29/08/2007

"El curioso impertinente" en El Quijote

"El curioso impertinente" en El Quijote

Permalink 29.08.07 @ 08:57:23. Archivado en El Quijote, Poética, Ética, Educación, Novela

Cabe decir de La Novela del Curioso impertinente que es la historia de la relación de un antiquijote con las mujeres; la impertinencia consiste en creer que las mujeres deben ser sometidas a pruebas, para que aparezca la verdad de su virtud (tema de la misoginia ambiente vs filoginia quijotesca).

Imagen: "Ventana del Albaicín", de Arquímedes Artal.

No se olvide que el tema de la lectura, que da lugar a la inserción de esta novela como objeto de lectura por los personajes en la venta, es uno de los temas mayores del Quijote; lo cual no obsta para que desde su aparición en 1605 se haya discutido mucho sobre la oportunidad de esta inserción en la primera parte del Quijote, donde ocupa tres largos capítulos (I.33-I.35).

Cervantes mismo se refirió a ella por boca de Sansón Carrasco, que se hacía eco ante don Quijote de las críticas a la historia publicada de sus hazañas (nótese la transformación de la crítica en autocrítica y la entrada de los lectores del Quijote en el Quijote, dos características esenciales de la segunda parte):

« —Una de las tachas que ponen a la tal historia—dijo el bachiller— es que su autor puso en ella una novela intitulada El curioso impertinente: no por mala ni por mal razonada, sino por no ser de aquel lugar, ni tiene que ver con la historia de su merced del señor don Quijote.» II.3.39.

El editor, refiriéndose a las dudas respectivas del autor y del traductor en cuanto a la composición del texto, declara al comienzo del capítulo consagrado a la partida de Sancho Panza a su gobierno:

«el ir siempre atenido el entendimiento, la mano y la pluma a escribir de un solo sujeto y hablar por las bocas de pocas personas era un trabajo incomportable, cuyo fruto no redundaba en el de su autor, y que por huir deste inconveniente había usado en la primera parte del artificio de algunas novelas, como fueron la del Curioso impertinente y la del Capitán cautivo, que están como separadas de la historia…», II.44.1.

Personalmente compartimos el punto de vista de Hatzfeld en cuanto a la justificación interna de esta inserción.

Mediante esta novela Cervantes multiplica las perspectivas y presta una ilusión de profundidad insondable a la ya compleja realidad creada por las dos historias sinópticas de Dorotea y Cardenio:

«A la luz de los principios de la crítica moderna se podría bien justificar la inserción de esta novela corta. Es que la novela se lee por el Cura frente a Cardenio y Dorotea (I, 32) y es su historia: Cardenio es el curioso impertinente que mostró su novia Luscinda ligeramente vestida a su amigo Fernando a través la ventana de su habitación. Fernando se enamoró de Luscinda, abandonó a su propia desposada Dorotea y se huyó con Luscinda. Lo que junta la historia acaecida con la historia relatada es, de hecho, una curiosidad impertinente y ambas historias representan dos nuevas versiones de la leyenda de Giges y su anillo. Candaules hace ver su esposa en el momento de desvestirse al pastor Giges. Ella, ofendida, pide la muerte de su esposo y el matrimonio con Giges. He aquí un curioso impertinente típico legendario: Candaules, transformado dos veces según el gusto barroco en un curioso impertinente de la historia del Quijote: Fernando y el curioso impertinente de la novela: Anselmo .», Hatzfeld, 112-113.

Dos temas que mezcla y desarrolla Cervantes en su novela corresponden a dos de sus fuentes literarias: la Prueba del vaso, que en puridad remonta a la historia de Tristán, y el Cuento de los dos amigos. Las dos fuentes se encuentran separadas en dos cuentos del Orlando furioso de Ariosto.

«Ambos los tuvo presentes Cervantes, tomando del uno el arrepentimiento y las lágrimas; del otro, el nombre de Anselmo. y de ambos la moralidad de los daños que causa la codicia de las mujeres y la impertinente curiosidad de los hombres.», Clem. 1331.b. ® Luscinda.

