30/10/2008

La Universidad, víctima de ETA

La Universidad, víctima de ETA

Permalink 30.10.08 @ 23:45:00. Archivado en Universidades, Amistad Europea Universitaria, Pro justitia et libertate

Queremos decir a nuestros colegas universitarios de la Universidad de Navarra y de toda España, que nos identificamos con el dolor que sienten al sufrir de nuevo un ataque criminal de ETA.

La Amistad Europea Universitaria y yo mismo dirigimos muy particulamente la expresión de nuestra simpatía y de nuestra condolencia por su sufrimiento a la Universidad de Navarra, sabiendo que es la sexta vez que es víctima de este tipo de ataques, lo cual significa que, si todos somos blancos de ETA, la Universidad de Navarra, al serlo repetidamente, se ha convertido en emblema de nuestra resistencia, en defensa de los valores de la vida y de la libertad y en contra de la muerte y de la intolerancia.

Una vez más esta comunidad de brillantes universitarios ha sabido demostrarnos a todos que está dispuesta a defender nuestros valores comunes hasta el martirio.

Mañana, cada uno en nuestra universidad, en Europa y en el resto del mundo, compartiremos la justa indignación y la exigencia de respeto por su vida pacífica y laboriosa, que expresarán públicamente nuestros colegas de la Universidad de Navarra. Nuestro recuerdo y nuestro deseo de restablecimiento acompañarán también el dolor tanto físico como moral de todas las víctimas, tanto directas como indirectas, del acto de barbarie cometido esta mañana por los etarras en el lugar más simbólico del Alma Mater Navarrensis.

-oOo-

He aquí la versión que ha dado el diario "Le Monde" del atentado de esta mañana:

Imagen: AP/Unai Beroiz

Une voiture piégée explose sur le parking d'une université espagnole, blessant 17 personnes.

Une explosion s'est produite sur le parking du campus de l'Université de Navarre, à Pampelune, dans le nord de l'Espagne, au lendemain de l'arrestation de quatre activistes présumés de l'ETA dans cette même ville.

Une tragédie énorme aurait pu se produire aujourd'hui à l'université de Navarre", a déclaré le ministre de l'intérieur espagnol Alfredo Perez Rubalcaba. L'explosion d'une voiture piégée, mercredi 30 octobre, sur le campus de l'université de Navarre, à Pampelune, a fait 17 blessés légers.

La police du Pays basque a expliqué qu'elle avait reçu un appel téléphonique pour l'avertir de l'explosion, mais qu'il ne précisait pas où se trouvait la bombe. Un second appel, passé après l'explosion, a conduit à l'évacuation d'un second bâtiment.

"Nous sommes à la recherche d'une employée qui était censée se trouver à l'intérieur du bâtiment. Elle a pointé et nous ne la trouvons pas", a indiqué le maire de Pampelune, Yolanda Barcina.

L'explosion s'est produite sur le parking du campus de l'Université de Navarre, dans le nord de l'Espagne. Selon El Pais, la déflagration aurait retenti près du bâtiment principal de l'université, à côté de la bibliothèque et de la faculté de communication.

Un témoin a raconté à la radio espagnole Cadena Ser que la déflagration avait fait éclater les vitres d'un bâtiment et causé des dégâts sur plusieurs véhicules, le feu s'étant propagé. La projection de bris de verres aurait blessé légèrement dix-sept personnes, selon un porte-parole du gouvernement régional.

El Pais précise que l'explosion survient un jour après l'arrestation de quatre activistes présumés de l'organisation indépendantiste basque, trois à Pampelune et un à Valence, qui pourraient appartenir au commando Nafarroa, qui opère en Navarre. Lors de l'opération, la police avait découvert du matériel pour réaliser des explosifs, des détonateurs et deux revolvers. Ce commando qui avait déjà sévi dans les années 80 dans la région serait en voie de reconstitution.

L'Université de Navarre a déjà été la cible de plusieurs attentats, le précédent remontant à mai 2002, lorsque l'explosion d'une voiture piégée avait fait trois blessés légers. Créée en 1952 par Jose Maria Escriba de Balaguer, fondateur de l'Opus Dei, elle fut la première université privée créée en Espagne.

29/10/2008

Mi universidad está de luto

Mi universidad está de luto.

