26/04/2008

Infolios del Quijote de Gustave Doré

Infolios del Quijote de Gustave Doré

Permalink 26.04.08 @ 11:15:00. Archivado en Universidades, El Quijote, Educación, Pintura, Fotografía

Os invito a visitar mi edición de los ciento veintiún infolios del Quijote de Gustave Doré (QGDSGB) que, asociados a las doscientas quince viñetas de la misma obra, constituyen la primera edición completa informatizada de calidad de este magnífico trabajo del ilustrador francés, trabajo interpretativo compuesto en total de trescientas treinta y cuatro ilustraciones.

Ambas colecciones forman parte de mi "Taller cervantino del Quijote", cuya parte iconográfica he publicado en mi portal fotográfico "Sagabardon", para preservar al máximo la calidad visual de mi trabajo de numerización.

En este portal, el entusiasta de la plumilla puede disfrutar de cinco formatos de cada una de las ilustraciones, lo que le permite apreciar tanto la composición sintética como la trama analítica de cada composición. También le es posible hacer desfilar el conjunto de las ilustraciones, según el orden diegético ('orden narrativo') del texto que las ha inspirado, empleando la opción de su presentación como diapositivas.

Camino a seguir para hacer la visita (Con Windows emplea el navegador Explorer, porque Firefox tiene fallos icónicos por el momento. Con Mac emplea Safari o cualquier otro navegador):

1) Portal Sagabardon (pulsar)

2) sagabardon's photostream: (pulsar)

2) Colecciones (collections): pulsar: El Quijote icónico

3) Conjuntos (sets): pulsar: El Quijote de G.Doré (viñetas)

4) Detalle (Detail): pulsar

5) Diapositivas: Los botones del menú se encuentran en la parte superior de la pantalla, a la derecha: Slideshow + Share This

Una vez dentro de la pantalla de las dispositivas, se puede visualizar, por sobreimpresión, el texto cervantino preciso que ha inspirado a Gustave Doré para hacer su ilustración. Los botones que gobiernan esta opción se encuentran en la parte inferior de la pantalla, a la derecha.

El proyector de diapositivas posee un cronómetro, que dirige el ritmo de pasaje de las imágenes según el deseo del espectador. También es posible dirigir manualmente la proyección mediante los botones habituales de navegación, que se encuentran en la parte inferior de la pantalla, a la izquierda.

Pido a mis visitantes que sean indulgentes con el estado actual del portal, que se encuentra en proceso de construcción. Desde hace cuatro años ilustro mis artículos con imágenes. Tengo más de dos mil en la Red. Hace unas semanas decidí crear este Sitio, donde intento organizar mis trabajos fotográficos más recientes. Os pido que seáis comprensivos y si os es posible colaborativos con vuestros consejos, porque todavía estoy en la fase de preparación, durante la cual evidentemente todo tiene mucho de provisional y perfectible.

Gracias a todos por vuestra atención y por vuestras eventuales colaboraciones.

Me enorgullece el que hayamos celebrado juntos el 2007 como "el año cervantino internacional". Así hemos conmemorado dignamente el cuarto centenario de la primera edición crítica del Quijote, realizada en Bruselas, edición que tuvo el doble mérito de ser más esmerada que la madrileña y de servir como base para el trabajo de los primeros traductores de la obra.

Os recuerdo a mis lectores habituales y os explico a los nuevos que "El Quijote para citarlo" es una nueva lectura crítica de los textos cervantinos, dotado de un sistema simple, preciso y rápido de referencias textuales. Se trata de la realización concreta de la edición de los Textos originales de 1605 y 1615 por mi Taller cervantino del “Quijote”, a la cual me he venido refiriendo durante los años 2005 y 2006. La mayor originalidad de este taller consiste en haber reunido en un Diccionario enciclopédico la justificación precisa de todos los detalles de mi lectura crítica. Tanto el HTM como el PDF los puede obtener todavía gratuitamente, como regalo para celebrar el año cervantino internacional 2007, pulsando en las direcciones electrónicas:

htmhttp://users.skynet.be/AEU/QuijoteParaCitarlo.htm

http://users.skynet.be/AEU/QuijoteParaCitarlo.pdf

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Blogs y portal asociados, bajo el signo de la Amistad Europea Universitaria por y para la Amistad Mundial:

España (El País): Semántica, Sintaxis, Pragmática

España (AEU: Periodista digital): Amistad Europea Universitaria

España (ABC: Qué!): Quijote, Andalucía, España, Europa

Bélgica (Skynet): El Quijote de Bruselas

EE.UU (Google): Taller cervantino del Quijote

Bélgica (AEU: Skynet): Amicitia Europaea Universitaria

Mundial (MySpace): MySpace sagabardon

Mundial (Yahoo: Flickr): Photos/sagabardon

23/04/2008

La conversión y muerte de don Quijote como aventuras

La conversión y muerte de don Quijote como aventuras

Permalink 23.04.08 @ 12:25:00. Archivado en Las Américas, Universidades, El Quijote, Poética, Hispanobelgas, Educación, Novela

El Día del libro constituye cada año el homenaje de los hispanohablantes a Miguel de Cervantes Saavedra, para recordar la deuda que tenemos con él por el conjunto de su obra literaria.

Tomamos como ocasión de este homenaje popular el aniversario de la muerte de Cervantes, el 22 de abril de 1616, y de su funeral y entierro religiosos, el 23.

Imagen: Muerte de don Quijote, ilustración de Gustave Doré, digitalizada por Sagabardon. Grandes formatos.

Historia del Día del libro

La elección del día 23 de abril como día del libro, procede de la coincidencia del fallecimiento de los escritores Miguel de Cervantes, William Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega en la misma fecha en el año 1616, aunque realmente no fuese en el mismo día, debido a que la fecha de Shakespeare corresponde al calendario juliano, que sería el 3 de mayo del calendario gregoriano y que Cervantes falleció el 22, siendo enterrado el 23. También coincide con la fecha de nacimiento de William Wordsworth (1850) y fallecimiento de Josep Pla (1981).

La propuesta fue presentada por la Unión Internacional de Editores a la UNESCO, con el objetivo de fomentar la cultura y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. El 15 de noviembre de 1995 la Conferencia general de UNESCO aprobó la propuesta en París, a partir de lo cual el 23 de abril sería el "Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor".

En España Alfonso XIII firmó un Real Decreto el 6 de febrero de 1926 por el que se creaba oficialmente la Fiesta del Libro Español, que se celebraría en la fecha que entonces se creía que había nacido Cervantes, el 7 de octubre.[3] La idea original fue del escritor Vicent Clavel Andrés,[3] [4] proponiéndola a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona. Poco después, en 1930, se instaura definitivamente la fecha del 23 de abril como Día del Libro.[3] La celebración arraigó rápidamente en Barcelona y se extendió por toda Cataluña, aunque el propósito oficial se fue diluyendo poco a poco al coincidir con el día del santo Patrón, conocido como Diada de Sant Jordi (Día de San Jorge), mientras en otras zonas la fiesta se mantenía con escasa importancia o incluso desaparecía. Con el tiempo se hizo tradicional en Cataluña el intercambio y regalo de rosas y libros entre parejas y personas queridas en esa fecha, convirtiéndose en una de las jornadas populares más celebradas. Esta tradición fue uno de los argumentos utilizados por la UNESCO para declarar el 23 de abril Día Internacional del Libro.

En España se toma en cuenta esta fecha para la entrega anual de los Premios Cervantes, el mayor galardón realizado a los autores hispanos.

Fuente: Wikipedia

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La conversión y muerte de don Quijote como aventuras

Esta ocasión me parece la más adecuada para recordar el mensaje humanista supremo que ha intentado comunicarnos Cervantes con la más ejemplar de sus novelas, que es El Quijote.