Cabe pensar que otra fuente sean las Églogas de Garcilaso de la Vega, donde el único personaje femenino se llama igualmente Camila, cuyo enamorado trastornado es Albanio, de cuyas locuras se compadecen e intentan sacarlo sus amigos Salicio y Nemoroso:

«Camila es ésta que está aquí dormida; | no puede de otra ser su hermosura; | la razón está clara y conocida: | una obra sola quiso la natura | hacer como ésta, y rompió luego apriesa | la estampa do fue hecha tal figura.», p. 193, vv. 778-783.

También hay que pensar en algunos sonetos del mismo Garcilaso y en la explicación que dio del Celoso temor el poeta Sevillano Fernando de Herrera en 1580:

«¡Oh celoso temor! ¿a quién pareces?, | que la envidia, tu propia y fiera madre, | se espanta en ver el mostro que ha parido.», G. de la V., p. 122.

He aquí la explicación de Herrera: «Celoso temor. Traslación en el ayuntado. Es el celo una pasión que tiene alguno porque otro goza y posee aquello que él quería poseer y gozar solo; o es una sospecha que tiene el amante de la que ama, que ella no se enamore de otro; o una temerosa sospecha del amante con la que ama, que él querría que ella no fuese de otro, sino de él. Al fin es el celo un temor o sospecha que alguno (que no querríamos nosotros) no goce alguna belleza, o por gozalla solos nosotros, o porque aquel solo goza la que nosotros querríamos. Así, sin duda el celo es especie de envidia, y Platón dice que el celo es el que tiene envidia por sospecha amorosa.», Herrera, in G. de la V., p. 468.

Cabe decir de La Novela del Curioso impertinente que es la historia de la relación de un antiquijote con las mujeres; la impertinencia consiste en creer que las mujeres deben ser sometidas a pruebas, para que aparezca la verdad de su virtud (tema de la misoginia ambiente vs filoginia quijotesca).

La impertinencia de Anselmo, el Curioso impertinente, consiste en querer someter a prueba la virtud de Camila, su mujer, como si el valor de esta virtud no consistiera en ella misma, en su verdad de conciencia, sino en la experiencia que hacen de ella los otros, en su apariencia:

«el deseo que me fatiga es pensar si Camila, mi esposa, es tan buena y tan perfeta como yo pienso, y no puedo enterarme en esta verdad, si no es probándola de manera que la prueba manifieste los quilates de su bondad, como el fuego muestra los del oro.», I.33.9.

Curiosidad impertinente que su amigo Lotario rechaza al preguntarle una y otra vez: «¿qué mejores títulos piensas darle después que los que ahora tiene, o qué será más después de lo que es ahora?… si es tan buena como crees, impertinente cosa será hacer experiencia de la mesma verdad», I.33.14;

y más adelante:

«¿para qué quieres poner esta verdad en duda?», I.33.16.

En 1611 podía leerse en el Tesoro de Covarrubias:

«Los que en el siglo celan a sus mujeres indiscretamente, son hombres de poco valor, y el demonio los trae atormentados, y ellos atormentan sus mujeres; y algunas veces las ponen en condición de hacer lo que no les pasaba por pensamiento.», Cov. 400.a.64.

El Curioso impertinente explica a su amigo la causa enfermiza de su propia impertinencia:

«Prosupuesto esto, has de considerar que yo padezco ahora la enfermedad que suelen tener algunas mujeres, que se les antoja comer tierra, yeso, carbón y otras cosas peores», I.33.22.

Esta causa enfermiza lo impulsa a someter a su mujer a tres tipos de pruebas:

1) de palabras (hasta: «—Bien está—dijo Anselmo—. Hasta aquí ha resistido Camila a las palabras», I.33.30);
2) de obras (a partir de: «es menester ver cómo resiste a las obras: yo os daré mañana dos mil escudos de oro para que se los ofrezcáis…», I.33.30;
3) de celos (I.34.8). Trágico fin de la historia: El Curioso impertinente «dejó la vida en las manos del dolor que le causó su curiosidad impertinente.», I.35.41.