Permalink 29.10.08 @ 19:40:00. Archivado en Universidades, Amistad Europea Universitaria, Sociogenética, Arquitectura y urbanismo

Os lo comunico, no para que lloréis, ya que nuestro luto es luto de esperanza, sino para que celebréis conmigo los méritos de nuestro Colega y Amigo el profesor Michel Woitrin, padre legítimo de Lovaina la Nueva, que acaba de culminar con su muerte anteayer, a los ochenta y nueve años, la obra de una vida de creador de Lovaina la Nueva (LLN).

Si Lovaina la Nueva ha revolucionado la concepción del urbanismo universitario, traduciendo en arquitectura el feliz desposorio de una universidad multisecular con una ciudad totalmente nueva, esta visión sociogenética, llena de vitalidad desde 1968 hasta ahora, es obra del profesor Michel Woitrin. Por eso cabe decir de él que es el personaje clave de la apasionante historia de LLN, universidad y ciudad, y la figura emblemática de la UCL como universidad universalista, inseparable de LLN, ciudad mundialista. Estos dos adjetivos inclusivos expresan lo menos inexactamente posible la respuesta de Michel Woitrin al nacionalismo exclusivista que expulsó la universidad francohablante de su sede histórica flamenca de Leuven.

Cuando la realidad sociopolítica de la expulsión se impuso, el profesor Michel Woitrin, joven administrador general de la universidad unitaria de la época, desde 1963, transformado, a partir de 1966, en Administrador de la comunidad universitaria, primero separada y luego expulsada, no sólo aceptó con realismo el reto de la expulsión y de la mudanza, sino que haciendo de la necesidad virtud se puso a imaginar con entusiasmo la visión del renacimiento de una universidad multisecular en el seno de una ciudad totalmente nueva.

Lo primero que hizo fue visitar los campus universitarios de construcción reciente más prestigiosos de todo el mundo. Lo mismo hizo con las ciudades universitarias de origen medieval, algunas de las cuales ya conocía.

Los universitarios vivíamos por entonces, tanto en Europa y en Estados Unidos como en el resto del mundo influenciado por la cultura occidental, la crisis contestaria que culminó con la revolución de Mayo 1968.

La conclusión urbanística que el profesor Michel Woitrin sacó de estas visitas fue que había que excluir la fórmula del "campus gueto", para hacer posible el mestizaje de vida civil y universitaria, que habría de caracterizar su concepto de una universidad multisecular pujante de vida, que resucitaría llena de esperanza cara al futuro en el seno de una ciudad totalmente nueva.

Así nació el concepto de LLN, donde el signo más evidente de la voluntad de convivencia convivial sería su estatuto de ciudad peatonal. Su plan director original, concebido por el profesor Michel Woitrin, es tan prolífico, que sigue engendrando consecuencias urbanísticas concretas hasta hoy. Comparado con otros campus universitarios de su misma edad, LLN es un "campus universitario" totalmete atípico, puesto que su urbanismo, mezcla de vida urbana y universitaria, es la matriz de una nueva ciudad, mas bien que su negación como sucedía en EEU y en Francia, durante el último cuarto del siglo XX, que por aquel entonces creaban sin pretenderlo “guetos universitarios”.

Recreando una universidad multisecular en mitad del campo sin renunciar a crear “ex nihilo” su entorno de ciudad universitaria, el profesor Michel Woitrin se ha comportado como un visionario que ha querido resucitar la visión medieval de la Universidad como víscera matriz y motriz de una ciudad: Bolonia, Salamanca, Oxford, Cambridge, Sorbona, Lovaina, etc. El profesor Michel Woitrin quería que la Universidad se integrara, como una matriz en un cuerpo femenino, en un tejido social, cultural y económico, donde no faltaran ni el teatro, ni el museo, ni los cines, ni los comercios, ni, por supuesto la gente normal con sus amores, con sus alegrías y con sus dolores, con sus niños y con sus ancianos.

Para posibilitar al máximo estas funciones de “convivialidad ciudadana normal”, tomó al pie de la letra la idea de Leonardo da Vinci de meter bajo tierra la circulación, en este caso automovilística y ferroviaria, y la logística en general, dejando las calles y plazas de la ciudad para los niños, los ancianos, los enamorados, los artistas, los peatones, la gente sin prisas y con ganas de hablar y colaborar con sus conciudadanos: "Le sous-sol sera dévolu à la logistique (chemin de fer, parkings, routes) tandis que la partie supérieure sera piétonne, pour favoriser le dialogue et la solidarité".

Habiendo establecido que la circulación en LLN sería subterránea, no quiso privar de arte urbano a los usuarios de estos servicios. Sabiendo que el prestigioso pintor Paul Delvaux había consagrado a la temática del tren una serie de obras, le propuso su nombramiento como jefe honorario de la estación ferroviaria de LLN. El pintor agradeció esta distinción creando un fresco para su estación subterránea.

Hasta hace unos días el profesor Michel Woitrin seguía inspirando con sus ideas a los conceptores actuales de la evolución de LLN. Así lo confirma el testimonio del actual rector, Bernard Coulie, que ha recordado en la RTBF las frecuentes visitas del profesor Michel Woitrin al rectorado, para explicarle personalmente su visión de realizaciones tanto recientes como en preparación.

El profesor Michel Woitrin fue un gran profesor de macroeconomía. Tan prestigiosa especialidad explica en parte su amplia visión como Administrador general de la UCL, función que ejerció durante veintiún años. Esta visión era la de una persona movida por una concepción del Bien Común nada miope, sino a larga distancia ("à long terme") y de grandes espacios, visión que le permitía superar los mayores obstáculos, creados por personas con más cortos alcances que él. Siempre mostró, como nos lo recuerda su gran Amigo y colaborador Philippe de Woot, profesor emérito de la UCL, que era un hombre de convicción, de visión y de empresa. Prueba de ello es que ha sido el creador de una ciudad que se ha convertido en el polo de desarrollo más dinámico de Valonia y de Bélgica, con el mayor record de todos lo índices económicos: inversión, construcción, implantación, proyectos, etc.

En este breve reseña me he limitado a evocar la implantación de la UCL en Lovaina la Nueva, gracias al profesor Michel Woitrin. En otros artículos, publicados estos dias por otros colegas, se recuerda que el mismo profesor es igualmente el padre de Lovaina en Woluwe, sede bruselense del sector de ciencias de la salud.

Complemento de información biográfica:

Michel Germain Joseph Ghislain WOITRIN nació en Namur el 5 de mayo de 1919. Casado con Claire Marie Georgette Ghislaine BIBOT, en Namur el 19 de enero de 1953, tuvo con ella seis hijos, cuatro hembras y dos varones.

Títulos universitarios: Candidat en philosophie et lettres FUNDPN (Facultés unviversitaires Notre-Dame de la Paix à Namur), docteur en droit, licencié en sciences économiques UCL (Université catholique de Louvain),"British council scholar au Queen's college" (Cambridge, Angleterre), "Rockefeller foundation research fellow" (Harvard, Etats-Unis).

Entre otras distinciones de reconocimiento nacional e internacional de sus méritos, cabe señalar, por su importancia simbólica, que en 1982 fue creado Barón por el rey Balduino (par arrêté royal du 16 novembre 1982, concession de noblesse héréditaire et du titre personnel de baron).

26/10/2008

Ingrid Betancourt, promotora de la Concordia

Ingrid Betancourt, promotora de la Concordia

Permalink 26.10.08 @ 09:45:45. Archivado en Sociogenética, Ética, Pro justitia et libertate

El Discurso de nuestra Amiga Ingrid Betancourt, tras haber recibido el premio "Príncipe de Asturias de la Concordia", es como el firmamento de una noche sin nubes, donde destacan estrellas y constelaciones que pueden cambiar el sentido de nuestras vidas, indicándonos la orientación que debemos tomar.

Más bien que redactar un resumen o una introducción a media distancia entre el análisis y la síntesis, he preferido publicarlo en el esplendor de su totalidad, realzando tipográficamente los temas y las proposiciones que constituyen el entramado semántico y pragmático de estas estrellas y de estas constelaciones, que se ofrecen a nuestra razón y a nuestra voluntad en un momento particularmete delicado para la humanidad global.

Para Ingrid como para nosotros, sus Amigos universalistas de todo el planeta, "es claro que nuestro mundo debe cambiar y que cada uno de nosotros debe romper la maldición de su propia indiferencia. Esa transformación que nos urge, en momentos en que los rascacielos de las finanzas del mundo parecen desplomarse sobre nosotros, cuando las fragilidades de nuestra civilización se manifiestan con mayor claridad, esa transformación, que sentimos imprescindible, comienza en lo profundo de cada corazón..

Porque lo que se está cayendo es un mundo construido sobre la irresponsabilidad y el egoísmo"

Imagen: Ingrid Betancourt, premio Príncipe de Asturias de la Concordia. / EFE. Gesto de agradecimiento de Ingrid, con el diploma del premio entre sus manos.

-oOo-oOo-oOo-

Discurso de Ingrid Betancourt, tras haber recibido el premio "Príncipe de Asturias de la Concordia".

Llegar al Principado de Asturias, quedar envuelta en el cariño de su gente y en el esplendor de su historia, es para mí, después de tantos años difíciles, la expresión de la misma gracia divina.

Cómo explicar de otra manera el camino extraordinario que me trae hasta aquí: hace algunas semanas estábamos mis compañeros y yo en el mundo húmedo y asfixiante de la selva, donde nada era nuestro, ni siquiera nuestros propios sueños. Fueron muchas las noches oscuras en que traté de evadirme imaginando un mundo mejor, un mundo donde personas alrededor mío buscaran aportarle felicidad a los demás y donde hiciera, otra vez, bueno vivir.

No podía imaginar que Dios oiría mi llamado al punto de traerme aquí, junto a personas que me alegraron tantos momentos el largo cautiverio que me tocó vivir.

A Rafael Nadal, por ejemplo, lo seguí durante seis años por las canchas de Roland Garros. Lo vi crecer a través de las transmisiones en directo, que Radio Francia Internacional hacía cada verano. y al tiempo que compartía la alegría de sus cada vez mayores éxitos, vivía la frustración de no poder ver sus victorias. Estar aquí en el día de hoy, viéndolo cara a cara, es como cerrar un círculo, es completar de forma maravillosa una cita con la vida.

Podría contarles también de las largas horas vacías que traté de amoblar recitándome los poemas que más he amado, haciendo un gran esfuerzo por extraer de la memoria tantos tesoros perdidos, para lograr sentirme otra vez afortunada de vivir. Estar ahora cerca de Tzvetan Todorov y de Margaret Atwood es una sensación parecida para mí a la del que ha atravesado el desierto y se encuentra finalmente con el oasis. Tengo una inmensa admiración por ellos, los escultores de la palabra, quienes con el arte sagrado de materializar el alma enriquecen a los demás sin guardarse nada para sí.

Recuerdo la vez que descubrí las maravillas de la Nanotecnología, también por la radio, una tarde después de una larga marcha de meses. Me encontraba oyendo desde mi cachumbe al comentarista, mientras era azotada por una nube de garrapatas microscópicas que se habían emboscado por el camino y se desplazaban sobre mi piel llenándome de llagas a su paso. Me acuerdo haber pensado entonces que hubiese querido que me confeccionaran una segunda piel, tan liviana y resistente como la telaraña, para evitarme el ataque de mis inexpugnables enemigos durante el duro transitar por la selva. Imaginen encontrarme aquí, con quienes me hicieron soñar, aquellos mismos que han hecho de esta ciencia una vara mágica para cambiar nuestra relación con el dolor, con el proceso de sanar, con nuestra piel.

Debo confesar que ésta ha sido para mí, desde la liberación, la más maravillosa de las citas. Tuve la gran alegría de hablar con Su Alteza Real, el Príncipe Felipe, cuando en Madrid fui a visitar a su Padre el mes pasado. En los minutos en que conversamos, quedé sobrecogida por la pureza de su mirada y la bondad que emana de su persona. De alguna manera, ya lo conocía un poco, a través de los relatos que mi madre me hizo de las personas que la ayudaron durante mi cautiverio. Ella siempre guardó el recuerdo emocionado de un encuentro en Argentina, donde, sumándose al compromiso firme y valeroso de la presidenta Cristina Kirchner, sintió en las palabras de aliento del Príncipe de Asturias mucho más que un apoyo protocolario. “Él siente como nosotros”, me comentó, queriendo hacer el elogio de su gran humanidad.

Este Premio, al llevar su nombre, es doblemente significativo para mí. No sólo porque es fruto de las más nobles intenciones del pueblo español, sino porque es encarnado por este joven Príncipe y por su bellísima esposa, quienes no han dejado de sorprendernos con la generosidad de sus gestos y la altura de sus sentimientos. Sí, la palabra “Concordia” les pertenece.