La conversión y muerte de Don Quijote no es como algunos críticos lo creen, una peripecia consabida, mediante la cual el autor termina su novela empleando una receta narrativa fácil. Los menos dotados para ver en el corazón del ser humano, al afrontar las grandes verdades de la vida, la han tratado torpemente de argucia diegética cervantina. Nos encontramos ante una formidable alegoría, aplicable a toda persona que haya vivido intensamente una vocación, como lo es por antonomasia la religiosa.

Cabe decir que entre las aventuras de don Quijote, su muerte es la más verdadera, la auténticamente suya.

En el Quijote encontramos tres tipos de aventuras: las provocadas por don Quijote, las provocadas por sus paisanos y las provocadas por los extranjeros.

La exaltada imaginación de don Quijote tiene la virtud incoercible de crear aventuras donde no las hay, por ser víctima de su deseo exacerbado de protagonismo aventurero. Su historia es la de un hidalgo manchego pobre, llamado Alonso Quijano, que se transforma en el caballero don Quijote de la Mancha, al ser un lector que se ha tomado al pie de la letra sus lecturas de los libros de caballerías.

Mientras que sus paisanos inventan artificios para hacerle volver a su aldea, donde piensan que se ha de curar de su locura (invención), los extranjeros lo engañan, para hacerle permanecer fuera, lo más lejos posible de su aldea, donde piensan que ha de continuar haciendo locuras que les diviertan (burla).

Sus paisanos no lo engañan, porque incluso cuando aparecen como antagonistas de don Quijote, por serlo de su locura, no lo son de Alonso Quijano el Bueno. Los extranjeros sí lo engañan, porque apareciendo como aliados de don Quijote, son antagonistas de Alonso Quijano el Bueno, cuya existencia como hombre de bien ignoran. Sus paisanos quieren que se cure de su locura, porque lo estiman como persona buena, ya que «fué siempre de apacible condición y de agradable trato, y por esto no sólo era bien querido de los de su casa, sino de todos cuantos le conocían», II.74.17, mientras que los extranjeros quieren que siga loco para poder divertirse burlándose de él.

La genialidad de la novela consiste en mostrar que el propio protagonista puede escapar a los antagonismos de que es objeto, superando su locura aventurera mediante la conversión. Ésta le permite volver a su lugar y a su sentido común, devolviéndole el protagonismo de su propia vida, protagonismo que le hace capaz de dar sentido a la aventura suprema de su propia muerte. Del protagonismo efímero del heroe temido por loco, vuelve al protagonismo eterno del hombre querido por bueno.

No se trata, como algunos críticos lo creen, de una peripecia consabida, mediante la cual el autor termina su novela empleando una receta narrativa fácil. Nos encontramos ante una formidable alegoría aplicable a toda persona que haya vivido intensamente una vocación, como lo es por antonomasia la religiosa.

Don Quijote, cuya libertad se resiente hasta lo indecible en el castillo de los duques, sufre en su vocación una crisis semejante a la que sufre el religioso que se da cuenta de que su vida, puesta en manos de sus superiores, no está siendo sacrificada a la transcendencia, sino a la más vulgar inmanencia del caciquismo, del nepotismo o del clericalismo materialista, con sus apetitos insaciables de poder, de comodidad y de lucro, más bien que al servicio del reino de Dios sobre la tierra. Así que resuelve volver ya sin rodeos a su aldea, no sólo porque lo ha prometido al Caballero de los Espejos, sino para pensarse bien lo de la Caballería Andante, para pensárselo como Alonso Quijano el Bueno que es, que ha sido y que será siempre a los ojos de sus vecinos, un Alonso Quijano el Bueno que en ningún momento se ha retirado del fondo ético de la conciencia de Don Quijote de la Mancha, como el sujeto agente más profundo de la bondad de sus caballerías, de lo que desde entonces se ha dado en llamar el idealismo quijotesco.