¿Moraleja de la historia? La apunta el narrador en uno de sus comentarios:

«el que busca lo imposible, es justo que lo posible se le niegue», I.33.36.

«Se descalifica el comportamiento de Anselmo, porque su experimento se basa en una curiosidad malsana y en un presupuesto quimérico: la perfección moral que él busca no existe, pues no está en la naturaleza humana (y no sólo en la femenina); por lo tanto exige de Camila algo imposible. Y al exigir lo imposible «es justo que lo posible se le niegue», como advierte el comentario del narrador. Es más: al no dejarla desenvolverse según sus posibilidades, impide que su mujer –que, en el fondo, presta una digna resistencia– pueda salir airosa… C. aboga aquí, lleno de escepticismo bondadoso, por una moral que cuenta con las posibilidades reales de la naturaleza humana en vez de las exigencias de un idealismo abstracto. Y al mismo tiempo concede –contrario al drama de honor– dignidad moral a una adúltera, condenando la soberbia de un hombre que, por exigir lo imposible, es el único culpable de la degradación de su mujer.», Hans-Jörg Neuschäfer, en Rico 1998 b, p. 79.

Hay un precedente del tema de esta novela en la primera obra cervantina:

«no son los celos señales de mucho amor, sino de mucha curiosidad impertinente», La Galatea, lib. III.

¿Ha visto Cervantes en Amadís un curioso impertinente? Una justificación externa menos invocada por la crítica, pero que nos parece digna de estudio, es el precedente del Amadís de Gaula de Garci-Rodríguez de Montalvo, ±1492, donde el propio Amadís pide a su futuro suegro el rey Lisuarte, enemigo suyo poco antes, por preferir para su hija la mano del emperador de Roma, que someta a Oriana a la prueba del arco encantado de los leales amadores y la cámara defendida. He aquí la situación resumida por A. Rosenblat:

«—Mandad, señor, que antes de comer, Oriana pruebe el arco encantado de los leales amadores y la cámara defendida. Yo confío en que podrá entrar, y que en esa cámara se hará la fiesta de nuestras bodas. § —Mi buen hijo—dijo el rey—, me es fácil cumplir lo que pedís, mas temo que pongamos turbación en esta fiesta, porque muchas veces acontece que el amor engaña a los ojos, y así podría acaeceros con mi hija Oriana.», Versión de A. Rosenblat, p. 318.

En el texto original el narrador se refiere a Oriana, hija del rey Lisuarte y mujer de Amadís:

«El Rey la levantó y la besó en el rostro, y dixo: —Hija, pues conviene que antes de comer sea por vos provado el arco de los leales amadores y la cámara defendida, que esto es lo que vuestro marido me pide. § Cuando esto fue oído de toda aquella gente, a muchos plugo de ver que la prueva se hiziesse, y a otras puso gran turbación, que como la cosa tan grave de acabar fuesse y tantas y tales en ella havían falleçido, bien pensavan que, la gloria que acabándola se alcançava, que assí en ella falleçiendo se aventurava menoscabo y verguença Mas pues que vieron qu'el Rey lo mandava y Amadís lo demandava, no quisieron dezir sino que se hiziesse.», AdG, l. IV, c. CXXV p.1620. ® zelador

Salvador García Bardón, Taller cervantino del “Quijote”, Textos originales de 1605 y 1615 con Diccionario enciclopédico, Academia de lexicología española, Trabajos de ingeniería lingüística, Bruselas, Lovaina la Nueva y Madrid, 2005.

