivir tanto tiempo como Ann Nixon Cooper, ¿qué cambio verán? ¿Qué progreso habremos hecho?

Ésta es nuestra oportunidad de responder a ese llamamiento. Éste es nuestro momento. Estos son nuestros tiempos, para dar empleo a nuestro pueblo y abrir las puertas de la oportunidad para nuestros pequeños; para restaurar la prosperidad y fomentar la causa de la paz; para recuperar el sueño americano y reafirmar esa verdad fundamental, que, de muchos, somos uno; que mientras respiremos tenemos esperanza.

Y donde nos encontramos con escepticismo y dudas y aquellos que nos dicen que no podemos, contestaremos con ese credo eterno que resume el espíritu de un pueblo: Sí podemos.

Gracias. Que Dios os bendiga. Y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América.

El tiempo del cambio (Esp./Fr. /Eng.)

El tiempo del cambio (Esp./Fr. /Eng.)

Permalink 05.11.08 @ 15:40:45. Archivado en Las Américas, Semántica, Pragmática, Sociogenética, Ética, Pro justitia et libertate, Geopolítica

¡“América, el tiempo del cambio ha llegado! […] Podemos elegir invertir en la salud de nuestras familias, en la educación de nuestros niños y en la energía renovable de nuestro futuro. Podemos elegir la esperanza más bien que el miedo, la unión más bien que la división, la promesa del cambio más bien que el statu quo. […] Es eso lo que está en juego, es para eso que luchamos. […] Y si vota por mi, no ganaremos solamente esta elección, sino que juntos cambiaremos este país y cambiaremos el mundo.”

“Mis abuelos me enseñaron cuando era muy joven hasta qué punto es vital defender la libertad y como jefe de los ejércitos no dudaré nunca en proteger nuestro país. Presidente, reconstruiré nuestro potencial militar, para enfrentar los retos del XXIe siglo. Renovaré la diplomacia firme, directa, que impedirá que Irán se dote de un arma nuclear y que encauzará los tejemanejes agresivos de Rusia. Y reorientaré nuestros esfuerzos con el fin de terminar el trabajo adoptado contra Al-Qaida y los talibanes en Afganistán. Sin embargo, no olvidaré nunca que cuando envío soldados al combate, son nuestros hijos e hijas, que son a su vez padres y madres que se van de sus hogares.”

“Una de las más grandes economías que podemos realizar será cambiar nuestra política en Irak. Allí gastamos 10 mil millones de dólares al mes. Si queremos ser tan fuertes dentro como lo somos en el exterior, debemos observar cómo concluir esta guerra. […] ¿Cuántas escuelas podríamos construir con una suma semejante? ¿Cuántos hospitales? ¿Cuánta gente obtendría un seguro enfermedad? ¿Cuántas becas podríamos ofrecer a nuestros jóvenes? Ya es hora de que invertíamos una parte de este dinero aquí mismo en los Estados Unidos.”

“De un extremo al otro del país, me entrevisté con familias como la de Rebecca que acompañan a sus niños a la escuela, que reembolsan sus empréstitos hipotecarios, que luchan por sus familiares. No debemos medir el poder de una economía por el número de los multimillonarios que ella produce o por los beneficios de las 500 empresas más importantes. Lo que cuenta, es que alguien que tiene una buena idea pueda afrontar razonablemente un riesgo y lanzar un negocio; o que la camarera que vive de sus propinas pueda tomar un día de permiso para ocuparse de uno de sus niños enfermo sin sin por ello perder su empleo. Queremos una economía que honre la dignidad del trabajo.”

¡“Su jubilación, la mereció usted! ¡La mereció! No era un regalo. Renunció a una parte de su salario para que se pusiera de lado una suma para su jubilación. Ahora bien vemos sin cesar empresas que deben a sus obreros jubilaciones y seguros, abandonando así sus obligaciones. Cuando alguien se compromete con los obreros, no son promesas en el aire. Son promesas que deberían tener fuerza de ley.”

Me comprometo “a reclutar a un ejército de nuevos profesores y a pagarlos bien”

“Soy candidato porque estoy cansado de repetir hasta qué punto es indigna el tener 47 millones de personas sin seguro de enfermedad. Quiero hacer algo.”