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Sinopsis de las aventuras de don Quijote

En esta sinopsis presentamos todas las aventuras siguiendo el orden de su aparición en la novela. Para poner de relieve las provocadas por los paisanos de don Quijote, las señalamos cada vez con el título Acción de los paisanos de Don Quijote. En la referencias a nuestra edición, El Quijote para citarlo, indicamos tres datos: el libro, el capítulo y el primer párrafo de cada aventura.

Las aventuras

1. Provocadas por Don Quijote

1.1. Primera salida:
Aventura de los arrieros, I.3.9.
Aventura del muchacho Andrés, I.4.2.
Aventura de los mercaderes de Toledo, I.4.33.

1.2. Segunda salida
Aventura de los molinos de viento, I.8.1.
Aventura de los frailes de San Benito y del Vizcaíno, I.9.27.
Aventura de los yangüeses, I.15.1.
Aventura nocturna con Maritornes, I.16.17

Burla del manteamiento de Sancho, I.17.48.

Aventura de los rebaños, I.18.9.
Aventura de los encamisados o del cuerpo muerto, I.19.6.
Aventura de los batanes, I.20.1.
Aventura del yelmo de Mambrino, I.21.1.
Aventura de los Galeotes, I.22.1.
Aventura del loco de Sierra Morena, I.22.39-I.23.21.

Acción de los paisanos de Don Quijote I:
Aventura de la princesa Micomicona, I.29.10-I.47.26.

Aventura de los cueros de vino, I.35.4.

Burla de la mano atada por Maritornes, I.43.26-I.44.3.

Aventura de los cuadrilleros, I.45.33

Acción de los paisanos de Don Quijote II:
Don Quijote encantado es enjaulado y llevado a su aldea, I.46.30-I.52.

Aventura de los disciplinantes, I.52.9.

1.3. Tercera salida:
Aventura de la carreta de la Muerte, II.11.9.

Acción de los paisanos de Don Quijote III:
Aventura del Caballero del Bosque o de los espejos, II.12.18-II.15 .10.

Burla de los requesones, II.17.1.

Aventura de los leones, II.17.13.
Aventura de la Cueva de Montesinos, II.22.14.

Historia del pueblo del rebuzno, II.25.1.

Aventura del mono adivino: II.25.6.
Aventura del titerero o del Retablo de Maese Pedro, II.26.45.
Aventura del rebuzno, II.28.6.
Aventura del barco encantado, II.29.1.

2. Provocadas por los extranjeros, burladores de Don Quijote

Aventura de la Dueña dolorida, o Trifaldi, II.36.1-II.41.76.
Aventura de Clavileño, II.41.1.
Aventura del gateado, II.46.25
Aventura nocturna con doña Rodríguez, II.48.1.
Aventura de la segunda dueña Dolorida (doña Rodríguez), II.52.2.
Aventura alegórica de los caballeros aventureros cristianos: II.58.4
Aventura de la Arcadia fingida, II.58.30.
Aventura de los toros o de los lanceros vaqueros, II.58.51
Aventura de los bandoleros ahorcados, II.60.15.
Aventura del bandolero Roque Guinart, II.60.18.
Aventura de la cabeza encantada, II.62.9.
Aventura de la hermosa morisca, II.63.11.

Acción de los paisanos de Don Quijote IV:
Aventura del Caballero de la Blanca Luna, II.64 .8.

La cerdosa aventura, II.68.8.

Burla de la resurrección de Altisidora, II.69.1.
Altisidora en el aposento de don Quijote, II.70.13.

® Viajes de don Quijote

Fuente: Salvador García Bardón, Taller cervantino del 'Quijote', Textos originales de 1605 y 1615 con Diccionario enciclopédico, Academia de lexicología española, Trabajos de ingeniería lingüística, Bruselas, Lovaina la Nueva, Málaga y Madrid, apareció en 2005.

15/04/2008

La maternidad de la ministra de la defensa como símbolo

La maternidad de la ministra de la defensa como símbolo

Permalink 15.04.08 @ 12:30:00. Archivado en Europa, España, Sociogenética, Antropología conyugal, Ética, Educación, Pro justitia et libertate

Me encanta que el nuevo ministro de la defensa, de padre andaluz y madre catalana, no sea un varón sino una mujer y además que esta mujer, emblema de la juventud española dispuesta a crear futuro, esté embarazada; con lo cual los soldados, sobre todo los varones, tendrán claro, al admirar y seguir día a día el espléndido embarazo de su hermosa ministra:

1) que el mayor sentido de su profesión consiste en defender a quien es agredido o se encuentra amenazado y especialmente a las mujeres cuando, con enorme amor, coraje, delicadeza y generosidad, llevan en su vientre el futuro de España y de la humanidad;

2) que sin las mujeres, cuyo privilegio es el poder ser madres, ellos ni siquiera existirían;

3) que no se les ocurra concebir el ejército como un refugio ni de machistas ni de feministas masculinizadas;

4) que conciban su carrera como un compromiso con la defensa de la paz y con la disposición a proteger y ayudar a las comunidades, familias y personas, cualesquiera que ellas sean, en situación de emergencia;

5) que el ejército sea una escuela de igualdad solidaria, especialmente entre las mujeres y los varones que lo componen;

6) que las mujeres y los hombres que viven la pasión de la defensa de la comunidad humana, tanto española como universal, sepan que el machismo y el feminismo agresivos, como todos los otros extremismos dominantes y exclusivos, deben dejar de existir, para ceder su lugar a la pasión unitiva del amor entre seres complementarios;

7) que la pasión constructiva de existir juntos creando reemplace la pasión destructiva del dominio o de la explotación de los unos por los otros;

8) que la maternidad de la ministra de la defensa sea símbolo de que en España y, por consiguiente, en Europa y en el Mundo se sigue avanzando en un sentido de progreso social y político plenamente humanitario.

9) que sea una muestra visible de la integración del Ejército en nuestra sociedad y en un mundo más solidario el que una mujer dirija Defensa, asignándose como objetivos de su mandato la participación en misiones internacionales; la modernización de los ejércitos; la búsqueda de un amplio consenso social y político; y el desarrollo de la Ley de la Carrera Militar.

Dentro de este programa, sumamente simbólico, la incorporación y promoción de la mujer es un campo en el que se ha avanzado mucho, pero en el que aún se debe avanzar más, porque "la inteligencia y el valor de las mujeres se agregan al valor y a la inteligencia de los hombres; hombres y mujeres, en las fuerzas armadas como en el resto de la sociedad, no restan, suman". (Carme Chacón).

Uno de los representantes más calificados de nuestras fuerzas armadas explica la sociogenética de estos pensamientos y deseos, que experimentamos hoy muchos españoles, al contemplar con extrema satisfacción y no disimulada ternura la toma de posesión del ministerio de la defensa por Carme Chacón, cuya maternidad simboliza de manera visible la gestación del futuro solidario de España.

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Una mujer en la estela de Gutiérrez Mellado
por Alberto Piris,
General de Artillería en la Reserva

Desde aquellos tres ministerios militares (del Ejército, de Marina y del Aire) que existieron durante el régimen del general Franco, encabezados siempre por altos mandos de cada ejército respectivo, con los que a duras penas se pretendía dirigir la actividad militar española, hasta un unificado Ministerio de Defensa, regido hoy por una joven mujer procedente del socialismo catalán, se ha producido una enorme transformación cuyo valor puede resultar difuminado por el paso del tiempo, pero que no podemos ignorar los que hemos vivido la profesión militar durante varias décadas.

Durante el franquismo, bastantes éramos los militares que, habiendo efectuado cursos en el extranjero y conociendo bien el funcionamiento de los ejércitos en otros países, comprendíamos que era inviable, a corto plazo, la permanencia de aquella "trinidad ministerial" y su consiguiente dispersión de esfuerzos y tendencia a la descoordinación.