09:21 Écrit par SaGa Bardon dans Actualidad | Lien permanent | Commentaires (0) | Tags : el quijote, poetica, tica, educacion, novela |  Facebook |

27/08/2007

Evocando Estepa con mi colega Docampo

Evocando Estepa con mi colega Docampo

Permalink 27.08.07 @ 19:50:13. Archivado en Sobre el autor, Escritura bloguera, Sociogenética, Migraciones

Querido César: Me ha sucedido con tu sabroso comentario lo que pudo sucederme "in illo tempore ostipense" con los merengues y los tocinillos de cielo estepeños: que de buena gana me los hubiera zampado, si me lo hubiera permitido la confitera de La Estepeña, amiga y escrupulosa educadora dietética de mi banda de amigos. Para evitarnos la gula y el gasto, en tiempos del hambre, nos regalaba pequeños merengues, que parecían hostias infladas.

Imagen: La Torre de la Victoria es edificio emblemático, en lo alto de la ciudad y al pie del Cerro de San Cristóbal. Un poeta local dejó escrito: "Estepa está en alto, porque en alto debe estar, pero es más alta la torre, que tanta fama le da".

No tienes que preocuparte por los retrasos en nuestra correspondencia epistolar, porque esa palabra no existe en el léxico de mis relaciones de amistad.

Dices que no quieres hablarme sobre lo que tú supones que yo conozco mejor que tú. “Nego suppositum”. Tú eres ahora un mejor cicerone de Estepa que yo. Mis recuerdos de Estepa, de sus barrios y de sus generosos bandoleros son los de un niño y de un adolescente que paró poco tiempo en su pueblo, porque estudié como interno en Málaga a partir de los nueve años y porque durante los veranos viajaba a Toledo, a Valladolid y a la provincia de León, muy cerca de tu tierra gallega, donde tenía a mis tíos y a mis abuelos.

Te señalo que entre mis tíos abuelos tenía más de uno que se ocupaba, como informador para los lexicógrafos de la Real Academia de la Lengua, de ese hermoso dialecto leonés, que puede que tú conozcas, dialecto que navega con sabiduría de frontera entre el delicioso gallego y el fiero castellano.

Subiendo una generación más arriba cuento entre mis tíos bisabuelos al helenista Lázaro Bardón, cuyo recuerdo consta en mármol en el "Aula Magna" de la "Universitas Salmanticensis" y en la dinastía de rectores de la Complutense madrileña. Yo comenzaba un artículo que escribí sobre él con esta frase: “El vasco Miguel de Unamuno, el filipino José Rizal y el zamorano Leopoldo Alas "Clarín", discípulos del helenista Lázaro Bardón y Gómez, siempre que hablaron de su maestro lo hicieron con una gran admiración y un sincero cariño”. (Periodista digital, 27.09.06)

Me ha hecho reír el soneto que me ofreces sobre Estepa. En él subrayo una de las causas que tienen los estepeños para no apreciar al Adán que los Habsburgo le pusieron como padrastro en su paraíso terrenal particular, que es Estepa: "Que Adán compró para sus centuriones". Según testimonios recogidos por el "Memorial Ostipense", la nobleza estepeña, que había participado generosamente en la reconquista, al ver que se ponía en su lugar, como marqués de Estepa, a un banquero italiano apedillado Centurión (1), para pagar deudas del Emperador, cogió sus bártulos y se fue a vivir fuera de Estepa.

Los versos que siguen están cargados de sabiduría crítica sociogenética:

Todo está en cuesta, y todo cuesta afanes,
Dos parroquias, tres conventos o desvanes,
Las monjas pobres, y el convento rico

Te agradezco el que me hagas reír. Al hacerlo me prorrogas la vida. Tomo nota del libro "La Odisea Andaluza", de David D. Gregory, cuya existencia desconocía.

A las letrillas que me envías cabría añadir una que inventamos José Antonio Estefanía y yo, para ganarnos unas perras gordas transportando maletas entre la parada de los autobuses, en la carretera, y el Hotel Suizo, al lado de la parroquia de San Sebastián:

Ya llega el sevillano
con las luces encendidas
que parece un aeroplano

¡Hotel Suizo, gran confor
cuarto de baño y ascensor!

Las perras gordas o el real nos lo daban los clientes o el hotel, si no se hacían los distraídos.

