06/05/2016

Miguel de Cervantes y su tiempo: Crónica hispano-flamenca (1547-1617): quinquenio 08/14

 

 

 

◊ Felipe II de España reprendiendo a Guillermo el Taciturno, príncipe de Orange = Philippe II d'Espagne réprimandant Guillaume le Taciturne, prince d’Orange = Philip II of Spain berating William the Silent, Prince of Orange ◊

Artist: Cornelis Kruseman (1797-1857) (1)

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1582

A principios de año, Miguel de Cervantes se traslada a Madrid desde Lisboa, siguiendo a la corte, para tratar de conseguir alguno de los cargos que él cree vacantes en las posesiones españolas de América. El 17 de febrero escribe a Antonio de Eraso, “del Consejo de Indias de Lisboa”, para solicitar un puesto vacante al otro lado del Atlántico. Su intento resulta infructuoso. Por esas mismas fechas la literatura empieza a ser su dedicación principal, ya que dice en su carta a Eraso: “me entretengo en criar a Galatea”, lo cual significa que está escribiendo su primera novela.

Durante esta estancia reanuda viejas amistades literarias y se reintegra lo mejor que puede en el ambiente literario de la Corte madrileña, manteniendo relaciones amistosas con los poetas más destacados (Dantisco, Figueroa, Laínez, Maldonado, Montalvo, Padilla etc.) y dedicándose a redactar la novela pastoril La Galatea, en la cual figuran como personajes algunos de ellos. También sigue de cerca la evolución del teatro, entre otras cosas asistiendo al nacimiento de los corrales y estudiando las obras de Argensola, Cueva, Virués, etc. Sus más antiguas piezas teatrales conservadas, "El trato de Argel" y "La Numancia", podrían datar de esta época madrileña. Por estos años debieron de componerse igualmente los títulos desaparecidos de su primera época teatral.

Constatando la imposibilidad de obtener algún cargo público, Cervantes se ve abocado a vivir de la literatura, aunque no parece renunciar a que las cosas cambien, razón por la cual se mantiene atento a la aparición de nuevas posibilidades de obtener un puesto.

Lit. Fernando de Herrera, "Poesías".

Luis Gálvez de Montalvo, "El pastor de Fílida".

Pol. El 18 de marzo, al pasar el príncipe de Orange por el gran salón de su residencia, tras haber ofrecido un importante almuerzo a los señores franceses del séquito del duque de Anjou, un asesino ha tirado a bocajarro un tiro de pistola sobre su cara, logrando atravesarle las dos mejillas. La bala ha penetrado bajo la oreja derecha, ha atravesado la garganta y ha salido por la mejilla izquierda bajo la mandíbula superior, horadando a su paso la arteria yugular. Es muy probable que el calor extremo del disparo, tirado tan de cerca, haya cauterizado inmediatamente la herida. Los invitados del príncipe se han precipitado inmediatamente sobre el asesino y lo han cosido al suelo con sus dagas.

Sólo un adolescente de trece años, Mauricio de Nassau, hijo del príncipe, ha tenido la presencia de espíritu de registrar al asesino: se trata de un llamado Juan Jaureguy que es portador de documentos en español. Esto no obsta para que inmediatamente cunda por la ciudad el rumor de que los franceses han matado inmediatamente al asesino, para que no revele que obraba en su servicio. Pronto se conoce la trama del atentado: Juan Jaureguy, empleado del banquero Anastro, ha aceptado encargarse del atentado contra el príncipe de Orange, para ganar en esta empresa la macabra recompensa, que le permita rehacerse con su patrón en la empresa bancaria común amenazada de bancarrota. Se cree que el asesino ha contactado antes de pasar a la acción a Valentín de Pardieu, el traidor de Gembloux, y al príncipe Alejandro Farnesio, máximo responsable en los Países Bajos de la acción contra el príncipe de Orange. También se cree, aunque no hay pruebas fehacientes de ello, que ha sido aconsejado por el padre dominico Antoine Timmerman, su confesor.

