21/06/2011

TLa restauración de la memoria mediante prótesis cerebral, ¿esperanza de un tratamiento adyuvante contra el alzhéimer?

 

 
 

Ingenieros neuro-científicos californianos han logrado literalmente, mediante una prótesis neuronal cortical, encender y apagar los recuerdos de ratas desmemoriadas, pulsando el interruptor de la prótesis.

La investigación californiana

El software de la prótesis consiste en un sistema electrónico que reproduce las señales neuronales asociadas con la memoria, sistema que los científicos han logrado reproducir observando la función cerebral en ratas con un comportamiento aprendido a largo plazo: "confrontadas con dos palancas, las ratas tenían que pulsar siempre la segunda, para lograr el alimento". El sistema funciona con la prótesis incluso cuando las ratas han sido drogadas para olvidar.

El hardware de la prótesis se implanta introduciéndoles a las ratas unos electrodos en el cerebro, que conectan dos subregiones concretas del hipocampo: la C1 y la C3. Cuando la señal se activa, las ratas recuerdan la estrategia para lograr comer {el praxema correcto}, y su error se reduce al 10%. Si el interruptor se desactiva, las ratas fallan de nuevo casi un 50% de los ensayos.

Según explica Theodore Berger, de la escuela de USC Viterbi de Ingeniería, que ocupa la cátedra David Packard en Ingeniería y es director del Centro de Ingeniería Neural USC: "Se pulsa el interruptor para encender la función mnemónica y las ratas recuerdan. Se pulsa para apagarla, y las ratas olvidan "

Estas experiencias demuestran de manera particularmente visible que se pueden restablecer circuitos cerebrales implicados en la memoria. La esperanza de un tratamiento adyuvante contra el alzhéimer, mediante prótesis neurocortical, aparece en el horizonte.

Berger es el autor principal de "Una prótesis neuronal cortical de restauración y mejora de la memoria", que se publicará en el Journal of Neural Engineering. Su equipo trabajó en este estudio con científicos de la Universidad Wake Forest, a partir de los recientes avances en nuestra comprensión de la zona del cerebro conocida como el hipocampo y su papel en el aprendizaje.

En el experimento, los investigadores hicieron que las ratas aprendieran una tarea, al presionar una palanca en lugar de otra para recibir una recompensa. Utilizando sondas eléctricas incrustadas, el equipo de investigación experimental, dirigido por Sam A. Deadwyler, del Departamento de Wake Forest de Fisiología y Farmacología, registró cambios en la actividad cerebral de las ratas entre las dos principales divisiones internas del hipocampo, conocidas como subregiones CA3 y CA1. El trabajo previo de los investigadores había demostrado que, durante el proceso de aprendizaje, el hipocampo convierte la memoria a corto plazo en memoria a largo plazo.

"Sin intervención del hipocampo", dijo Berger, "no hay memoria a largo plazo, sino solamente memoria a corto plazo". Investigaciones anteriores han demostrado que CA3 y CA1 interactúan para crear memoria a largo plazo,.

En una demostración bastante espectacular, los experimentadores bloquearon la interacción neuronal normal entre las dos áreas, mediante el uso de agentes farmacológicos. Entonces las ratas, a pesar de estar previamente entrenadas, dejaron de adoptar el comportamiento a largo plazo aprendido.

"Las ratas seguían sabíendo que ‘cuando se pulsaba primero la palanca izquierda, la vez siguiente había que pulsar la derecha, y viceversa' ", dijo Berger. "Y seguían sabíendo que, en general, había que presionar palancas para obtener el agua, pero sólo podían recordar durante cinco o 10 segundos si habían presionado la izquierda o la derecha."

Usando un modelo creado por el equipo de investigación de prótesis dirigido por Berger, los equipos se aventuraron entonces más lejos y desarrollaron un sistema artificial del hipocampo que podría duplicar el patrón de interacción entre CA3 y CA1.

Las ratas farmacológicamente bloqueadas recuperaron la capacidad de la memoria a largo plazo, cuando el equipo activó el dispositivo electrónico programado para duplicar la función de la memoria de codificación.

Además, los investigadores lograron demostrar que si una prótesis con sus electrodos asociados era implantada en animales con un hipocampo con funcionamiento normal, el dispositivo podía fortalecer realmente la memoria que se genera internamente en el cerebro, mejorando la capacidad de memoria de las ratas normales.