Pero grandes eran los intereses creados y las susceptibilidades enraizadas en los viejos y nuevos mandos militares —en un régimen político cuya supervivencia dependía en gran parte de los ejércitos— y muy arduos los esfuerzos tendentes a racionalizar el funcionamiento de lo militar cuando esto, además, implicaba sustituir el caduco concepto de “columna vertebral de la Patria” por el más democrático de “brazo armado del Estado”. En ese sentido trabajó, con muy duro desgaste personal, el admirable general Díaz Alegría, una de cuyas preocupaciones fue la de corregir los defectos estructurales que la Guerra de Ifni había puesto ya de relieve en 1958, pero que fueron ocultados y culpablemente ignorados durante los años posteriores.

En esa estela se movió también la actividad del general Gutiérrez Mellado, timoneando la Institución Militar en algunos de sus más difíciles momentos, tras la irrupción en ella del enfrentamiento político que afloró con violencia tras la muerte de Franco.

Una imagen, recientemente reproducida por televisión con motivo de la segunda vuelta del nombramiento presidencial en el Parlamento, puede ser el símbolo más significativo de aquellas crisis: la de Gutiérrez Mellado resistiendo en pie, el 23 de febrero de 1981, la brutal agresión del golpista Tejero, que pretendía derribarle al suelo del hemiciclo. No lo logró.

No creo exagerado afirmar que en ese, para mí, momento crucial de nuestra Historia reciente están algunas de las raíces de la legitimidad democrática con la que hoy Carme Chacón ocupa el puesto de máxima responsabilidad al frente de las Fuerzas Armadas españolas.

Los ejércitos hubieron de aceptar después lo que en un principio se consideraba aberrante: ser dirigidos por personal civil, por “paisanos”: ¿Qué saben éstos de lo que es ser militar?, se quejaban los irreductibles.

Presencié también la hostilidad con la que en 1980 se recibió al presidente Suárez en su primera visita a la Escuela de Estado Mayor del Ejército, acompañando al Rey para presidir uno de los más solemnes y tradicionales actos de este centro de enseñanza: la entrega de diplomas a los nuevos oficiales del Estado Mayor.

Para algunos, la presencia de Suárez (“el traidor”) equivalía a la abominable profanación de un sanctasanctórum militar. Como gesto de humilde desagravio, acudí, con un par de compañeros, a saludar al presidente en la copa que siguió al acto y hacerle sentir que no estaba tan solo cuando se rodeaba de militares. Agradeció, cortés y sorprendido, nuestro insólito gesto.

Las siguientes transformaciones que hubo que ir aceptando fueron el nombramiento de ministros de Defensa no militares (llamados despectivamente “políticos” por algunos profesionales que vivían en la nostalgia del pasado y añoraban su retorno) y, lo que es peor, ¡socialistas! (recuérdese el impacto de aquella fotografía de Felipe González y Narcís Serra presidiendo una misa de campaña en la División Acorazada en diciembre de 1982); la incorporación progresiva de la mujer a los ejércitos; y, sobre todo, la apertura de éstos a nuevas misiones que les abrían los ojos al exterior y acabarían por vencer la obsesiva preocupación por el enemigo interior que tanto daño había producido en la mentalidad militar en los últimos decenios del franquismo.

Aunque siempre habrá quienes se aprovechen de las circunstancias personales de la nueva ministra de Defensa para criticarla y dar salida a sus resentimientos ocultos, el solo hecho de su nombramiento es un hito notable en la progresiva transformación social y política de los españoles.

Es natural que algunos nos quejemos cuando en otros campos no se avanza con el ritmo o en el sentido que desearíamos, y a veces reprochamos al Gobierno lo que creemos ser debilidades o cambios erráticos en el rumbo político. Pero obvio es reconocer que el nombramiento para dirigir el Ministerio de Defensa de una mujer, por ende joven, socialista, catalana y embarazada, es un indicativo de que en España se sigue avanzando en un sentido de progreso social y político.

¡Que la suerte y el acierto acompañen a la nueva ministra de Defensa!

14/04/2008.