El príncipe de Orange perdona a los cómplices de su asesino y suplica a la justicia que si han de ser condenados a muerte, que ésta no sea dolorosa, sino corta e incruenta. Contrasta vivamente con esta humanidad del príncipe perseguido, la feroz reacción del Cardenal de Granvelle al conocer la desdicha de su enemigo: «así su cara infundirá horror, más bien que contento, a su compañera, la monjita apóstata». El Cardenal se refiere así a Carlota de Borbón, esposa del príncipe, obligada a los trece años a aceptar la vida monacal, que le había impuesto su padre, el duque de Montpensier, y salida del convento, tras convertise al calvinismo, antes de encontrarse con el príncipe.

Carlota de Borbón, esposa del príncipe de Orange, muere el 5 de mayo de pleuresía o disentería, complicadas por el enorme agotamiento físico y moral, que la ha postrado tras el atentado sufrido por su marido en Amberes. El feroz arzobispo de Malinas, Cardenal de Granvelle, que no pierde una ocasión de exacerbarse contra la pareja, comenta: «Abrigo la esperanza de que Orange esté muerto, para ofrecerme a mí mismo este contentamiento: se asegura que su monja apóstata ha muerto de pleuresía, que bien estaría si se les hubiera enterrado a los dos juntos».

Muere la madre Teresa de Jesús en Alba de Tormes el 4 de octubre: Invitada con insistencia por los Duques de Alba, Teresa de Jesús llegó muy enferma a Alba de Tormes el día 20 de septiembre. El 3 de octubre recibió los últimos sacramentos. El 4 de octubre, a las nueve de la noche, falleció tras haber dado gracias a Dios por morir «hija de la Iglesia».

El papa Gregorio XIII reforma el Calendario, llamado por ello gregoriano.

Nace Juan de Tassis y Peralta, conde de Villamediana, cuyas fábulas serán más gongorinas que las del propio Góngora.

1583

Amores de Cervantes con la actriz Ana Franca de Rojas (o Ana de Villafranca), casada desde 1580 con un tal Alonso Rodríguez. Según parece, su marido era tabernero y ella misma vendía vino detrás del mostrador, en una taberna de la calle de Tudescos, frecuentada por "ingenios" y comediantes. Cervantes debió de conocerla en el establecimiento, y mantuvieron el adulterio durante unos pocos meses. Fruto de esas relaciones amorosas fue Isabel, que más adelante recibirá el patrónimo de Saavedra, la única hija y descendiente directa conocida de Cervantes; aunque algunos biógrafos de Miguel opinan que, en realidad, Isabel era hija de su hermana Magdalena y del amante de ésta Juan de Urbina.

Por lo que se sabe del carácter de Isabel, ésta será una joven arribista y ambiciosa, de un egoísmo intratable y fiero, que la llevará a enfrentarse con todos aquellos que se pongan en su camino. Por los documentos de causas judiciales que conocemos de ella, se ve que era una mujer a la que no detenía nada ni nadie si decidía obtener aquello que se había propuesto, y se había propuesto, en primer término, llevar una vida más desahogada que su madre la tabernera y que su padre, el poeta.

Lit. Juan de la Cueva, "Comedias y tragedias".

Fr. Luis de Granada, "Introducción al símbolo de la fe".

Fr. Luis de León, "La perfecta casada" y "De los nombres de Cristo".

Pol. Felipe II se traslada a Madrid.

Conquista de la Tercera.

España, después de la victoria en la isla Tercera contra el pretendiente portugués, no descartaba atacar a la hereje Inglaterra. Había un ambiente, nos dicen los historiadores, de gran euforia, y se quería llevar la guerra hasta las mismas costas inglesas, para vengar, entre otras afrentas, la que todavía era reciente ejecución de la católica y muy querida por los españoles María Estuardo. Este ambiente de indignación popular lo recogió, interpretó y aprovechó Felipe II, que se aprestó a poner en práctica sus planes.

1584

La novela "La Galatea" pasa la censura el 1 de febrero, cuatro meses después de que Cervantes encontrara como editor a Blas de Robles, que le pagó 1.336 reales por los derechos de autor del manuscrito.

