27/08/2007

Evocando Estepa con mi colega Docampo

Evocando Estepa con mi colega Docampo

Permalink 27.08.07 @ 19:50:13. Archivado en Sobre el autor, Escritura bloguera, Sociogenética, Migraciones

Querido César: Me ha sucedido con tu sabroso comentario lo que pudo sucederme "in illo tempore ostipense" con los merengues y los tocinillos de cielo estepeños: que de buena gana me los hubiera zampado, si me lo hubiera permitido la confitera de La Estepeña, amiga y escrupulosa educadora dietética de mi banda de amigos. Para evitarnos la gula y el gasto, en tiempos del hambre, nos regalaba pequeños merengues, que parecían hostias infladas.

Imagen: La Torre de la Victoria es edificio emblemático, en lo alto de la ciudad y al pie del Cerro de San Cristóbal. Un poeta local dejó escrito: "Estepa está en alto, porque en alto debe estar, pero es más alta la torre, que tanta fama le da".

No tienes que preocuparte por los retrasos en nuestra correspondencia epistolar, porque esa palabra no existe en el léxico de mis relaciones de amistad.

Dices que no quieres hablarme sobre lo que tú supones que yo conozco mejor que tú. “Nego suppositum”. Tú eres ahora un mejor cicerone de Estepa que yo. Mis recuerdos de Estepa, de sus barrios y de sus generosos bandoleros son los de un niño y de un adolescente que paró poco tiempo en su pueblo, porque estudié como interno en Málaga a partir de los nueve años y porque durante los veranos viajaba a Toledo, a Valladolid y a la provincia de León, muy cerca de tu tierra gallega, donde tenía a mis tíos y a mis abuelos.

Te señalo que entre mis tíos abuelos tenía más de uno que se ocupaba, como informador para los lexicógrafos de la Real Academia de la Lengua, de ese hermoso dialecto leonés, que puede que tú conozcas, dialecto que navega con sabiduría de frontera entre el delicioso gallego y el fiero castellano.

Subiendo una generación más arriba cuento entre mis tíos bisabuelos al helenista Lázaro Bardón, cuyo recuerdo consta en mármol en el "Aula Magna" de la "Universitas Salmanticensis" y en la dinastía de rectores de la Complutense madrileña. Yo comenzaba un artículo que escribí sobre él con esta frase: “El vasco Miguel de Unamuno, el filipino José Rizal y el zamorano Leopoldo Alas "Clarín", discípulos del helenista Lázaro Bardón y Gómez, siempre que hablaron de su maestro lo hicieron con una gran admiración y un sincero cariño”. (Periodista digital, 27.09.06)

Me ha hecho reír el soneto que me ofreces sobre Estepa. En él subrayo una de las causas que tienen los estepeños para no apreciar al Adán que los Habsburgo le pusieron como padrastro en su paraíso terrenal particular, que es Estepa: "Que Adán compró para sus centuriones". Según testimonios recogidos por el "Memorial Ostipense", la nobleza estepeña, que había participado generosamente en la reconquista, al ver que se ponía en su lugar, como marqués de Estepa, a un banquero italiano apedillado Centurión (1), para pagar deudas del Emperador, cogió sus bártulos y se fue a vivir fuera de Estepa.

Los versos que siguen están cargados de sabiduría crítica sociogenética:

Todo está en cuesta, y todo cuesta afanes,
Dos parroquias, tres conventos o desvanes,
Las monjas pobres, y el convento rico

Te agradezco el que me hagas reír. Al hacerlo me prorrogas la vida. Tomo nota del libro "La Odisea Andaluza", de David D. Gregory, cuya existencia desconocía.

A las letrillas que me envías cabría añadir una que inventamos José Antonio Estefanía y yo, para ganarnos unas perras gordas transportando maletas entre la parada de los autobuses, en la carretera, y el Hotel Suizo, al lado de la parroquia de San Sebastián:

Ya llega el sevillano
con las luces encendidas
que parece un aeroplano

¡Hotel Suizo, gran confor
cuarto de baño y ascensor!

Las perras gordas o el real nos lo daban los clientes o el hotel, si no se hacían los distraídos.

Es posible que a este amigo mìo y a su hermano Casto los hayas conocido tú como profesores de la facultad de medicina de Sevilla. Su vocación de médicos les vino del prestigioso ejemplo de mi padre.

Tampoco yo considero herejía descender a minucias como éstas. En gallego como en castellano lo marginal encaja siempre en el folklore, que si no es metafísica, le procura a la metafísica su ontología, en el sentido actual de los semánticos.

Efectivamente el día 11 de Noviembre es San Martín de Dubio, no solamente patrón de Orense, sino también de Maguncia, ciudad donde Johannes Gutenberg (1400-1468) inventó la imprenta (1450), a unos pasos de la catedral, que tiene a este Santo cabalgando sobre ella y que ha consagrado el altar principal de su cripta catedralicia a San Bardón (2), arzobispo del siglo XI, al que la ciudad atribuye gran parte de su prestigio, visible en el conjunto arquitectónico que rodea la catedral, reconstruida por él tras un fuego como una coraza de solidaridad entre caritativa y comercial. Maguncia le atribuye igualmente su fidelidad proverbial a la Iglesia católica.

Figúrate que tanto mi familia materna española Bardón como sus ancestros franceses, con cuyos herederos más directos estudié yo el tema, en los archivos de su castillo de Segonzac, al salir de España, pretenden que nuestro origen conocido más remoto es este arzobispo alemán.

