28/01/2012

Informe de la Comisión Internacional de Verificación del fin de la violencia de ETA (CIV)

 

En reuniones mantenidas estos días en el País Vasco con representantes calificados de todos los medios sociales, la Comisión del alto el fuego y del fin de la violencia de ETA ha recibido información fidedigna de que han cesado los asesinatos, atentados, agresiones, amenazas y extorsiones desde que ETA declaró un alto el fuego el 8 de enero de 2011 y anunció el fin definitivo de la violencia el 20 de octubre de 2011.

A través de contactos directos, ETA ha asegurado a la Comisión que está comprometida con ambas declaraciones: el alto el fuego de enero de 2011 y el cese definitivo de la actividad armada de octubre del mismo año.

La CIV considera que ambas declaraciones forman parte de un proceso irreversible y que ETA no tiene intención alguna de cometer u organizar actos de terrorismo o violencia en el futuro.

La CIV constata, sin embargo, que ETA sigue siendo una organización clandestina y armada. Prueba de ello es que sigue cometiendo actos ilegales como la falsificación de documentos y el mantenimiento de arsenales. La CIV estima que estos actos no están necesariamente relacionados con la preparación de actos violentos, a pesar de que son ilegales.

Sopesando el peligro de estos comportamientos y de las actitudes que los inspiran, la CIV ha comunicado claramente a ETA que la posesión continuada de armas y explosivos, especialmente el llevar armas personales, puede dar lugar a situaciones potencialmente peligrosas.

La CIV ha establecido relaciones constructivas de trabajo en el País Vasco, que desea seguir ampliando y profundizando. La Comisión perseverará en su empeño con determinación e imparcialidad, persiguiendo el objetivo de contribuir a que no se pierda esta oportunidad histórica de establecer una paz duradera en el País Vasco.

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26 de enero 2012
http://www.ivcom.org/es/inicio/

Informe de la Comisión Internacional de Verificación {del alto el fuego y del fin de la violencia de ETA} (CIV)

La CIV fue creada el 28 de septiembre 2011. La Comisión en pleno ha celebrado su segunda reunión en Bilbao el 25 y 26 de enero 2012. En el periodo entre ambas citas, miembros de la Comisión han acudido al País Vasco para recabar información sobre la situación y hacer un seguimiento de la misma.

Durante estos días la CIV se ha reunido con relevantes agentes políticos y sociales de la sociedad vasca: partidos políticos (PSE-EE, PNV, partidos de la izquierda abertzale); sindicatos (UGT, CCOO, ELA, LAB); asociaciones empresariales (Confebask); representantes de la Iglesia; y autoridades del País Vasco. En estas reuniones la Comisión ha recibido información de que han cesado los asesinatos, atentados, agresiones, amenazas y extorsiones desde que ETA declaró un alto el fuego el 8 de enero de 2011 y anunció el fin definitivo de la violencia el 20 de octubre de 2011.

La CIV considera que ambas declaraciones, el alto el fuego y el fin de la violencia de ETA, forman parte de un proceso irreversible y que ETA no tiene intención alguna de cometer u organizar actos de terrorismo o violencia en el futuro.

No obstante, ETA sigue siendo una organización clandestina y armada. Como tal, sigue cometiendo actos ilegales como la falsificación de documentos y el mantenimiento de arsenales. A pesar de que estos actos son ilegales, no están necesariamente relacionados con la preparación de actos violentos.

La CIV ha comunicado a ETA que la posesión continuada de armas y explosivos —especialmente llevar armas personales— puede dar lugar a situaciones potencialmente peligrosas.

La Comisión ha recibido información sobre temas que consideramos que no están relacionados directamente con el alto el fuego. Por ejemplo, se han producido incidentes aislados de desordenes de tipo kale borroka, que han sido rechazados por todos los partidos políticos del País Vasco. La CIV también toma nota de cuestaciones realizadas a favor de los familiares de los presos. En este momento delicado es imperativo que todos actúen de forma comedida y responsable.

A través de contactos directos, ETA ha asegurado a la Comisión que está comprometida con ambas declaraciones: el alto el fuego de enero de 2011 y el cese definitivo de la actividad armada de octubre del mismo año.

La CIV ha establecido relaciones de trabajo positivas en el País Vasco que desea seguir ampliando. La Comisión continuará trabajando con determinación e imparcialidad con el objetivo de contribuir a esta oportunidad histórica de una paz duradera en el País Vasco.