Cervantes viaja a Esquivias (Toledo), para entrevistarse con Juana Gaitán, viuda de su amigo Pedro Laínez, porque intenta publicar un cancionero escrito por éste. Allí conoce a Catalina de Palacios, con cuya hija, Catalina de Salazar (o de Palacios), decide casarse.

El 12 de diciembre Miguel de Cervantes, a sus treinta y siete años, contrae matrimonio en Esquivias con Catalina de Salazar, de dieciocho años, cuyo tío, celebrante de la boda, es cura del lugar. Por el momento Miguel se instala con su esposa en Esquivias, de donde ella es natural, pero pronto iniciará un permanente ir y venir entre Esquivias y Madrid: «la creencia tradicional es que el matrimonio de Cervantes con Catalina de Salazar y Palacios no fue un casamiento por amor, puesto que la pareja llevó una vida independiente durante periodos relativamente largos. Pero aunque admitamos la posibilidad de que el tiempo suavizó unas incompatibilidades que maduraron en la «compañía segura y apacible», que don Quijote prefiere a una unión amorosa poco adecuada (Segunda Parte, cap. XIX), es difícil saber por qué Cervantes se casó con Catalina si no fue por amor o por algo semejante.

Catalina no pertenecía a una categoría social o económica muy elevada.... Para Cervantes, a los treinta y siete años, con recuerdos llenos de penalidades y desilusiones a sus espaldas, rodeado por la sórdida sofisticación de la vida de la capital y recién salido de las poco espirituales relaciones con una mujer casada, el sencillo atractivo de la vida rural y de un rostro fresco y joven debió de parecerle una promesa de renovada esperanza y vigor... La decisión de casarse con ella posiblemente nació de un impulso, porque no hay pruebas de que hubiera estado en Esquivias antes del mes de septiembre de 1584, fecha en la que fue allí a ayudar a doña Juana Gaitán, viuda de su amigo el poeta Pedro Laínez, a llevar a cabo las disposiciones para la publicación de un cancionero escrito por éste. Por lo que sabemos, es bastante probable que doña Juana actuara de casamentera.», MMcK, p. 77-78.

Nacimiento de Isabel de Saavedra, probablemente coincidiendo con la fiesta de Santa Isabel, razón verosímil de su nombre, fiesta que se celebraba el 19 de noviembre.

Lit. Surge en Madrid la Academia Imitatoria.

Juan Rufo, "La Austriada."

Nacen Tirso de Molina y Saavedra Fajardo.

Pol. Felipe II se traslada al Escorial.
Guillermo de Orange, el príncipe rebelde de los Países Bajos, llamado el Taciturno, es asesinado, tras sufrir dos atentados: El 10 de julio, al bajar las escaleras que le conducen al comedorcito de su residencia de Delft, con su mujer, su hermana, tres de sus hijas y el invitado del día, el burgomaestre de Leeuwarden, Rombert Uylenburgh, el príncipe Guillermo de Orange entreve ante el primer escalón a su correo Baltasar Gérard, que ha recibido ayer el despacho para sus representantes en la corte del duque de Alençon. La princesa comenta discretamente con su marido que el correo parece no tener muy buena cara. El príncipe la tranquiliza diciéndole que el hombre necesita probablemente un pasaporte para su viaje y que se lo firmará después de comer.

Hacia las dos, el príncipe sale del comedor tras haber almorzado. De pronto, Baltasar Gérard le corta el camino, saliendo de detrás de una columna con un papel tendido como para hacérselo firmar. El príncipe no tiene el tiempo de reaccionar. La bala que atraviesa su pecho le hace caer entre los brazos de su escudero.

El príncipe de Orange, apoyado en los primeros escalones de la escalera de su residencia mortalmente herido por la bala de su asesino, murmura suavemente: «Dios mío tened piedad de mi alma»; luego, volviéndose hacia los suyos, explica: «Estoy muy herido». Como si sólo una obsesión poseyera su espíritu en estos momentos, repite: «Dios mío tened piedad de mi alma y de este pobre pueblo». Su hermana, con la cara pegada a la suya, le pregunta en alemán: «¿Encomiendas tu alma a Jesucristo?». El príncipe, en el último suspiro de su conciencia, responde: «Sí». Entre todos lo toman en brazos y lo llevan al comedor que acaba de abandonar. Allí, su respiración se apaga en paz.