Para explicarme el origen de la rama española, los franceses me enseñaron una tumba junto a la iglesia del pueblo con la inscripción: Jean Bardon. Yo sabía, por mi tío notario de Aranjuez, que el Bardon llegado a España de Francia se llamaba así. Aparentemente la astucia de este pobre hombre, perseguido por los revolucionarios franceses, fue el hacerse pasar por muerto, cuando de hecho atravesó la frontera española para salvar su vida. Al hacerlo ponía en práctica la divisa de la familia, que aparece en el escudo de los Bardon de Segonzac: "letum quam lutum", que en romance paladino se traduce por "mejor muerto que vencido".

Curiosamente en Estepa, la marquesa de la Alguidilla, una amiga de mis padres con fama de marxista, empleó la misma astucia, para despistar a sus enemigos del régimen, que el Bardon francés refugiado en España. Ella en persona, vivita y coleando me enseñó su tumba en la capilla del sagrario de la iglesia de los Remedios, al entrar a la derecha.

Me alegra el haber nacido en el día del patrón de tu ciudad, Ourense, cuya visión como "Auria", en tu novela “Los valles del amanecer”, me gustaría conocer.

El gesto de San Martín de compartir con su prójimo me ha servido siempre como un principio ético fundamental. Quizás sepas que fui profesor de esta materia, en el Seminario Mayor de Córdoba, durante el año escolar 1960-1961. A lo largo de aquel año escolar, con la revolución cubana recién estrenada, tuve la ocasión de hablar y escribir como lo hizo en su tiempo otro neonato del 11 de Noviembre en Sevilla, que fue Bartolomé de las Casas. El tipo de doctrina que yo enseñaba, aprendida de estos santos, de la gran tradición española del “Derecho de gentes” y de mi gran maestro y amigo del alma José María Díez-Alegría, jurista y filósofo, me catapultó directamente fuera del nacional catolicismo español, aterrizando en Lovaina, donde encontré cobijo en el centro de investigaciones del heredero directo del recientemente fallecido entonces Jacques Leclerc.

Tomo nota de que soy dos años y unos meses más joven que tú. ¡Fíjate si tienes cosas que enseñarme, sobre todo si de niño eras maestro en diabluras! Yo tuve la mala suerte de que a mi madrina, esposa del alcalde de Estepa, don Salvador Moreno, cuyo nombre ostento, le diera por decir que yo era un santo; así que tuve que comportarme como tal; aunque reconozco que a partir de cierto momento hice todo lo que pude para quitarme esta fama, montando un teatro en los sótanos de mis amigo José Antonio y Casto Estefanía, cuya madre era mi maestra universal, incluido de piano y dibujo, y una de mis madres de leche. ¡Figúrate si yo la quería y ella a mí! Durante mucho tiempo fue para mí la encarnación más hermosa y atractiva de la ternura femenina.

Me hace ilusión el que me hables de tu hija Noelia, evocación que me hace pensar en mi hija María, actualmente doctoranda en la facultad de ciencias de Leuven, sobre todo que has hablado con ella del mejor de los alimentos, ese que tiene la virtud de inspirarnos el amor y de darnos la vida, saliendo directamente del corazón de cada mujer, transformada en madre universal. Espero que, dando tiempo al tiempo, me contarás esa infinidad de historias que tú conoces sobre ese "momento" tan franciscano que logra lanzarnos muy lejos de nuestro terruño, para implantar nuestras vidas de filósofos peripatéticos, tú bailando sevillanas en Andalucía y yo poniendo una pica en Flandes.

Me despido encaramándome contigo en lo alto de la torre del homenaje, a unos pasos de la Iglesia de Santa María de Estepa, lugar magistralmente nostálgico de la orden de Santiago, para releer contigo sobre la piedra lo que grabó su inteligente Maestre, a quien debieron inquietarle los peligros de las siestas, cuando se está de guardia en las fronteras:

Esta torre mandó facer
Lorenzo Suárez de Figueroa
Maestre de Santiago,
Quienquiera saber lo que
Costó faga otra como ella
y saberlo ha.

Otro abrazo, querido César, y hasta que tú quieras, “Deo volente”.

Salvador.

-oOo-

He aquí una versión no estepeña sobre el Origen del apellido Centurión:

De ascendencia italiana, concretamente de Génova, siendo su jefe por aquel entonces don Adán Centurión. Adán y su hijo Marcos prestaron grandes servicios al emperador don Carlos V, así como al rey don Felipe II, quienes los colmaron de mercedes, erigiendo, el rey Felipe, en marquesado el estado de Estepa con el que el emperador había agraciado a Adán como premio por el valor con que había peleado en muchas batallas a su servicio. Por tanto, puede y debe considerarse a don Marcos, primer marqués de Estepa y tronco de tan esclarecido linaje en España, del cual proceden también los marqueses de Monasterio, a través de don Octavio Centurión.

Mi sabueso : Genealogía y Heráldica : Origenes Apellidos : Centurión

Escudo de Armas del Apellido Centurión

Escudo de oro y una banda compuesta de tres filas de escaques o jaqueles de plata y gules.

(2) San Bardón (982- +1053), "Archevêque de Mayence, il vivait dans une telle austérité que le Pape Léon IX, passant par là, lui recommanda de mieux veiller à sa santé pour le bien de l’Eglise. Ce qu’il fit par obéissance". Su fiesta se celebra el 10 de junio.

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