Contrasta esto con la cruel realidad que sufren mis hermanos cautivos en la selva, a manos de sus deshumanizados carceleros. Para ellos, hoy, no hay ni generosidad, ni respeto, ni familia, ni afecto. Como me sucede desde hace demasiados años, vuelvo a sentir la tristeza y la alegría tejiéndose simultáneamente en mí, y confirmo una vez más que no me sentiré totalmente libre, ni feliz, mientras quede alguno de mis compañeros preso en la selva.

Pienso, por lo tanto, que cogida de la mano de todos los que nos acompañan hoy, es necesario reflexionar en lo que podemos hacer por ellos. No sólo porque haciéndolo podemos estar contribuyendo a salvarlos, sino paradójicamente, porque creo que nos estaremos salvando también a nosotros mismos.

En las cíclicas repeticiones de la historia, veo con claridad que tenemos la oportunidad, una vez más, de ser aquéllos que rompen el círculo de las maldiciones. El año pasado, en esta misma ceremonia, se oyeron las voces de las víctimas del Holocausto. Quienes estaban aquí, asistieron al doloroso cuestionamiento que ellos les hacían a sus propios vecinos, aquéllos que los miraron en silencio partir hacia el infierno y que no hicieron nada.

¿Qué hubiéramos hecho nosotros? ¿Hubiésemos hecho como la mayoría, tratando de encontrar justificaciones a la infamia, para poder dormir en la tranquilidad de nuestra indiferencia? Todos queremos pensar que no. Todos quisiéramos vernos retratados del lado de los héroes anónimos que se jugaron la vida por salvar la de ese hombre, la de ese niño que sufrió.

La vida nos ha traído a la consciencia la realidad amarga de los que están presos de esa misma infamia en las selvas de Colombia, de esa misma locura revestida de otro uniforme, pero habitada de la misma crueldad. Hoy no podemos ignorar su situación y la de cientos de seres humanos que padecen la arbitrariedad de la intolerancia política, religiosa o cultural en cualquier lugar del mundo. En esta aldea global que es el mundo de hoy, todos somos vecinos. A diario podemos extender la mano y no lo hacemos.

Quiero contarles de esos vecinos míos, que nunca nos conocieron, pero que se movilizaron en el mundo entero para exigir nuestra liberación. Personas que podían quedarse en sus casas encerradas en sus propias preocupaciones, personas que no tenían, salvo su voz, ningún medio para ayudarnos. Ellos no tenían fortunas, ni tampoco poder, y mucho menos influencia. Sólo tenían el insoportable peso del dolor nuestro. Estos vecinos nuestros rompieron el círculo vicioso de la indiferencia, y se pararon en la misma acera de los pocos, que hace años, no aceptaron el Holocausto. Lo que vino después, ya el mundo lo conoce: una red de seres humanos encontrándose en su barrio, su ciudad, su país, uniéndose con marchas, camisetas y banderines para salvarnos del olvido.

A partir de ahí, se dio un fenómeno extraordinario. Quienes sí tenían poder e influencia, oyeron y actuaron. No todos. Pero sí algunos que también hicieron la diferencia, que también cruzaron las aceras y se pararon del lado de los que no se resignan. Hablo de los jefes de Estado de España, Francia y Suiza. El Rey Juan Carlos, el señor Rodríguez Zapatero y su canciller el señor Moratinos, estuvieron siempre al lado de nuestras familias y de Francia para facilitar nuestra liberación. Su decisión de ayudarnos fue primero una decisión íntima, salida de su corazón, luego se convirtió en política de gobierno. Fueron cientos de reuniones, cientos de contactos, muchos riesgos y dificultades para buscar y lograr, adentrándose en la selva, el contacto con la guerrilla.

Tengo la convicción que su decisión de no apadrinar operaciones de rescate de tipo militar, con el objetivo de respetarnos la vida, fue el punto de partida para idear una operación sin armas, donde los únicos que corrían un riesgo de muerte eran nuestros salvadores. Si algunos de nosotros salimos vivos de ese cautiverio, fue porque todos ellos pusieron su voz al servicio de nuestra libertad.

En este día, cuando las bendiciones recaen tanto sobre los que reciben como sobre los que dan, qué bueno tomar consciencia del poder de la palabra que nos ha otorgado la Providencia.