"Estos estudios integrados de modelos experimentales indican por la primera vez que, con suficiente información sobre la codificación neural de la memoria, una prótesis con capacidad neuronal de identificación y manipulación del proceso de codificación en tiempo real, puede restaurar e incluso mejorar los procesos cognitivos mnemónicos".

Los pasos siguientes, de acuerdo con Berger y Deadwyler, intentarán reproducir sobre monos los resultados obtenidos sobre ratas, con el objetivo de crear eventualmente prótesis que puedan ayudar a recuperar la función de la memoria a largo plazo por las víctimas humanas de la enfermedad de Alzheimer, de un derrame cerebral o de una lesión.

Además de Deadwyler y Berger, otros autores incluyen a Vasilis Z. Marmarelis, de USC Viterbi, profesor en investigación de ingeniería biomédica, y al asistente de investigación Dong Song, así como al profesor asociado de Wake Forest Robert E. Hampson y al investigador de post-doctorado Anushka Goonawardena.

Reflexiones de neuro-investigadores-clínicos españoles

Efectivamente la esperanza de un tratamiento adyuvante contra el alzhéimer, mediante prótesis neurocortical, aparece en el horizonte. Aunque los investigadores en neuropatogía se mantienen prudentes acerca de la posibilidad de que las técnicas que se vislumbran lleguen a aplicarse en personas antes de un tiempo razonable de investigación fundamental y aplicada, por la imposibilidad clínica de introducir electrodos a nivel profundo en el cerebro humano sin daño colateral.

El doctor Alberto Rábano, jefe de Neuropatología de la Fundación Centro de Investigación de Enfermedades neurológicas, destaca como un mérito de la investigación dirigida por Berger el que se haya centrado en el hipocampo. "Se sabe que es la región que está relacionada con el alzhéimer precoz, y todo lo que sea estimularlo puede ayudar". Efectivamente, en estas experiencias sobre ratas, se ha producido una electroestimulación de la regeneración neuronal, además de la conexión concreta entre las dos subregiones del hipocampo implicadas en la memoria.

Pablo Martínez-Lage, coordinador del Grupo de Estudio de Trastornos de la Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología, cree que el trabajo “es sin lugar a dudas positivo” . "Cada vez estamos aprendiendo más. Y, concretamente, sobre el alzhéimer, las técnicas de resonancia funcional magnética sobre circuitos cerebrales y manipulación de la conectividad cerebral están en alza".

Ambos especialistas coinciden en que este primer paso tiene, entre otros, un inconveniente: no se pueden introducir electrodos a nivel profundo en el cerebro. "Así, es inaplicable", afirma tajante Rábano. Pero los dos apuntan a la misma solución: "Seguramente se podrán traducir esas frecuencias a patrones eléctricos de superficie", dice Rábano. Lo que seguirá seguro es la posibilidad de activar el cerebro desde fuera, mediante magnetismo transcraneal", dice Martínez-Lage.

Martínez-Lage insiste en otro problema: "El salto desde el modelo animal al humano". "En este caso se repara un defecto que se ha provocado a las ratas". Y eso no es lo mismo que tratar problemas generados por otras causas, como las demencias, muchas de ellas aún con causas desconocidas. "Pero hay que dar un primer paso y puede ser éste", insiste Martínez-Lage.

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Fuentes:

1) “Restoring Memory, Repairing Damaged Brains”, By Eric Mankin on June 17, 2011, University of Southern California, Science / Technology
http://uscnews.usc.edu/science_technology/restoring_memor...

2) “Un par de electrodos en el cerebro recupera la memoria en ratas”El ensayo abre la puerta a largo plazo de dispositivos para el alzhéimer
Emilio DE BENITO - Madrid - 17/06/2011, El País.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/par/electrodos/ce...

3) “Un ensayo en ratas abre la puerta a la recuperación de la memoria”Se demuestra por primera vez la eficacia de un implante cerebral en la función cognitiva - El hallazgo permite investigar futuros tratamientos del alzhéimer
Emilio DE BENITO - Madrid - 18/06/2011, El País.
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/ensayo/ratas/abre...