Es posible que a este amigo mìo y a su hermano Casto los hayas conocido tú como profesores de la facultad de medicina de Sevilla. Su vocación de médicos les vino del prestigioso ejemplo de mi padre.

Tampoco yo considero herejía descender a minucias como éstas. En gallego como en castellano lo marginal encaja siempre en el folklore, que si no es metafísica, le procura a la metafísica su ontología, en el sentido actual de los semánticos.

Efectivamente el día 11 de Noviembre es San Martín de Dubio, no solamente patrón de Orense, sino también de Maguncia, ciudad donde Johannes Gutenberg (1400-1468) inventó la imprenta (1450), a unos pasos de la catedral, que tiene a este Santo cabalgando sobre ella y que ha consagrado el altar principal de su cripta catedralicia a San Bardón (2), arzobispo del siglo XI, al que la ciudad atribuye gran parte de su prestigio, visible en el conjunto arquitectónico que rodea la catedral, reconstruida por él tras un fuego como una coraza de solidaridad entre caritativa y comercial. Maguncia le atribuye igualmente su fidelidad proverbial a la Iglesia católica.

Figúrate que tanto mi familia materna española Bardón como sus ancestros franceses, con cuyos herederos más directos estudié yo el tema, en los archivos de su castillo de Segonzac, al salir de España, pretenden que nuestro origen conocido más remoto es este arzobispo alemán.

Para explicarme el origen de la rama española, los franceses me enseñaron una tumba junto a la iglesia del pueblo con la inscripción: Jean Bardon. Yo sabía, por mi tío notario de Aranjuez, que el Bardon llegado a España de Francia se llamaba así. Aparentemente la astucia de este pobre hombre, perseguido por los revolucionarios franceses, fue el hacerse pasar por muerto, cuando de hecho atravesó la frontera española para salvar su vida. Al hacerlo ponía en práctica la divisa de la familia, que aparece en el escudo de los Bardon de Segonzac: "letum quam lutum", que en romance paladino se traduce por "mejor muerto que vencido".

Curiosamente en Estepa, la marquesa de la Alguidilla, una amiga de mis padres con fama de marxista, empleó la misma astucia, para despistar a sus enemigos del régimen, que el Bardon francés refugiado en España. Ella en persona, vivita y coleando me enseñó su tumba en la capilla del sagrario de la iglesia de los Remedios, al entrar a la derecha.

Me alegra el haber nacido en el día del patrón de tu ciudad, Ourense, cuya visión como "Auria", en tu novela “Los valles del amanecer”, me gustaría conocer.

El gesto de San Martín de compartir con su prójimo me ha servido siempre como un principio ético fundamental. Quizás sepas que fui profesor de esta materia, en el Seminario Mayor de Córdoba, durante el año escolar 1960-1961. A lo largo de aquel año escolar, con la revolución cubana recién estrenada, tuve la ocasión de hablar y escribir como lo hizo en su tiempo otro neonato del 11 de Noviembre en Sevilla, que fue Bartolomé de las Casas. El tipo de doctrina que yo enseñaba, aprendida de estos santos, de la gran tradición española del “Derecho de gentes” y de mi gran maestro y amigo del alma José María Díez-Alegría, jurista y filósofo, me catapultó directamente fuera del nacional catolicismo español, aterrizando en Lovaina, donde encontré cobijo en el centro de investigaciones del heredero directo del recientemente fallecido entonces Jacques Leclerc.

Tomo nota de que soy dos años y unos meses más joven que tú. ¡Fíjate si tienes cosas que enseñarme, sobre todo si de niño eras maestro en diabluras! Yo tuve la mala suerte de que a mi madrina, esposa del alcalde de Estepa, don Salvador Moreno, cuyo nombre ostento, le diera por decir que yo era un santo; así que tuve que comportarme como tal; aunque reconozco que a partir de cierto momento hice todo lo que pude para quitarme esta fama, montando un teatro en los sótanos de mis amigo José Antonio y Casto Estefanía, cuya madre era mi maestra universal, incluido de piano y dibujo, y una de mis madres de leche. ¡Figúrate si yo la quería y ella a mí! Durante mucho tiempo fue para mí la encarnación más hermosa y atractiva de la ternura femenina.

