11/01/2008

Cumpleaños Real

Cumpleaños Real

Permalink 10.01.08 @ 23:58:58. Archivado en Europa, Universidades, Hispanobelgas, España, Sociogenética, Educación, Pro justitia et libertate

Una buena parte de la sabiduría del Rey Juan Carlos, que es mucha, según la tiene más que probada durante treinta y dos años de reinado, en circunstacias más de una vez adversas, viene directamente de su esposa, cuyo nombre significa en griego: "Sabiduría".

Esto es lo que la gente sencilla adivina tras las palabras siempre claras y cordiales de la reina; en sus sonrisas y en sus lágrimas, siempre sinceras; y en sus continuos gestos espontáneos de amabilidad con todas las personas que ella recibe o que la encuentran, tanto es España como en el resto del mundo.

Que la sabiduría del Rey sea mucha a los ojos de la opinión mundial más exigente, lo atestiguan su doctorado lovaniense, precedido y seguido de otras muchas distinciones académicas del máximo nivel, entre las cuales figuran una treintena de doctorados honoris causa, ofrecidos y argumentados por las más prestigiosas universidades españolas y extranjeras.

Privilegio el caso de Lovaina, porque puedo atestiguar, como testigo de primera mano, según me lo confesó en el momento mismo el prorector Jean Costerman, encargado entonces de las relaciones internacionales de mi Universidad, que si el doctorado le fue ofrecido al Rey por la Universidad flamenca en 1997, se lo tenía también programado la Universidad francohablante, de manera que cabe considerar al Rey como "doctor honoris causa in utraque Universitate Lovaniense".

Yo sabía que esta distinción le sería particularmente grata al Rey, puesto que su padre quiso que viniera a estudiar aquí, al terminar sus estudios secundarios en el Instituto San Isidro de Madrid, en 1954, como lo había hecho brillantemente su tío don Gonzalo de Borbón, el hermano menor de don Juan, hasta el año 1934, fecha de su muerte accidental en Austria.

También me hizo pensar que este doctorado complacería al Rey el hecho de que en enero de 1963 respondiera sin dilación, en nombre de la Princesa Sofía y suyo propio, a un correo de felicitación que yo les había enviado poco antes desde Lovaina como promotor de la “Amistad Europea Universitaria”, que entonces daba sus primeros pasos.

La foto que acompaña este artículo ilustra perfectamente el sentimiento que compartimos muchos ciudadanos, tanto españoles como extrajeros, de que el éxito que representa el 70 aniversario del Rey don Juan Carlos I, sin dejar de ser singular, es un éxito plural, porque es indisociable del éxito con su pareja la reina.

Imagen: Juan Carlos I y la Reina Sofía Grandes formatos

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Discurso íntegro del Rey, durante la cena de ayer noche con los responsables del Bien Común de España a lo largo de los 32 años de su reinado.

Al saludar esta noche a cada uno de vosotros y escuchar las palabras del Príncipe de Asturias y del Presidente del Gobierno, me ha venido a la memoria un cúmulo de recuerdos, de vivencias y de sentimientos, de muy hondo significado para mí. Muchas gracias a todos.

Me siento profundamente agradecido –y también emocionado– por lo que representa para mí esta oportunidad de reunir a tantas personas que me han acompañado y ayudado como Rey, a lo largo de estas décadas.

Sin vosotros, sin vuestra lealtad, sin vuestro trabajo, sin vuestra voluntad para construir una democracia sólida, estable y avanzada, España no habría logrado la espectacular modernización volcada al futuro que hemos vivido.

Vuestra presencia hoy en esta cena, que tanto agradezco, es una muestra clara de que, desde perspectivas diversas y a veces muy distantes, juntos hemos logrado esa gran transformación, guiados por el común afán de alcanzar el mayor progreso económico, social y cultural.

Todos habéis contribuido a asumir e interpretar las legítimas aspiraciones del pueblo español, el gran protagonista del extraordinario avance que ha experimentado nuestro país.

Esta cena me brinda, por ello, la oportunidad de expresar toda mi gratitud, a cuantos me acompañáis esta noche, a los muchos españoles que me han querido mostrar su afecto en estos días, a quienes no han podido venir, así como a quienes tanto han hecho por España en las tres últimas décadas y ya no están entre nosotros.

Mi reconocimiento y gratitud, en particular, a cuantos ciudadanos, entre ellos tantos servidores públicos, que han sido víctimas de la barbarie terrorista y merecen el más emocionado recuerdo, junto a nuestro profundo afecto y apoyo a sus familias.

He querido ser Rey de todos los españoles. Todos habéis contribuido a que así sea y a mantener el rumbo de la Corona. Una tarea en la que siempre he contado con el generoso apoyo de la Reina y de toda la Familia.

En suma, hoy quiero dedicar mi más profundo reconocimiento al conjunto de la sociedad española, a sus Poderes, Instituciones, Comunidades Autónomas y al conjunto de las fuerzas políticas, organismos y entidades que, con tanto empeño, sacrificio e ilusión, han trabajado y trabajan por una España cada vez mejor.

Una España unida y diversa, moderna y plural, próspera y solidaria, orgullosa de su patrimonio histórico, artístico, cultural y lingüístico, y dotada de una avanzada articulación territorial. Una España que vosotros representáis.

Una España hecha por todos y para todos, de progreso y bienestar, en el marco de estabilidad y armónica convivencia que sustentan los principios, valores y reglas de nuestra Constitución.

Los largos años de reinado hacen que hoy se agolpen en mi corazón tres sentimientos.
Orgullo por lo mucho que juntos hemos conseguido; confianza en el porvenir, en nuestros jóvenes, pues es todavía más lo que unidos podemos alcanzar; y renovada determinación de seguir trabajando como Rey, con la misma pasión y entrega, al servicio de todos los españoles.

Con ese firme afán de servicio que define a la Corona, y cuya mejor garantía de continuidad encarna el Príncipe de Asturias, os invito ahora a brindar todos juntos por el pueblo español y ¡Por España!

(1) Doctorado lovaniense del Rey Juan Carlos.

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