Alejandro Farnesio recupera Gante.

1585

Continuo ir y venir de Miguel entre Madrid, Esquivias, Toledo y Sevilla: se desplaza con frecuencia a Toledo; a finales de año lo encontramos en Sevilla, pero regresa a Esquivias por Navidad.

Miguel escribe algunas obras teatrales, que se representan con cierto éxito. El 5 de marzo firma un contrato con Gaspar de Porres, quien le entregará cuarenta ducados por dos piezas hoy perdidas: "El trato de Constantinopla" y "La confusa". Pocos días después se publica la "Primera parte de la Galatea", dividida en seis libros, dirigida al cardenal Ascanio Colonna, hijo de Marcantonio, comandante de las naves pontificias en la batalla de Lepanto, e impresa en Alcalá de Henares, por Juan Gracián, a costa de Blas de Robles.

Sabemos que el cardenal italiano, a quien Cervantes había dedicado el libro, le envió una compensación económica después de su matrimonio. Assanio Colonna era un joven mecenas italiano que había hecho parte de sus estudios universitarios en España, donde logró el apoyo de Felipe II para obtener su cardenalato. Alumno y luego residente en Alcalá, fue más tarde virrey de Aragón. Es posible que Cervantes, al dedicarle "La Galatea", esperara de él una especie de padrinazgo similar al que gozaba su amigo el poeta Luis Gálvez de Montalvo, que recientemente había entrado a trabajar a las órdenes del cardenal. Si éstas fueron sus intenciones, nada consiguió (MMcK).

Para recrear bucólicamente sus propios cenáculos poéticos y sus experiencias de amor, Cervantes incluye en esta obra buena parte de sus amigos bajo el disfraz pastoril, y se inserta a sí mismo. A juzgar por lo que dice el manuscrito 2.856 de la BN de Madrid, Damón oculta a Pedro Laynez, Tirsi a Figueroa, Larsileo a Mateo Vázquez, Siralvo a Gálvez de Montalvo, Astraliano a don Juan de Austria, quizá Erastro a Antonio de Eraso, conforme piensa Astrana Marín, Lauso al propio Cervantes.

¿Qué motivos pudo tener Cervantes para escribir "La Galatea"? «a primera vista nos puede sorprender que la novela pastoril fuera el medio elegido para expresar las reprimidas efusiones de un hombre de mediana edad recientemente reintegrado a la vida normal, después de diez años de experiencias vitales que en el mejor de los casos, habían sido turbulentas y fugaces, y en el peor, primitivas y brutales. Tal vez la verdadera razón no fuera otra que la necesidad de exorcizar el pasado, un viaje terapéutico desde el infierno al paraíso de la vida, una reflexión, después de haber visto cómo puede hundirse el hombre débil, y cómo pudo, el propio escritor, volverse a levantar. En este sentido, "La Galatea" es un canto al amor y a la amistad, y Cervantes había experimentado en su propia carne las consecuencias del odio y de la enemistad.», MMcK, p. 78.

La segunda parte de "La Galatea" nunca se publicaría.

El 1 de agosto de 1585 firma un contrato con un conocido director de compañías teatrales, llamado Jerónimo Velázquez.

En Junio muere Rodrigo de Cervantes, padre de Miguel. “El padre de Cervantes, barbero-cirujano, cuya prosperidad dependía de la prosperidad de los demás, pertenecía a uno de los sectores de la sociedad más afectados por la pobreza del momento. Para él y su familia la vida era una lucha sin pausa, agotadora, contra los solapados efectos de la pobreza que se ocultaba detrás de una falsa apariencia de nobleza. La historia de sus vidas es la historia de una interminable batalla para pagar y cobrar deudas.”, M.McK, Cervantes, p. 73.

Lit. San Juan de la Cruz, "Cántico espiritual".

Santa Teresa, "Camino de perfección".

Pol. Muerte del papa Gregorio XIII y advenimiento de Sixto V, que despoja a Enrique de Navarra de su derecho a la corona francesa.

«El papa Gregorio XIII realizó un último esfuerzo antes de su muerte para interesar a Felipe II en la invasión de Inglaterra. Esta vez actuó a través del gran duque de Toscana, quien en febrero de 1585 envió a la corte de España a Luigi Dovara, agente de considerable experiencia negociadora, con el fin de ofrecer apoyo financiero para la nueva «empresa». En julio, poco después de la llegada de Dovara a Madrid, Felipe recibió también un llamamiento del nuevo papa, Sixto V, quien solicitaba con altanería a España que acometiera «alguna empresa famosa» en favor de la fe, como, por ejemplo, otro ataque contra Isabel. Al parecer, la demanda irritó al rey, ya que garabateó enfadado en el dorso de la carta: «¿No les deve parecer famosa la de Flandes, ni deven pensar lo que se gasta en ella? Poco fundamento tiene lo de Inglaterra».

Durante un tiempo, Sixto dirigió su atención amablemente hacia la posibilidad de reconquistar Ginebra, anterior posesión de los duques de Saboya y ahora ciudadela del calvinismo; pero, en agosto, volvió a proponer que España invadiera Inglaterra como preludio para someter finalmente Holanda y Zelanda. Felipe rechazó la idea una vez más, pero con un poco menos de firmeza. Tras hacer hincapié en el costo y la larga duración de la guerra en los Países Bajos—«todo por no quebrar [yo] en un punto en lo de la religión»—, el rey instaba a su embajador en Roma, el conde de Olivares, a que hiciera ver al papa el problema desde la perspectiva de España», Parker, p. 301-302.

El 7 de octubre de 1585 Drake llegó a aguas de Galicia y, durante los diez días siguientes, realizó incursiones contra varias localidades cercanas a Bayona, profanando iglesias, saqueando y tomando rehenes. Don Diego Pimentel, alto comandante de la Armada capturado por los ingleses en 1588, dijo entonces a quienes le interrogaban que «las razones por las que el rey emprendió esta guerra [contra Inglaterra] eran que no podía tolerar el hecho de que Drake, con dos o tres barcos podridos, invadiera los puertos de España siempre que se le antojase y se apoderara de sus mejores ciudades para saquearlas»…

La serie de actos agresivos de Isabel de Inglaterra durante el verano de 1585, en respuesta al decreto de embargo de Felipe—secuestro de la flota pesquera, acogida de don Antonio, concesión de patentes de corso, envío de soldados y subvenciones por tratado, para ayudar a súbditos rebeldes y, ahora, invasión de la península—eran mensajes inequívocos. El 13 de octubre, en cuanto tuvo noticia de las acciones de Drake en Galicia, el embajador imperial en Madrid advirtió a su señor que «con este acto, los ingleses se han quitado la máscara ante España».

El 24 de octubre de 1585, al cabo de poco más de dos semanas de que las fuerzas de Drake hubieran desembarcado en Galicia, Felipe II dictó cartas para informar tanto al papa como al gran duque de Toscana de que aceptaba su invitación a emprender la conquista de Inglaterra y encomendó a Luigi Dovara que las entregara personalmente.

«A España, por otro lado, llegaba constantemente un flujo de información sobre la destrucción causada por Drake en las Canarias, las islas de Cabo Verde y, finalmente, en el Caribe (donde saqueó primero Santo Domingo, luego Cartagena de Indias y finalmente San Agustín, en Florida). Según uno de los compañeros de Drake, la expedición provocó daños por valor de 300.000 ducados en las costas españolas y de 300 millones en las Indias… En Madrid, el cardenal Granvela hablaba por boca de casi todo el mundo al afirmar con inquietud: «Lamento vivamente que la reina de Inglaterra nos haga la guerra con tanto descaro y falta de honradez y sin que podamos desquitarnos»», Parker, p. 305.