Me hace ilusión el que me hables de tu hija Noelia, evocación que me hace pensar en mi hija María, actualmente doctoranda en la facultad de ciencias de Leuven, sobre todo que has hablado con ella del mejor de los alimentos, ese que tiene la virtud de inspirarnos el amor y de darnos la vida, saliendo directamente del corazón de cada mujer, transformada en madre universal. Espero que, dando tiempo al tiempo, me contarás esa infinidad de historias que tú conoces sobre ese "momento" tan franciscano que logra lanzarnos muy lejos de nuestro terruño, para implantar nuestras vidas de filósofos peripatéticos, tú bailando sevillanas en Andalucía y yo poniendo una pica en Flandes.

Me despido encaramándome contigo en lo alto de la torre del homenaje, a unos pasos de la Iglesia de Santa María de Estepa, lugar magistralmente nostálgico de la orden de Santiago, para releer contigo sobre la piedra lo que grabó su inteligente Maestre, a quien debieron inquietarle los peligros de las siestas, cuando se está de guardia en las fronteras:

Esta torre mandó facer
Lorenzo Suárez de Figueroa
Maestre de Santiago,
Quienquiera saber lo que
Costó faga otra como ella
y saberlo ha.

Otro abrazo, querido César, y hasta que tú quieras, “Deo volente”.

Salvador.

-oOo-

He aquí una versión no estepeña sobre el Origen del apellido Centurión:

De ascendencia italiana, concretamente de Génova, siendo su jefe por aquel entonces don Adán Centurión. Adán y su hijo Marcos prestaron grandes servicios al emperador don Carlos V, así como al rey don Felipe II, quienes los colmaron de mercedes, erigiendo, el rey Felipe, en marquesado el estado de Estepa con el que el emperador había agraciado a Adán como premio por el valor con que había peleado en muchas batallas a su servicio. Por tanto, puede y debe considerarse a don Marcos, primer marqués de Estepa y tronco de tan esclarecido linaje en España, del cual proceden también los marqueses de Monasterio, a través de don Octavio Centurión.

Mi sabueso : Genealogía y Heráldica : Origenes Apellidos : Centurión

Escudo de Armas del Apellido Centurión

Escudo de oro y una banda compuesta de tres filas de escaques o jaqueles de plata y gules.

(2) San Bardón (982- +1053), "Archevêque de Mayence, il vivait dans une telle austérité que le Pape Léon IX, passant par là, lui recommanda de mieux veiller à sa santé pour le bien de l’Eglise. Ce qu’il fit par obéissance". Su fiesta se celebra el 10 de junio.

26/08/2007

La "Maternidad" de Dora Puelma

La "Maternidad" de Dora Puelma

Permalink 26.08.07 @ 10:20:10. Archivado en Sociogenética, Antropología conyugal, Educación, Pintura

Estimada y querida Susana, digna heredera bloguera de la Dama de Elche: Deseando agradecerte tu espléndido regalo fotográfico, con el que contribuyes a la gran tradición iconográfica del tema de la "Maternidad", te ofrezco un resumen de la vida y obra de Dora Puelma, eligiendo como emblema de su obra la admirable "Maternidad", que se encuentra en el Museo de Arte Contemporáneo de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile.

Espero que este gesto fraternal de reciprocidad bloguera, venido de un Salvador tan sensible como tú a la "Maternidad", te anime a perseverar en tu escritura multimediática en este tema, que es uno de los más antiguos de la iconografía universal.

Reproducción: El Museo Nacional de Bellas Artes autoriza la reproducción parcial o total de los contenidos del sitio siempre que se mencione la fuente.

-oOo-

Dora Puelma Francino de Fuenzalida. Nació en Antofagasta, Chile, el 22 de Marzo de 1898. Falleció en Santiago, el 1º de Abril de 1972.