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Le temps du changement

« Amérique, le temps du changement est venu ! […] Nous pouvons choisir d’investir dans la santé de nos familles, dans l’éducation de nos enfants et dans l’énergie renouvelable de notre avenir. Nous pouvons choisir l’espoir plutôt que la peur, le rassemblement plutôt que la division, la promesse du changement plutôt que le statu quo. […] C’est cela l’enjeu, c’est pour cela que nous nous battons. […] Et si vous votez pour moi, nous ne gagnerons pas seulement cette élection, mais ensemble nous changerons ce pays et nous changerons le monde. »

« Mes grands-parents m’ont appris alors que j’étais très jeune à quel point il est vital de défendre la liberté et comme chef des armées je n’hésiterai jamais à protéger notre pays. Président, je reconstruirai notre potentiel militaire de manière à affronter les défis du XXIe siècle. Je renouvellerai la diplomatie ferme, directe, qui empêchera l’Iran de se doter d’une arme nucléaire et qui endiguera les menées agressives de la Russie. Et je réorienterai nos efforts afin de finir le travail engagé contre Al-Qaida et les talibans en Afghanistan. Cependant, je n’oublierai jamais que quand j’envoie des soldats au combat, ce sont des fils et des filles, des pères et des mères qui partent. »

« L’une des plus grosses économies que nous pouvons réaliser sera de changer notre politique en Irak. Nous y dépensons 10 milliards de dollars par mois. Si nous voulons être aussi forts à l’intérieur que nous le sommes à l’extérieur, nous devons regarder comment conclure cette guerre. […] Combien d’écoles pourrions-nous construire avec une somme pareille ? Combien d’hôpitaux ? Combien de gens obtiendraient une assurance maladie ? Combien de bourses pourrions nous offrir à nos jeunes ? Il est temps que nous investissions une partie de cet argent ici même aux Etats-Unis. »

« D’un bout à l’autre du pays, j’ai rencontré des familles comme celle de Rebecca qui accompagnent leurs enfants à l’école, qui remboursent leurs emprunts hypothécaires, qui se battent pour leurs familles. Nous ne devons pas mesurer la puissance d’une économie au nombre des milliardaires qu’elle produit ou par les profits des 500 entreprises les plus importantes. Ce qui compte, c’est que quelqu’un qui a une bonne idée puisse prendre un risque et lancer une affaire ou que la serveuse qui vit de ses pourboires puisse prendre un jour de congé pour s’occuper d’un de ses enfants malades sans pour autant perdre son emploi. Une économie qui honore la dignité du travail. »

« Votre retraite, vous l’avez méritée ! Vous l’avez méritée ! Ce n’était pas un cadeau. Vous avez renoncé à une partie de votre salaire pour qu’une somme soit mise de côté pour votre retraite. Or on ne cesse de voir des entreprises qui doivent à leurs ouvriers retraites et assurances abandonner leurs obligations. Quand vous vous engagez envers des ouvriers, ce ne sont pas des promesses en l’air. Ce sont des promesses qui devraient avoir force de loi. »

Je m’engage à « recruter une armée de nouveaux enseignants et de bien les payer »

« Je suis candidat parce que je suis fatigué de ressasser à quel point il est indigne d’avoir 47 millions de personnes sans assurance maladie. Je veux faire quelque chose. »

00:24 Écrit par SaGa Bardon dans Actualidad | Lien permanent | Commentaires (0) | Tags : el tiempo del cambio esp fr eng |  Facebook |

02/11/2008

70 cumpleaños de la Reina Sofía

70 cumpleaños de la Reina Sofía

Permalink 02.11.08 @ 10:59:00. Archivado en Europa, Universidades, Amistad Europea Universitaria, España, Sociogenética, Pro amicitia universale

Mi querida Reina y Amiga (1) Doña Sofía:

Como regalo de cumpleaños le ofrezco el siguiente recuerdo:

El 15 de enero de 1963, el príncipe Juan Carlos respondía desde Atenas a la felicitación que yo le había enviado, en nombre de la Amistad Europea Universitaria para la Amistad Mundial (AEU) y en mi nombre propio, con ocasión de sus recientes noviazgo y matrimonio, y de la creación, también reciente, de la AEU, eventos que por una feliz casualidad habían coincidido durante el mismo año 1961-1962.

El mensaje del Principe decía:

"La Princesa Sofía y yo agradecemos mucho su amable felicitación, y correspondemos con nuestros mejores deseos para 1963.

Con afecto,

Juan Carlos"

En nombre de la Amistad Europea Universitaria para la Amistad Mundial (AEU) y en mi nombre propio le deseo un feliz cumpleaños.

Prof. Dr Salvador GARCIA BARDON
Promotor de la AEU

Imagen del mensaje: Grandes formatos

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(1) La Reina Sofía honra con su presencia interactiva en MySpace nuestra comunidad de Amigos de la Amistad Europea Universitaria, cuyo empeño principal es el ser promotores de la Amistad Mundial. Puede formar parte de este movimiento cualquier persona que vive su condición de universitario o de universalista como un compromiso ético y deontológico activo de su persona y de su profesión con los valores universales de la humanidad.

Blogs y portal asociados, bajo el signo de la Amistad Europea Universitaria por y para la Amistad Mundial:

Mundial: Salvador García Bardón

España: Semántica, Sintaxis, Pragmática

España: Amistad Europea Universitaria

España: Quijote, Andalucía, España, Europa

Bélgica: El Quijote de Bruselas

EE.UU: Taller cervantino del Quijote

Bélgica: Amicitia Europaea Universitaria

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Imagen reducida del mensaje: