30/03/2017

Mentir, mentira, mentiroso y mentís en el DE de El Quijote

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Ilustración: ◊ Los azotes mentirosos de Sancho Panza por el desencanto de Dulcinea ◊

Articulación diegética: Consecuencia de la burla de la corte del duque aragonés, tomada en serio por don Quijote

Texto ilustrado por Gustave Doré (dibujo) y Salvador Tusell (pintura)

"13. Desnudóse luego de medio cuerpo arriba, y arrebatando el cordel, comenzó a darse, y comenzó don Quijote a contar los azotes."

El Q. II.71.13.

 

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ment-2: mentía: 2; mentille: 1; mentir: 15: [no me dejará mentir: 7; no me dejarán mentir: 1]; mentira: 39: [fábula y mentira: 2]; mentirán: 1; mentiras: 15; mentirás: 2; mentiré: 1; Mentironiana: 1; mentirosa: 4; mentirosamente: 1; mentirosas: 5; mentiroso: 6; mentirosos: 7; mentís: 6

mentir (doc. 1140, del lat. mentiri ) v.intr. «Es no decir verdad maliciosamente», Cov. 800.a.37.

|| mentir por mitad de la barba: loc.verb. 'mentir con descaro' Fórmula mixta de juramento, grave mentís y desafío.• El narrador refiere el diálogo que tuvo lugar entre el duque y don Quijote para preparar la batalla entre éste y Tosilos: «De allí a dos días dijo el duque a don Quijote, cómo desde allí a cuatro [días] vendría su contrario, y se presentaría en el campo, armado como caballero, y sustentaría cómo la doncella mentía por mitad de la barba, y aun por toda la barba entera, si se afirmaba que él le hubiese dado palabra de casamiento.», II.54.2. • Esta expresión, convertida en grotesca al atribuir a una doncella el que pudiese decir algo "por su barba", recuerda la aventura de la dueña Dolorida y de las dueñas barbadas.

|| no me dejará mentir: 'será mi testigo verdadero' • El Barbero de la bacía se refiere a la albarda que Sancho le tomó como supuesto botín de guerra: «ahí está mi asno en el establo, que no me dejará mentir; si no, pruébensela, y si no le viniere pintiparada, yo quedaré por infame.», I.44.49.

• Sancho ha abandonado su gobierno:  «anoche caí en esta sima donde yago, el rucio conmigo, que no me dejará mentir, pues, por más señas, está aquí conmigo.», II.55.19. El motivo del asno como testigo de una verdad, presente dos veces en boca de Sancho, procede de un cuento tradicional en que se pone por testigo a uno de estos animales. En otras tres ocasiones, Sancho invoca como testigo, con esta frase, a don Quijote.

|| no me dejarán mentir: 'serán mi testigos verdaderos' • Tras hacer su retrato de enfermo de don Quijote, tal como ella lo vio, cuando volvió enjaulado tras su segunda salida, el ama explica lo cuidados que tuvo que procurarle, para que se repusiera. Esta vez invoca el testimonio de sus gallinas, en ayuda de su verdad, como antes lo había hecho el sotobarbero con su asno y más adelante lo hará Sancho con su rucio: «venía tal el triste, que no le conociera la madre que le parió: flaco, amarillo, los ojos hundidos en los últimos camaranchones del celebro; que para haberle de volver algún tanto en sí, gasté más de seiscientos huevos, como lo sabe Dios y todo el mundo, y mis gallinas, que no me dejarán mentir.», II.7.6.

mentira (doc. 2.ª mitad s. X, de mentir) f. 'expresión consciente de un juicio que no corresponde a la verdad'. • LC. «A quien acostumbra dezir mentiras conviene que no le crean hombres las verdades, y las grandes verdades nunca se acompañan con las chicas mentiras; e quien desea ser creydo conviene que en todas sus hablas diga verdad, poniendo en costumbre a su lengua que no sepa mentir.», J. Martorell, Tirante el Blanco, cap. CXLIII, ed. MdeRiquer, 1990, p. 404.

|| la verdad es la que ha de andar siempre sobre la mentira: ® verdad

|| mentira de la respuesta… de Dulcinea: don Quijote y Sancho en las calles del Toboso: «Rabiaba Sancho por sacar a su amo del pueblo, porque no averiguase la mentira de la respuesta que de parte de Dulcinea le había llevado a Sierra Morena, y así, dio priesa a la salida, que fue luego, y a dos millas del lugar hallaron una floresta o bosque, donde don Quijote se emboscó en tanto que Sancho volvía a la ciudad a hablar a Dulcinea; en cuya embajada le sucedieron cosas que piden nueva atención y nuevo crédito.», II.9.32.

Función en la unidad compositiva de El Quijote de la mentira de Sancho sobre su visita a Dulcinea: «La mentira de Sancho como correo de amor al Toboso (I.31) sin intentar hallarla posibilita no sólo el contrajuego de la primera parte, porque muestra al Cura y al Barbero el camino hacia la Sierra Morena, sino que prepara también la segunda parte empezando con la marcha conjunta de amo y criado hacia el Toboso, principalmente porque Sancho describió su embajada como totalmente llevada a cabo, de modo que pueda acompañar a su amo al "palacio de Dulcinea".

En la mentira de Sancho (I, 51), en cuanto a Dulcinea, están ya in nuce todos los encantamientos y desencantamientos de Dulcinea de la segunda parte. Confiando en la fácil credulidad de su amo, inventa el bribón de Sancho una Dulcinea en la zafia labradora (II, 10). Don Quijote está tan firmemente convencido de que por encantamiento se ha convertido su dueña y señora en una aldeana, que a él, en su aventura de la Cueva de Montesinos, nuevamente se la representa en una visión onírica (II, 23). Sancho, el pícaro, está fuera de sí de alegría a causa del suceso del encantamiento ideado por él, hasta que la Duquesa justifica el caso de tal modo, que él mismo llega a creer en la realidad del encantamiento, y de engañador resulta engañado (II, 33). Sobre esta base pueden los Duques hacer pasar adelante su broma sobre el encantamiento de Dulcinea y comprometer a Sancho a darse 3.300 azotes para desencantar a la señora de los pensamientos de Don Quijote (II, 35). § Así se prolonga la creencia en el encantamiento hasta el final de la novela. De primera mano se da Sancho cinco azotes y sobre ello informa a su Teresa (II, 36). Continuamente se resiste a cumplir su promesa, y con gran cólera se defiende de Don Quijote, que intenta darle una tanda de azotes (II, 60).

En todas las ocasiones vuelve Don Quijote sobre el tema de la azotaina. (tema de los azotes desencantadores de Sancho) Particularmente genial es el caso cuando al visitar la galera en el Puerto de Barcelona propone a Sancho que se desnude y ponga entre los remeros, donde el cómitre le golpearía con facilidad, al corriente de su cuenta de azotes desencantadores (II, 63).

En la farsa del despertar de Altisidora cobra Don Quijote nuevas esperanzas acerca de la capacidad de desencantar de Sancho, ya que por su medio se ha logrado hacer revivir a una muerta. Cuando le ofrece dinero por los azotes desencantadores, empieza ya la operación del desencantamiento. No obstante, aún Sancho engaña a su amo, pues en vez de golpearse a sí mismo, golpea al árbol hasta hacer saltar la corteza (II, 71). [En algunos] momentos de su vuelta parécele a Don Quijote que Dulcinea estará todavía encantada y espera —según su nueva locura—que la encontrará convertida en pastora (II, 73).», Hatzfeld, 114-115.

|| pensadas mentiras:'mentiras bien calculadas, para que surtan efecto': «Admirado quedó el canónigo de los concertados disparates que don Quijote había dicho, del modo con que había pintado la aventura del Caballero del Lago, de la impresión que en él habían hecho las pensadas mentiras de los libros que había leído», I.50.9.

|| si dijere mentira: Aporía del puente, planteada por un forastero ante el gobernador de la ínsula Barataria: «Si alguno pasare por esta puente de una parte a otra, ha de jurar primero adónde y a qué va; y si jurare verdad, déjenlo pasar; y si dijere mentira, muera por ello ahorcado en la horca que allí se muestra sin remisión alguna.»», II.51.4. • La solución que aporta Sancho consiste en pasar de la sofística a la ética de la misericordia ® puente

|| sobre la mentira: «esta [verdad] que ha de andar siempre sobre la mentira», II.50.64. ® verdad

|| tanto la mentira es mejor: «tanto la mentira es mejor cuanto más parece verdadera», I.47.30. 'cuanto más parece verosímil' ® verdadera

Mentironiana (compuesto cervantino en 1605 de los derivados regresivos de mentirosa + ciceroniana ) f. 'mentirosa ciceroniana' para significar 'mentirosa oradora insigne' • Hay probablemente alusión a las solemnes mentiras de los oradores. |•| El barbero socarrón hace de la mentira una mujer sabia en su profecía a Sancho (tema de las profecías): «Y asegúrote, de parte de la sabía Mentironiana, que tu salario te sea pagado, como lo verás por la obra», I.46.33.