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21.06.11 | 20:05. Archivado en Universidades, Ciencias biomédicas, Investigación

23:02 Écrit par SaGa Bardon dans Actualidad, Tecnologías, Universidades | Lien permanent | Commentaires (0) |  Facebook |

19/06/2011

Olegario González de Cardedal, ‘Premio J.Ratzinger-Benedicto XVI’

 

Dios y el hombre, comprendidos desde la persona de Cristo, son el centro de la luminosa teología cristológica de Olegario González de Cardedal.

Hay un pasaje, en la Cristologia de este eminente maestro salmanticense, que me parece esencial para comprender el extraordinario dinamismo exegético de su interpretación de la autoconciencia de Jesús.

Me resulta sorprendente que algún que otro teólogo, criticando a la ligera la Cristología de nuestro colega salmanticense, haya pasado de largo este pasaje sin reparar en su importancia dentro de una tradición exegética solidamente establecida, ya que remonta a la ya clásica época denominada moderna de los estudios sobre la constitución psicológica de Cristo (Conciencia). Esta época, de la que yo puedo testimoniar, en cuanto a su plena vigencia, como colaborador del seminario de Nuevo Testamento lovaniense de Albert Decamps y Jean Giblet durante bastantes años, se ha interesado muy particularmente por la autoconciencia de Jesús, por el “Yo” de Jesucristo. (1)

Ciertos signos se convierten en la clave de interpretación de la autoconciencia de Jesús, porque son reveladores de una cristología en realización.

“La expulsión de los mercaderes del templo es el gesto simbólico de Cristo mediante el cual expresa su actitud ante lo anterior, declarándolo caduco. La última cena, en cambio, es el gesto simbólico, también en la línea de los profetas del AT, mediante el cual instituye una realidad nueva que, surgiendo de su vida entregada en libertad, determinará el futuro. A la forma anterior de la alianza de Dios con el pueblo de Israel, realizada en el templo por los sacrificios de animales muertos, sucederá una “alianza nueva” realizada en la sangre de Cristo como don de su vida para el perdón de los pecados de todos los hombres. Ambos signos constituyen la conclusión de la actividad pública y de la manifestación verbal de Jesús. A partir de ahora el silencio y la pasión suceden a la palabra y a la acción. En adelante, los gestos son más elocuentes que las declaraciones formales. Ellos arrastraban consigo unas connotaciones profundas, que remitían los espectadores y actores de unos y otros a las experiencias, tradiciones y realidades fundamentales de la historia de la salvación. Jesús se confronta con ellas, heredándolas en un sentido y reemplazándolas en otro. Donde antes estaba la autoridad de esa historia e instituciones, ahora están su palabra y su persona. Tales signos se convierten en la clave de interpretación de la autoconciencia de Jesús, porque son reveladores de una cristología en realización. Jesús no enuncia una cristología teórica; ejerce una cristología en acto. No proclama con palabras un programa de salvación sino que la realiza con su vida. La soteriología va implícita en sus actos.”

Fuentes: Cristología, por Olegario González de Cardedal, BAC, Madrid, 2001, C.2. Pasión, 4. Última Cena, p. 85.
Ver también: III. La constitución psicológica de Cristo (Conciencia). 4. Época moderna: la autoconciencia. El “Yo” de Cristo.
http://www.scribd.com/doc/24605797/gonzalez-de-cardenal-o...

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Olegario González de Cardedal, paisaje exterior y mundo interior

Publicado el 14.06.2011

Perfil del nuevo ‘Premio Ratzinger’ firmado por su discípulo Cordovilla para Vida Nueva
ÁNGEL CORDOVILLA, teólogo, profesor de Teología en la Universidad Pontificia Comillas |

La trayectoria biográfica y la figura personal de Olegario González de Cardedal (1934) como hombre, cristiano, sacerdote y teólogo se pueden descifrar desde el símbolo que representan cuatro ciudades que tienen que ver con su biografía: Ávila, Munich, Salamanca y Madrid.

La primera ciudad es Ávila, donde el joven seminarista forja su primera formación intelectual y adquiere la base de su formación espiritual en el seminario diocesano bajo la guía de Baldomero Jiménez Duque y Alfonso Querejazu. En la persona de Olegario hay un realismo de la vida humana y una reciedumbre de la vida sacerdotal que nacen de este enclave geográfico y espiritual que está simbolizado en la ciudad de Ávila.