El 6 de noviembre de 1585, dos semanas después de su primera respuesta favorable, Felipe dio instrucciones al embajador Olivares para que se cerciorara de si Sixto V deseaba de veras la invasión de Inglaterra o si la propuesta tenía su origen sólo en el gran duque de Toscana y en el difunto Gregorio XIII, en tanto que «Su Santidad [el nuevo papa] de suyo inclina más a otra empresa» (11). En cuanto llegó la confirmación sobre este punto, el rey dictó y firmó dos cartas que lo comprometían, no sólo a llevar a cabo la conquista de Inglaterra, sino también a utilizar el ejército de Flandes para lograrla—tal como se había pretendido tanto en 1571 como en 1575-77.

IV.

1586

Probable ingreso de Cervantes en la Academia Imitatoria, el primero de los salones literarios creados en Madrid. Escribe algunos sonetos de circunstancias.

A mediados de año vuelve a viajar a Sevilla, para regresar en seguida y recibir el 9 de agosto, el mismo día en que se daban por concluidas las obras del monasterio de El Escorial, la dote de Catalina (algo más de 400 ducados). Una serie de gestiones patrimoniales, que tienen lugar por estas fechas, nos hacen suponer que las relaciones de Cervantes con su nueva familia eran armónicas, y que vendría a ocupar, en lo que a potestad patrimonial se refiere, el lugar de su difunto suegro: Cervantes formalizó en Esquivias la carta dotal de su mujer, a la que añadía la cantidad de cien ducados. También en la misma fecha su suegra le otorgó un poder donde le nombraba administrador absoluto de los bienes de la familia, tanto de las fincas y casas de Toledo, como de la propia Esquivias; ítem le hacía el encargo, por escrito, de seguir sus pleitos y causas cuando las hubiere.

Lit. L. Barahona de Soto, Las lágrimas de Angélica.

Icon. El Greco termina El entierro del conde de Orgaz. El ambiente creado por los «Ejercicios espirituales» de Ignacio de Loyola y por «El camino de perfección» de Teresa de Jesús explica el carácter de la nueva pintura española, particularmente bien representada por este gran español de adopción en esta obra síntesis: de la tradición conserva el realismo implacable que brota del modo de vida español, tan vecino a veces de lo trágico: la muerte es un tema diario que no se evita; pero, más allá de la tradición, aunque enraizado en ella, descubre recursos de una fuerza nueva para expresar el amor divino, llevado por los místicos españoles hasta el éxtasis y la inmortalidad del alma: el pintor pone ante los ojos del espectador la viva evidencia de la experiencia sobrenatural y de la vida futura.

El Greco es realista profundo en sus retratos, aquí hay varios, y exaltado deformador anticlásico en sus visiones del mundo sobrenatural y de la experiencia mística. Pasan a primer plano el color, la función de la luz y el movimiento, al servicio del sentimiento trágico al mismo tiempo que transcendente de la vida, tan innegablemente español; este sentimiento, que reconcilia la relatividad y la esperanza, libera a los humanos de la servidumbre de un cuerpo encadenado a una belleza inútil, para hacer arder su materia en un impulso ascendente, inmortal y dignificador.

Pol. Felipe II reforzó las sanciones económicas contra sus enemigos europeos. En mayo de 1586 prohibió cualquier actividad comercial desde Inglaterra a España: las mercancías inglesas, incluso las llegadas en barcos neutrales, se considerarían contrabando a partir de ese momento. En julio extendió la medida a Portugal.

El 26 de julio de 1586 Felipe II envió un «plan general» a Bruselas y Lisboa, por el que daba órdenes de concentrar fuerzas para un asalto doble contra el Estado de los Tudor:

«Una formidable Armada se haría a la vela desde Lisboa el verano de 1587—al cabo de un año—, transportando directamente a Irlanda todas las tropas disponibles, con la mayor parte del equipo necesario para la campaña terrestre (sobre todo, una poderosa maquinaria de asedio). Llegada allí, desembarcaría tropas de asalto y fortificaría una cabeza de puente (probablemente en Waterford), distrayendo así las fuerzas navales de Isabel y neutralizando su capacidad de resistencia cuando, al cabo de unos meses, la Armada dejara súbitamente Irlanda y pusiera rumbo al Canal. En ese momento, y no antes, la fuerza principal de invasión compuesta por 30.000 veteranos del ejército de Flandes embarcaría en su flotilla de pequeñas naves, reunida en secreto, y, bajo la dirección personal de Parma, saldría de los Países Bajos hacia la costa de Kent, mientras la gran flota patrullaba en aguas del North Foreland y garantizaba el control naval de la zona. Los hombres de Parma, junto con los refuerzos y la maquinaria de asedio transportados por la flota, desembarcarían entonces cerca de Margate, avanzarían a marchas forzadas hacia Londres y tomarían la ciudad, preferiblemente con Isabel y sus ministros dentro», Parker, p. 313-314.

