02/10/2007

Solidaridad autocrítica lovaniense 2/2

Solidaridad autocrítica lovaniense 2/2

Permalink 02.10.07 @ 17:45:45. Archivado en Universidades, Hispanobelgas, España, Sociogenética, Ética, Pro justitia et libertate

Uno de los títulos posibles para el tema que estamos tratando era: "Sociogenética de una asociación solidaria con Birmania". Lo recordamos ahora porque deseamos dejar constancia de la importancia que tuvo, en la génesis de la asociación “Acción Birmania Coherencia” (ABC), la actitud firme de la comunidad universitaria lovaniense, para evitar que la solidaridad de su Universidad con el pueblo birmano se redujera a la mera proclamación verbal, sin pasar con la prontitud y la perseverancia debidas a los actos concretos de asistencia solidaria.

Nos ha parecido que la mejor manera de recordar los hechos, para el público hispanohablante, consiste en traducir las noticias de febrero 2000 y el documento "AUNG SAN SUU KYI Doctor honoris causa de la UCL... Un año después".

Respetamos el orden editorial de los documentos, pensando que el que no coincidan con el orden cronológico revela el alivio que significó para la comunidad universitaria la noticia de la dimisión del presidente del consejo de administración de la Universidad católica de Lovaina, cuya actitud incoherente no era aceptada por la opinión universitaria.

El documento la "LLAMADA de los 200" costituye una advertencia severa de la opinión universitaria a sus propias autoridades, para que no olviden en el futuro la lección que deben sacar del incidente vivido con ocasión del doctorado honoris causa de AUNG SAN SUU KYI.

Febrero de 2000
F.Cornélis abandona su mandato en la UCL

François Cornélis, vice-presidente de la compañía petrolífera Total-Fina abandona su mandato a la cabeza del consejo de administración de la Universidad católica de Lovaina. Oficialmente, alega un exceso de trabajo en sus actividades en el grupo petrolífero. Pero desde hace un año, una parte de los estudiantes y de sus colegas profesores en Lovaina la Nueva le acusaban de aportar por su silencio un apoyo tácito a la dictadura militar birmana. Birmania donde la sociedad Total ha procedido a importantes inversiones. (RTBF 21 fevr. 2000).

Enero de 2000
Un año después de la "LLAMADA de los 150"…, la "LLAMADA de los 200"

Como consecuencia de las actividades desarrolladas en la Universidad católica de Lovaina por el ABC en favor de un apoyo activo a la causa de la Sra. Aung San Suu Kyi y ante el silencio del Sr. François Cornélis, Presidente del Consejo de administración, interpelado por la "Llamada de los 150" miembros del personal de la universidad el 10 de diciembre de 1998, 200 miembros del personal tomaron de nuevo la palabra, más de un año después de la entrega del título de doctor Honoris causa a Aung San Suu Kyi, con el fin de hacer saber que siguen esperando, de parte de las autoridades de la Universidad, respuestas efectivas a su interpelación del 10 de diciembre de 1998.

Además, hacen saber que las cuestiones abordadas por su interpelación en términos de apoyo a la vuelta de la democracia en Birmania y de coherencia de su institución entre el discurso y los actos atañen también, a su modo de ver, a la responsabilidad de cada uno de sus miembros.

He aquí el texto de la "Llamada de los 200", publicada en la Quincena universitaria de la UCL n °141, a finales de enero de 2000.

AUNG SAN SUU KYI, Doctor honoris causa de la UCL
Un año después de…

Hace un año nuestra universidad otorgaba el título de doctor honoris causa a la Sra. Aung San Suu Kyi, Premio Nobel de la Paz, en reconocimiento del papel excepcional que desempeña en favor de la causa de la democracia en Birmania, causa ridiculizada por la junta militar, que viola sistemáticamente en este país los derechos humanos. Una de las exigencias explícitas de la Sra. Aung San Suu Kyi era “que la empresa francesa Total, que se convirtió en el más fuerte apoyo del sistema militar birmano”, se retirara (Le Monde, 21- 22 de julio de 1996).

Ahora bien en el mismo momento el Sr. François Cornélis, Presidente del Consejo de Administración del UCL, asumía altas responsabilidades en la sociedad Total-Fina. Interpelado por 150 miembros de la comunidad universitaria con respecto a la inconsistencia aparente de estos dos compromisos, F. Cornélis hizo saber, en el Mediodía de la Ética del 20 de abril de 1999, que reservaba su respuesta, dado que no estaba informado del expediente birmano. Interpelado de nuevo 6 meses más tarde, en la reunión conjunta del Consejo Académico y el Consejo de Administración (08/11/99), F. Cornélis cerró el debate declarando que la cuestión pertenecía al dominio de su ética personal. Ahora bien la inconsistencia observada compromete claramente a la Universidad en su conjunto.

Cabe notar que en su reunión del 05/05/99 el Consejo Académico apoyó sin reservas la acción realizada en favor de la democracia en Birmania por los miembros del UCL signatarios de la “llamada de los 150” y pidió al decano Horsmans que le propusiera medidas concretas. Esta demanda no tuvo consecuencias si no es la decisión de conceder dos becas de estudios a nacionales birmanos. Para nosotros, por lo que concierne a la Universidad, la cuestión de la coherencia se mantiene entera.

Por otra parte, somos conscientes de que la inconsistencia de la UCL con respecto a la situación en Birmania sólo es una entre otras muchas con las cuales se enfrenta cada uno de nosotros en su esfera propia. Movidos por esta razón, invitamos a las instancias de la Universidad y a cada uno de los miembros de la comunidad universitaria a reflexionar no sólo sobre el caso particular y ejemplar de Birmania, sino también sobre tantas otras incoherencias que se plantean a una institución que quiere ser universitaria y respetuosa de los valores cristianos. Es necesario que nos preguntemos, cada uno a nuestro nivel, sobre las implicaciones éticas de nuestras propias prácticas en los ámbitos de la enseñanza, de la investigación y del servicio a la sociedad.

¿Qué enseñamos o qué eludimos ? ¿Garantizamos una distancia crítica sobre lo que enseñamos? ¿Aclaramos lo que está en juego a niveles éticos? ¿Formamos profesionales, intelectuales, ciudadanos? ¿La elección de nuestros temas de investigación está suficientemente libre de consideraciones oportunistas? ¿Aceptamos la confidencialidad de sus resultados? ¿Consideramos las implicaciones éticas de los registros de patentes? ¿Si nuestras investigaciones están orientadas, velamos para que sus resultados sirvan al interés general más bien que a los intereses particulares? ¿Nuestros jóvenes investigadores benefician de autonomía suficiente y respetamos la paternidad de sus trabajos? ¿Nuestros asesoramientos sirven a la universidad? ¿Los enfermos de nuestras clínicas reciben toda la atención humana deseable?

Nos comprometemos a desarrollar el cuestionamiento ético en nuestros cursos, nuestras investigaciones y nuestras actividades de servicio. Invitamos a todos los miembros de la comunidad universitaria a obrar en el mismo sentido y pedimos a las autoridades de la universidad que apoyen este planteamiento. Esperamos también del Consejo Académico que tome medidas concretas en favor de la democracia en Birmania, como había manifestado la intención de hacerlo en mayo pasado.

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