La segunda es Munich, capital de Baviera, que en 1960 representaba el culmen de la cultura universitaria. Para el joven sacerdote, esta ciudad alemana siempre ha significado la necesidad que tiene el teólogo de salir de sus fronteras y abrirse al horizonte de la mejor teología, para así poder realizar un ejercicio riguroso del quehacer teológico a la altura de la conciencia contemporánea.

Munich representa el lugar de encuentro con los grandes de la teología del siglo XX, como el famoso teólogo K. Rahner o el joven profesor J. Ratzinger, donde de alguna forma se fraguará la posterior colaboración y amistad personal en el trabajo de la Comisión Teológica Internacional (1969-1978).

La tarea sagrada, en Salamanca

La tercera ciudad es Salamanca, lugar donde el teólogo ha vivido cotidianamente su misión teológica en la Universidad Pontificia (1966-2005), ejercida a través de la docencia en cursos, conferencias, seminarios; en la dirección y acompañamiento de innumerables alumnos en tesinas y tesis doctorales; en la investigación expresada en más de 500 títulos publicados; y en la gestión desarrollada dentro de la Facultad de Teología en momentos delicados de necesaria reforma institucional.

A lo largo de cuarenta años, esta ha sido su tarea sagrada y su lugar de implantación real. Como si de un monje benedictino se tratara, Olegario hizo “voto” implícito de permanencia en esta ciudad y en esta tarea. Ella es signo de su fidelidad a la teología, de su consagración a la verdad, desde la profunda convicción de que toda revolución social o renovación eclesial tienen sus raíces en la labor callada y paciente de los que escondidos en su laboratorio buscan afanosamente la verdad; y de que ambas siempre han de ser acompañadas para su verdadero desarrollo desde su vinculación a la palabra de la verdad.

La cuarta ciudad es Madrid, lugar donde Olegario ha dado testimonio público de la fe a través de una ciudadanía responsable y una cristianía razonable. La Real Academia de las Ciencias Morales y Políticas, de la que Olegario es miembro desde 1986, es para él un símbolo y lugar concreto de realización de la intrínseca dimensión cultural, moral y social de la fe y de la teología en diálogo con el mundo secular.

Ávila o la reciedumbre espiritual; Munich o el rigor intelectual; Salamanca o la fidelidad a una misión; Madrid o el testimonio público de la fe son el paisaje exterior y el mundo interior que forman el semblante personal de Olegario González de Cardedal.

Dios, hombre y Cristo

Si cuatro ciudades nos revelan a la persona y su misión, tres conceptos nos ayudan a descifrar el núcleo de su teología: Dios, hombre y Cristo.

Aunque su obra teológica no ha respondido a un esquema previo o a una estructura preconcebida, podemos decir que el centro de su teología es Dios y el hombre comprendidos desde la persona de Cristo. Él ha ido afrontando los temas centrales de la teología (Dios, Cristo, Hombre, Salvación, Iglesia, Destino) en el curso del tiempo que le ha tocado vivir. En ella ha tenido un lugar destacado la reflexión sobre la persona de Cristo, como camino, verdad y vida para el hombre en su encuentro definitivo con Dios; la contemplación del misterio trinitario de Dios, como fuente y cumbre de la vida del hombre; y, finalmente, el análisis de la vida del hombre concreto, en su quehacer moral, su educación cívica, su capacidad creativa, su fidelidad creadora y su muerte esperanzada abierta a un destino definitivo.

De todo ello, hay una palabra y realidad permanente hacia la cual Olegario siempre ha tendido y pensado con pasión, profundidad y belleza: el misterio de Dios.

Fuente: http://www.vidanueva.es/2011/06/14/olegario-gonzalez-card...

(1) Note bibliographique: Genèse et structure d'un texte du Nouveau Testament
Étude interdisciplinaire du chapitre 11 de l'évangile de Jean,
Collaborations : Albert Descamps- Salvador Garcia-Bardon- Jules Gritti- Jean Ladrière- Guy Lafon- Jean-François Malherbe- Pierre Mourlon-Beernaert- Joseph Ponthot- Michel Renaud- Claude Selis, Paru aux éditions Le Cerf en 1981, 298 pages, Collection « Lectio Divina » N° 104.

http://www.editionsducerf.fr/html/fiche/fichelivre.asp?n_...