Nota: La CIV está compuesta por las siguientes personas:

* Ronnie Kasrils, ex Ministro de Inteligencia y Viceministro de Defensa de Sudáfrica
* Ray Kendall, ex agente de policía británico, ex Presidente de la Oficina contra el fraude de la Unión Europea y Secretario General honorario de Interpol
* Chris Maccabe, ex Director político de la Oficina de Irlanda del Norte del Reino Unido y ex Jefe de Regímenes Penitenciarios de Irlanda del Norte
* Ram Manikkalingam, Director del Dialogue Advisory Group y Profesor en la Universidad de Ámsterdam y ex Asesor del Presidente de Sri Lanka para las negociaciones con los Tigres tamiles.
* Satish Nambiar, ex Vicejefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas de la India y ex Comandante y Jefe de Misión de la Fuerza de protección de las Naciones Unidas en la ex Yugoslavia en 1992 y 1993
* Fleur Ravensbergen, Coordinadora de la CIV, Subdirectora del Dialogue Advisory Group

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18:25 Écrit par SaGa Bardon dans España, Etica, Europa | Lien permanent | Commentaires (0) |  Facebook |

02/01/2012

2012, Año Unamuniano por una Universidad al servicio de la sociedadtre de la note

 

Unamuno apostó hace años porque la universidad contribuyera a la formación y al bienestar de la sociedad; ahora debemos recoger su testigo y luchar porque esta crisis no se lleve por delante los logros sociales como son la educación pública de calidad y la investigación científica y tecnológica.

 

Como rector de la Universidad Salmanticense, a partir del año 1900, Unamuno aborda en sus discursos, intervenciones y medidas administrativas, aspectos que hasta entonces no se habían cuestionado de manera efectiva, como los deberes del profesorado o la necesidad de contar con una universidad vinculada a su entorno, al servicio de la sociedad, que contribuyese a aclarar una "niebla" que envolvía la vida social, política y económica de la época.

 

Con sus luces y sus sombras, los primeros 14 años del primer rectorado de Unamuno contribuyeron a crear en Salamanca un núcleo de pensamiento que situó a la institución en el centro de muchas de las disputas intelectuales de la época, siendo su rector el principal protagonista. Su figura dio una visibilidad sin precedentes a una institución que, como otras universidades españolas de la época, languidecía en medio de disputas políticas, y puso en el punto de mira una característica que hoy en día se presupone en los centros de educación superior, que no es otra que la preocupación por aportar a la sociedad pensamiento crítico e intelecto capaz de ayudar a resolver sus problemas.

 

Cuando finaliza en 1914 su primera etapa como rector, Unamuno era ya uno de los más prestigiosos intelectuales españoles de la época con una gran presencia pública derivada de sus posicionamientos políticos. Este protagonismo continuará posteriormente con sus posiciones como "aliadófilo" durante la I Guerra Mundial, como defensor de la Segunda República y, años más tarde, como un desencantado con ella, hasta el punto de apoyar inicialmente el alzamiento militar del 36.

 

Su preocupación por el mundo en que vivía y su arrolladora personalidad hicieron que hasta sus últimos días su figura fuese controvertida y polémica; pero esas características también han hecho que hoy en día siga siendo uno de los rectores más conocidos y admirados de cuantos ha tenido esta institución.

 

En estos momentos en que recordamos el 75º aniversario de su muerte, que tuvo lugar en Salamanca el 31de diciembre de1936, nos encontramos de nuevo ante momentos difíciles y su figura debe servirnos de inspiración y revulsivo para luchar para que las universidades ocupen un lugar central en la salida de la crisis, para que esta salida se base, y probablemente no hay otro camino, en el conocimiento y la innovación que en ella se crean y se desarrollan.

 

Unamuno apostó hace años porque la universidad contribuyera a la formación y al bienestar de la sociedad; ahora debemos recoger su testigo y luchar porque esta crisis no se lleve por delante los logros sociales como son la educación pública de calidad y la investigación científica y tecnológica.

 

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La intelectualidad como arma publicitaria.
Daniel Hernández Ruipérez, Rector de la Universidad de Salamanca.

