03/09/2008

La madre de Obama, antropóloga del microcrédito

La madre de Obama, antropóloga del microcrédito

Permalink 02.09.08 @ 23:59:58. Archivado en Las Américas, Universidades, Sociogenética, Antropología, Pro amicitia universale, Educación, Migraciones

Stanley Ann Dunham (1942-1995), madre de Barack Obama, candidato presidencial demócrata para las elecciones norteamericanas del próximo 4 de noviembre, fue no solamente la antropóloga impulsora del microcrédito en Indonesia, sino también la mentora, entre 1988 y 1992, de varios programas de microcrédito rural en distintos países de Asia y Oceanía.

Esta particularidad sociogenética del candidato presidencial es un factor que puede influir en el tipo de lucha política institucionalizada que practicaría contra la pobreza con su eventual gobierno demócrata .

Stanley Ann Dunham nació en un pequeño poblado de Texas en 1942, es decir, durante el segundo año de la segunda guerra mundial. Su padre, que trabajaba en una plataforma petrolífera durante la depresión, hubiera preferido tener un hijo varón más bien que una hembra, por eso no tuvo escrúpulo en darle un nombre masculino. Su madre, Madelyn Dunham, trabajó durante la guerra en una fábrica de bombarderos. La familia Dunham vivió los años de la Segunda Guerra Mundial separados: él, en el Ejército con las fuerzas de George Patton en Europa; ella, en Wichita en una planta de la Boeing, donde se construían bombarderos B-29.

Stanley estudiaba antropología en la Universidad de Hawai, cuando se enamoró del único colega africano de su promoción, que frecuentaba las clases de ruso como ella. Se trataba del kenyano Barack Obama senior, nacido y criado en una pequeña aldea de Kenia, donde creció cuidando un rebaño de cabras junto a su padre, que trabajaba como criado doméstico para los británicos. Fue en 1959, a sus 28 de edad, cuando Barak Obama, el padre del ahora candidato presidencial, dejó a su familia en Kenia para estudiar en Estados Unidos matemáticas y economía. Stanley, que tenía apenas 18 años, se casó con él en Hawai, a pesar de la oposición de las familias de ambos, que no veían con agrado el matrimonio interracial. En esa época, la mitad de los estados del país prohibían las bodas interraciales. Pese a las objeciones, tanto familares como sociales, hubo boda en febrero de 1961, cuando Stanley tenía tres meses de embarazo. Poco después, el 4 de agosto de 1961, dio a luz a Barack Obama junior, que es ahora el primer candidato presidencial mestizo de los Estados Unidos.

Desafortunadamente los americanos silencian su calidad de mestizo, calificándolo exclusivamente de negro, a pesar de su origen materno blanco, por su tendencia maniquea a llamar negro a quienquiera tenga una gota de sangre negra en su herencia biogenética. Esta tendencia, que alimenta la supervivencia de un racismo incompletamente superado del que ha sido víctima particularmente consciente el propio Obama (1), ilustra la importancia de atender a las duraciones largas, como lo hace la sociogenética de Albert d'Haenens en historia, cuando se quiere explicar remontando al pasado la causalidad de fenómenos psicosociales actuales.

El matrimonio entre los dos jóvenes universitarios duró poco: en 1963, dos años después del nacimiento de Obama junior, su padre se marchó de casa para seguir sus estudios en Harvard sin su mujer y sin su hijo, decisión que había tomado cuando el niño tenía un año. Su plan era regresar a Kenia con su nueva familia, una vez finalizara su maestría, pero Dunham decidió no seguirlo, quizás al enterarse de que estaba ya casado con otra mujer en su país natal, no se sabe si legalmente o no. Así, pues, Obama senior se fue a estudiar a Harvard solo, dejando a su esposa y a su hijo en Hawai, lo cual hizo que Stanley tuviera que criar al pequeño Barack como si fuera una madre soltera, aunque disponiendo de la ayuda intermitente de su propia madre. Stanley solicitó el divorcio en 1964. Desde entonces mantuvo durante toda su vida una amistosa correspondencia con su ex marido, asegurándose de que su hijo Barack supiera de los logros profesionales del padre ausente. Obama sólo vio a su padre una vez más, cuando tenía 10 años. Barack Obama padre murió en Kenia en 1983.

Stanley retomó sus estudios cuando su hijo Barack tenía dos años. En la Universidad conoció a Lolo Soetoro, indonesio. Se casaron y la familia se mudó a Yakarta en 1967. Tres años después nació Maya Soetoro-Ng, la única hermana de Barack junior hija de su misma madre.

La vida de la familia, a su llegada a Indonesia, no fue socio-económicamente fácil, ya que durante cierto tiempo vivieron en un poblado con calles sin pavimento y sin luz eléctrica. Su vivienda privada carecía incluso de las comodidades más elementales que ofrece la vida americana: la familia compartía hogar con animales; en el patio de la casa se criaban gallinas y pollos, que a su vez compartían albergue, en virtud de la hospitalidad familiar, con aves del paraíso y con dos cocodrilos.

Stanley se levantaba de madrugada para darle a su hijo Barack cursos de refuerzo de inglés. Como Barack no tenía contacto con su padre, era ella quien le enseñaba a apreciar su herencia afroamericana, contándole historias sobre la lucha contra la esclavitud. No se contentaba con leerle o hacerle leer libros, sino que le hacía escuchar discos de Mahalia Jackson y discursos del reverendo Martin Luther King. Cuando Barack le dijo, con 10 años, que deseaba estudiar la secundaria en Estados Unidos, ella accedió de inmediato.

Así fue cómo Barack Obama regresó a Hawaii, donde obuvo una beca en la prestigiosa escuela secundaria de Punahoua y convivió con sus abuelos.

Por aquél tiempo un fenómeno curioso tuvo lugar en la relación de Stanley con su segundo marido: ella estaba cada vez más interesada en la cultura asiática, y él, en la occidental. El resultado era que ella se distanciaba de su segundo esposo, hasta el punto de aburrirse en las fiestas a las que lo acompañaba. Stanley decidió entonces regresar a Hawaii y continuar con sus estudios universitarios con el fin de obtener una maestría en antropología indonesia.

Lolo Soetoro visitaba con frecuencia a su familia, pero Stanley y él jamás volvieron a vivir juntos, divorciándose poco después. En 1977, Stanley regresó a Indonesia con Maya, para hacer trabajo de campo relacionado con su doctorado. Barack se quedó en Hawaii.

Stanley y Maya se mudaron a Yogyakarta, por ser el centro de la artesanía javanesa, ya que Stanley tenía la intención de consagrarse al estudio del desarrollo rural, especialmente al de las mujeres, y a la promoción del microcrédito como medio eficaz para lograr este desarrollo.

Para realizar sus proyectos obtuvo acuerdos con la banca indonesia, con la Agencia de Cooperación Internacional del Gobierno de Estados Unidos y con la Fundación Ford, llegando a ser contratada como consultora en Pakistán. Su trabajo fue tan eficaz, que su principal legado profesional fue el establecer en el país el programa de microcrédito, objetivo por el que trabajó de manera particularmente intensa de 1988 a 1992.

A pesar de su pobreza inicial en su país de adopción, seguida de una vida francamente austera, la madre de Obama asumió muy pronto una destacada labor social, humanitaria y académica. Su preparación antropológica, combinada con el estudio socio-económico, tanto teórico como práctico, le permitió implementar programas de desarrollo rural en la isla de Java, contribuyendo muy especialmente a la organización de las mujeres, frente a las dificultades de las microindustrias y de los microcomercios que intentaban crear como empresarias trabajadoras independientes. Stanley, consciente de estas dificultades, fue la primera en promover el microcrédito, al servicio de las iniciativas de estas mujeres voluntariosas, que ella intentaba ayudar. Su trabajo en esta dirección creció como una bola de nieve, empujada personalmente por ella hacia la pendiente popicia de su desarrollo institucional: el esfuerzo que ella hizo entre 1988 y 1992, secundado por alguna que otra compañera tan convencida como ella de su interés socio-económico, tuvo como resultado el establecimiento de una red microcrediticia que en la actualidad integra a 31 millones de personas (2).

Vivian Norris de Montaigu, que fue una de sus compañeras, ha escrito recientemente en el diario neoyorquino The Huffington Post:

“La madre de Obama trabajó con el microcrédito desde mucho antes que se pusiera de moda.... Ella estuvo por delante de su tiempo en lo que significa ser verdaderamente un ciudadano global. Ella viajó, amó y vivió una vida como la mía o la de muchos amigos expatriados, viviendo muy lejos de casa. Y dejó un regalo inapreciable a su hijo... una vida que mira a la vez a América, pero que también siente como propio a muchos países diferentes, y a muchas lenguas distintas”.

Stanley no descuidó en ningún momento el trabajo científico que sustentaba sus esfuerzos socio-económicos con hondo enraizamiento antropológico. Prueba de ello es el doctorado que obtuvo en 1992, con una tesis de mil páginas, que había escrito a lo largo de casi veinte años de su vida y que presentó muy cerca ya de su muerte. El tíulo de esta tesis es:

"Herreros campesinos en Indonesia: Sobreviviendo y prosperando contra todos los pronósticos".

Alice Dewey, catedrática emérita de antropología en la Universidad de Hawaii, que fue presidenta del comité que evaluó su tesis y su amiga durante años ha dicho de Stanley:

“Fue la mujer más trabajadora que he conocido en mi vida... Y no parecía esforzarse tanto. Era simpática, poco ostentosa. El tipo de persona que uno quería tener a su lado durante una discusión, ya fuera en un bar o en un centro académico. Y siempre estaba ahí para defender al desvalido, y en especial a la desvalida...

Su hija Maya asegura:

Tenía la habilidad de verse reflejada en gran diversidad de personas... Y era muy estricta en que ambos siguiéramos su ejemplo y no juzgáramos a los demás. Tenía la habilidad de encontrar la forma de comunicarse con las personas sin importar de dónde provenían”.

Barack Obama dijo hace poco de su madre:

“Cuando pienso en ella recuerdo a alguien muy segura de lo que creía, que no temía tomar riesgos. Creo que siempre estaba en búsqueda de algo, y no estaba cómoda con que su vida se amoldara a algún estándar”.

La madre de Barack Obama lidió con líderes de todo tipo de organizaciones a nivel mundial. A su casa llegaban políticos, líderes sindicales, cineastas o músicos. Se mantuvo activa hasta que en 1994 se le diagnosticó cáncer de útero y ovario. Entonces regresó a Hawaii, para vivir con su madre.

Murió a los 52 años de edad, el 7 de noviembre de 1995, justo cuando su hijo Barack Obama comenzaba su primera campaña en los EE.UU. para asumir la responsabilidad de una función en la Administración pública. Después de una ceremonia conmemorativa en la Universidad de Hawai, un pequeño grupo de amigos acompañó a Barack y a su hermana Maya a la orilla del sur de Oahu. Con el viento que azotaba las olas sobre las rocas, Obama y Maya confiaron las cenizas de su madre a las aguas del Pacífico, enviándolas lejos, en la dirección de Indonesia. Pocos meses después, en 1996, Barack Obama entraba de lleno en la política, siendo elegido senador de Illinois. Una carrera prometedora comenzaba.

Barack Obama asegura que de haber sabido que su madre no sobreviviría a su batalla contra el cáncer, habría escrito un libro diferente al que escribió sobre su padre, bajo el título de Dreams of My Father ('Sueños de mi padre'):

“Menos una meditación en torno al padre ausente, más una celebración de la principal constante en mi vida, mi madre. La veo en mis hijas todos los días: su alegría, su capacidad de asombro… fue el espíritu más generoso que he conocido”.

Son muchos los adjetivos con los que la prensa estadounidense describe en la actualidad a Ann Dunham, la mujer que forjó el carácter del primer hombre de ascendencia afroamericana que podría convertirse en Presidente de Estados Unidos: feminista, liberal, rebelde, romántica, soñadora.

Son numerosos los electores estadounidenses, al menos los de signo demócrata, que ven en esta particularidad sociogenética del candidato presidencial un factor que puede influir en el tipo de lucha política institucionalizada que practicaría con su eventual gobierno demócrata contra la pobreza.

-oOo-

(1) Como ser mestizo en los EE.UU es no poder ser lo que se es, el joven Obama se vio obligado a optar por la identidad negra, para poder afirmar una identidad sico-social, dejando de lado el 50% de su identidad sociogenética y biológica. Lo explica en sus memorias:

Yo me colocaba [con alcohol y marihuana] porque quería ahuyentar las preguntas que me atormentaban. ¿Qué significa ser mestizo? ¿Por qué los blancos me consideraban un negro y los negros me miraban con desconfianza?... ¿Cómo podía ser útil en una sociedad que no parecía aceptarme? Jugábamos en el terreno de los blancos, con las reglas de los blancos. Si el decano, el entrenador, el profesor quería escupirte en la cara, podía hacerlo... Y la ironía final es que si te negabas a aceptar la derrota y te enfrentabas a ellos, tenían un nombre para ti: paranoico, extremista".

(2) Nouvelle UCL du 13/10/2006: Muhammad Yunus, docteur honoris causa de l'UCL, a reçu ce matin le Prix Nobel de la paix, pour son combat contre la pauvreté via la création de la Grameen Bank.

Muhammad Yunus, économiste bangladais, a fondé la Grameen Bank en 1976, première banque au monde à pratiquer le micro-crédit. En prêtant des petites sommes d'argent à des personnes totalement insolvables (essentiellement des femmes), M.Yunus leur a permis de mettre sur pied une activité indépendante et ainsi échapper à la misère. Celui que l'on appelle le "banquier des pauvres" a reçu le titre de Docteur honoris causa de l'UCL le 2 février 2003. Au cours de son discours, il a expliqué sa démarche pour aider les populations pauvres de sa ville à sortir des tractations injustes qui les forçaient à vendre leurs biens afin de survivre. "Chaque personne a un potentiel extraordinaire. Il ou elle peut influencer la vie des autres dans les communautés, les nations et même au-delà de son temps", disait à l'époque celui qui est aussi le parrain de l'ONG Louvain Développement. Le prestigieux prix reçu ce matin lui permettra de poursuivre ce combat pour une plus grande dignité humaine.(J.Cl.)

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