Estudió en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile. Fue alumna de Fernando Álvarez de Sotomayor, Valenzuela Llanos, Juan Francisco González y Pablo Burchard. Integró la llamada Generación del Trece.

Tambíen recibió lecciones de escultura con el profesor Virginio Arias. A su sólida formación académica en Chile siguió una estadía en Francia, donde fue alumna de André Lothe en la Ecole de Paris.

No sólo se dedicó a la pintura, también destacó como profesora de la cátedra de pintura de la Escuela de Bellas Artes, colaboró como columnista de los diarios La Nación y El Mercurio. Además impartió charlas sobre arte y dirigió una academia de pintura.

Viajes a España dan cuenta de su labor de difusión del arte chileno. Fue socia fundadora de la Sociedad de Nacional de Bellas Artes.

ESTRATEGIA VISUAL

Su trayectoria artística se caracterizó por su fidelidad a la tradición pictórica del paisaje y las técnicas de la representación que siempre defendió por sobre las tendencias abstractas que se impusieron en su época.

Pintó principalmente interiores, calles y paisajes, no solo chilenos sino de diversos paises que recorrió, entre ellos la selva amazónica, experiencia que realizó gracias a una invitación del gobierno peruano en 1950.

Prefiriendo lo simple, la artista solía destacar elementos inadvertidos del paisaje natural. Su dominio del dibujo y el pincel se evidencia en cuadros al óleo donde predominan tonos grises, azulados y ocres, un colorido manejado con gran austeridad, con el que lograba recrear atmósferas plácidas y equilibradas composiciones.

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Premios y Exposiciones

PREMIOS

1916 3ª. Medalla, Salón de 1916, Santiago.

1925 2ª. Medalla, Sección Pintura al óleo, Salón Oficial, Santiago

1930 Medalla de Bronce en Pintura, Exposición Internacional de Sevilla, España.

1935 Premio de Estímulo en Dibujo, III Salón de Verano de Viña del Mar, Chile.

1936 3ª. Medalla en Pintura, Exposición Nacional de Artes Plásticas del IV Centenario de Valparaíso, Chile.

1938 1er. Premio en Dibujo, II Salón de Otoño, Valparaíso, Chile.

1952 Primera Medalla, Salón Nacional, Santiago.

1957 Premio de Honor, Salón de la Sociedad Nacional de Bellas Artes, Santiago.

1959 Premio de Honor, Salón Nacional, Santiago.

1962 1ª. Medalla en Pintura, Salón Nacional, Santiago.

EXPOSICIONES INDIVIDUALES

1923 Exposición de 70 telas, Casa Rivas Y Calvo, Santiago.

1939 Exposición, Sala del Banco de Chile, Santiago.

1951 Óleos y Acuarelas de su Viaje a la Zona Amazónica, Valparaíso, Chile.

1954 Instituto de Cultura Hispánica, Madrid, España.

1977 Retrospectiva de Dora Puelma, Sala de Exposiciones del Ministerio de Educación, Santiago, Chile.

EXPOSICIONES COLECTIVAS

1914 Exposición de Arte Femenino de la Sociedad Artística Femenina, Salones de El Mercurio, Santiago.

1916 Salón Oficial, Santiago. Además participó el año 1919; 1925; 1927; 1938; 1942, 1943; 1947, 1948, 1949; 1952; 1954, 1955; 1957

1922 II Salón de Invierno, Santiago.

1925 V Salón de Invierno, Santiago.

1925 Salón de Viña del Mar, Chile.

1929 Exposición Internacional de Sevilla, España.

1930 Exposición del Cincuentenario del Museo Nacional de Bellas Artes 1880 - 1930, Museo Nacional de Bellas Artes, Santiago.

1935 III Salón de Verano de Viña del Mar, Chile.

1936 Exposición Nacional de Artes Plásticas del IV Centenario de Valparaíso, Chile.

1936 IV Salón de Verano, Viña del Mar, Chile.

1938 II Salón de Otoño, Valparaíso, Chile.

1940 Exposición de Arte Chileno, Buenos Aires, Argentina. Organizada por la Municipalidad de Viña del Mar y la Comisión Nacional de Bellas Artes de Argentina.