 

La intelectualidad de don Miguel de Unamuno, unida a su irreverencia, hizo que gran parte de su actividad constituyera, aunque sólo fuese de manera implícita, una auténtica campaña publicitaria para la Universidad de Salamanca. Una publicidad que no puede sino sorprendernos, por cuanto se produjo en una época en la que la Academia se percibía como una institución gris, incapaz de aportar beneficios a una sociedad necesitada de líderes y de expertos que la guiara en medio de una crisis del liberalismo tan profunda como para terminar en un conflicto irresoluble y en una guerra fratricida que se iniciaría en el 36.

 

Desde su llegada a Salamanca en 1891, para tomar posesión de la cátedra de griego, Unamuno se va haciendo destacar en la comunidad universitaria en gran mayoría átona, y es ese papel relevante con resonancias en toda España el que motiva su nombramiento como rector en el año 1900. Sus mandatos están plagados de discursos, intervenciones y medidas que buscan ser un revulsivo para la opinión pública, pero también para los propios universitarios. Aborda aspectos que hasta entonces no se habían cuestionado de manera efectiva, como los deberes del profesorado o la necesidad de contar con una universidad vinculada a su entorno, al servicio de la sociedad, que contribuyese a aclarar una "niebla" que envolvía la vida social, política y económica de la época. Es cierto que en el horizonte intelectual de Unamuno no estaba, como tampoco en el de otros pensadores españoles de su época, la inteligencia de la universidad como un espacio en el que investigación y docencia se manifiestan como dos caras de la misma moneda; los mejores intelectuales españoles del momento no concibieron, ni siquiera comprendieron, el modelo humboldtiano de universidad, que ha sido la base de la universidad moderna. Un modelo que ha sido la causa del desarrollo de la investigación y de su influencia en el progreso, que ha caracterizado desde el final del siglo XIX a otros sistemas universitarios.

 

Con sus luces y sus sombras, esos primeros 14 años de rectorado de Unamuno contribuyeron a crear en Salamanca un núcleo de pensamiento que situó a la institución en el centro de muchas de las disputas intelectuales de la época, siendo su rector el principal protagonista. Su figura dio una visibilidad sin precedentes a una institución que, como otras universidades españolas de la época, languidecía en medio de disputas políticas, y puso en el punto de mira una característica que hoy en día se presupone en los centros de educación superior, que no es otra que la preocupación por aportar a la sociedad pensamiento crítico e intelecto capaz de ayudar a resolver sus problemas.

 

Unamuno fue, sin duda, pionero en utilizar la intelectualidad como arma publicitaria, y él mismo prefería, en ocasiones, sustituir esa cualidad de intelectual que se le atribuía por otras como "agitador de espíritus", ¿espiritual" o ¿publicista".

 

Cuando finaliza en 1914 su primera etapa como rector, Unamuno era ya uno de los más prestigiosos intelectuales españoles de la época con una gran presencia pública derivada de sus posicionamientos políticos. Este protagonismo continuará posteriormente con sus posiciones como "aliadófilo" durante la I Guerra Mundial, como defensor de la Segunda República y, años más tarde, como un desencantado con ella, hasta el punto de apoyar inicialmente el alzamiento militar del 36.

 

Su preocupación por el mundo en que vivía y su arrolladora personalidad hicieron que hasta sus últimos días su figura fuese controvertida y polémica; pero esas características también han hecho que hoy en día siga siendo uno de los rectores más conocidos y admirados de cuantos ha tenido esta institución. En estos momentos en que recordamos el 75º aniversario de su muerte, nos encontramos de nuevo ante momentos difíciles y su figura debe servirnos de inspiración y revulsivo para luchar para que las universidades ocupen un lugar central en la salida de la crisis, para que esta salida se base, y probablemente no hay otro camino, en el conocimiento y la innovación que en ella se crean y se desarrollan.

 

Unamuno apostó hace años porque la universidad contribuyera a la formación y al bienestar de la sociedad; ahora debemos recoger su testigo y luchar porque esta crisis no se lleve por delante los logros sociales como son la educación pública de calidad y la investigación científica y tecnológica. Debemos buscar el modo de hacer entender a la sociedad que en las universidades están las vías para mejorar la situación en la que nos encontramos. Para ello, además de crear, de enseñar, de innovar y de transferir conocimientos, necesitamos seguir una senda donde haya ideas nuevas capaces de dar a nuestra institución una visibilidad como la que Unamuno logró en su momento.

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