En septiembre, Felipe II aprobó la ayuda ofrecida por don Bernardino de Mendoza, ahora embajador suyo en París, a los conspiradores católicos dirigidos por Anthony Babington, cuya intención no era sólo asesinar a Isabel y sustituirla por María Estuardo, sino también matar o capturar a sus principales consejeros—Burghley, Walsingham, Hunsdon, Knollys y Beale…

En Roma, Olivares trabajó incansablemente no sólo para persuadir al papa para que participase con un millón de ducados en los costos de la conquista, sino también para que otorgara a Felipe el derecho a elegir el próximo soberano de Inglaterra. Tras prolongadas y acerbas disputas, el papa accedió a que, tras el éxito de la invasión de Inglaterra, Felipe nombrara un soberano sometido a la aprobación y la investidura papales, que se comprometiera a restablecer y sostener la fe católica en el país (al parecer, el rey tenía la intención de nombrar a su hija Isabel, una vez casada con uno de sus primos austríacos). De hecho, Walsingham lo sabía ya todo acerca del plan y, en cuanto tuvo pruebas suficientes para incriminar a todos los participantes (en especial a María Estuardo, acusada por sus captores ingleses de traición en febrero de 1587), Babington y los demás fueron detenidos, torturados y ejecutados, mientras se trazaban planes para juzgar a María Estuardo por traición.

En noviembre de 1586, Drake invitó a ciudadanos de la República holandesa a «proporcionar efectivo y créditos para la preparación y mantenimiento de 25 barcos de guerra» que pretendía «utilizar en un viaje de apoyo al rey de Portugal, dom Antonio, o en algún otro servicio».
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(1) ◊ Felipe II de España reprendiendo a Guillermo el Taciturno, príncipe de Orange = Philippe II d'Espagne réprimandant Guillaume le Taciturne, prince d’Orange = Philip II of Spain berating William the Silent, Prince of Orange ◊

Artist: Cornelis Kruseman (1797-1857)
Title: Philip II, King of Spain, Reproaches William I, Prince of Orange, in Vlissingen upon his Departure
from the Netherlands in 1559
Description: Upon his departure from the Netherlands in 1559 Philip II of Spain accuses William of Orange to personally lead the resistance against the king by the nobility. The act takes place on a jetty with the king and his retinue on the left and in the background the sails of his ship. The king grabs the hand of the prince, while pointing his finger towards him. The prince stands to the right holding his hat in his hand, accompanied by his retinue. On the foreground a Spanish soldier is kneeling holding a box. To the left two boys and a dog.
Date: 1832
Medium: oil on canvas
Dimensions: Height: 270 cm (106.3 in). Width: 200 cm (78.7 in).
Current location: Rijksmuseum, Amsterdam
Accession number: SK-A-1068
Place of creation: The Hague
Inscriptions: Signature and date bottom right: C: Kruseman ft. 1832
References: Rijksmuseum Amsterdam online catalogue, as Philip II, King of Spain, Reproaches William I,
Prince of Orange, in Vlissingen upon his Departure from the Netherlands in 1559.
RKDimages, Art-work number 202642, as Vertrek van Phillips den II uit de Nederlanden in 1559.
Iconographic detail.

Source: Wikimedia

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Fuente: Salvador García Bardón: Miguel de Cervantes y su tiempo
Crónica hispano-flamenca cervantina
Cronología razonada y circunstanciada

Diffusion Universitaire Ciaco, Louvain la Neuve, 1988, reedición 2016 en preparación.

23:21 Écrit par SaGa Bardon | Lien permanent | Commentaires (0) |  Facebook |

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