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Olegario González de Cardedal, ‘Premio J.Ratzinger-Benedicto XVI’

 

Dios y el hombre, comprendidos desde la persona de Cristo, son el centro de la luminosa teología cristológica de Olegario González de Cardedal.

Hay un pasaje, en la Cristologia de este eminente maestro salmanticense, que me parece esencial para comprender el extraordinario dinamismo exegético de su interpretación de la autoconciencia de Jesús.

Me resulta sorprendente que algún que otro teólogo, criticando a la ligera la Cristología de nuestro colega salmanticense, haya pasado de largo este pasaje sin reparar en su importancia dentro de una tradición exegética solidamente establecida, ya que remonta a la ya clásica época denominada moderna de los estudios sobre la constitución psicológica de Cristo (Conciencia). Esta época, de la que yo puedo testimoniar, en cuanto a su plena vigencia, como colaborador del seminario de Nuevo Testamento lovaniense de Albert Decamps y Jean Giblet durante bastantes años, se ha interesado muy particularmente por la autoconciencia de Jesús, por el “Yo” de Jesucristo. (1)

Ciertos signos se convierten en la clave de interpretación de la autoconciencia de Jesús, porque son reveladores de una cristología en realización.

“La expulsión de los mercaderes del templo es el gesto simbólico de Cristo mediante el cual expresa su actitud ante lo anterior, declarándolo caduco. La última cena, en cambio, es el gesto simbólico, también en la línea de los profetas del AT, mediante el cual instituye una realidad nueva que, surgiendo de su vida entregada en libertad, determinará el futuro. A la forma anterior de la alianza de Dios con el pueblo de Israel, realizada en el templo por los sacrificios de animales muertos, sucederá una “alianza nueva” realizada en la sangre de Cristo como don de su vida para el perdón de los pecados de todos los hombres. Ambos signos constituyen la conclusión de la actividad pública y de la manifestación verbal de Jesús. A partir de ahora el silencio y la pasión suceden a la palabra y a la acción. En adelante, los gestos son más elocuentes que las declaraciones formales. Ellos arrastraban consigo unas connotaciones profundas, que remitían los espectadores y actores de unos y otros a las experiencias, tradiciones y realidades fundamentales de la historia de la salvación. Jesús se confronta con ellas, heredándolas en un sentido y reemplazándolas en otro. Donde antes estaba la autoridad de esa historia e instituciones, ahora están su palabra y su persona. Tales signos se convierten en la clave de interpretación de la autoconciencia de Jesús, porque son reveladores de una cristología en realización. Jesús no enuncia una cristología teórica; ejerce una cristología en acto. No proclama con palabras un programa de salvación sino que la realiza con su vida. La soteriología va implícita en sus actos.”

Fuentes: Cristología, por Olegario González de Cardedal, BAC, Madrid, 2001, C.2. Pasión, 4. Última Cena, p. 85.
Ver también: III. La constitución psicológica de Cristo (Conciencia). 4. Época moderna: la autoconciencia. El “Yo” de Cristo.
http://www.scribd.com/doc/24605797/gonzalez-de-cardenal-o...

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Olegario González de Cardedal, paisaje exterior y mundo interior

Publicado el 14.06.2011

Perfil del nuevo ‘Premio Ratzinger’ firmado por su discípulo Cordovilla para Vida Nueva
ÁNGEL CORDOVILLA, teólogo, profesor de Teología en la Universidad Pontificia Comillas |

La trayectoria biográfica y la figura personal de Olegario González de Cardedal (1934) como hombre, cristiano, sacerdote y teólogo se pueden descifrar desde el símbolo que representan cuatro ciudades que tienen que ver con su biografía: Ávila, Munich, Salamanca y Madrid.

La primera ciudad es Ávila, donde el joven seminarista forja su primera formación intelectual y adquiere la base de su formación espiritual en el seminario diocesano bajo la guía de Baldomero Jiménez Duque y Alfonso Querejazu. En la persona de Olegario hay un realismo de la vida humana y una reciedumbre de la vida sacerdotal que nacen de este enclave geográfico y espiritual que está simbolizado en la ciudad de Ávila.