1942 Chilean Contemporary Art Exhibition, The Toledo Museum of Art, Toledo, Estados Unidos.

1943 Salón Nacional, Santiago. Además participó el año 1944; 1948, 1949; 1951; 1959; 1965

1953 Grabados y Dibujos, Grupode Grabadores de Viña del Mar, Chile

1960 I Salón Oficial de Otoño, Valparaíso, Chile.

1961 Exposición de Dibujo y Grabado de la APECH, Museo de Arte Contemporáneo, Universidad de Chile, Santiago.

1973 Pintores de la Generación del 13, Instituto Cultural de Las Condes, Santiago.

1976 Pintura Chilena, Casa de la Cultura del MINEDUC, Santiago, Chile.

1977 Exposición de Maestros de la Pintura Chilena, Floresta, Santiago.

1981 Rescate de Pintura Chilena, Instituto Cultural de Providencia, Santiago.

1987 Panorama de la Pintura Chilena, Instituto Cultural de Las Condes, Santiago.

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Obras

OBRAS EN COLECCIÓN DEL MUSEO NACIONAL DE BELLAS ARTES

Mañana de Primavera, óleo sobre tela, 55 x 75 cm.

Paisaje, óleo sobre tela, 50 x 38 cm.

OBRAS EN COLECCIONES PUBLICAS

MUSEO DE ARTE Y ARTESANIA DE LINARES, CHILE.

MUSEO MUNICIPAL DE VALPARAÍSO,CHILE.

MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES DE CHILE.

COLECCIÓN ROBERTO PALUMBO OSSA

Parque Forestal, óleo sobre tela, 48 x 36 cm.

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Bibliografía

ALVAREZ URQUIETA, LUIS. La Pintura en Chile Colección Luis Alvarez Urquieta. Santiago, 1928.

BIBLIOTECA Y CENTRO DE INFORMACIÓN. Archivo Documental de la Artista Dora Puelma.

MINISTERIO DE EDUCACIÓN / DEPARTAMENTO DE CULTURA. Dora Puelma. Texto de Víctor Carvacho Herrera. Santiago de Chile, 1977.

INSTITUTO CULTURAL DE LAS CONDES. Pintores de la Generación del 13. Texto de Antonio R. Romera. Santiago, 1973.

INSTITUTO CULTURAL DE LAS CONDES. Panorama de la Pintura chilena desde los Precursores hasta Montparnasse : Muestra Retrospectiva basada en Historia de la Pintura Chilena de Antonio R. Romera. Santiago, 1987.

INSTITUTO CULTURAL DE PROVIDENCIA. Rescate de Pintura Chilena. Texto de José María Palacios. Santiago, 1 al 27 de Septiembre, 1981.

MINISTERIO DE EDUCACIÓN / CASA DE LA CULTURA. Pintura Chilena. Texto de Luis Droguett Alfaro. Santiago de Chile, 1976.

MONTECINO M., SERGIO. Entre Músicos y Pintores. Santiago, Ed. Amadeus, 1985.

PALACIOS, JOSÉ MARIA. Pintura Chilena 1816-1957: Colección Roberto Palumbo Ossa. Santiago: Mario Fonseca, 1998

PATRONATO NACIONAL DE LA INFANCIA. Agenda 1989 Nuestra Pintura. Santiago

ROMERA, ANTONIO R. Historia de la Pintura Chilena, 4ª. Ed. Santiago: Eds. Andrés Bello, 1976. (Con la colaboración de Fernando Aránguiz, Director del Instituto Cultural de Las Condes).

THE TOLEDO MUSEUM OF ART. Chilean Contemporary Art Exhibition. Texts by Molly Ohl Godwin and Carlos Humeres Solar (translated by Rosario Floripe), and Eugenio Pereira Salas (translated by Y.A. Neal). Toledo (EE.UU.), The Ministry of Educacion of the Republic of Chile, 1942.