Es claro que nuestro mundo debe cambiar y que cada uno de nosotros debe romper la maldición de su propia indiferencia. Esa transformación que nos urge, en momentos en que los rascacielos de las finanzas del mundo parecen desplomarse sobre nosotros, cuando las fragilidades de nuestra civilización se manifiestan con mayor claridad, esa transformación, que sentimos imprescindible, comienza en lo profundo de cada corazón.

Porque lo que se está cayendo es un mundo construido sobre la irresponsabilidad y el egoísmo. ¿Cómo pensamos salvar el planeta del calentamiento climático si no aceptamos consumir de manera diferente, y por lo tanto, si no aceptamos cambiar nuestros hábitos y nuestros placeres?

¿Cómo creemos que podremos sobrevivir a las mareas humanas de los que migran hacia Europa o Estados Unidos, si no aceptamos reconocerles el derecho a desear lo que nosotros deseamos?.

Con nuestra palabra podemos reclamar otras relaciones, otros compromisos, otras soluciones. Podemos aceptar acuerdos comerciales menos buenos para nosotros, pero más justos. Podemos buscar mayores inversiones solidarias y menos rendimientos especulativos. Podemos ofrecer más diálogo y menos imposiciones por la fuerza. Sobre todo, podemos no resignarnos. Porque resignarse es morir un poco, es no hacer uso de la posibilidad de escoger, es aceptar el silencio. La palabra, en cambio, precede la acción, prepara el camino, abre las puertas. Hoy debemos más que nunca usar la voz para romper cadenas.

Tengo la profunda convicción que cuando hablamos, estamos cambiando el mundo. Las grandes transformaciones de nuestra historia siempre fueron anunciadas antes. Así llegó el hombre a la Luna, así se cayó el muro de Berlín, así se acabó el apartheid. Así tiene que desaparecer el terrorismo.

Las guerrillas de Colombia deben oír desde aquí las voces de quienes reclamamos la libertad de todos los colombianos. En este llamado se resumen las grandes reivindicaciones de la humanidad. Nadie puede sacrificar a un ser humano en el altar de su ideología, de su religión o de su cultura. Si las FARC no quieren ser consideradas como terroristas por el resto del mundo, tienen que rectificar su acción, repudiando el secuestro para siempre. La deshumanización de sus tropas, necesaria para poder mantener seres humanos encadenados durante largos años, es una responsabilidad que recae sobre sus comandantes. Los miembros del secretariado saben que el mundo los señala con severidad.

Desde Asturias, hacemos un desgarrador llamado a nuestros pueblos hermanos, en toda América Latina, para que impidan que el secuestro se generalice en nuestro continente. Pedimos que la droga que se produce en Colombia y en otras regiones no pueda transitar por los territorios de nuestras geografías, porque con la riqueza que genera se alimenta el terrorismo y se incrementa el secuestro. Pedimos que todos nuestros pueblos detengan el tráfico de armas porque esas mismas armas se utilizan en contra de nuestra población, para quitar la vida y la libertad de nuestros seres queridos. Pedimos que, en la consciencia de cada hogar, se castigue la corrupción, porque ella permite que quienes actúan para favorecer el crimen, no tengan que enfrentar la ley.

Sé que los pueblos de América Latina nos escuchan. Para traficar drogas, armas y conciencias se necesita el silencio de los vecinos. Que cada uno de nosotros cruce la acera y se pare del lado de los que hacen la diferencia, de los que no aceptan los holocaustos. La gente sencilla, con el escudo de sus convicciones y la espada de su voz, puede lograr grandes acciones: lo que hemos visto esta noche es prueba de que sí es posible cambiar la realidad que nos indigna cuando decidimos no silenciar la voz de nuestros corazones.

Los invito a imaginar un mundo donde el hombre culmine su destino, donde los valores del alma dicten las decisiones y el amor rija los pueblos. Quiero creer que este ritual que se desarrolla en Oviedo, hoy y cada año, es augurio elevado de las profundas transformaciones que se están produciendo en nuestros corazones y en el de nuestras naciones. Busquemos juntos los tesoros que se esconden en lo recóndito de nuestra alma y en los orígenes de nuestra civilización. Confiemos que todo es posible, si así Dios lo quiere, y que de las contradicciones que vivimos hoy pueda salir un nuevo mundo, ese que seguimos buscando después de Colón, el que desde Oviedo reclamamos, el mundo de la Concordia.