La segunda es Munich, capital de Baviera, que en 1960 representaba el culmen de la cultura universitaria. Para el joven sacerdote, esta ciudad alemana siempre ha significado la necesidad que tiene el teólogo de salir de sus fronteras y abrirse al horizonte de la mejor teología, para así poder realizar un ejercicio riguroso del quehacer teológico a la altura de la conciencia contemporánea.

Munich representa el lugar de encuentro con los grandes de la teología del siglo XX, como el famoso teólogo K. Rahner o el joven profesor J. Ratzinger, donde de alguna forma se fraguará la posterior colaboración y amistad personal en el trabajo de la Comisión Teológica Internacional (1969-1978).

La tarea sagrada, en Salamanca

La tercera ciudad es Salamanca, lugar donde el teólogo ha vivido cotidianamente su misión teológica en la Universidad Pontificia (1966-2005), ejercida a través de la docencia en cursos, conferencias, seminarios; en la dirección y acompañamiento de innumerables alumnos en tesinas y tesis doctorales; en la investigación expresada en más de 500 títulos publicados; y en la gestión desarrollada dentro de la Facultad de Teología en momentos delicados de necesaria reforma institucional.

A lo largo de cuarenta años, esta ha sido su tarea sagrada y su lugar de implantación real. Como si de un monje benedictino se tratara, Olegario hizo “voto” implícito de permanencia en esta ciudad y en esta tarea. Ella es signo de su fidelidad a la teología, de su consagración a la verdad, desde la profunda convicción de que toda revolución social o renovación eclesial tienen sus raíces en la labor callada y paciente de los que escondidos en su laboratorio buscan afanosamente la verdad; y de que ambas siempre han de ser acompañadas para su verdadero desarrollo desde su vinculación a la palabra de la verdad.

La cuarta ciudad es Madrid, lugar donde Olegario ha dado testimonio público de la fe a través de una ciudadanía responsable y una cristianía razonable. La Real Academia de las Ciencias Morales y Políticas, de la que Olegario es miembro desde 1986, es para él un símbolo y lugar concreto de realización de la intrínseca dimensión cultural, moral y social de la fe y de la teología en diálogo con el mundo secular.

Ávila o la reciedumbre espiritual; Munich o el rigor intelectual; Salamanca o la fidelidad a una misión; Madrid o el testimonio público de la fe son el paisaje exterior y el mundo interior que forman el semblante personal de Olegario González de Cardedal.

Dios, hombre y Cristo

Si cuatro ciudades nos revelan a la persona y su misión, tres conceptos nos ayudan a descifrar el núcleo de su teología: Dios, hombre y Cristo.

Aunque su obra teológica no ha respondido a un esquema previo o a una estructura preconcebida, podemos decir que el centro de su teología es Dios y el hombre comprendidos desde la persona de Cristo. Él ha ido afrontando los temas centrales de la teología (Dios, Cristo, Hombre, Salvación, Iglesia, Destino) en el curso del tiempo que le ha tocado vivir. En ella ha tenido un lugar destacado la reflexión sobre la persona de Cristo, como camino, verdad y vida para el hombre en su encuentro definitivo con Dios; la contemplación del misterio trinitario de Dios, como fuente y cumbre de la vida del hombre; y, finalmente, el análisis de la vida del hombre concreto, en su quehacer moral, su educación cívica, su capacidad creativa, su fidelidad creadora y su muerte esperanzada abierta a un destino definitivo.

De todo ello, hay una palabra y realidad permanente hacia la cual Olegario siempre ha tendido y pensado con pasión, profundidad y belleza: el misterio de Dios.

Fuente: http://www.vidanueva.es/2011/06/14/olegario-gonzalez-card...

(1) Note bibliographique: Genèse et structure d'un texte du Nouveau Testament
Étude interdisciplinaire du chapitre 11 de l'évangile de Jean,
Collaborations : Albert Descamps- Salvador Garcia-Bardon- Jules Gritti- Jean Ladrière- Guy Lafon- Jean-François Malherbe- Pierre Mourlon-Beernaert- Joseph Ponthot- Michel Renaud- Claude Selis, Paru aux éditions Le Cerf en 1981, 298 pages, Collection « Lectio Divina » N° 104.

http://www.editionsducerf.fr/html/fiche/fichelivre.asp?n_...

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