mentiroso (doc. med. s. VIII, de mentir) adj. y s. 'se dice de quien miente habitualmente'. • Refranes: «El ke por mentiroso es tenido, aunke diga verdad no es kreído.», Corr. 103.a. «Al mentiroso, kuando dize la verdad no le dan autoridad.», Corr. 47.a. Consejo proverbial: «non seas mucho parlero, non te tenga por mintroso.», AdeHita, LBA, 627.d. |•| Dorotea acusa a don Fernando de mentiroso: «mi pura verdad os hace a vos ser falso y mentiroso.», I.36.19. ® Benengeli

|| alcanzar en mentirosa cuenta: 'cojer en mentira': 'cojer en infidelidad', donde cuenta es eufemismo por 'trato carnal' • Camila, tras su caída, prepara un relato para su marido: «mejor será decirle la verdad desnuda, que no que nos alcance en mentirosa cuenta.», I.34.73  

|| fábulas mentirosas: «Hanse de casar las fábulas mentirosas con el entendimiento de los que las leyeren», porque «tanto la mentira es mejor cuanto más parece verdadera», I.47.30. «Se trata, pues, como escribirá C. en su Viaje del Parnaso (1614), de «mostrar con propiedad un desatino», en donde «propiedad» ha de entenderse como virtud de la forma, porque en la teoría literaria cervantina el asunto capital de la «verosimilitud» depende tanto del contenido como de la estructura y la elocución.», D. Villanueva, en Rico 1998 b, p. 103. ® fábulas

|| libros mentirosos: ® libros

|| libros mentirosos: en el Quijote lo son por antonomasia 'los libros de caballerías', opinión compartida con los grandes humanistas de comienzos del siglo XVI que, habiéndolos leído con pasión, los condenan por mentirosos y desbaratados: «VALDÉS… a los quatro libros de Amadís, como a los de Palmerín y Primaleón, que por cierto respeto an ganado crédito conmigo, terné y juzgaré siempre por mejores que essotros Esplandián, Florisando, Lisuarte, Cavallero de la Cruz, y que a los otros no menos mentirosos que éstos, Guarino mezquino, La linda Melosina, Reinaldos de Montalván, con La Trapisonda, y Oliveros que es intitulado de Castilla, los quales, demás de ser mentirosíssimos, son tan mal compuestos, assí por dezir las mentiras muy desvergonçadas, como por tener el estilo desbaratado, que no ay buen estómago que los pueda leer. MARCIO ¿Avéislos vos leído? VALDÉS Sí que los he leído. MARCIO ¿Todos? VALDÉS Todos. MARCIO ¿Cómo es possible? VALDÉS Diez años, los mejores de mi vida, que gasté en palacios y cortes, no me empleé en exercicio más virtuoso que en leer estas mentiras, en las quales, tomava tanto sabor, que me comía las manos tras ellas. Y mirad qué cosa es tener el gusto estragado, que si tomava en la mano un libro de los romançados en latín, que son de historiadores verdaderos, o a lo menos que son tenidos por tales, no podía acabar conmigo de leerlos.», Juan de Valdés, Diálogo de la lengua, 1535, p. 248.

• En ellos se inspiró don Quijote para nombrar a los caballeros de la aventura de los rebaños: «todo absorto y empapado en lo que había leído en sus libros mentirosos!», I.18.25. • En la aprobación del segundo volumen se lee: «su bien seguido asunto para extirpar los vanos y mentirosos libros de caballerías», II.Aprob.1.

|| sacar mentiroso: 'demostrar que alguien miente'; se opone a: sacar verdadero  ® sacar

mentís (doc. 1556, de la 2.ª pers. plur. pres. indic. de mentir, doc. 1400-1498,) m. «Mentís no es desonrra, mas es palavra de rruin persona.—Tal komo vos, besáme en el kulo i andá kon Dios.» Esto rresponden los muchachos kuando se desmienten, kon ke se deskargan bastantemente; i fuera bueno ke a vezes bastara entre onbres.», Corr. 548.b.

|•| Ej. en el Q.: «estuvo mil veces por decirle que mentía, y ya tuvo el mentís en el pico de la lengua; pero reportóse lo mejor que pudo, por hacerle confesar por su propia boca su mentira (II, 14). La más grave e injuriosa de todas las ofensas verbales es, sin duda, el llamar embustero a un hombre honrado respondiendo con un mentís a sus palabras. En tales casos, aunque la entereza moral del caballero se ha puesto en duda, no estriba en ello la gravedad del ultraje; lo más ofensivo es la significación social de estos insultos y su relación con las doctrinas del honor. El noble es por principio, según vimos, veraz y firme en su palabra [cxlii]; el plebeyo, en cambio, es embustero y ladrón: quien llama mentiroso a un caballero le niega, por tanto, una de las cualidades del estado noble, lo deshonra al atribuirle las tachas de un villano de la peor condición. • «Que vn hombre sin verdad, no tiene honrra: por que si vno desmiente a otro grauemente lo deshonrra, pues quita a la gente la buena opinión que dél tenía, y haze que conciba otra en su perjuyzioo (J. Jiménez de Urrea, op. cit., fol. 80). •  Ver J. Salazar Rincón, El mundo social del Quijote, Gredos, Madrid, 1986, p. 262.

|| tratar de mentís y de bellaco:'ofender con un desmentido e insultar como bellaco', I.24.17.® bellaco

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Fuente: Salvador García Bardón: "El Quijote ilustrado por G. Doré y pintado por S. Tusell
Los textos ilustrados y su contexto textual"

23:46 Écrit par SaGa Bardon | Lien permanent | Commentaires (0) |  Facebook |

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